Es lo que más de alguno habrá pensado en cuanto empezó a ver los noticieros esta mañana. Aumentos a todo menos a mi despensa básica, la cual debería incluir las zone perfect bar y nueces de todas clases.
Pero nada podrá afligirnos, si apenas vamos felices y dicharacheros rumbo a la rosca de reyes, con el esfuerzo y arrojo de todo maratonista, a cumplir nuestra meta. Por cierto, esa receta la voy a reciclar otra vez, nunca falta un valiente que quiera hacer uso de sus manitas y su hornito lily ledy.
Mientras algunos hornean el rico pan, otros podremos esperar pacientemente y escuchar las historias de terror de las navidades pasadas.
¿Podrían nominar a alguien para el premio "arruine la cena de navidad"?.
O repasar las famosas listas de propósitos que en menos de 1 mes quedan en el olvido, listas para ser recicladas al siguiente fin de año. Entre las más socorridas están: dejar de fumar, bajar de peso, trabajar y ganar mucho dinero. Ternurita.
Dicho sea de paso, ninguno de los propósitos requiere empezarse en enero, y la mayoría de gente que se propone loquesea no lo logra. No creo que haya una especie de maldición que esté relacionada con el inicio de año, sino porque son los hábitos lo que hay que cambiar, y es donde la mayoría tuerce el rabo.
En fin, eso es algo de lo de siempre, afortunadamente hay muchas otras cosas, fuera de costumbrismos reforzados por la publicidad, que valen la pena y por mucho. Ver a mi familia es una de esas cosas. No ver a gente por compromiso es otra.
Otra es la facilidad para cerrar e iniciar ciclos.
El año pasado, me propuse regalar varios de mis libros, los cuales fui entregando a algunas personas. Hasta hace unos años, ni mis libros ni mis discos eran material de intercambio, pero llegó el momento en que me fui desprendiendo, ni lo leído ni lo escuchado podrán dejar de ser parte de mí, más que atesorar portadas, preferí que mis inversiones dieran fruto.
Otra razón es porque el espacio en los libreros es finito. Un último tambachito se fue en manos de mi madre, quien alegremente dice que podrá tener lecturas en los siguientes dos años.
Había visto el movimiento de libro libre, y me atraía la idea, solo que no pude continuar, hay libros que solo quedan arrumbados sin que nadie les pase una mirada, y está bien que una se desprenda de lo material pero siempre preferí que tuvieran buen destino. Así que me resultó mejor liberarlos entre conocidos, que mal que bien, la probabilidad de que lo leyeran era mucho mayor.
Dicho lo cual, ya hay espacio disponible para los que llegarán.
Me faltan varios cambios, pero serán en el transcurso del año, que no me corre prisa, ya luego les iré contando las remodelaciones.
Y oficialmente, buen año para todos, aunque Don Norberto ya nos dió la bendición y que el año nos agarre confesados, ¿lo habrá dicho para tranquilizarnos?, les envío mis buenos deseos ahí vean ustedes que hacen con ellos.