martes, 17 de marzo de 2009

A medio tanque

En estos días, el sol ha estado radiante y los pajaros cantan alegremente. En sí, el sol sigue saliendo igual que los demás días, y los pájaros los escuché un día que me desperté temprano, no haga caso, en realidad no es importante, solo quise ponerlo como introducción, se lee "chido".
Como comentaba con el trajeado, hoy mi vida es un musical. Me afectó considerablemente ver la película de Mamma mía, mmmh entretiene sí, pero llegó un punto en el que bostecé a todo lo que doy, así que si usted tiene algo mejor que hacer hágalo. Esta película, no es mala, simplemente trae música ABBA, dancing queen, y demás cancioncillas por el estilo, la definición correcta es: cursilería de inicio a fin.
Algunas veces me gusta pensar en mi vida, y las vidas de los demás como si se trataran de una película, donde todo pasa, con diálogos aprendidos, unos cuantos momentos de suspenso, drama y comedia ligera, aunque no necesariamente el continuista está poniendo atención a los detalles y termina siendo una película experimental o de cine de arte muy abstracto. En mi película siempre me ha ido bien, al menos han puesto uno que otro galán, también uno que otro patán, a veces coinciden ambos personajes por el mismo actor, pero eso sí, a todos los quiero con locura y pasión desenfrenada, independientemente de cómo se llamen. Los episodios de aventura se han visto más limitados conforme mi personaje ha ido envejeciendo, ya ni el pacto con Dorian Gray me salva de ésa. Hay humorismo involuntario, o en una manifestación del tipo "viva mi desgracia" donde así esté la casa en llamas y con las arcas saqueadas uno tiene que sonreír mientras le hacen close-up.

Pero hoy, estoy en el papel de la novicia rebelde, purificada, ¿llevaba bicla el personaje?, bueno, he salido con una alegría a la luz del día, cantando y con pasos bailarines, y ni siquiera tendría que andar tan eufórica. Yo creo que ya no paso el anti-doping. No se apure si ya está bien enredado leyendo hasta acá, yo creo que no me están poniendo el medicamento que decía en la cajita y he de traer un pasón psicotrópico que si usted se queda un rato más, hasta empezaré a sentirle aprecio.
Es que verá, le voy a contar mis pesares, en estos días me ha entrado la mala costumbre de tener una encantadora migraña siempre por las tardes. Mi migraña y yo somos amigas desde hace muchos años, pero a últimas fechas se está aferrando, y yo insisto en marcarle la distancia. Así que un día, me fui a pasear en transporte colectivo. No, no crea que era intentando llevar mi poca paciencia al límite, el efecto es exactamente el opuesto, porque cuando se está con tanta gente, uno puede estar más en solitario. Así, mientras todos van buscando de dónde agarrarse y el chofer va en una carrera frenética contra todos y la nada, buscando dar los mayores brincos y giros posibles, yo me instalo en mi jardín zen. Es curioso, me es muy fácil mantener la cordura cuando veo tanto loco. Así yo leo y disfruto eventualmente el paisaje, mientras otros se van despedazando. Me instalo cómodamente en algún lugar, casi siempre hay lugar, o me hago mi lugarcito, aunque tenga que valerme de todas mis artimañas, no crea que los ojazos y la sonrisa los traigo de a gratis. A mi regreso del viaje, bajé como chango acalambrado, ya estaba por proferir palabritas domingueras y pensamientos pecaminosos, con excusa de la migraña, pero tuve que olvidarme del asunto, Debía estar lo más cuerda y avispada posible dado que tenía que cruzar una avenida a cuatro pistas, donde además no hay puente peatonal, ni lianas, se cruza como sapito o se muere en el intento. Bueno, quítele melodrama, solo era cuestión de checar la secuencia en los semáforos y echar un ojito a que no se cruce algun bólido cuando no debía, como traen más lámina uno entiende rápidamente que el hábil debe ser uno, no los automovilistas.

Habrá que cambiar de escenario próximamente, por lo pronto ya estoy instalada en mi búnker, viendo sus vidas pasar por el google reader. Tengo una tarea encomendada por el guapísimo Herel. Tomaré una siesta y le seguimos más al rato.

martes, 10 de marzo de 2009

Hilachas

Levantamos la censura en este blog. Recibí sus comentarios, nuevamente gracias a los que participaron. La semana pasada había un paciente quien deprimido con sus respuestas, me motivó a hacer un ejercicio público, no son pruebas psicológicas ni nada por el estilo era solo un ejercicio de relaciones. Pero bueno ya cumplieron su cometido, ehh aunque ya mi paciente vió que aunque tiene daño cerebral no está tan mal, viendo sus respuestas, no sé que tan útil sea eso para ustedes, pero a él sí le dió mucha risa leerles.

Bueno, pasando a otros asuntos menos trascendentes.
He tenido una temporadita que ah jijos!, una mudanza, y algunos cambios de hábitos, porque ya hacía falta, por cierto, hice una reestructuración en el FB si alguno de los que lee este nada humilde blog, se sintió ofendido porque lo eliminé, ni se canse en eso, nada más pida su membresía y nuevamente lo agrego, pero avisen cómo se llaman que luego veo nombres y desconozco.
¿Les platiqué que he estado tejiendo?, por ahí de diciembre empecé o mejor dicho, retomé esa extraña manía. La última vez fue cuando mi madre me dijo que parecía como la loca de la película de como agua para chocolate, Tita. Por la manera obsesiva que tenía de tejer, no porque el que me gustaba se casara con mi hermana y cuidara una madre buitre, que eso sí justifica cualquier locura. La mía es por otros motivos, soy un poco obsesiva con las cosas que hago, así sea lo más simple del mundo yo lo quiero cuasi perfecto, pero que no se vea truqueado. ¡Ah para mañitas!. En diciembre como estaba en la necedad de que quería unas bufandas me hice de un telar que ví ahí en la tienda y me aventuré a practicar, la verdad que eso está super sencillo ya que no se necesita más que enredar el hilito.
Bueno, ahora la técnica es crochet, jaja o sea a ganchillo y con hilo de algodón, con lo que se hacen figuras, todo es muy sencillo en esto realmente se requiere un poco de habilidad, sin muchos conocimientos solo basta aprender algunos puntos básicos, cadeneta, puntos altos, bajos, doble alto y menos que bajo, jaja, el resto es una combinación y seguir diagramas. Les presumo mis creaciones ahí de lejecitos, un camino de mesa, y lo que está en la esquina inferior derecha son unas margaritas que en algún momento se convertirán en mantel.


También le he avanzado a otra modalidad que no puedo mostrar, es un regalo para una amiga que está esperando bebés y a la que extraño horrores, la conocí hace unos años y es casi una hermana, o su mamá es casi mi segunda mamá. Ahora que viaje a USA espero poder visitarla, aunque al paso que voy seguro ya hasta nacieron sus bebés. Por lo pronto me estoy apurando con algo para ellos. De eso no hay foto porque se me ceba la sorpresa además que poca gente está interesada en ropa para bebé. ¿O hay sorpresas entre ustedes? avisen con tiempo, así en vez de noches de juerga planeamos los siguientes bbshowers.

Por lo pronto estoy en un descansito, dado que se frustró mi cita con la paticurista, estoy en esas artes de darle a la limada de pies y ahora me enfrascaré en unos picassos con el barniz de uñas.
La verdad es una frieguita, pero qué bonitas lucen las sandalias ehhh justo para estos tiempos de calor.

sábado, 28 de febrero de 2009

Mi vida dentro del búnker


Hace un rato ya estaba entrando a un trance de tedio, así en que las horas pasan lentamente, como en cámara lenta, y uno ahí entregada, papando moscas.
Yo no sé de donde salen las ocurrencias, pero decidida a llevarle la contra a mi espíritu bohemio, con su elemental regla que es pasar de la lectura al amor y viceversa, pero no habiendo con quién leer, pues ni para qué.
Más me tardé en pensarla que en ajuarearme, y ya estaba trotando como cuaco, a las 6 de la tarde, cuando el viejerío en pleno del vecindario está en la chorcha. Hoy el grupo no pasaba de 3 individuas, pero ahí se la pasan, con pretexto de cuidar a sus hijos, esparcidas en el pasto. Así que mejor me entretengo en mis pensamientos y me dejo caer en un estado de hipnosis con mi dotación de música... Sí, mis pulmones dirán que ellos qué culpa tienen.

Sin más preámbulo y sin tener nada que ver, relataré una de las pocas veces en los últimos tiempos que he ido al cine. Extraño ir 2 veces por semana como acostumbraba, ¿ya lo había comentado?. Así que pongamos que fue ayer cuando me enviaron un mensaje de texto, acordamos la hora de llegada y ya instalados en las taquillas decidimos. Por el horario las más cercanas eran Película-cómica-predecible, y Mi vida dentro. Qué combinaciones más raras.
Escogimos la segunda, aún así todavía hubo que dar un paseo a las afueras, finalmente el paso previo por las chucherías y el refrescote. Ayer traía un antojo horrible de un vaso jumbo de coca cola, que ha de ser más agua con hielos, pero yo quería el vaso extra grande.
La sala vacía, luego de varios minutos de que había empezado la película ingresó otra persona más, cuando yo ya me sentía una blogstar, imaginando, sí, no es que haya pocos, casi nulos interesados en la película.. es que se trata de una función privada.
Me pareció bastante bueno el documental, no haré la reseña de la película, para eso hay sitios mejor informados al respecto, pero como espectadora, salí satisfecha. Anímicamente, pues no es la mejor opción, deprime, molesta, entristece. Reí ante un diálogo, cuando se refieren a la protagonista, "es inteligente, a pesar de ser Mexicana". Toinnnnnnnnng.
No todos los estadounidenses pensarán así, una parte de ellos tal vez. Acá no cantamos mal las rancheras, y eso es algo que irrita, la constante discriminación, en otras formas, en otros modos, pero finalmente la misma cosa.
Por eso quería mi refrescote.

Volviendo al día de hoy, luego de un baño resucitador para la chica sport a punto de entregar el equipo, me "encontré" ropa coqueta que no he estrenado. En esta época de crisis no puedo permitirme esas fallas, así que tendré que buscar el pretexto para que haya la ocasión ideal de lucirlas. Pensaba que era un síndrome de solterona el ir guardando ropa sexy para una buena ocasión y que esa oportunidad no llega y no llega y uno sin lucir la vestimenta. O es simplemente un exceso de ropa que ya ni sé que está inventariado. Creo que ha llegado el momento de "estrenar" coff, coff, o de dar de baja algunas que ya no me gusten, lo que suceda primero.




Foto: Women's Secret! en Flickr por d0ug&r0byn. Usada bajo licencia creative commons Attribution-Noncommercial-Share Alike 2.0 Generic.

jueves, 26 de febrero de 2009

Panqué light, para dummies, panqué de nuez

Lo de Light, tómelo como una forma de ganar posicionamiento en Google.
Ahora que tampoco crea que ha sido timado si llegó buscando un pan light.
Mi siguiente creación, que en realidad es ecléctica porque tomé lo que me convino de varias recetas.
Aquí lo hice con pasas y vainilla, pero puede ponerse creativo, sustituyendo esos ingredientes o hacer combinaciones con ralladura de limón o naranja, nueces, dátiles, arándanos, lo que le dicte su corazón y el antojo.

La receta está sencillísima.

Panqué Demasiado Ego


Ingredientes
1 taza y 2/3 de harina de trigo y 1/3 de taza de harina de fécula de maíz. (Si no tiene maizena, pues solo use dos tazas de harina de trigo)
media taza de azúcar
2 huevos
media taza de aceite de oliva
media taza de pasas
media taza de leche
2 cucharaditas de polvo para hornear
media cucharadita de vainilla
1 pizca de bicarbonato
1/3 de cucharadita de sal

Procedimiento
Precalentar el horno
Cernir la harina, agregar el azúcar, aceite, huevos, polvo de hornear, bicarbonato, sal, leche. Mezclar hasta incorporar todos los ingredientes, finalmente agregar la vainilla y las pasas, de forma envolvente.
Vaciar a un molde previamente engrasado y enharinado.
Hornear durante 30 min aproximadamente a temperatura media.


Ahora explicaré lo que quise reflejar en la receta -¿nunca ha ido a una exposición de pintura?, con canapés y vino no hay necesidad de explicar nada, pero no habiendo...

La puritita verdad es que ayer traía un antojo de lombricienta por el pan. Pero difícilmente como alguno si no es un cuernito (croissant, para darle caché), o una mantecada. Solo que no quiero ni pensar en la cantidad de grasa que me chutarán en las panificadoras y realmente MUY pocos en el negocio del pan piensan en alta calidad, digamos que se enfocan a bajos precios para poder competir y terminan usando materias primas más económicas pero con poco valor nutritivo, y con tal que engorden los pelados.

Bueno, yo exijo calidad y si no me la dan pues agilizo mis manitas ¡faltaba menos!. Entonces como verá, no lleva mantequilla y no porque sea fanática, si bien que le entro a la mantequilla solo que no siempre, y por supuesto jamás, se me ocurre sustituirlo por margarina, que es de las peores grasas que podría consumir.
Uso azúcar moscabada o morena, si quieren algo light, usen menos azúcar, pero usar sustitutos no es la mejor idea, engañarán a su paladar, al cerebro no y éste amigo es muy vengativo, en poco tiempo lo veré comiendo mucho más de lo que había planeado porque el cerebro maligno querrá su dosis de azúcar prometida.

Así que si le preocupa engordar, deje atrás sus preocupaciones, es saludable comer un pan, y hecho en casa usted lleva el control absoluto de la calidad en sus ingredientes. Nada más no se encaje, consuma raciones pequeñas, no todo el panqué. Comparta y reparta, así evita tentaciones, y ahora a usted le toca invitarme un cafecito que ya traje el panqué.

Actualización:

Elaboré la versión de panqué de nuez, con la receta "casi igual":
2 tazas de harina de trigo
media taza de azúcar
media taza de mantequilla
4 huevos
1 taza de leche
2 cucharaditas de polvo para hornear (Royal)
1 pizca de bicarbonato
1/3 de cucharadita de sal
Un chorrito de escencia de vainilla
150 gramos de nueces picadas.
El procedimiento es igual al anterior.
Por último la foto


martes, 24 de febrero de 2009

Clases de yoga


No renuncié a la primer semana de asistir a mis clases de Yoga. Todavía no canto victoria en el mundo yogui. La verdad desde la clase inicial, superó mis expectativas por mucho. Soy un poco (na'mas) renuente a las ondas holísticas, la palabra en sí hasta flojera me da, y luego la ignorancia pues, que toda mi vida atribuí que yoga, incluía vegetarianismo y ondas así de chakras, entonces como que me daba así repelencia inexplicable, algo en mis genes no anda bien, ni siquiera era algo racional, simplemente me da tirria pensar en algun rollo metafísico, o religioso, o espirituoso. ¿Solo los drinks y mis vicios son espirituales? No. Sin embargo me considero una persona espiritual, como sea que se entienda, vaya, no me complico la vida pensando si hay alma, para mí hay entrañas, vísceras, sustancias químicas, energía., y espíritu, santo o no, pero forzosamente requieres una fuerza interior aunque sea sacada de las mitocondrias, para ser parte de la vida.

Bueno, pues me lancé a la excursión de yoga, hasta temprano me levanté, sí soy mitad búho y para mí es natural estar activa por la noche, pero rarísimo levantarme temprano sin que esté echando maldiciones y eso si ya logré carburar alguna idea que no sea "más vale que valga la pena", al mismo tiempo que mantengo una posición de alerta.
Ahí voy, y craso error, por hacer un atajo que ví en la guía roji, terminé tomando hacia una calle que no quería y vagando por la ciudad intentando regresar. Claro, la tranquilidad empezó desde ahí por un lado podía echar vituperios en soliloquio, pero ¿que no se trataba de ir a un lado porque "requiero" una actividad relajante? Entonces lo consideré parte del ejercicio: Aprenda a llegar a su destino y no le eche la culpa a nadie ni siquiera al sistema, ni al tránsito ni a los malditos croquis, ni a la maña de que no le ponen número ni nombre visible a las calles. Soy un ser de paz, la alegría manifestada en mi persona, valió tripa.
Llegué, a jalones y estirones. pero siendo atea de clóset, dije ahí está mi lugar de estacionamiento justo, justo enfrente de donde quería llegar. Eso son señales divinas, o no tan divinas pues, pero "estaciónese aquí" suena bien.

Me encueré los pies, claro fashion en mi ropa de carácter, uno ya puede comprar ropa para hacer yoga, aunque la verdad no es importante, hasta pienso reciclar unos pantalones artesanales que resultarán hasta cómodos y frescos. El lugar, con un ligero aroma a algún incienso, me era inevitable pensar mira, tan a gusto que se podría fumar hooka aquí, eh pero creo que no era para eso. Alguien con sonrisa y rostro amigable me invitó a tomar mi tapete y una colcha pequeña, me instalé en algun sitio. En otro momento de mi vida habría pensado, ahí va el rollazo, ahora mmh lo pensé poquito, pero yo escogí el lugar luego de un riguroso casting, igualmente he sido quien pagó las sesiones, así que ni para quejarme de mis elecciones. Lo más importante, estoy en un momento de mi vida que necesitaba relajarme más de lo que he sido capaz. Estoy acostumbrada a llevar el control, tomo mis decisiones muy racionales, en broma me comentan que no le dejo nada a la suerte y yo pienso, la suerte es mía también, si piensas un poco en probabilidades verás que nada es azar.
Pero ahí estaba. Decidida a dejarme llevar por la instructora, a interiorizar, explorar mis emociones y pensamientos. Ok, no busco psicología, busqué una actividad que consideré me podría resultar benéfica en este momento de mi vida, tal vez después no me guste más, prefiera hacer lucha greco-romana, planear en ala delta o irme al Tibet, o al Caribe con mi mulato.

Y sucedió, venía desde hace semanas pensando en hacer cambios, en varios aspectos, ese estrés del cambio también me divierte, ahora en la clase, al principio me daba un poco de pena, hacer el famoso Ohmmm, porque no había dejado de verme al mando, en el instante que pensé, deja de hacerlo ya por una hora al menos, todo funcionó mejor, realmente aunque te estires y hagas algunos ejercicios que ocasionan un poco de dolor físico, al término de la clase sentía mis músculos tan relajados como pidiendo mi camita de nuevo, pero emocionalmente me noté distinta.
No considero involucrarme profundamente, tal vez habrá a quien le interese, por lo pronto, a mí me ha parecido que han valido cada peso y minutos invertidos en esas sesiones.

Foto: Yoga in nature's way, por Tony George, en Flickr. Usaba bajo licencia Attribution 2.0 Generic de Creative Commons.

martes, 10 de febrero de 2009

Día de San Valientín


Sucede que si usted es nuevo, le informaré algo para que luego no haya reclamos: Soy grinch de todas las fechas del año, pero de forma saludable, dejo que el mundo ruede, no soy una antifestejos purista.

Remontándonos a los archivos de mi existencia, no hay una razón en especial por la que no festeje ésta fecha, (ni ninguna). Simplemente yo no creo en que los festejos se deban llevar acorde a la mercadotecnia de unos cuantos vivos.
Pero tengo mis detalles, que no explican pero les divertirán, o al menos pondrán sobre aviso a todos aquellos con aspiraciones galantes, no conmigo que yo ya tengo llena mi lista de pretendientes, sino con alguna víctima cercana a ustedes.

Episodios ridículos de los San Valientines.
Nunca abochornen a alguien con sus cursilerías ¿Qué cosa más jodida que eso?.
Si hubiera un reglamento cuando alguien está de ligue, es muy valioso ser simpático, pero es una fregadera que te endilguen en el ridículo y por si fuera poco en público, de esos descalabros sociales no se levanta uno tan fácilmente y termina uno escribiendo en blogs.

Vamos pues con algunos episodios para el diván, yo no era grinch, échemosle la culpa a todos ellos.

En mi tardía infancia, en la secundaria, cuando todavía yo ni me contorneaba, apenas era una chicuela, un chamaco me regaló una rosa y unos aretes, los cuales terminaron por el piso. Tal vez fue cruel de mi parte, pero a quién se le ocurre, para empezar ni figuraba en las "cotizadas" de la escuela, además creí que se estaba burlando de mí, yo hasta ese momento era una niña repelenta vicenta, con fama de inteligente., lo cual era como un sinónimo de fea.
Ahí sí rompí un corazón sin querer, pero pues yo tenía apenas 12 años, no hay que ser.

Ya en la universidad, y aunque mi peso y estatura ya simulaban la de una mayor de edad, todavía era un delito, porque contaba con 16 añejos. Tuve un pretendiente, mayor que yo, por 7 años, que no le importó tanto mi poca edad, tal vez sintió la necesidad de ser el de "mucha experiencia". Al galán se le ocurrió regalarme un globo inmenso con forma de corazón, marca que se enteren todos en la facultad.
Ohhhhhhh trágame tierra.
No saben las que tuve que pasar para llegar a casa con el globo, con el galán escoltándome, apenas traspasé la puerta de mi hogar y lo reventé, pero ya era demasiado tarde, mis hermanos me hicieron trizas con sus burlas. Porque no solo era el globo, también traía un mono de peluche, un gato, y a mí ni me gustan los corazones ni me gustan los peluches y mucho menos los gatos.

Otro episodio, cuando me llevaron serenata, me llevaron varias veces, no sé por qué consideran que es buen detalle, la verdad a mí no me entusiasma, me gusta dormir y que no me interrumpan, pero ok, en esa ocasión lo realmente malo es que se les ocurrió a 2 individuos con su respectiva flota y llegaron a la misma hora, y yo como Rosita Alvirez. Ah ni me inmuté, se armaron los trancazos afuera y yo borré de mi lista a los pretendientes, jaja por tomarse atribuciones que no les correspondían y por hacer escándalo afuera de mi casa. Una cosa es que yo no me haya dignado a despertarme con la serenata y otra que me estuvieran enchinchando mis padres en mi casa como si yo fuera la culpable, acaso yo les pedí que me llevaran gallo? Hasta regañada y castigada salí. Así que estuvo más que justificada la reestructuración de mi agenda.

Ahora el siguiente episodio, tómelo como consejo, o al menos no se queje que no se lo advertí. Nunca, jamás, cuente a sus amig@s todas las bondades de su objeto amado, luego por eso se los vuelan.
Un noviecillo que mantenía a la distancia, platicaba con su amigo, casi todos los días, de lo mucho que me extrañaba. Al rato ya eran dos. Así que el segundo le aconsejó prepararme una cena sorpresa, a la luz de las velas, así todos los detalles cursis que se le antojen. Claro, el amigo preparó la cena y estuvo tan preocupado porque saliera todo tan bien. Un tiempo después, tenía hincado a ese amigo afuera de un antro pidiéndome una oportunidad para mostrarme su amor.
Yo ya lo veía venir, pero pues no voy a estar de aguafiestas, de todos modos, ninguno era significativo en mi vida, y yo tenía mi lista de pretendientes sin esas broncas de amigos poco leales entre sí. Otros 2 borrados de mi agenda.

El episodio del que cantó bajo la lluvia, aunque no puedo dar todos los detalles, porque puede que ande merodeando por aquí el afectado, pues cometió una descortesía en mi búnker y luego pidió perdón, con su ramito de rosas rojas afuera del edificio donde yo vivía. Claro, me dí cuenta cuando regresé del cine y lo encontré empapado. Todavía pregunté con ingenuidad "y qué te trae por aquí"?. Otro borrado de la lista, por gandalla y por tonto.

Hubo algunos episodios más, tal vez esos sean los más significativos o los más posibles de ser contados, pero aunque todavía no se me quita la maña de preocuparme por no lastimar demasiado a alguien, creo que he aprendido a evitarme pasar ridículos ajenos.
A la fecha, creo que los anteriores galanes pudieron haberse ahorrado esos descalabros, corrieron sus riesgos, finalmente no estuvieron junto a mí, pero reímos tal vez por muchos otros motivos, nos conocimos, y nos alejamos en su momento.

Lo acostumbrado, corazones rojos, regalos cursilindos, cenas románticas con velas y pétalos de flores regados por el piso (quién recoje esa basura?), no son detalles que me agraden, los momentos especiales han sido mucho más sencillos. No recuerdo algún 14 de Febrero que me haya gustado celebrar, me he divertido, sí y mucho tal vez con ese humor torcido que me dan las situaciones absurdas o ridículas.


¿Usted tiene pensado en algo especial para festejar el 14 de febrero? No se achicopale por lo anteriormente dicho, aquí no nos burlaremos, cuéntenos el cursicuento.




Foto: Frozen Hearth, por jonasj en flickr, usada bajo licencia Creative Commons 2.0 Generic.

jueves, 5 de febrero de 2009

Conductores suicidas


Por poco me suicidan ayer, en una rotonda, mi egomóvil quedó atrapado entre coches que iban para un rumbo distinto al mío, mientras yo veía por el retrovisor para poder maniobrar, el conductor de atrás ví que me hizo una seña ondulando su brazo, casi podía imaginarme, aparte de que habrá pensado vieja mensa, me daba la luz divina para que yo dejara de estorbarle, no bien había acabado de darme su indicación, cuando pasó un coche que él nunca vió, pero los espejos retrovisores no mienten, zzzzzzzzzzzzuuuuuuuuuum, salía de una curva y a toda velocidad un coche que me habría estampado si hubiese seguido las señas del "as del volante".
Así que no tuvo otra que bajar su manita, y hacer como que no había dicho nada.
Momentos después, salí con toda calma, y llegué sana y salva a mi búnker.


Los Ases del volante, abundan, lo que se les olvida es que no van en pistas de carreras, ni siquiera tiene uno que llegar antes que otro, llegar es suficiente.
Ayer me alegré mucho de hacerme caso, no dejarme presionar, y hacer lo que creo correcto. No está mal eso de usar los espejos retrovisor y laterales, yo lo recomiendo. (spot comercial)



Foto: De la serie Hurricane, cortesía del más naco de mi familia.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Tramitología en el IFE




Pues ya todos los mexicanos sabemos cómo es el asunto ¿no?
Si tienes que hacer algún trámite, cualquiera que éste sea, aparte de encomendarte a la virgen Guadalupana, llevas todo lo que puedas, incluyendo los apuntes de kinder.

Afortunadamente ya han facilitado muchos trámites, de repente los vuelven a complicar porque hay ciudadanos que actúan de mala fe y pareciera que somos el país de los trinquetes, con una tramitología dispuesta a meternos al orden y disciplina.

Ya les puse en antecedentes, ahora les platicaré un episodio del día de ayer.
Estaba demasiadoego como zombie a las 9:50 de la mañana, así que cuando mi damo de compañía me hizo la sugerencia de que fuera con él al IFE por su credencial de elector, me pareció buen plan. Sí, uno acompaña a alguien al IFE si lo amas mucho, o si no tienes NADA que hacer y estás luchando por mantener los ojos abiertos.

Había un Sr. Primera atención, digamos que el bateador de primera base.
Previo paso por los murales que contienen posters donde están anotados los requisitos, uno llegaba a su bat imaginario. Tan solo veía al implicado y preguntaba más o menos así. "Asunto?"
(la ecuación: acudir al IFE a las 10 de la madrugada = probablemente tenga que ver con tramitar la credencial de elector, o alguien aplicará algún otro trámite?). Bueno, diré en su favor que le cambiaba a la pregunta, por un "qué trámite hará?" (aquí ya hay dos opciones: Solicitar, renovar la credencial, o recogerla).
El porcentaje de bateo era asombroso. Ok, no a todo mundo le gusta el beis y yo ya no me acuerdo de los términos exactos. Bueno, el tipo mandaba a la goma a casi todos. No porque fuera muy hábil bateando, porque estamos de acuerdo que esa chamba no tiene un menú inmenso de opciones. Aquí se confirman una y otra vez las teorías de todos los que escriben sobre la idiosincracia del mexicano. Los interesados, van como quien va a la panadería, con ánimo de ver qué se les antoja en el momento.
Difícilmente alguno de los que llegaba sabía certeramente a lo que iba. No piensen los de fuera de éste territorio mexica y bendito, que somos idiotas, no, simplemente a gran parte de la población no se le da lo de planear o prever situaciones. La información uno la puede consultar por internet, ok, no todo mundo tiene internet en casa. Hay spots masivos sobre el teléfono del IFE, y dicen una y otra vez a qué telefono llamar, y los requisitos básicos. Por último, en el módulo está la información disponible en lugares visibles en las áreas de acceeso. Casi nadie pone atención. No es que sean tontos, nada más que de repente no les gira la canica y se quieren pasar de vivos, esperando no hacer nada para resolver todo.
No es mi afán hablar pestes de nosotros mismos, solo anoto lo que me parece curioso.
Bueno estamos en la primera parte.
Había 3 requisitos: Acta de nacimiento, Comprobante de domicilio y un comprobante de identidad con fotografía.
Y el Sr. Orientador de almas perdidas, les preguntaba si traían dichos documentos.
a lo que recibía respuestas del tipo:
-Solo traigo tal y tal. Con lo que le conducían a la puerta repitiéndole son 3, tal, tal y tal, si no son los 3, no se puede realizar su trámite.
-Pero es copia del acta. No sr. despistado, le piden la original.
-Pero no tengo acta. Con lo cual ganaba un emotivo y?????????? y una mirada fulminante de vaya a tramitarlo a otro lado eso no es aquí.
Así por el estilo, los mexicanos somos siempre tan ingeniosos.

Ahora pasemos al siguiente nivel, con la gente que logró superar los 3 requisitos, le tomaron la foto y sus datos para darle su credencial a su próxima visita. El momento mágico en el que te entregan tu credencial de elector.
A lo que tienes que llevar un papelito que te dieron el día que hiciste el trámite.
Casi nadie lee ese comprobante del trámite, o si lo leen se les olvidó. Dice claramente que hay que llevarlo, porque está anotado un número de sección electoral, la cual suponemos les es útil para clasificar las credenciales y no tenerte esperando a que busquen de a una en una hasta que hallen tu nombre o identifiquen tu rostro.

El acompañante estaba en ese nivel, claro, él es como de un mundo raro, llevaba su comprobante y su identificación, parece que siempre se sabe de memoria todos los requisitos. Así que fue testigo presencial de la temible, la inigualable, pugilista estelar del ife. Una señora que era la que atendía en ese nivel, más especializada en torturar y mandar a la goma con mayor gusto a los parroquianos.
Si no llevaban su papelito, casi se las mentaba, recordándoles que debían llevarlo, vea, acá dice muy claramente (casi obligándolos a ver sobre un poster, no les deletrea poque ya sería mucha saña), y pídanos perdón por tener que soportarlo parecía decir su lenguaje corporal.
El acompañante solo veía de reojo, cumpliendo con su deber periodístico, para traernos la información verídica.
En un acto de condescendencia la pugilista le dijo a su víctima: -¿sabe su número de sección electoral? y el iluso ciudadano respondió. No, pero me sé mi código postal el 72344... no bien acabó de decirlo y le contestó -Noooo, eso no sirve para nada...(guey, de la licencia creativa del acompañante).
Pero, ¿Quién en su sano juicio conoce su número de sección electoral?
Pregúntenle por la fórmula del etanol y seguro se las dice de corridito, pero no ese tipo de preguntas hartamente complicadas como el número de sección electoral, tengan piedad!
La pugilista con un humor de perros, uno ya no sabe si está enojada o disfruta maltratar a la gente.
El acompañante no pudo quedarse más tiempo, no fuera que también lo condujeran amablemente a la salida.


Son unos desgraciados los empleados del IFE? Claro que no, solo que ya tienen poca paciencia. Cada persona que llega y hace una pregunta estúpida, es su primera vez en ese módulo. Pero el personal escucha más de 100 veces las mismas preguntas.
Colocar un FAQ, con respuestas a preguntas frecuentes, sería tan o más inútil como los mismos posters con la lista de requisitos, ya que si los usuarios les leyeran no habría una sola pregunta estúpida.
Los mexicanos difícilmente leemos instructivos. Algunos más temerarios dirían que difícilmente leemos, así a secas.

No todos están en este rubro, así que uno piensa la gente es estúpida a propósito?, o les sale natural?. No, afortunadamente nuestro México está cambiando. Apuesto a que ninguno de los lectores de éste blog han hecho un trámite sin fijarse en los requisitos previamente ni por error se aventurarían a hacer una fila sin tener todos sus documentos en orden.

miércoles, 28 de enero de 2009

Comida rápida



Rápida porque la teclearé de pasadita.

Siguiendo la racha de recetas para dummies con aspiraciones, aquí les dejo una receta, digamos que fácil para no espantarles, pero verá, no crea que es solo abrir y cerrar latas, noo señor, aquí no se sacrifica el sabor.

Ahí les voy.


Lomo de res en adobo, puré de papa, ensalada de espinacas con aderezo de miel

Vamos por partes como decía Jack.

Lomo en adobo

Ingredientes:
Una taza de agua caliente
4 Chiles guajillos
1 Chile ancho
Orégano
Tomillo
Comino
Sal
Pimienta
media cucharadita de ajo
un trozo pequeño de cebolla
600 gramos de carne de res (lomo se oye bien)

Procedimiento
Antes de que averigue nada, inicie con su taza de agua caliente, en el microondas es lo más sencillo, le sugiero que lo coloque en un tazón más grande.
Lave, retire las semillas y rabos de los chiles, enjuage, sumérjalos en el agua caliente., déjelos en remojo mientras hace lo demás.

En una sartén, o para ahorrar un cacharro, fría directamente en su olla express la carne, use solo un chorrito de aceite, deje que esté muy caliente su traste, mientras corte la carne en trozos medianos, salpimente y proceda a dorarles. Mire esto es para comer cualquier día, pero si ya está en aprietos y quiere lucirse en alguna reunión queda-bien, haga lo mismo solo que no parta en trozos la carne, da mejor vista. Reserve.

Licúe los chiles, con el agua que era caliente y seguramente ya está tibia, agregue cebolla, ajo, orégano, comino, tomillo, un poquito de sal y pimienta. Cuele su salsa encima de la carne, verifique el punto de sal, recuerde que debe quedar un poco más simple de lo que estará luego de cocerse. Préndale fuego a su menjurje, la olla express con 20 minutos es más que suficiente. Una vez que retire la tapa, cheque que el adobo haya quedado espeso, si quedó muy aguado, solo deje que se consuma un poco el agua y asunto arreglado.



Puré de papa
4 papas grandes
1 zanahoria
1 cucharada de mostaza
1 cucharada de mayonesa
30 gramos de mantequilla
1/3 de taza de leche
media taza de crema ácida
1 huevo
Sal
Pimienta
Chiles jalapeños finamente picados.


Mientras cocina su carne, cueza también las papas y zanahoria, en un recipiente con agua, procure que cubra las papas totalmente, agregue un poco de sal.
Una vez que están muy cocidas, déjelas enfriar y pele la cáscara. Es un desperdicio de fibra, así que si se pone sentimental entonces agreguelas y haga su versión. Macháquelas, mire yo usaba hasta hace unos años el molinillo para el chocolate, pero llegó la modernidad representada por una licuadora de inmersión lo cual facilita aún más la talacha. Agregue el huevo, sal, pimienta, mostaza, mantequilla, mayonesa, crema, y poco a poco la leche. Debe quedar una pasta espesa y homogénea, finalmente mezcle con una cuchara los chiles jalapeños picados y la zanahoria finamente picada. Embadurne un molde con mantequilla, vierta su mezcla, y hornée por 15 minutos aproximadamente cubriéndole con un papel aluminio, luego retire el papel aluminio y déjelo otros 10 minutos en el horno para que "dore".



Ensalada de espinacas con aderezo de miel

Ingredientes
1 manojo de espinacas, lavadas, desinfectadas y escurridas
Para el aderezo
2 cucharadas de miel
media taza de jugo de limón
sal y pimienta
Revolver los ingredientes del aderezo hasta que se disuelva bien la miel y verter sobre sus espinacas.



martes, 20 de enero de 2009

Lo de hoy

No había un tema en específico para hoy, pero como nunca lo hay normalmente, es buen día para contarles lo último que he imaginado, vivido. Mis peripecias, desde el búnker.

He estado viendo como enajenada desde la primer temporada del Dr. House, tan cacareado, luego soy medio renuente para ver series de tv. Pero no ofrezco tanta resistencia si son en DVD, y ya que ha pasado la euforia inicial de la "masa", o ese conjunto imaginario de personas que no importa lo que les den, dirán que es lo máximo.

He de decir que tengo gustos masivos, de vez en cuando. Era predecible, siendo una serie de médicos que un(a) coleguita se enganche. El personaje es bastante gracioso, su frase inicial "siempre mienten" cuando se refiere a los pacientes, a los del hospital, a todo el mundo, no está del todo mal. No necesariamente es así, "algunos mienten, algunas veces" es lo que se ajusta más a lo que yo veo, pero no soy personaje de TV. Lo cual hace más divertida la vida real, porque nunca sabes quién ni cuando mentirá, y el radar no siempre jala bien.
Esas peculiares frases, irónicas, sarcásticas, dichas por el personaje Gregory House, terminan siendo simpáticas, luego del psicodrama de pacientes y personal a su cargo, los "espectaculares" casos médicos, y que me hacen envidiar los recursos con los que cuentan. Como aquí pues, en cualquier hospital, si tienes dolor de cabeza inmediatamente te mandan a una resonancia. aunque inmediatamente signifique 3-6 meses. Luego de algunos episodios, siendo mujer y con mi afición al ligue deportivo ya empiezo a ver hasta guapo al Dr. House. Así funciona la mercadotecnia y el amor. Dénle poder, reflectores, misterio, a alguien y empieza a funcionar su "fuerza de atracción".

Si no, pregunten al respetable público femenino, ¿consideran guapo a Obama?. Habrá algunas que digan que sí, luego de haber sido elegido presidente de los Estados Unidos y todo el psicodrama a su alrededor, incluyamos la triste historia de la abuelita y no solo es guapo sino sensible.

Pero volviendo al Dr. House, en las series y películas gringas siempre el personaje principal tiene un trauma, que aflora en el momento crucial, y a segundos de que muera alguien, explote NY, o salven al mundo, reacciona luego de recordar el trance doloroso, y zaz resurge el ser humano excepcional. Aquí no harán la excepción, aún así, yo me chutaré varios episodios más.

No les he contado, que estoy haciendo un camino de mesa, tejido a crochet. Yo habría sido una buena ama de casa, a los 16 años pudieron conseguirme marido mis padres, darles mi dote (colección de estampitas), y estaría cuidando docenas de hijos, cosiendo, bordando, tocando el piano, guisando, y tejiendo. Pero vean la modernidad, ni le consiguen marido a una, haces todo lo demás, y también disfrutas trabajar en alguna profesión que te hayas hecho luego de ir años y años a la escuelita. MMMMmta. Cuando digan que las mujeres hemos ganado terreno, especifiquen si lo que ganamos fueron más talachas.
Ahí luego les enseño mis creaciones tejidas, hacía tanto tiempo que no lo hacía pero mi nana hizo buen trabajo, insertó en mi código genético el derecho-revés.

Ahora vean la modernidad, antes era impensable buscar imágenes salvo por palabras que le etiqueten, ahora te buscan hasta el último pixel. Si no lo ha usado, despéjese y vaya a mironear lo que le anotaré, hace meses uno de mis gurús me pasó el link, el cual me ayudó a hacerle al detective para asuntos sin importancia pero que me ha divertido horrores, ejem, digamos que era la fase experimental del producto, ya le di el visto bueno, y puede servirles. El otro sitio me fué revelado ayer, aquí la búsqueda es en yahoo y flickr, pero se puede hacer luego una búsqueda aproximada de la imagen, es decir, buscar por el contenido de la imagen, otras que le asemejen.

Y finalmente, porque ya tengo que fingir que hago algo productivo, les dejo la novedad (en la gran Tenochtitlán y balnearios circunvecinos) de los libros electrónicos, vía librerías Gandhi. Ya habían empezado hace un mes o dos, pero hoy inician así masivamente su promoción. De lo que he visto, su mecanismo de compra por internet como que se les hace bolas todavía pero supongo que harán mejoras al respecto si su tirada es vender libros-e.

Me voy a salvar al mundo.




lunes, 22 de diciembre de 2008

Cualificación a los post

Creo que ni hay nadie, pero para los que no pudieron salir de vagaciones, ejem, y tienen un alto sentido de responsabilidad, les comunico una novedad. Bueno, apenas me dí cuenta.
Verá usted estaba yo ocupadísima en mi nuevo blog... qué no me basta lo que tengo? sí y ya ni escribo tanto porque tengo mis pretextos, pero en sí lo que estoy elaborando es mi wish list. Lo cual solo importará a un sector muy pequeño de la población mundial, pero hasta para eso requiero mi tiempo para facilitarles la vida y que regalarme algo no sea ni costoso ni porque me vean elegante y refinada piensen que si no es de alguna marca carísima mejor ni lo intenten.

(cortinilla musical de nuestros patrocinadores)


Luego del comercial, viene lo bueno. Ahora en la configuración de las entradas hay una nueva modalidad como les muestro acá, y este post es en parte informativo para los que les gusta estar a la vanguardia en su blog (se leyó bonito, no se queje); pero también tiene el modo "piloto" es decir estoy viendo si sale lo que estoy aquí anunciando:




Como verá, en lugar de reacciones yo preferí ponerle, La revancha lectora. Porque si se puede cualificar un post, en cierto modo es una forma de retroalimentarnos. O sea, si está muy chafa el post, ahí se desquitan por haberles cansado las retinas. Más chamba.

Actualización: Ahora resulta que blogspot se pone virginalmente imposible para mostrar la cualificación en los post de éste blog. Por la sencilla razón que su plantilla está un tantito manoseada, uhhh qué sensibilidad. Pero pueden ver como quedó en el blog oculto (side dark).

jueves, 18 de diciembre de 2008

Pre-navidad


Desde Agosto empecé a ver los adornos navideños, tal como lo dicta la tradición mercantil. En las últimas semanas, he visitado algunas tiendas, busqué algunos regalos, pero no por navidad, que lo que buscaba son algunos regalitos de cumpleaños de gente que veré en estos días. A comparación del año pasado he visto incrementos en alrededor de un 30 % en las tiendas departamentales., claro también dan rebajas, las cuales son en monedero electrónico o monedas canjeables, el chiste es que sigas cautivo.

Entonces, si todo va bien, al siguiente año, regalaré bufandas.

Ya imagino el gusto que les dará ver un regalo confeccionado con mis propias manitas. Cajum.

Tenía que justificarlo de algún modo, lo cierto es que la producción de bufandas ha ido en aumento, y seguiré hasta que mi cajón de trapos para el cuello no dé para más., o sea como unas 2 más.

Ya no quiero ir a más tiendas, conforme se acerca la fecha del 24 de diciembre temo encontrar multitudes, solo hoy pasaré a comprar unos libros y daré por terminada la misión. Ah también tendré que pasar por todo lo que requeriré para preparar el bacalao, que muy ufana ofrecí llevar con los papás del acompañante... ahí nada más para que vean la calidá.

Ay San Wichito, protégeme. (Patrono de las artes culinarias)

Porque ya me ha pasado que un día vino mi hermana a visitarme y yo había hecho muchísimas veces mis laureados brownies., y cuas, por andar en la plática salieron más morenos, comestibles aún, pero qué pena, esos brownies no han sido mi mejor performance.

¿Ya se fueron de vacaciones? oficialmente laboro solo hasta el 23 de diciembre, el 24 no iré porque no quiero que me tachen de insensible, tengo una reputación emotiva que cuidar, y casi toda la gente está demasiado ocupada como para ir a consulta.
Aquí es cuando extraño la vida burócrata, alguna vez me tocó la felicidad efímera pero contante del aguinaldo., claro era un trabajo de 8-4 sin escatimar un solo minuto, religiosamente tenía que checar tarjeta (luego luego la desconfianza), e igualmente cada catorcena me daban una miseria de sueldo., pero nos abusamos mutuamente.
El trabajo lo hacía de 8:00 a 8:30, porque mi chamba era como socialité en el área médica. Entonces 1 día al mes planeaba todas mis actividades, y diariamente invertía media hora en que todo funcionara como debía. El resto del tiempo: un café a las 9 de la mañana, a mi cargo había una secretaria muy graciosa, con un genio de la fregada, pero de buen corazón, y me daba mucha risa cuando como respuesta ante mis "pendientes" por redactar, yo solo se los anotaba que requería tal y cual oficio para mengano y sutano... en la burocracia se acostumbra mucho eso, te carteas constantemente, sin ser seguro servidor, ni El sufragio al derecho ajeno, como sea que le acomoden el chiste es que haya esa ida y vuelta de papeles justificando asuntos sin trascendencia. Tan fácil que era decirme, sí, nos vemos para tomar el café y vemos las estadísticas de salud de la ciudad. Punto.
Pero Doña Inés, la secre, me decía ante la fila de papeles por redactar: fórmelos aunque no marchen. Tan amable ella. Yo solo sonreía y seguía a hacer lo verdaderamente importante, que era estudiar para mi examen de residencias médicas. Solo estuve 6 meses en ese trabajo, a donde me llevó un amigo casi a rastras, porque requería a alguien de su confianza, me entrevistaron pero supongo que solo era un formulismo, y con la seguridad que peco, les dije que nada más estaría 6 meses, ya que presentaría el examen y pasaría, con ayuda de ellos, con todo lo que ahí aprendería (ajá) y si eventualmente en algún tiempo libre yo podía leer libros médicos. Mucha decencia la mía, bueno, yo nunca había trabajado en un lugar así, ni que checara tarjeta ni usando nepotismo. Pero vea, cómo sería que yo buscaba qué hacer. Porque no crea que me puedo sentar a leer de 9:00 a 16:00. Se me cansaba el neuronaje o se me cansaba el cojín anatómico. Y ahí andaba yo buscando donde dar algunas consultas, casi siempre iba a parar a consultas con personas de la tercera edad, ahí siempre había demanda, y me gustaba. También había una psicóloga a mi cargo, con quién me divertía resolviendo sus tests, aunque más bien su trabajo era encaminado a broncas existenciales de gente de escasos recursos, había algunas trabajadoras sociales, con quienes tenía un programa de nutrición con niños de zonas marginales (dentro de la ciudad), e iba una vez a la semana con ellas a algún sitio, colonias que en mi vida había escuchado, sí es difícil salir de tu mundito pero a mí me gustó hacerlo, mi ciudad no solo eran las calles y gente que había visto, también era aquello tan jodido y miserable, no me deprimía, hasta con eso iba siempre con gusto. Otras ventajas adicionales, quedaba sobre la misma calle de mi casa, solo que varias cuadras más como 10, lejísimos no, ehh, ah y a media cuadra había una librería-cafetería donde vendían unos bagels de salmón con queso crema y aceitunas, y yo les visitaba seguido pero el bagel lo ingería cada catorcena, por ser asalariada.
A final de año, hubo reunión de toda la dependencia, me gané un coche... de plástico pero con muchos vales de gasolina en su interior, yo ni coche tenía así que terminé canjeándolos con varios de la misma fiesta, y llegué a mi casa con mi regalo en cash.
Sui generis el festejo navideño, fué con un pozole... y la rifa ya estaba prevista desde antes de que llegáramos, no sabía, abajo de cada silla había un papelito pegado con un número. Entonces hicieron una bolsa con todos esos números y fueron eliminando a uno por uno. Hubo algunos otros premios chuscos, escobas, ropa interior ridícula, y el último papelito, el que se negó a salir, era el que tenía mi número.
Si no pasaba el examen para la residencia, había premio de consolación, me ofrecieron otro puesto, menos horas y mayor salario, más responsabilidades, pero detuve mi carrera política, el día que dieron los resultados, los cuales salían publicados en un periódico de circulación nacional, yo me mantuve trabajando no quería pensar en eso, de no pasar tendría que tragarme mi orgullito y decirles que el trabajo ahí era mi mayor motivación en la vida. Ninguno de los demás médicos (5 más) pasó el examen, cuando llegué a la oficina ví a algunos llorando, el resto cabizbajo, y tenían el periódico ahí. Ni siquiera llevaba mi boleto, para ver el número de folio, pero por la numeración deduje que al menos alguien de mi ciudad estaba en la especialidad que concursé. Así que anoté ese número, y llegué a mi casa, mi folio estaba en mi cajón de cosméticos, lo ví y coincidió, número a número. Le pedí a mi hermana que lo checara, tal vez estaba demasiado nerviosa, ya saben, históricamente los mexicanos somos apocalípticos, y primero hay que cerciorarse del error antes que del acierto. Ese día parecía que me había ganado el melate, mis hermanos me decían que me cambiaría la vida... (sí dejaría mi cuarto para ellos, eso es un cambio de vida significativo, lo mismo que dejarían de verme a diario) Mi madre lloró de felicidad, mi papá parecía más que nunca estar orgulloso de su pequeña. Una amiga pasó por mí en la noche para ir a festejar, aunque ella no pasó el examen, yo estaba que daba de brincos pero no quería lastimarle con mi felicidad, eso también es un error que ya se me quitó, era justamente mi amiga, capaz de dejar a un lado su tristeza y compartir una alegría mía como si fuera suya.

Esos días previos a Navidad despilfarré, me compré unas botas negras altas, me llegan hasta la rodilla así que son altas. Pero también mucha ropita, regalos para mi familia, mi gran maleta para irme, el cambio de residencia era inminente, empecé a hacer los trámites, a conocer el DF, el metro, las distancias. Y caí, cerca de la Diana Cazadora donde hice mi búnker por los siguientes años.


domingo, 7 de diciembre de 2008

Tejiendo nudos ciegos


En la semana Hasta la luna, mostró algunas bufandas que tejió para su familia, y eso me recordó viejos tiempos, ya que algunas veces en casa había personas que no solo cuidaban de mi personaje, sino que influyeron en mi gusto por varias manualidades. Tal vez era una manera de mantenerme con las manitas ocupadas, lo cual les resultaba, aunque por cortos lapsos de tiempo, hasta que volvía yo a las andadas.
Honestamente parece que me gusta vivir de formas distintas por lapsos, porque no es que sea torpe con las manos, natura ha sido bondadosa, de hecho me considero hábil pero la hechura de manualidades no se me da por mucho tiempo, y en el caso de costuras, bordados y tejidos, requiero cosas que puedan terminarse pronto, me obsesiono lo suficiente y termino lo más rápido que puedo.
Dicho lo cual, y ya encarrerada en la obsesión, decidí irme al centro de la ciudad por el material necesario para hacerme de unas bufandas, y ya se imaginará como está cualquier centro de ciudad, atiborrado, y ahí me les fui a sumar. Entonces tomé la sabia decisión de irme en transporte urbano, pensé que podría leer un rato, o contemplar la flora y fauna que la ciudad ofrece. A unas pocas cuadras de donde lo abordé, unas personas hicieron la parada, una señora ayudaba a una persona un poco mayor, a subir a la unidad, la razón es que el tipo es invidente. Tomó un asiento cercano al mío, ni en broma venga a preguntarme si había asiento destinado para él en el camión, y el señor empezó a hablar, me acerqué para escucharle y pedía que le ayudaran a buscar una dirección en su agenda, me dijo la calle que debía aparecer y tomé su libretita, encontré la dirección que quería, le confirmé la numeración con el nombre del changarro al que iba, le expliqué que de la portada de su agenda, del lado liso, debía contar 3 hojas y ahí estaba la dirección, donde él dobló la esquina para poder encontrarla fácilmente, por sus pertenencias e indumentaria, me dió la impresión qué él iba a trabajar ahí, algun oficio hará y requería llegar.
Lo que me causó no extrañeza porque ya no me impresionan, pero digamos que un poco de molestia es que varios pasajeros prefirieron fingir demencia, ante la obviedad de que era alguien que requería un poco de ayuda, solo un señor aparte de mí nos interesamos en su destino. Desafortunadamente debía llegar mucho más lejos de donde yo tendría que bajarme del camión, así que antes de bajar, le pedí al chofer, explicándole, mire el tipo de allá con el casco amarillo es ciego, va a tal dirección, sabe cuál es, justo el que está frente a tal hotelote, sería tan amable de mencionárselo cuando pare ahí, para que él pueda bajar ahí?... Recibí un Sí condicionado, sí si es que lo recuerdo.
mmmmmmmmta, el señor ciego y el chofer amnésico. Si me lo dijo con ganas de no hacerlo, preferí repetirle un Ojalá pueda usted recordarlo, sabe? es una persona que necesita solo un poco de ayuda y parece que nadie más que vaya aquí podrá hacerlo.
Me despedí del señor invidente y le dije que había avisado al chofer que estuviera pendiente o volviera a preguntar a alguien cercano a él.
Lamento haber tenido poco tiempo, porque me quedó el pendiente, espero que el señor haya llegado sin contratiempos ni olvidos del chofer, que haya encontrado más personas dispuestos a tener una pequeña atención. Me cala ver situaciones así, por un lado que me gustaría que la gente fuera un poco más sensible, por otro, me recuerda una vez más lo mucho que nos falta, no hay transporte para esas personas, si para las que vamos "buenas y sanas" como decían las abuelas, es hasta peligroso en ocasiones al no haber ni medidas de seguridad ni unidades apropiadas, pero tener alguna desventaja física sí que pone en aprietos serios, así que habrá que ponernos más atentos a lo que nos hace falta por hacer.

Y compré mis hilos, en la jungla urbana, encontré una tienda que al menos no estaba abarrotada, y como si supiera pedí hilos a como me latieron, ya que elegí unas agujas de tejer ví unos telares, así que me hice de uno mediano y uno pequeño, con tal que no se ve difícil, así digo siempre y luego me meto en problemas, pero de todos he salido avante así que ésto no será la excepción.
Pues está sencillito, es cosa de ir enredando el hilo, y con un ganchillo se saca el punto inferior. En internet hay varios sitios, con mucho gusto les haría el reportaje ilustrado, en versión dummie, pero ahí va el pretexto macuarro, no tengo cámara de video, que eso se soluciona con una de fotos que grabe, pero ahí viene el detallito técnico: ¿quién graba? si tejo ¿cómo tomo el video?, así que mientras no llegue el tripié o el acompañante no se digne a grabarme en acción, échese un clavado en internet, hay muchos blogs y videos al respecto, jaaa aunqeu a decir verdad, terminé haciendo una adaptación, inspirada bajo el influjo de medicamentos y una mala noche que me dejaba sin aliento, o sea que ya vengo con mis quejas, pero ahí como me ve tan sanota y llena de vida, soy asmática desde hace mucho tiempo, entonces el equipo con el que cuento chafeó en esta semana, un catarrito me ha hecho la vida de cuadritos.
Pero me vengaré... en esta vida o en la otra.



Ah antes de vengarme, se me olvidaban unas fotitos porque ya parece que voy a desaprovechar la oportunidad para presumirle mis pininos en hilitos 1.


Una bufanda blanca que fué la de experimentación, un punto así en zig-zag.


Bufanda blanca en proceso


Bufanda terminada

Ahora estoy haciendo una bufanda más delgada pero ya verá, este punto es irlo enredando así como culebrita (tecnicismos entendibles, para que no salga con el punto básico número 23).



Ahí le cuento, mientras me voy a seguir tejiendo, cual abnegada mujer que soy.

jueves, 4 de diciembre de 2008

De juguetes




Resulta que en estos días, poco antes de caer bajo un achaque de tos al más puro estilo dama de las camelias, donde la tuberculosis amenaza con convertirse en catarro, yo circulaba por las tiendas buscando juguetes.
No porque ya me haya quedado la chamba tan entretenida de elfo, o de chalán de Santa Claus (santa, para los cuates), sino porque tengo unos sobrinos que no tienen la culpa de que mi santo patrono sea San Scroogle. Entonces ahí voy a buscarles un regalo, si este año no me dan el nobel por la paz no sé que pueda hacer para lograrlo.
Lo que no niego es que me gusta cuando un niño abre su regalo, y creo que como la mayoría a esa edad (y a estas también) lo que se espera es un juguete. Si usted todavía lo duda nada más vea como se les borra la sonrisa si uno comete la osadía de darles un bonito pantalón o la bufanda, siempre útil.

Aunque lo de comprar juegos es una actividad digamos frecuente en mi vida, me gustan los juegos de mesa y sobre todo aquellos donde no haya el factor suerte, también compro monitos, desde marionetas a unos plasticudos bastante chafas pero tengo mis objetivos siniestros con eso.
Desde tiempos inmemorables me han gustado muchos juguetes y no tengo cara para quejarme, en mi cumpleaños me regalaban una muñeca barbie, y a la semana siguiente me regalaban otra para que no me fuera a sentir desplazada por que mi hermana cumplía años y le tocaba un regalo más grande... hágame el favor, y todo para que terminaran las muñecas sumidas en una tina con jabón ariel haciendo chaca chaca, y su hermoso pelito rubio, ya lucía como el real, igualito al que portan algunas señoras acabadas de salir de la estética con un rubio al más puro estilo mexicano.

Por mis arcas, desfilaron muchísimos juguetes y creo que con lo que más me divertí, no fue la muñeca que aplaudía, o la cocina combo, ni nada de eso. La mera diversión para mí radicaba en mi primer coche con pedales, mis patines, mi bicicleta, un papalote hi-tech, y para favorecer mi sedentarismo, mi ejército de soldaditos de plástico que en realidad nunca fué mío, pero mi hermano era muy compartido aunque no quisiera, y organizábamos las batallas, tirábamos una canica bombocha y así íbamos deshaciéndonos de los enemigos, soldado caído era soldado muerto. Lo que ni mastercard puede comprar. Claro, una bombocha que tomaba un giro inusitado y acababa golpeando la cabeza del hermano con lo cual se ajustaban algunas cuentas pendientes. La vida es ruda.
Lo complicadísimo en esta ocasión donde quería el juguete perfecto, es que los beneficiarios son menores de los 3 años de edad. Son muy pocos los juguetes que no traen la leyenda paranoica de asfixia por contener piezas pequeñas. No está mal que pongan una advertencia, ¿ya no hay juguetes inocuos? nunca lo han sido, lo que hay son padres (ir)responsables. Total que ni unas piezas para armar tamaño gigante que no pasan por ningún cogote ni bípedos, se salvaban de la dichosa leyenda., aunque luego pensé que tal vez no era por el tamaño de los bloques sino por la pintura que capaz que es verde radioactivo y rojo altoenplomo.
En el pasillo de las muñecas, pensé que chucky ya había pasado de moda pero supongo que es el hit ahora, o ¿por qué todas las muñecas tienen la cara así?, o es mensaje subliminal para que uno tenga siempre presente a la madame sindical regaladora de camionetas hummer. Ouch!

Total, que finalmente encontré lo que esté libre de impurezas, no tan caros, porque mi vena regia ocasiona que me den vahídos con algunos precios. Y no vengo a chismosearles cuáles compré, aunque se mueran de curiosidad, porque aunque mis sobrinos todavía no andan por estos lares, no vaya a ser la de malas que mi fama blogstar haya llegado a los ojos de sus padres y se me ceba la sorpresa.

No se angustien si no les he respondido, nada más que estoy ligeramente tosienta, tratando de que no se me escape el bofe, postrada en cama y encerrada a piedra y lodo en el búnker, envídienme, pero no mucho porque ya siento que estoy empollando y no hay quien me traiga mi agüita de limón... aciaga mi vida.


Actualización: Justo hace un instante acaba de llegar a mi bandeja de correo, la guía de juguetes recomendada por la página el poder del consumidor y ahí les dejo los enlaces por si quieren ir a fisgonear.


Foto: Toy store trains por horizontal.integration en flickr, usada bajo licencia Atributtion-Noncommercial-sharealike 2.0 Creative Commons

lunes, 1 de diciembre de 2008

Pay de ciruelas pasas

De la colección Recetas para Dummies, este pay es un rico postre muy codiciado en el búnker, la receta me fue otorgada desde los archivos más preciados de la familia del acompañante, entonces hago la traducción versión para los que de plano son inútiles, y con un post de un blog como éste salen convertidos en unos artistas de la gastronomía.

Ahora que si hace la receta, y le queda rico, sírvase una rebanada grande y envíe la foto para que otros se animen a intentar su paso a la fama.
Si no le queda, de a tiro empiece con practicar a hervir agua y espere recetas para dummies con mucha iniciativa pero con muy pocos recursos técnicos.


Pay de ciruelas pasas



Ingredientes:

Pasta
taza y media de harina cernida (pasada por un colador)
1 cucharadita de polvo para hornear
4 cucharadas grandes y copeteadas de azúcar
100 gramos de mantequilla
2 huevos

Relleno
1 taza y media de ciruelas pasas deshuesadas
100 gramos de nueces picadas
2 cucharadas grandes de azúcar
100 ml de agua

Molde
1 cucharada de mantequilla
Harina suficiente para cubrir

Toque final
1 yema de huevo batida

Procedimiento:

Mezclar todos los ingredientes de la pasta,


una vez que se tiene una mezcla homogenea se separa en dos partes, una la ocuparemos para hacer la concha o la parte inferior del pay, es muy sencillo, haga una bolita, colóquela sobre una superficie donde esparza un poco de harina

para evitar que se pegue y con su rodillo presione poco a poco hacia todos los lados, y le va dando forma de un disco,


Calcule que cubra por completo la base y el alto de su molde.
Cubra de mantequilla y un poco de harina su molde,
Ahora coloque la pasta cuide que cubra los bordes, que no haya orificios,
si los hay es momento de arreglarlos, ésta pasta es de muy fácil manejo, así que no tema. Ahora recorte los bordes, e introduzca a su horno, previamente calentado, su molde con la pasta por unos 10 minutos.
Mientras preparará el relleno, pique muy bien las ciruelas pasas, colóquelas en un recipiente, agregue el agua, realmente es poca la que se utiliza solo sirve para homogeneizar la mezcla con la azúcar que irá usted agregando en este momento. Caliente hasta que hierva y apague, ahora si gusta puede agregar las nueces picadas y revolver todo.

Ya tiene la concha del pay con una prehorneada, déjele enfriar un poco, lo mismo que sus ciruelas pasas. Vacíe la mezcla de las ciruelas pasas distribúyala lo más uniformemente que pueda.
Ahora vamos a trabajar la cubierta, con la otra mitad de pasta.

En las fotos como verá, utilicé una especie de red, que se hace a base de puras tiritas, si usted cursó plastilinitas I ya la hizo.
Verá, esto de la cocinada da pretexto para ponerse creativo, así que no se detenga si a usted se le ocurre alguna otra forma tal vez prefiera un adorno más geométrico, o tridimensional, pero si usted sigue leyendo hasta acá seguramente también tendremos que explicar lo de la versión plastilinitas.
Método 1. Extienda su masa, y haga unas 8 tiras cortando con un cuchillo.



Método 2. Divida su masa en 8 partes y haga 8 tiritas alargadas y aplánelas.



Ahora coloque las 4 primeras, y use un poco su ingenio al colocar las perpendiculares, se trata de que queden como entretejidas, esto es, una parte por afuera, otra por adentro, levante la tirita que crea pertinente, espero que la foto le dé una idea.



Si ninguna de estas opciones le queda, haga un bolita de nuevo con sus tiras malhechas, extienda un disco, busque algún molde para galletas pequeño, recorte unas superficies, coloque la pasta eliminando estas superficies y listo, ahí tiene otra forma decorada.
Recorte los excedentes, ayudándose con un cuchillo.


Un último recurso, si no le queda la cubierta, cubra de nueces picadas la superficie, para que crean que así lo quería usted.

Ahora con la yema de huevo batida y ayudándose de una brocha pequeña, "pinte" la superficie visible de pasta, esto es para que le dé un hermoso color dorado, o dicho de otro modo, para que parezca que sí está bien cocido.




Introduzca a su horno, a flama baja, aproximadamente 40 minutos. Cheque que la pasta esté cocida y ya está listo su pay.

Variantes: Puede usar dátiles, pruebe mezclando a partes iguales las ciruelas con estas frutitas.


Listo, que no se diga que no se hizo el esfuerzo por endulzarle la navidad, soy una grinch convenenciera, ya puede darse cuenta de ello.

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