lunes, 1 de marzo de 2010

Estacionamientos

Estaba yo muy feliz y contenta, ante mi plato de fruta con queso cottage. Nada mejor que empezar el día con unos frutos frescos, luego de haber despertado hasta que los ojos se abren por sí solos. En mi ritual de los últimos meses, hago la acostumbrada sobada de panza para acariciar a mi retoño y nos disponemos a desayunar como san güichito manda.

Pero se empeñan, me cae que hay gente que se supera en cometer los mismos errores. La nunca bien comprendida recepcionista me habla toda atolondrada para confirmarme una cita... misma que me voy enterando en ese mismo momento. Es la historia sin fin, se compone a ratos y recae.
Maldición, mi frutita apenas y sufrió unos cuantos bocados apresurados, al menos ya llevaba el pelo alaciado, lo cual es una gran ventaja. Si algo me molesta es justamente que me hagan un desgarriate en mi agenda. Desde hace años estoy acostumbrada a organizar mis días y mis eventos, así sea para rascarme el ombligo, administro mi tiempo. Un día, un día...apretaré ese botón... tengo que perfeccionarlo para no errar la puntería.

Tampoco me gusta conducir mi ego-móvil bajo las prisas, tanto las emociones como los límites de tiempo son malos acompañantes para desplazarse a través de la junga asfáltica. Ahí voy pues.


Mellevalafregada...!!!!!!!
Una camioneta parada justo en la entrada de mi estacionamiento. Vea pues, haciendo gala de mi mejor cara, fui a tocar el timbre de mis vecinos. Que curiosamente, en esa casa, siendo un conjunto habitacional tienen un giro en gastronomía y tanto sus proveedores como clientes suelen estacionarse a lo largo de las aceras., obviamente sin tomarse la molestia de abrir su portón para que se estacionen en los 2 sitios que tienen disponibles para ello. Total, hay gente que funciona mejor si de paso friega al prójimo próximo, y en este caso yo les quedaba más cercana.
De malos modos el dueño del vehículo fue a quitar su vehículo, tal vez le molestó que yo ya traía medio coche fuera, esperando que se moviera. Muy susceptibles. Vaya, bonitos tratos vecinales son esos!. Porque olviden que hayan intentado decir un "usted disculpe la molestia", mucho menos una promesa "no volverá a suceder". Lo cual no aplica porque ya es la 3a ocasión que ocurre.


Gente rara!

La verdad, por eso y muchas cosas más, soy ermitaña. No sé si tendré ánimos para enseñarles el camino del bien. Al menos la historia de los balones ha quedado atrás, gracias a la aplicación del método, "padre-madre responsable venga a pedir el juguete de su hijo", disminuyeron drásticamente los incidentes y cuando ocurre, es el responsable del menor quien tiene que irse a dar su vuelta a pedir amablemente le sea devuelto el juguete que su hijo aventó al búnker, y nunca más ha faltado una disculpa, misma que acepto de lo más sonriente. Eso es gente civilizada. Aunque sea por civilizados o por flojera, el chamaco es exhortado a no estar fastidiando en casa ajena.
¡Qué bonito es lo bonito!.

Pero con el cuarentón del incidente del día de hoy!!!!!!! Me parece absurdo que a estas alturas de su vida, requiera el curso:
Aprenda a estacionar su coche I. Primer módulo: Lugares viables.

8 comentarios:

ceniciento dijo...

Yo insisto, ese botón es a las de ya!!!!!!!


Saludos niña, y no haga corajes, acuerdese del chilpayate ^.^


Todas las bendiciones para tu famili.

Jo dijo...

vaya a veces me gustaria cambiar esa clase de cotidianidades... a veces eso para quejarme de esas cosas. vecinos cuarentones mal educados y todas esas moncergas...

no se n lo que digo zereth
yo tambien quiero apagar no un botón...

sino cierto interruptor.

Ricardo Miñana dijo...

Hola muy bello y reflexivo texto,
pasaba a saludarte y comentarte que mi poema “ES LA DICHA” compite en Antología Literaria,
si te gusta agradeceré tu voto, solo hay que marcar el circulo en la columna derecha y pinchar vota.
aquí te dejo el enlace para
ver el poema,
gracias por tu dedicación.
que tengas una feliz semana.

http://antologialiterariaactual.blogspot.com/

Zereth dijo...

Ceniciento, luego de apretar el botón, el planeta se verá muy desierto.

Jo, pues hasta hace unos años, ni siquiera me enteraba de los vecinos de departamento, todos éramos gente sola y sin estacionamiento. Pero el vivir en espacios más amplios parece que trae sus bemoles.

RMC, bien por el concurso, suerte para ti.

Lulu Flores dijo...

mmm esque creo que la gente rara más bien es la que tiene modales. Que coraje!

Georgells dijo...

Al final el tema siempre es el egoísmo. Quien tapa una entrada, sutilmente manda un mensaje: "Yo soy más importante, merezco tiempo y espacio, que no puedo darte a ti"...

El colmo es que pongan mala cara, como si te hicieran un favor.

En efecto, no estás para educar a nadie, pero tampoco tienes por qué dejarlos que se salgan con la suya. Quizá algún día tengas que llamar a la grúa

Sin embargo, lo más importante es que en el fondo eso no te afecte a ti. Ellos podrán actuar como unos pendejos, pero eso nunca tendrá por qué afectar tu buen humor. Eso es aristocracia, al final.

Un abrazo Zereth! (Y, por favor, no aprietes el botón. No todavía. Algunos somos "jóvenes" aún para morir...) ;-)


G.

El hombre del traje gris dijo...

primero que nada no sé a que perverso quimico en alimentos se le ocurriría decir que el cotagge es queso, wacatelas...

yo si apoyo la idea del boton... pero pues mientras te decides, paciencia! mas con tu minimi en proceso de fabricación.

Zereth dijo...

Lulú, especies en extinción.

Georgells, así merito, el mensaje por todo lo alto de no me importan los demás. Tristemente es bastante común esa actitud.

Trajeado, sabe bien, aunque usted no lo crea, jaja sí es queso. Maldito botón, nada más falta que lo presione y ni pase nada... jaja

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