miércoles, 29 de diciembre de 2010

De vuelta a casa

La gozamos de lo lindo durante los días que estuvimos en Oaxaca. Aunque el tiempo como siempre fue corto, de tiempo completo disfrutamos a la familia cercana, muy cercana. Tuvimos visitas de amig@s entrañables, Rebeca conoció a parte de su parentela e hizo nuevas amistades.


Ahora en nuestra realidad habitual, volvemos a hacernos compañía día y noche. Aburridas es lo último que estamos. Para muestra, basta un botón, en forma de video.
Disculparán las greñas, pero lo hemos grabado hoy en las primeras horas de la mañana.

sábado, 18 de diciembre de 2010

El éxodo

Emprendimos nuestra salida. Siendo el primer viaje para la amita, no puedo negar la tensión que esto significa, por los siguientes asegunes.
Viajar solas, sin más escolta que nuestro espíritu que si no es santo, está en lista de espera para serlo.
Viajar en camión, en un país que no está muy modernizado para un viaje cómodo y seguro para transportar bebés ni chicos, ni grandes, ni jóvenes muy maduros.

Afortunadamente hasta donde tuve el control hubo facilidades. A pesar de que los infantes viajan "gratis", solo aplica si el padre o tutor los carga todo el camino., entonces aparece la ganga que tomamos sin rechistar, que es pagar medio boleto a fin de que ocupe su asiento totalmente a sus anchas.
Dicho y hecho. Mi asistente nos encaminó hasta acomodarnos en nuestros asientos. Así mi única preocupación fue dar las instrucciones y dejar mis maletas en sus manos, en las mías iba mi hija y en mi lomito sus mamilas, muda de ropa, leche, etc. Dinero, identificación y boletos a la mano.

Primera contrariedad, cuando me dicen que no puedo subir el portabb al autobús. Ya imaginarán el angelical rostro de godzilla que puse. Pero ni por error!, es más me pregunto por qué no es obligatorio que un bebé viaje en un asiento adecuado. Salvado ese mal entendido, y aclarando que mi hija ocuparía su asiento con su chirristor y sus cinturones de seguridad, nos dieron la bienvenida.
El resto del viaje iba transcurriendo sin contratiempos hasta que el autobús se detuvo. Hora y media después volvió a ponerse en marcha. Los primeros 10 minutos, 20, 30, me entretuve hilando historias terroríficas, se me da lo de crear escenarios de todo tipo, lamentablemente ya me estaba consumiendo la incertidumbre. Lamentablemente el país tiene un ambientito que a las primeras de cambio uno piensa, ya nos van a asaltar o algo parecido. Luego piensas si es un retén de militares o de narcos, y ya de últimas pues un accidente cuadra por el tiempo de espera. En efecto, resultó ser la última opción. De los males el menor.
Y nadie por nada en el mundo tiene la decencia de avisar. Oigan fulanos hijos de vecino, fígurense que hubo un accidentote pero estamos trabajando y en cuanto sea posible podrán continuar su recorrido. No, solo era oscuridad total, y hasta que pasamos por el nudo del accidente, encontrabas la explicación al tiempo de espera.

Mi ama, que de cuna le viene la nobleza, se portó a la altura, solo despertó en una ocasión de modo poco amable para exigir su pomo. Una vez que tenía la barriga llena decidió tomarse una siesta larga, y que ahí le avisara en cuanto llegara, para bajarla sin zangolotearla mucho porque quería llegar bien peinada a ver a sus parientes que estarían esperándola. Agradezco a la bendita siesta y que no hubo necesidad de un cambio sanitario. El autobús cuenta con estación para bebés y realizar el cambio necesario. Lo que no existe es la cápsula antigravitacional. O cómo diablos sostiene uno las cosas y al hijo y limpias, y sostienes la tabla de la estación, combinado con que tienes que mantenerte en posición vertical, sin caerte en un vehículo en movimiento.
A lo mejor necesita uno unas botas y unos guantes con una sustancia adherente... preferí no averigüar como hacerlo.
Luego de muchas horas de recorrido y parada, mi amita hizo su llegada triunfal, aunque un poco desfajada.
Colgada en el interior de la cangurera, y con Morfeo ganándole las vencidas, llegó, repartiendo babas sin besos. Otro necesidad de otro pomo para recomponerle y ahora sí a sonreír aunque ya los fotógrafos habían partido.

Ahora que fui la última en bajar y en recoger mis triques. Porque han de saber, el planeta de los simios es así. Ni embarazada ni con bebé en brazos piensan que puedes necesitar alguna facilidad o preferencia. En cambio, todos se apelotonan y si te atropellan mucho mejor. Solo una persona me preguntó si necesitaba ayuda, la cual agradecí con una amplia sonrisa, y aunque no fue necesaria su ayuda, mi mayor agradecimiento fue en que fortalece mi esperanza. Todavía hay humanos en este planeta.

Lo que sigue es ir a agarrar defensas, con unas ricas viandas locales.

Y a repartir abrazos y buenas vibras que en estos días hacen mucha falta.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Entumecimientos S.A.

Me duele todo, toooodo mi hermoso y escultural cuerpo.

O sea que el dolor es intenso.


En los últimos días, estuve bajo mucha presión. Lo sé, poca gente visita por acá y hacen bien, no hay muchas novedades.
De repente sucede que a falta de emociones fuertes, un día alguien aprieta un botón y te mandan una dotación marca "llorarás", para que te entretengas un rato.
Normalmente reacciono muy bien al estrés, si no, no sería médica, por ejemplo. Donde se tuerce todo es cuando se involucra a la gente que más amo. Y de todas a una en especial.
Ayer, ya no sabía ni a que santo enconmendarle, a mí no croe que me haga mucho caso la corte celestial, pero a quien les encomendé sin duda debe tener un buen capital de buenas obras y estar entre las almas favoritas de todos los santos. Pasada la una de la tarde, se acabó el suplicio. Saberla con bien, era todo lo que necesitaba escuchar. De ahí en adelante, todo ha vuelto a ser alegria y fiesta.
Aunque hoy he amanecido con una cruda emocional. Recién abrí los ojos a las 6 de la madrugada solo porque mi título nobiliario de madre no me permiten hacer caso omiso de los llantos de mi hija. Lo único que quería era comida y seguir durmiendo. Así que en calidad de zombie me incorporé a prepararle su mamila, espero haber usado las cantidades correctas, comió, solo esperé decentemente a que emitiera su gracioso y encantador eructo acostumbrado, y nuevamente me dispuse a acomodarla en su cuna. No tardé ni 30 segundos en volver a caer en un estado de sueño profundo, ni siquiera sé si volví a cubrirme con la montaña de cobijas. Dormir y dormir es todo lo que mi cuerpazo quería. Supongo que fue suficiente con 2 semanas de estrés para que mis defensas bajaran, hoy siento que me quiere dar un resfrío, me duelen hasta los músculos intercostales -para los poco versados en esas palabrejas dice: entre las costillas-.

Ah, pero qué creen? me voy de vacaciones... Oh sí. Ahí les contaré cómo estará la aventura de "El éxodo", en donde un sinfín de aventuras nos esperan, cargando desde el portabebé hasta el muñeco canelito, para que la amita viaje con la diversión y comodidades a las que está acostumbrada. Al fin y al cabo, la madre tiene un lomo amplio y fuerte.

Así que si a mi cuerpo se le está antojando enfermarse, que se componga en menos de 3 días porque no estamos como para sistemas inmunes enclenques ni pretextitos de ese tipo.

martes, 30 de noviembre de 2010

Sacando el bofe


A últimas fechas he estado inmersa en el mundo bebé y así seguiré, yo entiendo lo aburrido que puede parecerle a quienes no tienen hijos, que dicho sea de paso, no es mejor ni peor, simplemente son estilos de vida distintos.

Entonces, por ahora no habrá historias de sexo, violencia o drogas, los elementos taquilleros.

En cambio la ventanilla de quejas sigue funcionando como siempre. Y a eso vengo hoy. No por las recomendaciones de la RAE que con la Ch y la LL o sin ellas, sigue funcionando igual cuando hay que chingarle a la chamba todos los días, y no decir que nos lleva la que nos trajo.

El sábado me vi en la necesidad de ir de compras. Sí, ahora es una necesidad. Pero vea, no es suficiente con aprender en pocos meses el uso, cuidado, almacenamiento de mamilas, también hay que chutarse lo del nivel de tetinas (el chupón que usa la mamila, término que también aprendí, en otro tiempo pensaba que era una talla 30 copa A de sostén).
Así que ahí voy con mi carromato de gitano, y como hormiga subo la carriola y todo lo que pueda necesitarse por si se desata la 3a guerra mundial en el camino. Mientras tanto, que el sueño de la acompañantita no se vea interrumpido por mis faenas de chofer.

Mmmta, no bien avanzamos dos cuadras y empecé a balbucear palabrejas que es mejor que nadie entienda, pero que traducen un contratiempo mayúsculo. Sucede que alguien organizó una carrera, o maratón, vaya usted a saber. Lo cual no está nada mal, ojalá hubiese muchos eventos deportivos. Pero, ahí está la falta de respeto para todo mundo. Quién organiza supongo que avisó a las autoridades de tránsito respectivas. Los fulanos estaban apostados por ahí en una esquina, de repente veían de reojo un reverendo desgarriate en el crucero, ni un maldito aviso de oiga usted, mejor váyase por tal calle para desahogar. Es más me daban ganas de pasarles un equipo de manicure para que aprovecharan su día. Los corredores, algunos más entusiastas que otros, tal vez por la alegría de ir trotando por las calles, o tal vez inundados de monóxido de carbono, que ya tenían una sonrisa rara, intentando correr entre los coches, los cuales solo se apelotonaban y parecía que pronto empezaría el concurso al más gandalla al volante.

Lo que es, continuamente pienso que caí al planeta de los simios, porque encontrar a alguien amable al volante es muy difícil notarlo. Nota: cuídenme porque el día que me les fugue, me van a extrañar. Total, como pude y circulando entre gandallas con mi ego móvil que es chiquitito pero cumplidor, seguí mis propias indicaciones de taxista innata. Estuve a punto de presenciar un choque en los coches frente a mí, afortunadamente frenaron a milímetros del encontronazo. Saliendo por el sentido contrario al merequetengue, me enfilé hacia otra avenida paralela. Dichosas las patrullas que descansaban, como 5 patrullas con sus respectivos oficiales. Les hacía falta un juguito para no sufrir en el calor y pudieran seguir platicando. Mientras tanto, a ninguno se le ocurría mencionar a los automovilistas que evitaran ir hacia la dirección donde estaba un nudo ciego, parecía que estaban fuera de este mundo; y lo que les sucediera a los pobres diablos que presurosos se dirigían en sus vehículos rumbo a la hecatombe, fuera algo que no les importara en lo absoluto.


¡Qué falta de respeto! y yo no sé quienes les pagan con nuestro dinero, pero por mí ya estarían sin chamba. Empezando por los corredores que no importa el nivel pero hacen un enorme esfuerzo físico y lo menos que se pide es proporcionarles las condiciones para que sea su desempeño y no las dificultades técnicas las que hagan la competencia., siguiendo con todos los automovilistas que seguramente salimos a algo, y el tiempo de cada uno es lo más valioso que tenemos. Mal que bien en mi caso no habia diferencia entre llegar en 10 o 20 minutos después a una tienda, pero no quiero pensar a una ambulancia o alguien en una situación crítica necesitando transitar hacia algun sitio.

Justo ese es mi punto, vivimos bajo una estructura donde no hay poder ciudadano, vaya, cada quien en su trinchera, y eso es hablar de poquísimas personas, que tratan de hacer lo que pueden, que no es suficiente ante tanta gandallez, y lo peor, esa gandallez es cobijada y procurada por quienes deberían mantener un orden en el caos, y encima con parte de mi dinero. Aunque habrá quienes sean gandallas de a gratis, que para el caso es lo mismo.

En fin, ¿cuándo se apuntan a una carrerita? para que les entrene en nivel amateur bajo poder del escape de mi automóvil calcomanía cero.



Foto: Marathon sacrifice, por darkmatter en flickr, usada bajo licencia Creative Commons Atributtion -NonCommercial -NoDerivs 2.0 Generic

viernes, 26 de noviembre de 2010

Regalo navideño: Pay de manzana


Todavía no es diciembre y soy grinch, pero nadie puede hacerle el feo a este delicioso pay, que gracias a la generosidad de la mamá de mi acompañante, todos podremos disfrutarlo.

Así que lean y aprendan:


Pay de Manzana
Ingredientes
- 2 tazas de harina cernida
- 1/2 cucharadita de sal
- 1/3 de taza de manteca
- 1/3 de taza de mantequilla
- 3/4 taza de agua helada

-7/8 de taza de azúcar glass

media barra de mantequilla para el relleno.

4-5 manzanas Golden descorazonadas y rebanadas.


Se junta harina, sal, manteca, mantequilla con los dedos hasta que quede "arenosito". Agregar 3/4 taza de agua helada, y sin amasarlo revolver. Se divide en 2 partes, (la pasta queda media pegajosa), y se palotea.
En un molde engrasado y enharinado, se coloca una parte de la pasta, se mete al horno 10-15 minutos (que sólo se cocine ligeramente), se saca y coloca la manzana cruda, media barrita de mantequilla y 7/8 de taza de azúcar glass. Se cubre el molde con la segunda parte de la masa. Untar una yema de huevo y hornear. Hornear de 15 a 20 min.


Tips
*Agregar unas gotas de vainilla a la masa.

**El agua en serio es helada, así que coloca un vaso con la cantidad de agua en el congelador al inicio de sus preparativos, y cuando la agregues házlo poco a poco.

***Yo incorporo los ingredientes con un tenedor, sólo me cercioro que haya quedado "arenosito" con los dedos y empiezo a agregar el agua a cucharadas...... seguir moviendo con el tenedor en movimientos de arriba a abajo, sin amasar, la masa está en su punto en cuanto te es difícil moverlo más y sin que quede tan pegajosa. No olvides enharinar ligeramente la superficie donde harás el paloteo (rodillo). Al levantar ayúdate con un cuchillo poco a poco.

**** También puedes agregar un poco de canela en polvo a las manzanas al acomodarlas lo que le dará otro toque de sabor., mas parecido al struddel.



jueves, 25 de noviembre de 2010

La historia del muerto

Mi asistente se asomó a través del cristal, no se escuchaba ya sonido alguno en el interior, así intentaba vislumbrar el panorama. Por mi cuenta yo toqué varias veces a la puerta sin obtener respuesta.
Muertas de miedo abrimos la puerta al fin y ahí estaba, tendido, junto a unos cables, y nos obviamos la autopsia. Bien tieso, preferimos embolsarlo y deshacernos del cuerpo.

Llegó ayer, aprovechando un descuido mío, mientras tendía ropa en el patio trasero, entró como Pedro por su casa. El problema fue que luego de indagar en las recámaras, yo le prohibí el acceso a la recámara donde dormía Rebeca. Cerré una a una las puertas, acorralándolo. Lejos de amedrentarse, me veía altanero. Probablemente ambos teníamos miedo, pero luego de 3 horas de invitarlo a salir, e intentar sacarlo por todos los medios posibles, y dado que requería usar el pasillo, lugar que ya había tomado como suyo, hice exactamente lo contrario.

Le tendí una trampa, abrí la puerta de una habitación que no ocupamos con frecuencia. Enloquecido se dirigió hacia la luz, chocando contra los cristales una y otra vez. Ya no supe más. La vida en el búnker siguió igual, salvo que ahora había una puerta prohibida. Hoy la intención era ayudarme con mi asistenta, e intentar sacarlo, atraparlo, ideamos varias formas. A final de cuentas solo recogimos su cuerpecito.

Descanse en paz el zanate desconocido.

viernes, 12 de noviembre de 2010

La sal y el fuego

Con el último bocado tan lleno de sabor, las papilas gustativas capturan jubilosas cada ingrediente mezclado perfectamente. Definitivamente, gracias por el don. ¡Qué deliciosas me quedaron las rajas con queso!.

Hace mucho que no sigo una receta. Hasta hace un par de semanas estuve contemplando un libro de panadería y bizcochos, las fotografías invitaban a intentar todos esos panecillos. Pero no, tengo la costumbre de autolimitarme la glotonería.
De cualquier forma, en unas cuantas semanas volveré a las andadas, requiero hornear una idea. Funciona así. El arte de mis cazuelas empieza siempre en esa señal cerebral, cuanta sal, azúcar o condimento se requiere, depende de ese ideal que pretendo. En ocasiones, es la técnica en el manejo de los alimentos lo que se tiene que dominar, y es útil tener conocimientos básicos de plastilinitas y recortes. Otras son un verdadero reto para mis escuálidos conocimientos de bioquímica. Finalmente, pareciera que todo sale a "toque", a puro sentimiento. De cuando en cuando, busco en las librerías, aquel libro que ví de la ciencia en la cocina que a la fecha se ha seguido escapando de mis manos. Mientras tanto, improviso. O preparo una y otra vez hasta que queda exactamente como quiero.

Si un día visitan el búnker, aparte de avisar con anticipación, recuérdenme preparar las dichosas rajas o la tinga de pollo, no se arrepentirán.

¿Leíste Pily?

martes, 9 de noviembre de 2010

Extraviados

Es un hecho, la gente no lee, y déjense de leer el quijote, que muchos no han leído pero ladran los perros porque es señal de que van avanzando.

Cero y van dos en lo que va del día, que tocan el timbre del búnker buscando la casa de al lado. Solo por curiosidad les pregunto qué número de dirección buscan, la respuesta la sé de antemano.
Si tan solo se fijaran en el número que está a un lado del timbre, se percatarían de su error.

"Ve el timbre, ahora fíjese a un lado, qué número observa?.. ¿coincide con el número que tiene anotado?, ¿no se parecen? Tenga la seguridad entonces de que está tocando el timbre equivocado."

Tal vez le prestaría mucha menor importancia si solo se tratara de un despistado ocasional, pero todas las veces que he estado en casa durante la mañana no falta el alma peregrina perdida en su destino, que se siente atraída por el timbre de mi búnker.


Lo mejor de todo, es que la mayor parte de esa gente viene buscando trabajo. Supongo que es parte de la táctica, ¿buscan rogando no encontrar?.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Pulgarcito

Había venido posponiendo la visita al médico, con la esperanza de que funcionara mi kit de antiinflamatorios. Pero luego de que me pasé un fin de semana sin casi poder mover el dedo pulgar de la mano izquierda, hoy tempranito ya estaba lista para ir a que me revisaran.
Lo sospechaba, se trata de una tendinitis. Tendinitis de Quervain. Lo mejor es que me la adjudiqué debido al embarazo y sobre todo el puerperio, uno por la cuestión hormonal, con su consecuente aumento de líquidos corporales, y dos por la sobrecarga repetida al cargar a mi hermosa hija, dieron por resultado que mi valioso dedulce se viera afectado.

Siempre que voy a consulta trato de ir con perfil bajo, hago cita y antesala como cualquier otro paciente. Pero no he de negar que la membresía tiene sus privilegios. Así que salí, solo pagando el mínimo indispensable de una infiltración y una férula.
Lo del reposo ahí se los quedo a deber, con una hija de 3 meses que come , platica y trabaja fuertemente en sus excretas ni pensarlo. Supongo que la guardería tendrá que entrar en uso por más tiempo, aunque me la pase afuera del establecimiento leyendo.

Ahora de retache al trabajo, ya veré como va funcionando esto y espero que muy pronto vaya quedando en el olvido.

Maldición.. ocupo manoplas biónicas porque tengo grandes planes para conquistar al mundo y esto no me puede detener!!


martes, 2 de noviembre de 2010

Ofrendas

No lo tengo contemplado pero por si se ofrece.


Con la costumbrita de ponerles mole a los difuntos solo pueden esperar que yo les jale las patas y las orejas, porque eso no me entusiasmaría. Cuando me toque, favor de rentar una mesa larga porque aquí va la lista de comidas por las que regresaré a visitarles.

1. Plato de quesos, no sean codos y pongan de todos los posibles., el queso fresco, gruyere, manchego, roquefort y feta no pueden faltar.

2. Siguiendo con las botanas, ahora un platito de embutidos, resalto el jamón serrano.

3. Taquitos de cochinita pibil

4. Garnachas istmeñas

5. Sushi, mi favorito es el de salmón, pero bien pueden agregar unos con plátano y queso

6. Pato con salsa de frambuesa

7. Nieve de leche quemada con tuna

8. Un pan de yema decente, con mucho ajonjolí y un chocolatote con leche

9. Pay de queso o flan napolitano, lo que les resulte más sencillo.

10. Un buen vino tinto.


Ahora que, ¿para qué esperar a que estire la pata? aunque si me como todo eso de un jalón, igual puede ser un buen intento para deshacerse de mí.

viernes, 29 de octubre de 2010

Dinerito habla

El que no transa no avanza.
El que agandalla no batalla.


Así observo a mucha gente, y les parece tan normal abusar de los demás, señalar y criticar sin nada que aportar, reflejando sus propias carencias. Inmunes al esfuerzo por mejorar su entorno y el de con quienes se relacionan. Pura pérdidas aunque no se percaten de ella. O lo que es lo mismo, ya los chupó el diablo, tan de moda en esta época de halloween.

Tan campante que es ir por la vida, con pequeños detalles de ida y vuelta. Hoy me dieron mi calaverita, el grupo de taxistas que usualmente ocupo cuando la conductora del egomóvil se pone perezosa, o como en los pasados meses recientes, en circunstancias muy embarazosas. Así como niña, con mi botín de dulces cuidadosamente guardados en una calabaza seguí mi camino. Había ya planeado ciertas compras de equipo y me dirigí al establecimiento correspondiente. Escogí lo que ya había contemplado previamente por internet (para eso sirve que pongan catálogos y precios fácilmente navegables). Al momento de pagar, me regresan el cambio, la chica de caja sin observar siquiera, y le dije que estaba mal, y le regresé los 100 pesos que excedían a la cifra correcta. Me llamó la atención, cuando mencioné que había un error, rápidamente su rostro se puso a la defensiva, en cambio, cuando le regresé los 100 pesos, agachó la mirada y se fue sin decir una sola palabra.
Tan mal acostumbrada está la chica a la mala vida, que pudo ponerme atención cuando pensó que reclamaba dinero de más, pero fue inmune a la honestidad. De mi parte, nunca espero nada de nadie, la honestidad como otros valores, solo me conciernen a mí, no actúo bien porque haya infierno o me castigue diosito, lo cual está muy lejos de mis pensamientos. Está el misterio de las pautas legales que es deseable seguir. Dolorosamente está visto que en este país lo que menos se castiga es a los transas. Todavía recuerdo el episodio de la lavandería que se transaron un servicio que no hicieron y me hierve el buche de nuevo.


Hoy bien pude hacerme de 100 pesos sin ningún esfuerzo y a costa de otra persona, el acto sería el mismo si se tratara de 50 centavos o de una cifra estratosférica., pero estoy convencida de que nunca seré millonaria, al menos no de esa manera. En cambio, puedo sonreír con facilidad al menor motivo y darme cuenta de que poco a poquito, con la gente con quien me relaciono, hago lazos más firmes, siento mi ambiente armonioso, y respiro smog con mucho amor.

Que sencillo es elegir ser honesto.

domingo, 24 de octubre de 2010

#buscadoresdetalentopsiquiatrico


En repetidas ocasiones, he mencionado lo importante que es el casting. Si lo sabré yo. Un error en el casting y es lamentabilísimo.
Aún con todo y el ojo bien experimentado, y el radar para eliminar a los novios psiquiátricos, se ha colado más de uno.
Dentro de la selección de gente loca, hubo dos disputándose el premio. El primero aunque patético, era inofensivo, no pasó de su intento de humillación hacia su persona, lo salvé de ello no permitiéndole que se hincara, y ya estaba visto que la autoestima no era su fuerte, cuando se decidió por acosar a mi mejor amiga, para que intercediera por su causa. La relación de noviazgo había terminado y no daba para más, lo cual a la única persona que no le quedaba claro era a él. Afortunadamente ella sigue siendo mi amiga, aunque en los momentos de tortura habrá querido desaparecer. No hay nada peor que el exnovio de una amiga intentando convencer que la hagas cambiar de opinión. La amistad no tiene límites.

El segundo novio psiquiátrico, este sí ya entra en los psiquis peligrosos. Después de un tiempo de noviazgo, y luego de unos tintes posesivos, entre muchas otras cosas, preferí dar por terminada la relación y mantener mi distancia. Lo cual no le pareció en lo más mínimo. Así que un buen día se apersonó a las puertas de mi hogar y bajo el pretexto de querer platicar me dió tremendo jalón y me metió a su coche a la fuerza. Sentí un poco de pánico, no es lo mismo platicar que sentir que te están privando de tu libertad. De nada sirvió mi intento por detener el coche, y dado que el fulano estaba fuera de sus cabales, no dije nada más, salvo que en adelante, ni siquiera podría dirigirle la palabra ante la barbarie. En mis adentros yo maquinaba mi plan, a la menor oportunidad me pelo de este maldito loco, nada más que se confíe tantito.
Me llevó a su casa, y yo seguí instalada en mi plan de no hay nada que hablar y menos en tales condiciones. Mal que bien, con un poco de paciencia mi plan funcionó, el loco pasó a un estado de culpa, derramando lágrimas y pidiendo que mantuviéramos una relación.
WTF!!!

Por lo pronto, yo requería ser devuelta a mi hogar, sana y salva ya decidiría. Así que en cuanto me ví con un pie dentro de mi casa, azoté la puerta con un hasta nunca y una petición formal de que en adelante, procurara mantenerse a kilómetros de mi.

Todo funcionó bien y mi vida siguió su chacotero transitar. Tiempo después, luego de muchos meses, una tarde me habló por teléfono para decirme que lo dejara en paz. Mh?. Siendo uno de los 25 mil asuntos sin importancia, no había necesidad de pedírmelo.
Si en alguna ocasión había vuelto a verle fue en un antro, solo que cada quién por su lado, y me dió la impresión de que tenía novia, supuse que ya la locura había pasado.
Bueno, no, ahora eran 2 locos, él y su novia. Sucede que a partir de esa ocasión en que nos topamos, empezó a tener problemas en su nueva relación, así que la novia muerta de celos (!!) le pidió que llamara a mi casa para decirme que los dejara en paz.
Mta, y yo ni en la vida los hacía.
Lo único que hice fue decir mi suposición, que seguramente estaba en casa de su novia y ese pancho era para satisfacer sepadios que traumas, afortunadamente podían estar en santa paz porque no figuraban en mi vida. En efecto, mi clarividencia era la correcta: la novia estaba al otro lado de la línea y se armó tremendo zafarrancho entre ellos. Yo colgué, al cabo que ni era mi asunto.
Horas más tarde, el fulano llegó a mi casa a pedir perdón por haber hecho tal infamia, obligado por la novia. A mí ni fu ni fa. Lo único que le pedí es que borrara mi nombre de su agenda, si algo aprendí es que lo mejor que puedo esperar de un ex es que mejor no me mencione, no existo. Si hablan bien de ti con la nueva novia, te joden, y si hablan mal, también te joden.


El tercer capítulo del ex-psiquíatrico fue esteralizado por su novia llamando a mi casa, muchos meses después. Ehh para esto yo ya ni me acuerdo en qué pretendiente iba, pero de repente me habló la fulana para perdonarme y pedirme perdón. Lo que sea que eso signifique. Y yo preguntando, ¿con quién quiere hablar?.

Sucede que me perdonaba, de ...ignoro qué, pero supongo que algun daño atroz le debí hacer con existir.
Y me pedía perdón porque quiso lastimarme, planeaba hacerme daño. Uh??????? se me activó el chip de corre por tu vida, hay una loca espiándote.
De colofón, quería invitarme a salir para platicar como gente adulta. Uh, uh?

Sí, ¡claro!, en un millón de años luz por la tardecita. Si estoy viendo que el neuronaje lo traen desbielado.
Bueno, si algo es cierto es que más tardan en hablarme para molestar, que yo en regresarles por donde vinieron, que se vayan a enchinchar a otro lado.

Afortunadamente me cambié de lugar de residencia, por otros motivos, que me cayeron como anillo al dedo, y así me escapé hacia otros rumbos, topando con alguno que otro loco pero ya después de este entrenamiento mi casting mejoró. Otro loco de estos y capaz que no la cuento.



¿Ya gané el concurso? O a ver de qué loco salen más correas de camisa de fuerza.

¡Cuenten sus historias!






Foto: they're coming to take me away de Kim+5, en Flickr, usada bajo licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.0 Generic.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Se recibe escombro S.A.

Hace 2 meses que muestro una barriguita como no le había visto. Estoy resignada a que debe correr el tiempo y mientras tanto limitar mi consumo de harinas. Por cierto los panqués que hice en esta semana salieron muy ricos, pero solo admito uno al día y el resto que se los coman los demás.

Hoy fui al peregrinar de toda buena madre enajenada por las fiestas deloquesea, con tal de vestir a su cría con algun disfraz. Una costumbre extraña y divertidísima solo para las madres. A los bebés ignoro qué tanto les agrade. Lo que es un hecho es que mi hija disfruta las sesiones de fotografía. Basta que le diga -¡sonríe!, y le ponga la cámara frente a ella para que voltee y coquetee ante la lente.
Ese gen se lo transmití íntegro. Mea culpa.
Yo sé que en unos años, si también le transmití el gen de exigencia, me reclamará que haya osado vestirla con disfraces tan comunes. Pero hasta que yo no pueda volver a usar la máquina de coser y no me sienta tan molida como para darle vuelo a mi creatividad, tijeras e hilos, que ni me digan nada. Ahora solo podrá sonreír ante la cámara con lo que pude conseguir y que se dé de santos que no sale en cueros.

Pues en esas andaba, caminando varias calles, cuando se me activó mi radar de ondas ligadoras.
Volteé hacia el interior de una cafetería, la señal provenía de un grupo de muchachos de arriba de 70 años que chacoteaba, y donde, sobre todo uno de ellos me sonreía y dirigía miradas coquetas.

La última vez que me vieron así salí embarazada. En este nuevo cuerpo, hasta extraño los piropos de los albañiles. Así que proseguí mi camino, solo para sonreír pasos más adelante. ¡Después de mi acompañante hay otros muchachos a los que les parezco atractiva!, ¿quién se fija en los años?.


Por lo visto tengo futuro en el asilo de ancianos.

domingo, 10 de octubre de 2010

Domingo ocioso

Con esto del caralibro, he vuelto a saber de personas que hacía mucho tiempo no tenía idea.
Bueno, tal vez un poquito, usando el poder google-fu. Pero la curiosidad mata a la gata. Así que cuidando las... creo que me quedan 2 vidas, (las otras 5 dan para otro post) me abstengo tanto como puedo. A nadie le gusta tener acosadores ni me apetece convertirme en una. Finalmente pareciera que todo vuelve. En distintas circunstancias, afortunadamente pareciera que me mantengo del mejor lado posible. La vida es una tom tom tómbola.

Sin duda mi estado natural es ser horripilantemente feliz, así me esté llevando el carajo.

Escribía en el otro blog, que en eso de las ausencias no me porto bien. De repente me da por extrañar, porque no puedo evitar encariñarme, pero para mantener el equilibrio, sin siquiera pretenderlo me es difícil atarme a alguien, aunque con tanta libertad más de una vez me he quedado abrazando el aire.
Soy de las personas a las que les cuesta mucho decir un te extraño, no porque le sienta cursi, sino porque en mi cápsula de cristal nadie se va del todo. Todos los que han importado en mi vida siguen ahí, un poco más ocupados en sus asuntos y de repente sin proponérselo mucho, en un instante afortunado volvemos a coincidir.

Ahora con esta inmediatez del facebook, uno puede dar un vistazo a lo que la otra persona de quien no se sabía nada durante años, muestra. Me ha tocado, momentos en los que no sé de qué platicar, porque ya no somos lo que fuimos, y lo que somos se parece tanto a lo que se extraña, pero con lagunas mentales. El Alzheimer de las relaciones, parece ser conveniente.

Hay personas que se les borra de un plumazo, es decir de tu lista de contactos real y virtual. No importan. Otras, muy importantes ni siquiera aparecen, pero nunca dejaron de estar.

En esas cavilaciones estaba, todo porque estaba escuchando una canción de Calamaro, hasta que mi amita me trajo de vuelta al futuro y he de acudir a satisfacer sus necesidades.

Ahí'nos.

jueves, 7 de octubre de 2010

Otra historia más del planeta de los simios

Un día, un día... voy a oprimir ese botón rojo de destrucción masiva para los humanos que se hacen pasar por simios, a los incompetentes, y otro tanto de personajes indeseables, transas y malhechores.

Luego del percance de ayer, donde mi egomóvil demostró que no es tan endeble, y aguantó un guamazo perdido, sigue el rosario de calamidades. ¿A qué hora empieza la lluvia de sapos?

Por la tarde, al pagar unos libros, me percaté de que no existía más en mi haber mi tarjeta de débito.
Inmediatamente tomé cartas en el asunto para neutralizar cualquier mal uso de mi dinero, por alguien que no sea yo.
De los males el menor, y afortunadamente era de fácil solución.

El otro episodio sucedió hoy, cuando fui a reclamar lo de un pago que cobraron doble vez, en un servicio de lavandería que ocupé.
De inicio empezó como un mal entendido, al no ir personalmente a recoger las prendas, al acompañante a pesar de llevar la nota le volvieron a cobrar. En cuanto llegó al búnker y me comentó el costo, inmediatamente marqué al establecimiento para arreglar el problema y reclamar mi dinero. Ya habían cerrado. Siendo fin de semana no hubo mucho por hacer. El lunes llamé nuevamente y luego de un rato en el que quien me respondió hizo lo que aparentaba ser un chequeo en su sistema y verificó que en efecto nos habían cobrado doble vez, así que el trato era pasar a recoger el importe o llevar otras prendas que ajustaran ese cobro. Decidí la primera opción. Hoy me apersoné al establecimiento y me dicen que uhhh hubiera ido antes, ya no hay nada que hacer, que por qué en mi nota no dice "prepago", que a ver si cuando aparezca la dueña que tal vez venga el fin de semana, que un día me llamarán por teléfono, tal vez.

Grrrr.
La persona que me cobró, es la misma que me incrimina que por qué no dice prepago en mi nota!!. Si me hubieran avisado que como cliente yo tenái que hacer mi nota y saber que en su establecimiento debo anotar prepago al momento de pagar., todo fuera tan fácil como eso.

En fin, ante la nula devolución de mi dinero, decidí recurrir a PROFECO. En donde luego de un pase de llamadas, y anuncios de diversos servicios del changarro, explico el problema y me explican brevemente que requiero nota de los dos pagos. WTF!!
No acaso solo dan una nota por un servicio? o de cuándo acá uno lleva su nota, y te dan otra al momento de pagar. Así que en resumidas cuentas no se puede hacer nada.

Oh decepción.

Así de inútiles todos los esfuerzos.
El monto reclamado bien puede ser una bicoca, no me hace falta pero fue ganado centavo a centavo mediante mi propio esfuerzo. En cambio, el establecimiento ganó por algo que no trabajó.
Y quien debiera procurar el buen uso y manejo de los establecimientos, y defender al usuario poco puede hacer por un exceso de burocracia. Sinceramente no era mi interés empreder acción legal, creo que una suficiente llamada de atención a los establecimientos que incurran en errores de este tipo era más que suficiente.

Por supuesto que esto es para engendrar en pantera, y la cordura es un bien escaso. Afortunadamente tengo mi jardín zen, y si algo queda claro es que no vuelvo a pisar ese establecimiento, habiendo otros dos lugares a 20 pasos hay de donde escoger, y aunque parezca uno paranoico, revisar que diga pagado por anverso y reverso de las notas. ¿Se podrá grabar un video del momento en el que uno paga? por si se requiere más evidencia. O asesorar al acompañante y repetirle que jamás encargo un servicio sin que haya pagado la totalidad del monto, para que no lo vuelvan a agarrar en curva.

Me pregunto, si en vez de haber sido yo la damnificada, hubiera sido uno de los protagonistas del pleito de ayer, qué habría pasado?. Supongo que nada bueno.

Pareciera ser, que todo apunta para empeorar más las cosas, y las personas que actuamos correctamente somos una especie en peligro de extinción. Habrá que salvar el pellejo.


Hallo...güin


Un poco tempranero, pero para divertirnos nunca es demasiado pronto.

Horas y horas de entrenamiento.
Un aplauso a las mamás que hicieron que sus retoños aprendieran las canciones y la coreografía.

Virtualmente todo es posible!!!

Presionar play y a disfrutar la cadencia de nuestros movimientos.


(mi voz está doblada, no desperté así de aguardientosa)



miércoles, 6 de octubre de 2010

Desde el planeta de los simios

Recuerdo las historietas del "santos", las cuales por lo general comenzaban así:
Estaba un día el santos sacándose un moco, cuando...


Bueno, hoy estaba no precisamente sacándome un mocasín, pero estaba en estado de contemplación mientras el semáforo se ponía en verde. 2 coches adelante de mí, un tipo se bajó de su auto, y fue a buscarle camorra a otro que venía 2 carriles más hacia la derecha.
El altercado fue subiendo de tono, el otro tipo bajó de su camionetita y empezaron los guamazos.
No supe en qué quedó el altercado, solo que a mí me entró el nervio cuando los golpes a plena calle tocaron mi egomóvil.
Pensé, encima ya me lo desgraciaron! y ni para cobrarles a los oranguntanes.

Como pudimos el coche que iba delante de mí y yo, nos movilizamos. Definitivamente el pleito estaba muy violento, lo último que ví fue a un tipo encima del otro azotándolo sobre el pavimento.


Así de locos hay sueltos. Hay que cuidarse mucho, y me alegro de que en ese momento mi acompañantita no estuviera conmigo.

martes, 5 de octubre de 2010

Déficit de atención por dispositivos móviles

Impulsada por el acompañante, hoy llevé a la acompañantita a las vacunas que corresponden a los 2 meses, con ligera premura. Corrimos con suerte, el centro de salud de la zona queda muy cercano al búnker, aún así nos fuimos en coche ya que aunque google maps sea una maravilla, no es lo mismo ir cargando a la pequeña sin tener bien contemplada la distancia.

Así que llegamos y no se veía mucho movimiento, desde afuera. Ayer me enteré que es la semana nacional de salud, y me esperaba un gentío poniendo en orden sus esquemas de vacunación. No estuve tan errada, ya en el interior del lugar, había una raza. Niños con y sin mocos, madres adolescentes, embarazadas felices y pesándose. Lo mismo de siempre, en un centro de salud hay quienes trabajan y otros que no, algunos a gusto y otros por cumplir un horario deseando que ya acabe su tortura. Me fui de recepción a ventanillas preguntando, y así, dí hasta el archivo donde me dieron mi ficha. #56.
En el hoyo!

A grito pelado, luego de varios minutos de una puerta vocean el número 23... con lo cual se activó mi chip zen. Acomodada en una silla, me dió tiempo suficiente para observar meticulosamente a toda la flora y fauna del lugar.
¡Qué diablos!, durante todo el tiempo que estuve en la sala de espera, en el interior de una especie de oficina había una persona en su escritorio, quien se mantuvo entretenida en cortar plástico adherible. Bastante útil por lo que se ve, y trascendental para el desempeño del lugar.

La del archivo, con jeta, todo el tiempo. Las fichas improvisadas apenas las garabateaba.
Unos recién estrenados médicos, alguno con la bata un poco pequeña que seguramente tuvo mejores épocas en sus primeros años universitarios. Otro más por ahí entretenido haciendo encuestas a la que le veía dentro de sus parámetros, que ignoro cuáles eran. De repente llega un mancuerna de enfermeras cargadas de cajas con desechos, supuse que venían de haber vacunado en las escuelas o a algun grupo de chamacos inocentes que hoy les tocó perder bajo sus manos.

Ahí seguíamos, esperando pacientemente. De repente se me acercó una señora joven y me dió su ficha, #35 porque ella ya no pasaría. Agradecí el detalle y seguí esperando. De la ficha 23, pasaron a la 25 en ausencia de la 24, varios, muchos minutos después salieron por la siguiente víctima: la ficha 26, 27, 28...34, no estuvieron... 35, y ahí era nuestro nuevo turno. Así que no demoramos mucho en pasar, en contra del pronóstico inicial.

En términos generales la atención fue buena. ¿No les he dicho? tengo cierta aversión por l@s médic@s que se colocan el estetoscopio al pescuezo. Sobre todo cuando se nota que no lo manejan con destreza y es más ornamental que herramienta de trabajo.
Adentro del consultorio de vacunación, había 2 individuas de blanco, supuse que eran pasantes de enfermería, o médica la que tenía el estetoscopio al pescuezo y en la mano su celular.

He aquí el punto del blog. Enajenada es poco para el estado en el que estaba la chica. Durante el tiempo que esperaba a que anotaran los datos de mi peque y los míos, la joven nunca soltó su celular tecleando, de repente preguntó qué vacunas debía preparar... y seguía embobada, vaya, dilatando lo más posible el momento. Ignoro qué tan importante sean sus intercambios de información, pero bien pude imaginarle escribiendo en twitter, o en fb. "Hay mucho trabajo, pero ya tengo hambre, en unos minutos me voy por mi torta".

Sinceramente, me daban ganas de tomar su juguetito y tirárselo a la basura, amén de regalarle un soplamocos para revivirla.
Sin duda las herramientas de comunicación son mucho más entretenidas ahora, pero es una falta de respeto ante quienes nos rodean, si en vez de centrarse en su trabajo, dilataba su desempeño mientras se mantenía enviando sus textos, los cuales, dudo mucho que sirvan para contribuir al próximo ganador del premio nobel de medicina.

Un claro caso de déficit de atención provocado por dispositivos móviles.

¿Será la nueva epidemia?

Al menos, las vacunas eran corroboradas y administradas por la enfermera en jefe, para no caer en errores de distracción por la susodicha.

Lo cierto es que cada vez es más común este tipo de distracciones voluntarias. Creo que gran parte de este tipo de usuarios no se percatan de los riesgos en que pueden caer o provocar debido a la enajenación en un dispositivo móvil, cuando deja de ser una herramienta de comunicación y se convierte en una isla, un espacio virtual en el que quedan atrapados sus sentidos y pensamientos.

¿Quiénes de mis amigos y parientes ya cayeron presas de este nuevo mal?

Desquítense y regálenme una black berry pues.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Gari (jengibre encurtido)



Un complemento indispensable para el sushi, y que al menos yo no lo he encontrado ya preparado fácilmente. Salvo que tengan un proveedor de comida oriental. En aquellos lejanos tiempos, allá por mis rumbos de la fuente de la Diana cazadora, sobre la calle de Sevilla, había una tienda coreana en donde podía encontrar el jengibre encurtido listo para llevar y a un precio bastante accesible. Nunca pensé extrañar a los coreanos.

Ejem, pero tampoco es cosa del otro mundo, y si no lo venden, se consigue bajo propio riesgo.

Es muy fácil realizarlo, a continuación coloco los ingredientes que son a tanteómetro.

Ingredientes:
200 gramos de jengibre
media taza de vinagre de arroz
1 cucharadita de azúcar
1 a 2 cucharadas de sal de mesa

Procedimiento:
Lavar y pelar el jengibre. Cortar en rebanadas muy delgadas. Luego salar, y secar, ayudándose con toallas de cocina, y posteriormente poner las hojuelas saladas a desecar en el sol unas horas. Una vez que están listas las hojuelas, se colocan en un frasco de vidrio lavado y de preferencia esterilizado. Verterles una preparación con vinagre de arroz con azúcar disuelta, calentado un poco sobre la estufa, se coloca caliente sobre las hojuelas y se cierra el frasco.
Dejar reposar en el refrigerador unos días, al menos 3-5 y ahora sí, está listo para degustarle junto a sus makis. Dicho sea de paso, este jengibre queda tal como lo he comido en otros lugares y mejor que el que compraba hecho. Ya me dirán qué tal les quedó.





* Reclamos en la ventanilla que abre de 2 a 3 de la mañana, sea paciente si no le responden inmediatamente.

martes, 7 de septiembre de 2010

Se solicita asesor de imagen

Casi no veía tele, ahora la veo poco, entre una toma de leche y cambiada de pañales, olvido el tiempo que transcurre y pongo mi televisión-reloj para orientarme.
Gracias a eso, me he divertido viendo comerciales de Peña Nieto. No se espanten, todavía no me pongan la camisa de fuerza. Pero de verdad que es jocoso ver al fulano, trepado en un coche, que uno supone lleva chofer. Hablando con cara de "estoy trabajando duro por ustedes". Sin duda es físicamente atractivo, pero la producción que trae atrás le hace parecer actor de televisión. Ya trae las tablas, o es por rebosamiento.
Aunque al igual que en su anterior campaña, que ahora está desde sus informes de gobierno, pero con amplias expectativas hasta el 2012, no reparan en gastos en publicidad, tan solo he visto sus comerciales en tv, youtube, y redes sociales, amén de sus viajes a los otros estados como "apoyo" a candidatos en las pasadas elecciones.

Don Copete en anuncios de youtube.

Un día de estos, si me candidateo a algun puestazo público que no sea de quecas, creo que deberé contratar a sus asesores de imagen, mínimo para que me den la marca del gel que usa el fulano y no despeinarme por mucha lágrima y cara de compungida que ponga cuando les diga que tan del carajo estamos.

Al menos ahorita, me conformo con un peinado de salón, bueno, de perdida un alaciado express.

jueves, 29 de julio de 2010

Chuletas de cerdo en salsa de mango y ciruela

Lo que hace el ocio.

Blogs!


Les dejo un experimento, receta. Dado que no me han podido llevar al supermercado, tuve que rascar en el refri y la alacena. Lo cual demuestra que el hambre es buena consejera.


Chuletas de cerdo en salsa de mango y ciruela



Ingredientes para 4 personas.

4 chuletas ahumadas
Aceite de ajonjolí.

Salsa:
La pulpa de 1 mango, en esta ocasión utilicé la mitad de un mango petacón.
6-8 ciruelas pasas deshuesadas
1 chile chipotle en adobo
media cucharadita de ajo
3 cucharaditas de catsup
pimienta y sal al gusto

Se licúan todos los ingredientes de la salsa, con media taza de agua. Reservar

Freír las chuletas en el aceite de ajonjolí, se retiran del fuego, ahora sofreír la salsa previamente colada, comprobar el punto de sal, dejar que suelte el hervor y reincorporar las chuletas, tapar la sartén y dejar hervir por unos minutos.


Mi guarnición fue de papas con orégano para ello solo necesitan:

2 papas grandes cortadas en rodajas
orégano al gusto
un chorrito de aceite de oliva
media cucharadita de mantequilla.

Se calienta la sartén, agregar el aceite, después la mantequilla, una vez derretida se introducen las rodajas de papa, un poco de sal y orégano. Tapar y cocer a fuego muy bajo, dar eventualmente una vuelta para que se cuezan de forma pareja. No lleva más de 5-7 minutos y tendrán sus papas listas para servir.


Buen provecho, y si esto no es comida rápida y fácil, están en aprietos.

miércoles, 28 de julio de 2010

Frases por doquier


In God we trust


Alentador, ¿no?

Sobre todo cuando es el letrero que luce un microbús en su retaguardia. Desde el taxi, veía subir y bajar pasajeros en esa unidad. Sinceramente, como usuaria, esa frase me desalentaría un poco, sin embargo, está en lo correcto: hay que tener fe en todos los entes divinos cuando uno es pasajero de ciertas unidades de transporte colectivo. También no sería muy lejano pensar que el conductor traiga justo en el tablero, en letras de color oro, otra frase del estilo "diosito, cuídanos"... del conductor. Así uno se siente protegido.

La mente es extraña, bajo el pensamiento mágico que nos protege imaginariamente de todo peligro.

En fin, hacía ya un tiempo que no me regocijaba con letreros de ese tipo, y no es porque hayan pasado de moda, simplemente había dejado de observarles. Es más común entretenerse en ellos cuando se viaja por carretera, cuando a vuelta de rueda uno mata el tedio viendo las placas del camión de carga, o el tráiler de doble remolque. En la ciudad, es más difícil, lo común es encontrar toda clase de oraciones religiosas o alusiones a Dios o a la virgencita plis.

Aunque también, al menos en los taxis que acostumbro, y ya les había contado, hay uno que es fanático de las chivas del guadalajara. Así desde antes de que uno aborde su vehículo al frente dice CHIVAS. Para irse dando idea del color de la camiseta. Por dentro un baloncito y un tapiz, más el colguije con la playerita de los jugadores. Fans de pura cepa.

No sé, ahora con lo de la paginucha de FB, y que por cierto, ya van 30 despistados, agradezco el ocio. Tal vez debiera pensar en enviarles su playera, y no desentonen junto a otros fans.





Ahora que con estas páginas que permiten diseñar playeras online, como www.spreadshirt.es, igual terminan agregándole un "virgencita plis" en la retaguardia, por si tienen que subirse a un camión, o en caso muy remoto, por haber osado hacerse fans de este bló.

viernes, 23 de julio de 2010

Un click aquí y otro por allá

Ya le dí en la maraca a mi blog.

Mmmh ví que blogger cuenta con un nuevo editor de plantilla y ya le dí uso. Sí hay respaldo, pero la verdad mi anterior plantilla ya estaba tan manoseada para truquillos que ahora ya ni siquiera tienen gran ciencia, casi todo lo da blogger en un click.

Si ya lo decía yo, debí irme a la peluquería si quería algun cambio.

Mientras me ambiento a esos tonos azules, podré entretenerme en ver qué cambios importantes hubo.

Aunque ningun cambio viene mal, estoy abrigando la esperanza de que mis incómodos vecinos en estos momentos se estén mudando. O ese camión de mudanza me los ata varios años más a mi lado. El señor mal encarado, podrá dejar libre mi estacionamiento. Que ahorita no lo uso, pero para cuando lo use nuevamente preferiré ocuparme solo en mi acompañantita que en ir a pedir por favor que me dejen salir de mi casa.

No es por nada, pero no es lo mismo quedarse en casa a echar la flojera que quedarse en casa forzosamente a echar la flojera porque ninguna otra opción aplica. Ya ni los taxistas me quieren llevar si no les digo antes cuánto me falta para parir. Aplica como discriminación?. O yo debería exigirles su curso de paramédicos por si requieren hacerla de parteros?
Mi única salida el día de hoy fue a unos estudios de rutina, y la recepcionista del laboratorio me hizo la pregunta obligada de los últimos tiempos. ¿Cuánto le falta?. La "tranquilicé" diciéndole que como 2 semanas, y me responde un "con razón se le ve cansada ya".
Uh????????????

Yo que iba recién bañada, perfumada y hasta peinada. Con mi sonrisa a todo lo que da y ¿ya me veo cansada a las 8 de la madrugada?.

Triste y alicaída regresé a preparar pozole, caray, cansancios a mí!!!
Ni que me estuvieran vigilando, además, mi siesta de la tarde solo fue como de media hora.


Ya me urge andar de pata de perro, nuevamente.

O mi blog empezará a sufrir más cambios.

domingo, 18 de julio de 2010

Consejos S.A.


Para estas fechas, cuento ya con una colección inmensa de consejos acerca de maternidad, parto y puerperio; desarrollo de los 0 a 3 años. Lactancia fácil. Pañales difíciles.

No soy alguien que se moleste, ni neurotice porque me toquen la panza de embarazo, peor sería que intentaran tocarme las pechugas de lactancia!. Tampoco me irrita que me reciten su técnica más avanzada de puericultura, o sus experiencias en nacimientos de bebés. Incluso, tomo como un reto a mi paciencia, cuando me interrogan sobre si nacerá por parto o cesárea, no por la pregunta en sí, sino por el juicio posterior a la respuesta que dé. Lo veo muy sencillo, cada quién dice lo que se le ocurre, yo trato de escuchar con mesura y sensatez, o sea, en un tiempo limitado se les escucha pero no puedo chutarme todas sus historias porque también tengo cosas que hacer y lo más importante, la promesa de un mundo mejor existe, porque de todos modos haré lo que se me dé la gana. Sin duda hay perlas de la sabiduría ambulantes.


El acompañante se ríe junto a mí cuando le cuento mis peripecias recibiendo consejos al por mayor. Insiste en que me han de ver con fallo. Estamos fallos diría yo. A la mera hora ya veremos como solucionar nuestros problemas y retos como nuevos padres.
Hace unos días, bajé a la recepción de la clínica donde trabajo, para documentarme con el formulario que había rellenado previamente mi siguiente paciente. Y una persona que iba por otros asuntos, aprovechó para preguntarme la edad de mi embarazo. Con lo que se abrió la puerta a los consejos no pedidos, yo no sé como le hacía para hablar tan rápido sin respirar. Por un lado agradezco la buena intención, un curso flash de embarazo, crianza, y tips para recuperar la figura en 3 minutos, no es nada fácil. Por otro lado, yo buscaba un resquicio para escabullirme, porque no estaba en un parque, sino en mi trabajo y con pacientes por atender. No hay más que cortar por lo sano.

Lo mismo en mis historias de taxi, aunque una quiera platicar de otra cosa, la pregunta que siempre escucho es la edad de embarazo. Me preocupa que les preocupe. ¿Tan amenazante me ven?. Les entiendo, pero ya que les tranquilizo diciendo que aún faltan poco más de 2 semanas, porque eso debe tranquilizarles supongo. Paso seguido, me refinan sus experiencias paternales. Todos y cada uno de sus hijos, su llegada al mundo, peripecias en clínicas del sector salud y particulares. El asunto de los pañales es algo que cobra vida propia, por lo visto deja huellas imposibles de borrar en quienes lo han vivido. Total, la dejada y consejos por el mismo precio.

Habrá gente que evite tales episodios, con toda seguridad. En ocasiones la buena voluntad está plagada de desatinos, mitos, y no necesariamente lo que le funciona a esa persona en su experiencia le funcionará al resto del mundo, de hecho la mayoría de veces así ocurre. Yo dejo que la gente fluya, no les quito el gusto de expresar sus ideas y vivencias, ya que también es una forma de conocerles. Cuando los consejos son totalmente fuera de toda razón, mínimo agradezco su buena vibra. O cuando creen que me dirán lo que obligadamente DEBO hacer, solo sonrío. No les cambiaré su sentir, ni tampoco hay para qué romperles el corazón diciéndoles que no me importa cuanto se procuren, desde hace años tomo mis decisiones de acuerdo a mis conveniencias.

Imagino que mis consejeros al acecho podrán ya descansar, o me verán poco porque ya no circulo por las calles. Mis salidas se han limitado.
De los pendientes importantes para esta semana están el superar esta versión de mocos y lágrimas que ni es gripa ni tuberculosis, pero no termina de quitarse. Hacer un trámite para el seguro de gastos médicos. Preparar un pastel para el cumpleaños de mi acompañante. Acudir a la cita semanal con el ginecólogo. Y seguir en la calma chicha.

No se apure, desembuche su consejo si tiene ganas de hacerlo.



Foto: Cambiemos el mundo, por Jaume d' Urgell, en Flickr. Usada bajo licencia Creative Commons Attribution Non-Commercial 2.0 Generic.

sábado, 17 de julio de 2010

X files


La vida está llena de sorpresas, basta abrir el refrigerador para constatarlo.

Desde hace unos meses, me percaté de una extraña conspiración. Claro, hay que darse su importancia. No es un detalle casual. Es que para fomentar conspiparanoias, he visto una cadena de acciones, todas encaminadas a demostrarme que los tetra pack pueden convertirse en un arma letal.

Hasta hace unos años, los jugos y leche envasados, venían ya en caja, habían pasado la faceta de frasco de vidrio y dieron paso a la modernidad, ahorrando espacio y facilitando su almacenamiento. Uno solo tomaba unas tijeras, o cualquier otro objeto cortante, incluyendo los dientes dependiendo del gusto o prisa. Recortaba sobre la línea punteada, que suele ser el área más difícil de rasgar, y ya estaba, para guardar, hacía un doblez y a rogar porque durara unos días el producto, guardado en el refri.
La gran desventaja es que ese cierre era mucho menos hermético que la modalidad actual. Una tapita muy estética que en un click abre y cierra manteniendo con mejor sabor su contenido.
Pero ahí es donde se retuerce todo el asunto. Cuando la delgada lámina de aluminio que protege el interior, nada más no se abre como se supone que debería hacerlo. Y parece que a mí me tocan todos los envases con defecto. Lo de menos es abrirlo a la mala, empujando con un dedo, o ayudándose con un cuchillo. Lo peor es que un fragmento del metal se vaya en un buche.
Experiencia nada recomendable y por demás espeluznante.
Haciéndole caso a Murphy, justo me ocurrió en el peor momento posible, en el que tenía que tomar varios medicamentos y ahí voy, enfilando los botes y cajas de pastillas para ir en orden y no terminar tomando un medicamento doble vez y obviando otros. Pues en esas estaba entretenida, cuando sentí que algo me lastimó la garganta, no había mucho que pensarle, se me fue un pedazo del tetra pack al gañote, junto con el jugo y la pastilla.
De primer impulso quería darle efecto reversé, pero si ya había pasado para qué regresarlo? con riesgo de expulsar todo el pastillerío o cosas peores. Por supuesto que aflige pensar que daño tóxico pueda causar, al combinarse con el jugo gástrico, pero pues no quedó de otra que rogar porque el fragmento de fierrito algun día recorriera el mundo, siguiendo todos los caminos necesarios para llegar a los drenajes profundos.

A partir de ese episodio, nunca más le perforo sin poner especial atención en evitar que pequeños fragmentos metálicos caigan al interior. Si lo de tragaaldabas es solo un dicho, pero no hay por qué hacerla de faquir sin vocación.

jueves, 15 de julio de 2010

Aaaaaaarrancan

A descansar.

Ufff ya no veía para cuando llegaría el día de ayer, marcado en mi agenda como último día de trabajo, o inicio de mis vacaciones. Las cuales no tendrán playa, ni vodka con ginebra, tacos de pibil o mi vuelve a la vida.
Pero ya me urgía no tener que ir.
Aún ni se en qué me voy a entretener, o mejor dicho, en qué orden, y la expectativa de que tal vez puede ser 1 día o 15 de descanso me dispara la taquicardia.

Diría el acompañante que si por mí fuera yo ya estaría afuera del hospital, con mi maletita al hombro, esperando que me llegue la hora. Tal vez. Prever es una palabra clave.

Tenía toda la intención de pasar ayer por una colección de canciones infantiles, canciones de cuna y aprendérmelas para estos días. Pero como todo cierre de temporada, atiborrado y con el caos sublime. Me doy de santos de haber podido tomar un poco de agua en ciertas pausas y comer apresuradamente una torta de jamón. Ojalá el acompañante incluya esa nueva librería El sótano en nuestras diligencias del fin de semana. O sobre aviso no hay engaño. Traigo en mente una canción de Olga Guillot. A partir de la noticia de su fallecimiento, ocuparon de música de fondo esa canción y ahora se ha quedado dando vueltas en mi rocola.
Como si la pequeña requiriera dosis tempranas de intensidad y dramatismo. De cualquier modo les tendrá por sí sola.

Y bueno, ya ni las historias de taxi. Por cierto, la semana pasada a la salida de la consulta con mi médico, tomé uno para regresar al búnker. Maldito gandalla. Me cobró 70 lucas.
De todos modos le iba a pagar, pero le manifesté que su tarifa era excesiva. En otro momento podría haberme esperado pacientemente a que apareciera otro, o averiguar si hay transporte colectivo por esa zona, pero no, era el único a la redonda, y yo bufando, el tipo pensaría acertadamente, que esta gorda no está en posición de negarse. Encima quiso tomar una ruta extraña, la cual le tuve que redirigir, vaya, no tenía por que hacer más largo el viaje solo para justificar el cobro. Ha sido de las pocas veces que evito platicar con alguien, y encima luzco mi modo cortante. Al menos ha sido el granito en el arroz, del resto de taxis que he tomado en estos días no tendría queja alguna.

Eah, ya nos llegó la hora de desayunar unos huevos con tocino. Y de dejarnos consentir por mi asistente.

miércoles, 30 de junio de 2010

Historias de taxi III

De vuelta al uso de taxis, ágilmente me hice de los teléfonos del sitio cercano al búnker.

Jugada magistral. Hasta que llamé hoy para evitarme la fatiga y que pasen por mí directamente. Me responden de "la central", una voz femenina la cual pide un 16-20, apenas y se escuchaba un leve chrrssss, y una respuesta corta ininteligible al otro lado de su radio, o lo que supongo era su equipo de radiocomunicación con la red de taxistas. Finalmente me responde, mmmmh creo que van para allá.

Aclaré que llamaría en 5 minutos nuevamente en caso de que no llegara alguna unidad. Dicho y hecho, con mis triques en la puerta, ni un alma pasaba. Marqué nuevamente, y como al inicio empezó a preguntar si alguien podía ir. Estando el sitio de taxis a una cuadra del búnker mejor me enfilé con todo y chivas para allá, justo estaba avistando desde la esquina si había alguno, cuando hizo su aparición el comisionado para mi viaje.

Pura modernidad. Si estuviéramos en los años 70.

Lo realmente valioso es que son caras conocidas, dado que anteriormente requería de sus servicios con frecuencia, lo malo es que de varios de ellos ya me sé sus historias familiares, ahora solo les doy continuidad.
En estos días, actualizados como están de los acontecimientos de la ciudad, puede uno hasta preguntar la preferencia electoral de sus usuarios. Con las elecciones que ocurrirán este fin de semana, donde sinceramente espero que pierda uno de los candidatos. Ya no digo que gane fulano porque tampoco me inspira, nada más con que no gane el peor. Y así se va uno enterando, que si el candidato tal es Guatemalteco, o que ese político tan sonado tiene un amor juvenil con una chica de 17 años, las referencias escolares que se resumen a actividades porriles; mitos y leyendas a las que uno puede dar o no crédito, pero sin duda entretienen. Los pequeños detalles que no aparecen en los CV ni aparecerán en un debate público.

Todo por 25 minutos de viaje.

domingo, 27 de junio de 2010

Gelatina Mosaico


Nada más sencillo y rico que una gelatina.
Aunque ciertamente las gelatina mosaico son ligeramente más complicadas que hacer de un solo saber, pero nada para espantarse.

Cuenta la leyenda que la proteína que contiene la gelatina es muy buena para el organismo, sobre todo la piel, huesos y ligamentos.
A mí me gusta comerla regularmente y en las siguientes semanas me servirá de apoyo psicológico, por si sale alguna estría en mi tan cacareada barriga, pensaré que pudo haber sido peor de no haber consumido la gelatina y agua necesarias.


La receta no tiene gran chiste. Eso sí la gelatina de leche, me quedó deliciosa ahí se las dejo por si les sirve para esta gelatina o para otra.

Va toda la preparación y ahí toman lo que les agrade.

4 paquetes de gelatina de sabor (elijan y pónganse creativos, jueguen a combinar colores)
600 ml de agua para cada paquete de gelatina.

Calentar cada tanto de agua hasta que ebulla, agregar un sobre de gelatina de sabor, retirar del fuego, agitar para disolver perfectamente bien la grenetina.
Hacer lo mismo para cada sobre. Colocar en recipientes cuadrados y guardar en el refrigerador hasta que cuajen.

Una vez que se tienen las 4 gelatinas cuajadas, proceder a preparar la gelatina de leche.

Ingredientes:
1 lata de leche condensada
1 lata de leche evaporada
200 ml de crema
un chorrito de vainilla
3 cucharadas de grenetina (o 4 sobres de 7 g, la encuentran en el super en varias marcas, o a granel en tiendas de materias primas para repostería)
media taza de agua para hidratar la grenetina

Iniciar mezclando la grenetina natural con el agua para hidratarla, colocar en baño maría para que se disuelva.
En la licuadora colocar la leche condensada, leche evaporada, crema, el chorrito de vainilla y finalmente la grenetina ya disuelta, licuar hasta que se integren bien todos los ingredientes.

Ahora cortar las gelatinas de sabores directamente en los moldes, es más sencillo retirarlos que intentar sacar todo el bloque y cortar afuera. Verter todos los cubos de gelatina de colores en un recipiente grande y procurar revolver los sabores uniformemente, finalmente vaciar la gelatina de leche. Dejar enfriar durante unas horas.

viernes, 25 de junio de 2010

Llamadas telefónicas

Ahí sigo, con mi relumbrosa barriga.

Sin más preámbulos les contaré lo del día de hoy.

Estaba muy a gusto, dormitando una hora más de sueño, luego de las necesarias interrupciones que da la vejiga recientemente convertida en brincolín de mi pequeña. Hasta que sonó el teléfono.
Con la alegría que eso conlleva, por supuesto. Que te hablen para decirte que hablan de Banco Santander, perenganita de tal, y han dado tu número telefónico como referencia para su clienta fulana.
Luego de responder amablemente que no tengo ni idea de quién se trate, me pregunta el parentesco que guardo con la fulana. Mta, no sé por qué insisten en poner a prueba mi buen humor, y con esas preguntas les juro que es difícil mantener la calma. Nuevamente le respondí que NO tengo idea de quien se trate, en mi vida había escuchado tal nombre.
Así que me pregunta a qué colonia llama.
Uh?
Ya es inevitable encamoronarse. Ok, haciendo un esfuerzo sobrehumano, le respondí que no podía proporcionarle dato alguno.
Así que como respuesta me preguntó la razón, si ya me había dicho de donde habla y quién era -¡ah bueno!, ¿cómo que no quiero decirle la colonia solo por seguridad?. Sí, así de ingrata soy.

Pues no me convenció, así que su último recurso fue decirme que la llamada estaba siendo grabada y que ahora me llamarían durante todo el día.

¡Gracias por avisarme del hostigamiento al que seré sujeta!

A primeras luces, esas llamadas no generan confianza, si una empresa habla para confirmar una referencia de un cliente suyo y les responden que desconocen a su cliente lo lógico es que a la persona interesada le soliciten otra referencia viable. Pero en cambio si suponen que luego de la llamada número 100 uno va a conocer a la persona algo no les gira bien en la cabeza. Menos aún cayendo en tácticas de terror.

Por otro lado, si se trata de una artimaña más para obtener datos para una posible extorsión, ya si no funcionó a la primera ¿para qué insistir?.

sábado, 5 de junio de 2010

El maravilloso mundo de las gordas


Un buen día, ví con tristeza que 3 prendas de mi ropa habían sufrido daños, por culpa del acompañante. Lo cual en otra temporada habría sido doloroso, pero no con la magnitud que amerita en estos tiempos. Todavía como tratando de hacer menos grave el asunto, me consuela diciéndome que tengo los clósets llenos de ropa, ¿qué me apura?. ¡Bendito hombre que duerme sin pena que le acongoje!
Pues cero canicas, a mí sí me puso en graves aprietos.


¡No tengo qué ponerme!, se ha vuelto la frase más recurrente en mi diario transitar. En un inicio, busqué entre mi vestuario, la ropa holgada que fácilmente ayudaba a cubrir mi crecimiento uterino. Con ansias locas pasé a la ropa de maternidad. Hasta que descubrí lo acostumbrada que estaba al tener muchas opciones y colores para vestir, donde elegía en base a mi ánimo, el clima, mi percepción del vestir acorde a la hora del día y tipo de evento, y caprichos. Ahora, el vestuario reducido solo me permite escoger entre muy pocas prendas, más por necesidad y no salir en traje de Eva que por otra cosa.
Y aún así, una blusa blanca de maternidad que tanto me gustó al inicio, dejó de ser útil cuando dejando asomarse al ombligo comprendí que su tiempo había llegado a su fin. Así se han ido sumando muchas prendas, de las holgadas, de aquellas grandísimas en otros tiempos. Se van reduciendo, ya en unos días cumpliré 7 meses de embarazo y a este paso llegaré como retrato al nacimiento.

Lo de menos sería ir a comprar ropa y ya está. De hecho al inicio, pensé que procuraría por todos los medios ser prudente, y no malgastar en ropa que solo quiero usar estos meses.
La triste realidad es que la oferta de ropa de maternidad en donde vivo es escasa y la mayoría mala. Así en mi peregrinar de prendas las encuentro pero con telas de estampados horrorosos, cortes y diseños que a nadie favorecen, y por si fuera poco, algunas a precios realmente fuera de sí. ¿Cuánto es caro? preguntaba, sintiéndome rica y digna, más presa por la desesperación.
Y así entraba a los vestidores con 10 o más prendas, para salir molesta porque ninguna me había gustado como lucía. Atención diseñadores de ropa, ¡he ahí una gran ventana de oportunidad!


Antes, antes, me encantaba ir a las tiendas, lo de menos era comprar algo lindo que me gustara, el probarme era mero trámite. Incluso, he sido de las favorecidas con un cuerpo de pobre que si me regalaban alguna prenda era casi seguro que me quedara a la perfección.

En la reciente visita de mi madre, también nos fuimos de compras, solo que ahora me quejé amargamente, a lo cual me respondió: "Ahora ya sabes lo que sienten las gordas".

Del nabinsky. ¿Cómo pueden ir por la vida así?, amén de todos los problemas de salud que acarrea la obesidad, y nadie apoya la anorexia ni la bulimia que son tan graves como la misma obesidad, pero al menos por pura vanidad, debería haber más gente preocupada por estar en su peso de acuerdo a su estatura, lucir su cuerpo en vez de buscar ocultarlo tras metros de tela.

Si ir a las tiendas de ropa significa no tener más opción que 1-2 prendas que parecen sacos de papa, a cualquiera se le quitan las ganas de ir hasta no tener el cuerpo que quieres, inmediatamismo inscribirse en un gimnasio, pagar un nutriólogo y regresar victoriosa a los almacenes para que nos muestren las tendencias de temporada, seguras ahora sí, de encontrar lo que se quiere y guste, y no lo que te dejen.

Al menos mi gordura, es transitoria, o tengo todo el propósito de volver a usar mi talla anterior. El optimismo a todo lo que da.






Foto: Malformaciones del lenguaje/malformations of the language, por pulguita, en Flickr. Usada bajo licencia Creative Commons, Attribution-Share Alike 2.0 Generic.

martes, 1 de junio de 2010

De blogs y otras andanzas

Ah pues ya saben que escribo por aquí, allá y acullá. Aunque también lo sospechan, últimamente publico poco, y varias anécdotas se me van quedando en el tintero. A duras penas y pude contar la del señor de grandes aguacates. ¿Ya les dije que huyo de los que hablan por teléfono celular mientras conducen?, si de por sí no les jala bien el neuronaje, con un celular o radio disminuyen su nivel de atención, que hasta un borracho parece más sensato al volante. Aunque yo prefiero mantenerme lo más lejos posible de cualquiera de esos especímenes al volante.
Ya en reuniones, los borrachos son amigables, los que se aislan solo por hablar por teléfono, siguen siendo igual de antipáticos.
Luego de un lleguecito que me dieron, quedé medio ciscada al manejar, vaya el estar parado en el tráfico te expone a que alguien distraído NO frene y haga una carambola. Y mi egomóvil apenas tenía 15 días salido de la agencia. Afortunadamente no fue nada grave, solo el coraje y el susto. Mucho coraje, ¡maldición!. Bueno pues el trauma me hace no descuidar por todos los flancos y analizar patrones de desplazamiento de los conductores suicidas. ¡Abran paso al borracho, al neurótico, al frustrado corredor de fórmula 1, al puberto con coche de papá, y a los taradetes que hablan por celular o radio móvil!. Porque a ese tipo de entes, hay que dejarlos ir, y procurar mantenerse lo más lejos posible.Curiosamente, una vez que he ido disfrutando el manejar, a pesar del solazo desértico, sé que se me acaba el veinte por una temporada, supongo que Junio es el último mes para andar ruleteando, porque lo que sigue es esperar en casa a que mi acompañantita se ponga más guapa y salga a guiñarle el ojo a todos sus contemporáneos.Pasando a la actualización más actual. Estoy voluminosa y rozagante, luzco mi barriga como nunca, aunque siento que me traen el pellejo estirado todo el tiempo, respiro a medio tanque, ya no puedo ejercitar la joroba porque con unas patadas me recuerdan que mantenga la espalda recta, o lo que es lo mismo, ¡la panza no es recargadera!. Recuerdan que empecé hablando sobre blogs, bueno, hoy tengo la buena sorpresa de que por ahí tengo mención en una especie de tutorial para aspirantes a blogueros. Visiten El diario de la nueva era: bienvenido al blog, que elaboró Cris Mendoza (alias Lata), para la edición de Junio de Siriusfem. Vayan, lean, aprendan y muéranse de envidia. Agradezco la categoría, es un alivio saber que este blog no es un valle de lágrimas, o las aventuras de Amarga López.


Ahora abriré la ventanilla de quejas. Sí, sí, acepto reclamos, no he venido a pararme por acá como para recomendar que sean constantes, o que respondan a todos los comentarios que reciban. Hasta mi cinismo tiene sus límites.
Como excusa, diré que les tengo preparado algo que no creo que estén esperando pero siempre jala público eso de los tutoriales.La semana pasada me entretuve haciendo unas invitaciones para un baby shower, luego que fui a preguntar por unas, que la verdad ni había unas que me llenaran el ojo, y sí vaciaban la cartera. A fin de cuentas hay que tomar en cuenta que es papelería que con toda seguridad terminará en la basura. Pero no aplica usar invitación cibernética porque la gran mayoría de invitadas no usan tal herramienta. El caso es que saqué tijeritas, compré unas carpetas y con un botecito de pritt y retazos de tela ya la hicimos.




Ahora estoy enfrascada haciendo recortes y cosiendo a máquina otros pedazos de tela que en algun momento espero que sirvan para algo más que para descerebrarme. Así que mi rutina de estos días es despertarme tempranito con las ideas frescas, ponerme a trabajar en eso y luego ya irme a lo de siempre, regreso a avanzar otro poco y me duermo pensando lo que haré al siguiente día. Definitivamente la maquila no es lo mío, lo mismo pasó con las invitaciones, la primera la hago con bastante gusto, pero ya recortar 25 veces lo mismo no es tan divertido, aunque por cuestiones de tiempo no estoy como para personalizar cada cosa que hago. Venga la maquila pues. El acompañante suspira por el momento en que el búnker deje de parecer como campo de batalla, que por momentos parece que mi mesa de trabajo solo es un tiradero bien hecho, pero en algun momento le sorprenderé con los resultados, y más cuando parezca que la basura está en su lugar.

Me voy, que ahora me espera la otra chamba. Si no es que no quiera escribir, solo que entre las 11 de la noche y 6 de la mañana lo veo muy carrereado y a mí me da por estar con harto sueño. Costumbres raras.

jueves, 20 de mayo de 2010

Nacidos para perder

Esas idas al supermercardo, aparte de carnes y verduras, proporcionan escenas que podría catalogar en surrealistas, pero viéndolo bien, son bastante comunes.
Hace algunos años, solía ir al Gigante ubicado en Shiller, la razón, no solo se debía a su ubicación cercana a mi domicilio, realmente esas idas hasta las disfrutaba por la razón de que había poca gente y los pocos eran gente mayor, caminando despacio sin molestar a nadie, no había amontonamientos por ningún lado, y podía escoger con detenimiento el queso que se me apeteciera, a falta de queso fresco de Oaxaca, había que disponer de tiempo y ganas para poder seleccionar algo comestible en ese rubro.

Detesto ir en días de quincena, lo mismo que los martes de "x" tienda y los miércoles de la otra tienda, pero tampoco soy tan ermitaña como para pedir por teléfono la lista de lo que necesito, amén de que nadie puede escoger mejor que yo lo que pienso comer. Necesito palpar las verduras, tocar y oler las frutas, de otro modo no disfruto la ida. Si he de cocinar algo, desde ahí empiezo a salivar y a imaginar los sabores.

Hace unas semanas, alguien osó tomar mi selección de aguacate. Y yo estaba parada justo al lado, escogiendo tomates. Un señor despistado o pasándose de tueste en abusado, ante el montón de aguacates le pareció que lo mejor estaba en la bolsa que yo tenía ahí al lado, así que lo subió a su carrito y empezó a caminar muy campante. Epaaaaaaaa, a pesar de la panza, fui tras él, y por supuesto regresé con lo que me correspondía.
El acompañante, en cuanto se enteró de la peripecia, reía y con su calma pachona decía que habiendo un montón de aguacates no hacía falta caminar tan aprisa e ir en tono de reclamo. No lo sé, tal vez porque respeto mi tiempo ya invertido.
Aunque ciertamente le doy la razón, hay veces que uno adquiere aprendizaje zen.
Porque justo en esa ocasión, sucedió algo raro. Si bien, cuando tomo un casillero de huevos, reviso uno por uno de que vayan sin daño alguno, no me gusta llegar a casa con la sorpresa de que me han vendido unos cuantos huevos rotos. Eso no es lo raro, es habitual, así lo hago desde hace años.
¡Pero hay un Dios!

El alien, al cual le vale soberano cacahuate, y el pan integral lo puede echar junto al bote de agua y si se hace obleas no importa., tampoco contempla el cuidado del casillero de huevos como si se tratase de material nuclear.
Tampoco el cerillero. Así que mi tarea obsesiva compulsiva es tratar que todo cuando haya yo elegido, llegue sin el menor rasguño al refrigerador, alacena y frutero. Sí, lo reconozco, hay gente maníatica. ¡Presente!

Apenas llegamos al estacionamiento, y todavía me duraba el efecto de haber rescatado mis aguacates, la sonrisa se me congeló cuando ví como cayeron los huevos dentro de la cajuela. Ni supermán tiene mis reflejos, apenas y pude capturarlos antes del fatal desenlace. Salvación.

Una vez en el búnker, luego de haber bajado varias bolsas, desde el estacionamiento escucho que cae algo, ahí en la cocina, una de las bolsas que ya había ingresado. En efecto, fue la bolsa que contenía el casillero de huevos. Al acompañante le pareció que tenía suficiente capacidad de adherencia a una montaña de productos más, pero hubo alguna falla, el caso es que resbalaron los huevos, directo al piso.

Cua cua cuá.

Aquí todo quien no me conozca pensará que yo haría la pataleta y berrinche excepcional, pero no, la verdad es que no era importante ya. Todo lo que pude hacer lo hice, y a pesar de prevenir todo cuanto uno quiera, las cosas ocurren por diversos factores que no dependen ya de uno. El resultado, una partida de huevos monumental.
El acompañante estaba ligeramente afligido pero no nos quedaba de otra que reírnos, porque si algo era seguro es que habíamos presenciado un caso que ejemplifica bien a los nacidos para perder. Malditos huevos.

En la siguiente ida al supermercado, queda totalmente justificada toda maniobra aunque parezca que llevamos una docena de explosivos.

jueves, 6 de mayo de 2010

Cajita de herramientas

Hay días en que pienso, si no importando la ropa que use, mi acompañante me ha de ver con una especie de disfraz de Mario Bross, o mínimo un cinturón multiherramientas.

Hace unas semanas, cuando el borlote de un trabajo de herrería que estuvieron haciendo en casa, insistí en que hicieran un marco para unas aberturas, y para dicho marco nos lanzamos a un home depot para buscar algo que pudiera compaginar con mi idea. Dichosamente encontramos el material, solo que medía 3 metros de largo, lo cual no cabe en el egomóvil ni de chiste, y no me imaginaba cargándolo por afuera mientras nos conducíamos en la ciudad. Punto importante que en esa tienda, en el área de servicio, no auxilian para tales inconvenientes. Así que el acompañante se acerca a preguntarme si traía una segueta en mi coche. ¡¡!! uh???. Vaya, traigo las herramientas indispensables para eventualidades posibles mientras conduzco, pero de ahí a cargar una cegueta, mh ¿como para qué?, ¿por si se me ofrece?.

Algo así ya me había pasado, cuando me solicitó si le podía prestar mi llave perica, como quien la porta como llavero a donde quiera que se pasee.
Hace unos momentos, mientras yo pasaba con toda mi parsimonia y contemplándome la barriga, al verme me pregunta si tengo un multímetro.
De ninguna manera pensé que su duda fuera tanteando el escenario para una especie de regalo por aquello de la mercadotecnia del 10 de mayo que técnicamente no amerito regalo, pero casi.
En efecto, si preguntó es poque lo requería ahoritita mismo y ante sus ojos soy como la bodega ambulante de herramientas, lo que sea que se le ofrezca, algun fierrito he de cargar.

Lamentablemente no cuento con todo lo que podría imaginarse.

Luego vengo, ahora me están comentando un código de colores para poner un estéreo.

Actualización: ¡Y no jaló!, con esto supongo que bajaron mis bonos.

martes, 4 de mayo de 2010

Asiento reservado


Ahí vengo con mis historias bizarras. Aunque nada tiene de extraño, luego verán, que a la mexicana uno está acostumbrado a que las cosas sucedan de forma distinta, combatiendo toda lógica y razón.

Ayer tenía que acudir a un banco, que está en una plaza comercial. Dado que el estacionamiento de dicha plaza es muy reducido, por un lado, y por el otro lado conozco una ruta de microbuses que pasan en la esquina del búnker y me dejan exactamente frente a ese centro comercial, la decisión no es difícil.

No tengo problema, o hasta ahora, no lo había sido, en viajar en transporte colectivo, es más, hasta disfruto los paseos. La unidad que tomé ayer no contaba con asientos para minusválidos o personas embarazadas. Tampoco había asientos disponibles. Tampoco es raro que las unidades de transporte colectivo funcionen así de incompletas. Así que me acomodé donde pude y cupe con mi recién adquirido aumento de volumen, sostenida de un tubo a 20 uñas, y no precisamente para hacer piruetas sensuales.
No, no hubo nadie que me cediera su asiento. Mhh lo cual no era algo que esperara, aunque es más fácil que surjan caballeros cuando he estado sin barriga y con ropa entallada. Es curioso, pero nada tiene de extraño, no olvidemos que muchas personas como te ven te tratan. El problema es que "no vemos" lo que no nos conviene.

Recordé lo sucedido la semana pasada, por primera vez durante el embarazo, forcé al acompañante a estacionarse en el sitio reservado para futuras mamás, que ciertamente están cercanos a la entrada a la tienda. Actualmente cuento con 6 meses de embarazo y es evidente que lo estoy. Aún así, mi acompañante se resistía, le parecía que tal vez haya gente que lo necesite más... pero yo no creo poder ir al supermercado con la misma frecuencia en los días próximos a parir, si es que eso es lo que amerito para pertenecer a la categoría de "necesitarlo más". Mi explicación fue dada con ejemplos vivos. La mayor parte de las personas que se estacionan en esos sitios, ni son mujeres ni mucho menos cuentan con un embarazo., simplemente los ocupan porque quienes realmente los debieran utilizar, prefieren estacionarse en otro sitio pensando que hay alguien que lo "necesite más". Teniendo como resultado, que solo contribuyamos a que los abusivos tomen ventaja.
Es más, ayer en el super, mientras caminábamos, una señora de unos 70 años casi me atropella, su empujón solo alcanzó a rozarme. No me imagino en una situación en la que yo empuje a una persona mayor, mediana o pequeña., es algo inadmisible a mi manera de ver, como tampoco es correcto que una persona de cualquier edad, empuje a una embarazada. Bienvenida al planeta de los simios.

Hace muchos años, fui a una revisión de un procedimiento quirúrgico que me habían realizado, ajustaron un distractor óseo que traía colocado en la mano. Lo cual es moderadamente doloroso. Así que de regreso a mi hogar, en el metro, no supe si fue a causa del dolor que me venía taladrando los huesos, o realmente me molestó ver a un tipo muy acomodado en el asiento para minusválidos mientras yo con mi brazo derecho inmovilizado, con el brazo izquierdo hacía piruetas tratando de sostenerme y sostener mi mochila. Pocas veces soy tan autoritaria, le pedí enérgicamente que se levantara de ese asiento porque yo lo requería. Ni rechistó, se levantó y yo me acomodé. No sentí remordimientos, lo que me sorprendió es que me haya hecho caso sin encima soltarme una sarta de groserías, o realmente sí lucía lo suficientemente jodida.

Ciertamente, no nos resulta ajeno ver que hay gente que ocupe lugares designados a la población minusválida o con necesidades especiales, como dicen los políticamente correctos . Si bien el embarazo no es una enfermedad, sí se disminuyen las capacidades que normalmente tenías. El equilibrio de tu propio cuerpo cambia radicalmente, y desplazarse en vehículos en movimiento, coloca en mayor desventaja. No ameritas muletas, y solo algunas veces se llega a usar silla de ruedas, las distancias simplemente, no pueden recorrerse con la misma facilidad que antes. Solo que eso no lo ven.

Entonces, la gente en general no está muy entrenada en cuanto a atención hacia las personas que nos rodean, no solo es insensibilización, sino que encima hay quien se aprovecha.

En el búnker, tuve que hacer un coco wash a mi acompañante, quien me considera una Lara Croft, una mujer de acero, de voluntad inquebrantable, tuve que recordarle que 9 kilos al frente me descalifican para travesías todo terreno incluyendo las selvas de asfalto. Creo que he abonado, y he cedido lugares cuando lo he considerado ante gente que lo ha necesitado más que yo. Así que ahora, no pienso hacer concesiones argumentando mi fortaleza, y porque también quienes hemos llegado a necesitar esos lugares especiales somos responsables de su buen uso. Toma y daca.

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