Circulando demasiadoego por el tráfico, donde aprovecha para despepitar y repasar unas cuantas maldiciones a media voz contra los que se paran en doble fila, "pásele mi champion". Pero no se miden, en serio, yo bien creída de ser conductora antisuicida, pero ahí voy, hasta me tiembla la pata cuando me aviento a un boulevard. ¿Quién me manda a vivir intensamente estas andanzas?.
Ah pero hoy me tocaba correr, porque según mi bitácora de corredor, (cof cof me da verguenza autodenominarme como tal), voy intercalando un día de corrida y un día de "descanso" que no es más que no correr pero ejercitarse para que no flaqueen mis fuerzas.
Pues ahí estoy hoy muy ajax, una vez comprendida y anotada la consigna: rápido como alma que lleva el diablo y lento como sea posible (como lo normal de mi flojera). Pice of cake.
Si no lloré es porque estaba entretenida en que me llegue algo de aire al pulmón. 10 minutos nada más y ya el resto a paso mediano, constante. No lloro, no me quejo, me regresó el alma al cuerpo cuando dejé de pensar en el tiempo que llevaba.
Mi coach putativa amenaza con enviarme mi programa personalizado, como dictan los cánones, o de la gente que sabe, aunque sea para evitar infartarme. Así que estoy consiguiendo ya pronto el campito para hacer LA PRUEBA.
Ni crean que me remuerde la conciencia venir a contarles mis pesares, es más, ya estamos preparando la telenovela: Las blogueras también lloran.
Ayyyy, perdón que no me ría tanto pero ahora sí me dió un dolor de cuaco.
Ah pero hoy me tocaba correr, porque según mi bitácora de corredor, (cof cof me da verguenza autodenominarme como tal), voy intercalando un día de corrida y un día de "descanso" que no es más que no correr pero ejercitarse para que no flaqueen mis fuerzas.
Pues ahí estoy hoy muy ajax, una vez comprendida y anotada la consigna: rápido como alma que lleva el diablo y lento como sea posible (como lo normal de mi flojera). Pice of cake.
Si no lloré es porque estaba entretenida en que me llegue algo de aire al pulmón. 10 minutos nada más y ya el resto a paso mediano, constante. No lloro, no me quejo, me regresó el alma al cuerpo cuando dejé de pensar en el tiempo que llevaba.
Mi coach putativa amenaza con enviarme mi programa personalizado, como dictan los cánones, o de la gente que sabe, aunque sea para evitar infartarme. Así que estoy consiguiendo ya pronto el campito para hacer LA PRUEBA.
Ni crean que me remuerde la conciencia venir a contarles mis pesares, es más, ya estamos preparando la telenovela: Las blogueras también lloran.
Ayyyy, perdón que no me ría tanto pero ahora sí me dió un dolor de cuaco.
