miércoles, 19 de marzo de 2014

lunes, 17 de marzo de 2014

domingo, 16 de marzo de 2014

Día 16





#Día16 de #100HappyDays



amiga 1, y amigo 2, y nosotros risa y risa desde nuestro cantón.


Siempre que les veo, aunque sea por chat, me hacen sentir cerca de ellos. No en balde han respaldado con su firma muchas de mis decisiones. Sí, sin dudarlo, ellos son parte de mis momentos felices.






Menos 1


En la cuenta regresiva, estoy tratando de disponer mi cuerpo y mente hacia un estado de bienestar espiritual.
Es decir, poder comer tacos de pibil sin sentir remordimientos.
Desprenderse de la lonja, pereza, no es cosa fácil. Por si fuera poco, no sé por qué les ha dado por desaparecer, gracias reforma hacendaria, a todos los establecimientos de comida más o menos decente que hay alrededor de mi trabajo. Entonces, la hago de chofer en una ciudad con calles destruidas y reconstruyéndose por todos los puntos a los que debo transitar, y mala comida alrededor.
Creo que con un espacio para correr entre las 2 y 3 de la mañana ya la hago. Si no fuera por esa mala costumbre que tengo de dormir.

Y arranca el quejódromo, pero también las buenas intenciones. Total, nadie va a hacerlo en vez de uno y miren, que uno puede darse el rollo éste de la salud, pero uno no enflaca solo para enseñar las encías igualando en belleza a la Catrina., ni es talla cero aunque tenga el pelo estropajiento. Lo hace porque cree que es lo mejor, y poder lucir el vestidazo, un cuerpazo criminal, lo que en su enmarañado cerebro cree que está bien, como su distorsionada imagen corporal, construida a través de mensajes publicitarios cree que debe adoptar.

No, Botero, no.

Pero, hay una parte inspiracional. Donde se involucran sentimientos y emociones. No hablo del romanticismo al echarle salsa pico de gallo a unos tacos. Sino de esas amistades que se construyen con el paso del tiempo y el intercambio de experiencias, hombro con hombro, risas y lágrimas compartidas, miedos y certezas.
Entonces, en los siguientes meses, daré mi apoyo moral y el apoyo que mis hipotrofiados músculos dan para hacer ejercicio, comer mejor y todo eso que uno cree que servirá para lucir bellas y espectaculares para el gran día.







sábado, 1 de marzo de 2014

Roller girl


Desde el momento en que ví esos patines en las fotos, hice todo lo posible por tenerlos, que no ha sido tan sencillo como imaginé ni tan difícil como para emular un mártir.
Resulta que son pocos los negocios en México dedicados a vender patines., y luego está el detallito del número que calzo, y que quería exactamente ese modelo, fue complicando más la ecuación. Afortunadamente existe Amazon., y sobre todo, la invaluable ayuda de Ale que hizo posible que llegaran a mis pies.

En cuanto abrí la caja que los contenía, recordé con alegría lo mucho que he disfrutado patinar. Las veces que tenía que esperar un turno para usar unos patines y dar una vuelta a la manzana, compartiéndolos con mis hermanos y/o primos. La gran ventaja de esos patines eran que se ajustaban al tamaño del pie, eso sí, un fierrazo ni Dios Padre te lo quitaba., también terminaban por romperse las correas de cuero que sujetaban a la altura de la punta del pie.Un día mi papá nos sorprendió a mi hermana y a mí, llegó de un viaje, cargando un par de patines para cada una, tipo botín, blancos, y con unas imagenes de minnie y mickey mouse. Ya mucho más grande, tuve unos con las ruedas en línea y ya había pistas de patinaje para practicar.

Luego de décadas de haberlo vivido, me los probé de inmediato, mi principal temor de que no me quedaran se disipó rápidamente, y empecé mis pequeños recorridos en el interior de la casa. Luego al patio delantero, al patio con superficie más rugosa y empecé a ver mi suerte. Me sentí con la gracia de un elefante en patines. Fue cuando cruzó por mi mente la idea del " a ver si no azoto". Dí varias vueltas para fortalecer mi confianza.

Finalmente hoy, me aventé a patinar en un parque. No es que me importe un bledo el ridículo., es que me importa más lo que hago que lo que los demás puedan pensar de lo que hago. En resumen, mantengo el honor intacto, sin daños en la retaguardia ni raspones de verguenza. Probados los patines en distintas superficies, me han gustado bastante, son rápidos, pero permiten frenar al menos al método "como puedo" que es con la pierna izquierda, la derecha como que no aprendió bien o es más lenta.

Desde que los busqué en internet, ví que se han puesto de moda desde hace unos años, y con ello surgieron adeptos y por supuesto, video tutoriales, rutinas de ejercicio, competencias y torneos.
Yo para lo que los quiero es para divertirme, y si con eso hago ejercicio está bien, por lo pronto, mi objetivo es mantener mis huesos sin romperse. Haré mi mejor esfuerzo.







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