
He vuelto a las andadas.
No pregunten mucho, al menos el blog saldrá beneficiado, ustedes quien sabe.
Resulta que no todo sale como planeo, pero ya me conozco el caminito, cuando las circunstancias me acusan y les da por acorralarme, se me ponen los pelos de punta, trato de no asustarme, pero me tiemblan las piernas, busco una salida, no siempre la hay y dejo que mis miedos y frustraciones se acerquen, así, cuando creen que estoy más triste que nunca, acabo dándoles una patada como quien ha hecho otra travesura y me salgo otra vez a la calle, a buscarle camorra a la vida, a decirle que nunca me he arrepentido de ser yo. Aunque eso sea muy ególatra. La verdad veo tantas vidas y sé que con ninguna estaría tan feliz como lo soy conmigo. Mis problemas pues los tengo como todo mundo, a ratos me pongo de malas, doy muchas vueltas y soy aunque no quiera, buscadora incansable de respuestas, la curiosidad no me deja nunca.
Tampoco me dejan varios buenos amigos.
A veces no sé si tengo buen humor porque tengo amigos divertidos, o tengo buenos amigos porque tengo un humor divertido. Ambas dos.
Así que hoy, me ha salido una invitación y ni tarda ni perezosa me pongo mis chapitas y a darle rienda suelta a las largas pláticas y recopilación de historias, propias y ajenas que también hay recorte.
