Como todo buen grinch lo desearía, pero pocas veces se le cumple, la noche buena la he pasado alejada de las luces multicolores, villancicos desentonados, y el espíritu de fraternidad y deseos de paz mundial que solo dura unas horas.
Lo único que lamenté, fue no poder comer una generosa ración de bacalao a la vizcaína, que es lo más entrañable de las cenas de navidad a las que he acudido a lo largo de mi existencia. Bueno, la ración ni siquiera llegó a probete. Tendré que instaurar una cena de Navidad entre abril y mayo alegando exactitud histórica. A cambio, la suculenta cena, se conformó por unos hot-dogs preparados bajo la habilidad culinaria que ha adquirido el acompañante, y que solo sale a relucir en momentos especiales, no brindamos, pero tomamos jugos de diversos sabores, y de postre unas galletas. .
Conforme avance el próximo año se reprogramarán en la agenda los eventos navideños a menores dosis, por ejemplo el intercambio navideño, que dicho sea de paso todavía no cuento con mi contribución, y no tengo ni peregrina idea de qué regalar, porque justamente me ha tocado una de las personas más difíciles, jee aunque estoy bastante consciente de que al que le tocó regalarle al acompañante está en peores circunstancias, lo cual fortalece la teoría de "siempre hay alguien más jodido que uno".
Así que en estos días me he dedicado a descansar hasta alcanzar mantenerme en el nivel mínimo, mi gasto energético basal, donde la mayor cantidad de energía la ocupo en respirar.
Lo que sí quiero hacer notar es que me duele mi lomito, pero me he propuesto ver la mayor cantidad de episodios posibles de las series que he ido encontrado como "pasables". Hace mucho tiempo yo estaba ausente de este tipo de diversión, hasta que me insertaron el dardo envenenado al recomendarme Lost. Mi curiosidad pudo más y me enganché desde los primeros capítulos. A esta serie le han seguido Dr. House, Lie to me, The office en versión UK y USA; y solo por cumplir con mi deber histórico, ví todas las temporadas de Sex and the city, que aunque divertida en ocasiones, sigo manteniendo la opinión de que la protagonista es una vieja histérica. Intenté, lo confieso, ver la tan cacareada Friends, pero no pude, no solo me pareció aburrida, sino vomitiva. Asumo mi responsabilidad ante los ofendidos fans.
Ahora siguiendo con mi creciente vicio en series y una vez que he visto todos los capítulos disponibles de las ya mencionadas en sus temporadas actuales, me dí a la afanosa tarea de buscar nuevos horizontes:
FlashForward, aunque va en su primer temprada resulta casi tan intrigante como Lost, solo que en giro distinto, pero con las mismas maromas a través del tiempo.
Otro buen hallazgo fue la de The Big Bang Theory, la cual ya va en su tercera temporada y el personaje Sheldon Cooper se lleva las palmas, lamentablemente ya estoy a la espera de los siguientes capítulos de su 3a temporada.
Ayer dí con otra serie, Nip/Tuck, sobre dos cirujanos plásticos, socios y amigos, y con varias historias por ahí desenvolviéndose con los personajes secundarios, veremos si aguanto más de una temporada.
Por lo pronto en mi faceta de desempleada por unos días, sin poder circular en mi egomóvil, ni cartera que me dé un paseo entre las tiendas, o el paseo al mercadito del rumbo, o poder ir a pasearme a una librería, concluyo que no es tan agradable estarse sin hacer nada. O la gente que ve series de tv todo el tiempo no tiene vida propia.
Lo único que lamenté, fue no poder comer una generosa ración de bacalao a la vizcaína, que es lo más entrañable de las cenas de navidad a las que he acudido a lo largo de mi existencia. Bueno, la ración ni siquiera llegó a probete. Tendré que instaurar una cena de Navidad entre abril y mayo alegando exactitud histórica. A cambio, la suculenta cena, se conformó por unos hot-dogs preparados bajo la habilidad culinaria que ha adquirido el acompañante, y que solo sale a relucir en momentos especiales, no brindamos, pero tomamos jugos de diversos sabores, y de postre unas galletas. .
Conforme avance el próximo año se reprogramarán en la agenda los eventos navideños a menores dosis, por ejemplo el intercambio navideño, que dicho sea de paso todavía no cuento con mi contribución, y no tengo ni peregrina idea de qué regalar, porque justamente me ha tocado una de las personas más difíciles, jee aunque estoy bastante consciente de que al que le tocó regalarle al acompañante está en peores circunstancias, lo cual fortalece la teoría de "siempre hay alguien más jodido que uno".
Así que en estos días me he dedicado a descansar hasta alcanzar mantenerme en el nivel mínimo, mi gasto energético basal, donde la mayor cantidad de energía la ocupo en respirar.
Lo que sí quiero hacer notar es que me duele mi lomito, pero me he propuesto ver la mayor cantidad de episodios posibles de las series que he ido encontrado como "pasables". Hace mucho tiempo yo estaba ausente de este tipo de diversión, hasta que me insertaron el dardo envenenado al recomendarme Lost. Mi curiosidad pudo más y me enganché desde los primeros capítulos. A esta serie le han seguido Dr. House, Lie to me, The office en versión UK y USA; y solo por cumplir con mi deber histórico, ví todas las temporadas de Sex and the city, que aunque divertida en ocasiones, sigo manteniendo la opinión de que la protagonista es una vieja histérica. Intenté, lo confieso, ver la tan cacareada Friends, pero no pude, no solo me pareció aburrida, sino vomitiva. Asumo mi responsabilidad ante los ofendidos fans.
Ahora siguiendo con mi creciente vicio en series y una vez que he visto todos los capítulos disponibles de las ya mencionadas en sus temporadas actuales, me dí a la afanosa tarea de buscar nuevos horizontes:
FlashForward, aunque va en su primer temprada resulta casi tan intrigante como Lost, solo que en giro distinto, pero con las mismas maromas a través del tiempo.
Otro buen hallazgo fue la de The Big Bang Theory, la cual ya va en su tercera temporada y el personaje Sheldon Cooper se lleva las palmas, lamentablemente ya estoy a la espera de los siguientes capítulos de su 3a temporada.
Ayer dí con otra serie, Nip/Tuck, sobre dos cirujanos plásticos, socios y amigos, y con varias historias por ahí desenvolviéndose con los personajes secundarios, veremos si aguanto más de una temporada.
Por lo pronto en mi faceta de desempleada por unos días, sin poder circular en mi egomóvil, ni cartera que me dé un paseo entre las tiendas, o el paseo al mercadito del rumbo, o poder ir a pasearme a una librería, concluyo que no es tan agradable estarse sin hacer nada. O la gente que ve series de tv todo el tiempo no tiene vida propia.


