viernes, 29 de octubre de 2010

Dinerito habla

El que no transa no avanza.
El que agandalla no batalla.


Así observo a mucha gente, y les parece tan normal abusar de los demás, señalar y criticar sin nada que aportar, reflejando sus propias carencias. Inmunes al esfuerzo por mejorar su entorno y el de con quienes se relacionan. Pura pérdidas aunque no se percaten de ella. O lo que es lo mismo, ya los chupó el diablo, tan de moda en esta época de halloween.

Tan campante que es ir por la vida, con pequeños detalles de ida y vuelta. Hoy me dieron mi calaverita, el grupo de taxistas que usualmente ocupo cuando la conductora del egomóvil se pone perezosa, o como en los pasados meses recientes, en circunstancias muy embarazosas. Así como niña, con mi botín de dulces cuidadosamente guardados en una calabaza seguí mi camino. Había ya planeado ciertas compras de equipo y me dirigí al establecimiento correspondiente. Escogí lo que ya había contemplado previamente por internet (para eso sirve que pongan catálogos y precios fácilmente navegables). Al momento de pagar, me regresan el cambio, la chica de caja sin observar siquiera, y le dije que estaba mal, y le regresé los 100 pesos que excedían a la cifra correcta. Me llamó la atención, cuando mencioné que había un error, rápidamente su rostro se puso a la defensiva, en cambio, cuando le regresé los 100 pesos, agachó la mirada y se fue sin decir una sola palabra.
Tan mal acostumbrada está la chica a la mala vida, que pudo ponerme atención cuando pensó que reclamaba dinero de más, pero fue inmune a la honestidad. De mi parte, nunca espero nada de nadie, la honestidad como otros valores, solo me conciernen a mí, no actúo bien porque haya infierno o me castigue diosito, lo cual está muy lejos de mis pensamientos. Está el misterio de las pautas legales que es deseable seguir. Dolorosamente está visto que en este país lo que menos se castiga es a los transas. Todavía recuerdo el episodio de la lavandería que se transaron un servicio que no hicieron y me hierve el buche de nuevo.


Hoy bien pude hacerme de 100 pesos sin ningún esfuerzo y a costa de otra persona, el acto sería el mismo si se tratara de 50 centavos o de una cifra estratosférica., pero estoy convencida de que nunca seré millonaria, al menos no de esa manera. En cambio, puedo sonreír con facilidad al menor motivo y darme cuenta de que poco a poquito, con la gente con quien me relaciono, hago lazos más firmes, siento mi ambiente armonioso, y respiro smog con mucho amor.

Que sencillo es elegir ser honesto.

domingo, 24 de octubre de 2010

#buscadoresdetalentopsiquiatrico


En repetidas ocasiones, he mencionado lo importante que es el casting. Si lo sabré yo. Un error en el casting y es lamentabilísimo.
Aún con todo y el ojo bien experimentado, y el radar para eliminar a los novios psiquiátricos, se ha colado más de uno.
Dentro de la selección de gente loca, hubo dos disputándose el premio. El primero aunque patético, era inofensivo, no pasó de su intento de humillación hacia su persona, lo salvé de ello no permitiéndole que se hincara, y ya estaba visto que la autoestima no era su fuerte, cuando se decidió por acosar a mi mejor amiga, para que intercediera por su causa. La relación de noviazgo había terminado y no daba para más, lo cual a la única persona que no le quedaba claro era a él. Afortunadamente ella sigue siendo mi amiga, aunque en los momentos de tortura habrá querido desaparecer. No hay nada peor que el exnovio de una amiga intentando convencer que la hagas cambiar de opinión. La amistad no tiene límites.

El segundo novio psiquiátrico, este sí ya entra en los psiquis peligrosos. Después de un tiempo de noviazgo, y luego de unos tintes posesivos, entre muchas otras cosas, preferí dar por terminada la relación y mantener mi distancia. Lo cual no le pareció en lo más mínimo. Así que un buen día se apersonó a las puertas de mi hogar y bajo el pretexto de querer platicar me dió tremendo jalón y me metió a su coche a la fuerza. Sentí un poco de pánico, no es lo mismo platicar que sentir que te están privando de tu libertad. De nada sirvió mi intento por detener el coche, y dado que el fulano estaba fuera de sus cabales, no dije nada más, salvo que en adelante, ni siquiera podría dirigirle la palabra ante la barbarie. En mis adentros yo maquinaba mi plan, a la menor oportunidad me pelo de este maldito loco, nada más que se confíe tantito.
Me llevó a su casa, y yo seguí instalada en mi plan de no hay nada que hablar y menos en tales condiciones. Mal que bien, con un poco de paciencia mi plan funcionó, el loco pasó a un estado de culpa, derramando lágrimas y pidiendo que mantuviéramos una relación.
WTF!!!

Por lo pronto, yo requería ser devuelta a mi hogar, sana y salva ya decidiría. Así que en cuanto me ví con un pie dentro de mi casa, azoté la puerta con un hasta nunca y una petición formal de que en adelante, procurara mantenerse a kilómetros de mi.

Todo funcionó bien y mi vida siguió su chacotero transitar. Tiempo después, luego de muchos meses, una tarde me habló por teléfono para decirme que lo dejara en paz. Mh?. Siendo uno de los 25 mil asuntos sin importancia, no había necesidad de pedírmelo.
Si en alguna ocasión había vuelto a verle fue en un antro, solo que cada quién por su lado, y me dió la impresión de que tenía novia, supuse que ya la locura había pasado.
Bueno, no, ahora eran 2 locos, él y su novia. Sucede que a partir de esa ocasión en que nos topamos, empezó a tener problemas en su nueva relación, así que la novia muerta de celos (!!) le pidió que llamara a mi casa para decirme que los dejara en paz.
Mta, y yo ni en la vida los hacía.
Lo único que hice fue decir mi suposición, que seguramente estaba en casa de su novia y ese pancho era para satisfacer sepadios que traumas, afortunadamente podían estar en santa paz porque no figuraban en mi vida. En efecto, mi clarividencia era la correcta: la novia estaba al otro lado de la línea y se armó tremendo zafarrancho entre ellos. Yo colgué, al cabo que ni era mi asunto.
Horas más tarde, el fulano llegó a mi casa a pedir perdón por haber hecho tal infamia, obligado por la novia. A mí ni fu ni fa. Lo único que le pedí es que borrara mi nombre de su agenda, si algo aprendí es que lo mejor que puedo esperar de un ex es que mejor no me mencione, no existo. Si hablan bien de ti con la nueva novia, te joden, y si hablan mal, también te joden.


El tercer capítulo del ex-psiquíatrico fue esteralizado por su novia llamando a mi casa, muchos meses después. Ehh para esto yo ya ni me acuerdo en qué pretendiente iba, pero de repente me habló la fulana para perdonarme y pedirme perdón. Lo que sea que eso signifique. Y yo preguntando, ¿con quién quiere hablar?.

Sucede que me perdonaba, de ...ignoro qué, pero supongo que algun daño atroz le debí hacer con existir.
Y me pedía perdón porque quiso lastimarme, planeaba hacerme daño. Uh??????? se me activó el chip de corre por tu vida, hay una loca espiándote.
De colofón, quería invitarme a salir para platicar como gente adulta. Uh, uh?

Sí, ¡claro!, en un millón de años luz por la tardecita. Si estoy viendo que el neuronaje lo traen desbielado.
Bueno, si algo es cierto es que más tardan en hablarme para molestar, que yo en regresarles por donde vinieron, que se vayan a enchinchar a otro lado.

Afortunadamente me cambié de lugar de residencia, por otros motivos, que me cayeron como anillo al dedo, y así me escapé hacia otros rumbos, topando con alguno que otro loco pero ya después de este entrenamiento mi casting mejoró. Otro loco de estos y capaz que no la cuento.



¿Ya gané el concurso? O a ver de qué loco salen más correas de camisa de fuerza.

¡Cuenten sus historias!






Foto: they're coming to take me away de Kim+5, en Flickr, usada bajo licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.0 Generic.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Se recibe escombro S.A.

Hace 2 meses que muestro una barriguita como no le había visto. Estoy resignada a que debe correr el tiempo y mientras tanto limitar mi consumo de harinas. Por cierto los panqués que hice en esta semana salieron muy ricos, pero solo admito uno al día y el resto que se los coman los demás.

Hoy fui al peregrinar de toda buena madre enajenada por las fiestas deloquesea, con tal de vestir a su cría con algun disfraz. Una costumbre extraña y divertidísima solo para las madres. A los bebés ignoro qué tanto les agrade. Lo que es un hecho es que mi hija disfruta las sesiones de fotografía. Basta que le diga -¡sonríe!, y le ponga la cámara frente a ella para que voltee y coquetee ante la lente.
Ese gen se lo transmití íntegro. Mea culpa.
Yo sé que en unos años, si también le transmití el gen de exigencia, me reclamará que haya osado vestirla con disfraces tan comunes. Pero hasta que yo no pueda volver a usar la máquina de coser y no me sienta tan molida como para darle vuelo a mi creatividad, tijeras e hilos, que ni me digan nada. Ahora solo podrá sonreír ante la cámara con lo que pude conseguir y que se dé de santos que no sale en cueros.

Pues en esas andaba, caminando varias calles, cuando se me activó mi radar de ondas ligadoras.
Volteé hacia el interior de una cafetería, la señal provenía de un grupo de muchachos de arriba de 70 años que chacoteaba, y donde, sobre todo uno de ellos me sonreía y dirigía miradas coquetas.

La última vez que me vieron así salí embarazada. En este nuevo cuerpo, hasta extraño los piropos de los albañiles. Así que proseguí mi camino, solo para sonreír pasos más adelante. ¡Después de mi acompañante hay otros muchachos a los que les parezco atractiva!, ¿quién se fija en los años?.


Por lo visto tengo futuro en el asilo de ancianos.

domingo, 10 de octubre de 2010

Domingo ocioso

Con esto del caralibro, he vuelto a saber de personas que hacía mucho tiempo no tenía idea.
Bueno, tal vez un poquito, usando el poder google-fu. Pero la curiosidad mata a la gata. Así que cuidando las... creo que me quedan 2 vidas, (las otras 5 dan para otro post) me abstengo tanto como puedo. A nadie le gusta tener acosadores ni me apetece convertirme en una. Finalmente pareciera que todo vuelve. En distintas circunstancias, afortunadamente pareciera que me mantengo del mejor lado posible. La vida es una tom tom tómbola.

Sin duda mi estado natural es ser horripilantemente feliz, así me esté llevando el carajo.

Escribía en el otro blog, que en eso de las ausencias no me porto bien. De repente me da por extrañar, porque no puedo evitar encariñarme, pero para mantener el equilibrio, sin siquiera pretenderlo me es difícil atarme a alguien, aunque con tanta libertad más de una vez me he quedado abrazando el aire.
Soy de las personas a las que les cuesta mucho decir un te extraño, no porque le sienta cursi, sino porque en mi cápsula de cristal nadie se va del todo. Todos los que han importado en mi vida siguen ahí, un poco más ocupados en sus asuntos y de repente sin proponérselo mucho, en un instante afortunado volvemos a coincidir.

Ahora con esta inmediatez del facebook, uno puede dar un vistazo a lo que la otra persona de quien no se sabía nada durante años, muestra. Me ha tocado, momentos en los que no sé de qué platicar, porque ya no somos lo que fuimos, y lo que somos se parece tanto a lo que se extraña, pero con lagunas mentales. El Alzheimer de las relaciones, parece ser conveniente.

Hay personas que se les borra de un plumazo, es decir de tu lista de contactos real y virtual. No importan. Otras, muy importantes ni siquiera aparecen, pero nunca dejaron de estar.

En esas cavilaciones estaba, todo porque estaba escuchando una canción de Calamaro, hasta que mi amita me trajo de vuelta al futuro y he de acudir a satisfacer sus necesidades.

Ahí'nos.

jueves, 7 de octubre de 2010

Otra historia más del planeta de los simios

Un día, un día... voy a oprimir ese botón rojo de destrucción masiva para los humanos que se hacen pasar por simios, a los incompetentes, y otro tanto de personajes indeseables, transas y malhechores.

Luego del percance de ayer, donde mi egomóvil demostró que no es tan endeble, y aguantó un guamazo perdido, sigue el rosario de calamidades. ¿A qué hora empieza la lluvia de sapos?

Por la tarde, al pagar unos libros, me percaté de que no existía más en mi haber mi tarjeta de débito.
Inmediatamente tomé cartas en el asunto para neutralizar cualquier mal uso de mi dinero, por alguien que no sea yo.
De los males el menor, y afortunadamente era de fácil solución.

El otro episodio sucedió hoy, cuando fui a reclamar lo de un pago que cobraron doble vez, en un servicio de lavandería que ocupé.
De inicio empezó como un mal entendido, al no ir personalmente a recoger las prendas, al acompañante a pesar de llevar la nota le volvieron a cobrar. En cuanto llegó al búnker y me comentó el costo, inmediatamente marqué al establecimiento para arreglar el problema y reclamar mi dinero. Ya habían cerrado. Siendo fin de semana no hubo mucho por hacer. El lunes llamé nuevamente y luego de un rato en el que quien me respondió hizo lo que aparentaba ser un chequeo en su sistema y verificó que en efecto nos habían cobrado doble vez, así que el trato era pasar a recoger el importe o llevar otras prendas que ajustaran ese cobro. Decidí la primera opción. Hoy me apersoné al establecimiento y me dicen que uhhh hubiera ido antes, ya no hay nada que hacer, que por qué en mi nota no dice "prepago", que a ver si cuando aparezca la dueña que tal vez venga el fin de semana, que un día me llamarán por teléfono, tal vez.

Grrrr.
La persona que me cobró, es la misma que me incrimina que por qué no dice prepago en mi nota!!. Si me hubieran avisado que como cliente yo tenái que hacer mi nota y saber que en su establecimiento debo anotar prepago al momento de pagar., todo fuera tan fácil como eso.

En fin, ante la nula devolución de mi dinero, decidí recurrir a PROFECO. En donde luego de un pase de llamadas, y anuncios de diversos servicios del changarro, explico el problema y me explican brevemente que requiero nota de los dos pagos. WTF!!
No acaso solo dan una nota por un servicio? o de cuándo acá uno lleva su nota, y te dan otra al momento de pagar. Así que en resumidas cuentas no se puede hacer nada.

Oh decepción.

Así de inútiles todos los esfuerzos.
El monto reclamado bien puede ser una bicoca, no me hace falta pero fue ganado centavo a centavo mediante mi propio esfuerzo. En cambio, el establecimiento ganó por algo que no trabajó.
Y quien debiera procurar el buen uso y manejo de los establecimientos, y defender al usuario poco puede hacer por un exceso de burocracia. Sinceramente no era mi interés empreder acción legal, creo que una suficiente llamada de atención a los establecimientos que incurran en errores de este tipo era más que suficiente.

Por supuesto que esto es para engendrar en pantera, y la cordura es un bien escaso. Afortunadamente tengo mi jardín zen, y si algo queda claro es que no vuelvo a pisar ese establecimiento, habiendo otros dos lugares a 20 pasos hay de donde escoger, y aunque parezca uno paranoico, revisar que diga pagado por anverso y reverso de las notas. ¿Se podrá grabar un video del momento en el que uno paga? por si se requiere más evidencia. O asesorar al acompañante y repetirle que jamás encargo un servicio sin que haya pagado la totalidad del monto, para que no lo vuelvan a agarrar en curva.

Me pregunto, si en vez de haber sido yo la damnificada, hubiera sido uno de los protagonistas del pleito de ayer, qué habría pasado?. Supongo que nada bueno.

Pareciera ser, que todo apunta para empeorar más las cosas, y las personas que actuamos correctamente somos una especie en peligro de extinción. Habrá que salvar el pellejo.


Hallo...güin


Un poco tempranero, pero para divertirnos nunca es demasiado pronto.

Horas y horas de entrenamiento.
Un aplauso a las mamás que hicieron que sus retoños aprendieran las canciones y la coreografía.

Virtualmente todo es posible!!!

Presionar play y a disfrutar la cadencia de nuestros movimientos.


(mi voz está doblada, no desperté así de aguardientosa)



miércoles, 6 de octubre de 2010

Desde el planeta de los simios

Recuerdo las historietas del "santos", las cuales por lo general comenzaban así:
Estaba un día el santos sacándose un moco, cuando...


Bueno, hoy estaba no precisamente sacándome un mocasín, pero estaba en estado de contemplación mientras el semáforo se ponía en verde. 2 coches adelante de mí, un tipo se bajó de su auto, y fue a buscarle camorra a otro que venía 2 carriles más hacia la derecha.
El altercado fue subiendo de tono, el otro tipo bajó de su camionetita y empezaron los guamazos.
No supe en qué quedó el altercado, solo que a mí me entró el nervio cuando los golpes a plena calle tocaron mi egomóvil.
Pensé, encima ya me lo desgraciaron! y ni para cobrarles a los oranguntanes.

Como pudimos el coche que iba delante de mí y yo, nos movilizamos. Definitivamente el pleito estaba muy violento, lo último que ví fue a un tipo encima del otro azotándolo sobre el pavimento.


Así de locos hay sueltos. Hay que cuidarse mucho, y me alegro de que en ese momento mi acompañantita no estuviera conmigo.

martes, 5 de octubre de 2010

Déficit de atención por dispositivos móviles

Impulsada por el acompañante, hoy llevé a la acompañantita a las vacunas que corresponden a los 2 meses, con ligera premura. Corrimos con suerte, el centro de salud de la zona queda muy cercano al búnker, aún así nos fuimos en coche ya que aunque google maps sea una maravilla, no es lo mismo ir cargando a la pequeña sin tener bien contemplada la distancia.

Así que llegamos y no se veía mucho movimiento, desde afuera. Ayer me enteré que es la semana nacional de salud, y me esperaba un gentío poniendo en orden sus esquemas de vacunación. No estuve tan errada, ya en el interior del lugar, había una raza. Niños con y sin mocos, madres adolescentes, embarazadas felices y pesándose. Lo mismo de siempre, en un centro de salud hay quienes trabajan y otros que no, algunos a gusto y otros por cumplir un horario deseando que ya acabe su tortura. Me fui de recepción a ventanillas preguntando, y así, dí hasta el archivo donde me dieron mi ficha. #56.
En el hoyo!

A grito pelado, luego de varios minutos de una puerta vocean el número 23... con lo cual se activó mi chip zen. Acomodada en una silla, me dió tiempo suficiente para observar meticulosamente a toda la flora y fauna del lugar.
¡Qué diablos!, durante todo el tiempo que estuve en la sala de espera, en el interior de una especie de oficina había una persona en su escritorio, quien se mantuvo entretenida en cortar plástico adherible. Bastante útil por lo que se ve, y trascendental para el desempeño del lugar.

La del archivo, con jeta, todo el tiempo. Las fichas improvisadas apenas las garabateaba.
Unos recién estrenados médicos, alguno con la bata un poco pequeña que seguramente tuvo mejores épocas en sus primeros años universitarios. Otro más por ahí entretenido haciendo encuestas a la que le veía dentro de sus parámetros, que ignoro cuáles eran. De repente llega un mancuerna de enfermeras cargadas de cajas con desechos, supuse que venían de haber vacunado en las escuelas o a algun grupo de chamacos inocentes que hoy les tocó perder bajo sus manos.

Ahí seguíamos, esperando pacientemente. De repente se me acercó una señora joven y me dió su ficha, #35 porque ella ya no pasaría. Agradecí el detalle y seguí esperando. De la ficha 23, pasaron a la 25 en ausencia de la 24, varios, muchos minutos después salieron por la siguiente víctima: la ficha 26, 27, 28...34, no estuvieron... 35, y ahí era nuestro nuevo turno. Así que no demoramos mucho en pasar, en contra del pronóstico inicial.

En términos generales la atención fue buena. ¿No les he dicho? tengo cierta aversión por l@s médic@s que se colocan el estetoscopio al pescuezo. Sobre todo cuando se nota que no lo manejan con destreza y es más ornamental que herramienta de trabajo.
Adentro del consultorio de vacunación, había 2 individuas de blanco, supuse que eran pasantes de enfermería, o médica la que tenía el estetoscopio al pescuezo y en la mano su celular.

He aquí el punto del blog. Enajenada es poco para el estado en el que estaba la chica. Durante el tiempo que esperaba a que anotaran los datos de mi peque y los míos, la joven nunca soltó su celular tecleando, de repente preguntó qué vacunas debía preparar... y seguía embobada, vaya, dilatando lo más posible el momento. Ignoro qué tan importante sean sus intercambios de información, pero bien pude imaginarle escribiendo en twitter, o en fb. "Hay mucho trabajo, pero ya tengo hambre, en unos minutos me voy por mi torta".

Sinceramente, me daban ganas de tomar su juguetito y tirárselo a la basura, amén de regalarle un soplamocos para revivirla.
Sin duda las herramientas de comunicación son mucho más entretenidas ahora, pero es una falta de respeto ante quienes nos rodean, si en vez de centrarse en su trabajo, dilataba su desempeño mientras se mantenía enviando sus textos, los cuales, dudo mucho que sirvan para contribuir al próximo ganador del premio nobel de medicina.

Un claro caso de déficit de atención provocado por dispositivos móviles.

¿Será la nueva epidemia?

Al menos, las vacunas eran corroboradas y administradas por la enfermera en jefe, para no caer en errores de distracción por la susodicha.

Lo cierto es que cada vez es más común este tipo de distracciones voluntarias. Creo que gran parte de este tipo de usuarios no se percatan de los riesgos en que pueden caer o provocar debido a la enajenación en un dispositivo móvil, cuando deja de ser una herramienta de comunicación y se convierte en una isla, un espacio virtual en el que quedan atrapados sus sentidos y pensamientos.

¿Quiénes de mis amigos y parientes ya cayeron presas de este nuevo mal?

Desquítense y regálenme una black berry pues.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Gari (jengibre encurtido)



Un complemento indispensable para el sushi, y que al menos yo no lo he encontrado ya preparado fácilmente. Salvo que tengan un proveedor de comida oriental. En aquellos lejanos tiempos, allá por mis rumbos de la fuente de la Diana cazadora, sobre la calle de Sevilla, había una tienda coreana en donde podía encontrar el jengibre encurtido listo para llevar y a un precio bastante accesible. Nunca pensé extrañar a los coreanos.

Ejem, pero tampoco es cosa del otro mundo, y si no lo venden, se consigue bajo propio riesgo.

Es muy fácil realizarlo, a continuación coloco los ingredientes que son a tanteómetro.

Ingredientes:
200 gramos de jengibre
media taza de vinagre de arroz
1 cucharadita de azúcar
1 a 2 cucharadas de sal de mesa

Procedimiento:
Lavar y pelar el jengibre. Cortar en rebanadas muy delgadas. Luego salar, y secar, ayudándose con toallas de cocina, y posteriormente poner las hojuelas saladas a desecar en el sol unas horas. Una vez que están listas las hojuelas, se colocan en un frasco de vidrio lavado y de preferencia esterilizado. Verterles una preparación con vinagre de arroz con azúcar disuelta, calentado un poco sobre la estufa, se coloca caliente sobre las hojuelas y se cierra el frasco.
Dejar reposar en el refrigerador unos días, al menos 3-5 y ahora sí, está listo para degustarle junto a sus makis. Dicho sea de paso, este jengibre queda tal como lo he comido en otros lugares y mejor que el que compraba hecho. Ya me dirán qué tal les quedó.





* Reclamos en la ventanilla que abre de 2 a 3 de la mañana, sea paciente si no le responden inmediatamente.

martes, 7 de septiembre de 2010

Se solicita asesor de imagen

Casi no veía tele, ahora la veo poco, entre una toma de leche y cambiada de pañales, olvido el tiempo que transcurre y pongo mi televisión-reloj para orientarme.
Gracias a eso, me he divertido viendo comerciales de Peña Nieto. No se espanten, todavía no me pongan la camisa de fuerza. Pero de verdad que es jocoso ver al fulano, trepado en un coche, que uno supone lleva chofer. Hablando con cara de "estoy trabajando duro por ustedes". Sin duda es físicamente atractivo, pero la producción que trae atrás le hace parecer actor de televisión. Ya trae las tablas, o es por rebosamiento.
Aunque al igual que en su anterior campaña, que ahora está desde sus informes de gobierno, pero con amplias expectativas hasta el 2012, no reparan en gastos en publicidad, tan solo he visto sus comerciales en tv, youtube, y redes sociales, amén de sus viajes a los otros estados como "apoyo" a candidatos en las pasadas elecciones.

Don Copete en anuncios de youtube.

Un día de estos, si me candidateo a algun puestazo público que no sea de quecas, creo que deberé contratar a sus asesores de imagen, mínimo para que me den la marca del gel que usa el fulano y no despeinarme por mucha lágrima y cara de compungida que ponga cuando les diga que tan del carajo estamos.

Al menos ahorita, me conformo con un peinado de salón, bueno, de perdida un alaciado express.

jueves, 29 de julio de 2010

Chuletas de cerdo en salsa de mango y ciruela

Lo que hace el ocio.

Blogs!


Les dejo un experimento, receta. Dado que no me han podido llevar al supermercado, tuve que rascar en el refri y la alacena. Lo cual demuestra que el hambre es buena consejera.


Chuletas de cerdo en salsa de mango y ciruela



Ingredientes para 4 personas.

4 chuletas ahumadas
Aceite de ajonjolí.

Salsa:
La pulpa de 1 mango, en esta ocasión utilicé la mitad de un mango petacón.
6-8 ciruelas pasas deshuesadas
1 chile chipotle en adobo
media cucharadita de ajo
3 cucharaditas de catsup
pimienta y sal al gusto

Se licúan todos los ingredientes de la salsa, con media taza de agua. Reservar

Freír las chuletas en el aceite de ajonjolí, se retiran del fuego, ahora sofreír la salsa previamente colada, comprobar el punto de sal, dejar que suelte el hervor y reincorporar las chuletas, tapar la sartén y dejar hervir por unos minutos.


Mi guarnición fue de papas con orégano para ello solo necesitan:

2 papas grandes cortadas en rodajas
orégano al gusto
un chorrito de aceite de oliva
media cucharadita de mantequilla.

Se calienta la sartén, agregar el aceite, después la mantequilla, una vez derretida se introducen las rodajas de papa, un poco de sal y orégano. Tapar y cocer a fuego muy bajo, dar eventualmente una vuelta para que se cuezan de forma pareja. No lleva más de 5-7 minutos y tendrán sus papas listas para servir.


Buen provecho, y si esto no es comida rápida y fácil, están en aprietos.

miércoles, 28 de julio de 2010

Frases por doquier


In God we trust


Alentador, ¿no?

Sobre todo cuando es el letrero que luce un microbús en su retaguardia. Desde el taxi, veía subir y bajar pasajeros en esa unidad. Sinceramente, como usuaria, esa frase me desalentaría un poco, sin embargo, está en lo correcto: hay que tener fe en todos los entes divinos cuando uno es pasajero de ciertas unidades de transporte colectivo. También no sería muy lejano pensar que el conductor traiga justo en el tablero, en letras de color oro, otra frase del estilo "diosito, cuídanos"... del conductor. Así uno se siente protegido.

La mente es extraña, bajo el pensamiento mágico que nos protege imaginariamente de todo peligro.

En fin, hacía ya un tiempo que no me regocijaba con letreros de ese tipo, y no es porque hayan pasado de moda, simplemente había dejado de observarles. Es más común entretenerse en ellos cuando se viaja por carretera, cuando a vuelta de rueda uno mata el tedio viendo las placas del camión de carga, o el tráiler de doble remolque. En la ciudad, es más difícil, lo común es encontrar toda clase de oraciones religiosas o alusiones a Dios o a la virgencita plis.

Aunque también, al menos en los taxis que acostumbro, y ya les había contado, hay uno que es fanático de las chivas del guadalajara. Así desde antes de que uno aborde su vehículo al frente dice CHIVAS. Para irse dando idea del color de la camiseta. Por dentro un baloncito y un tapiz, más el colguije con la playerita de los jugadores. Fans de pura cepa.

No sé, ahora con lo de la paginucha de FB, y que por cierto, ya van 30 despistados, agradezco el ocio. Tal vez debiera pensar en enviarles su playera, y no desentonen junto a otros fans.





Ahora que con estas páginas que permiten diseñar playeras online, como www.spreadshirt.es, igual terminan agregándole un "virgencita plis" en la retaguardia, por si tienen que subirse a un camión, o en caso muy remoto, por haber osado hacerse fans de este bló.

viernes, 23 de julio de 2010

Un click aquí y otro por allá

Ya le dí en la maraca a mi blog.

Mmmh ví que blogger cuenta con un nuevo editor de plantilla y ya le dí uso. Sí hay respaldo, pero la verdad mi anterior plantilla ya estaba tan manoseada para truquillos que ahora ya ni siquiera tienen gran ciencia, casi todo lo da blogger en un click.

Si ya lo decía yo, debí irme a la peluquería si quería algun cambio.

Mientras me ambiento a esos tonos azules, podré entretenerme en ver qué cambios importantes hubo.

Aunque ningun cambio viene mal, estoy abrigando la esperanza de que mis incómodos vecinos en estos momentos se estén mudando. O ese camión de mudanza me los ata varios años más a mi lado. El señor mal encarado, podrá dejar libre mi estacionamiento. Que ahorita no lo uso, pero para cuando lo use nuevamente preferiré ocuparme solo en mi acompañantita que en ir a pedir por favor que me dejen salir de mi casa.

No es por nada, pero no es lo mismo quedarse en casa a echar la flojera que quedarse en casa forzosamente a echar la flojera porque ninguna otra opción aplica. Ya ni los taxistas me quieren llevar si no les digo antes cuánto me falta para parir. Aplica como discriminación?. O yo debería exigirles su curso de paramédicos por si requieren hacerla de parteros?
Mi única salida el día de hoy fue a unos estudios de rutina, y la recepcionista del laboratorio me hizo la pregunta obligada de los últimos tiempos. ¿Cuánto le falta?. La "tranquilicé" diciéndole que como 2 semanas, y me responde un "con razón se le ve cansada ya".
Uh????????????

Yo que iba recién bañada, perfumada y hasta peinada. Con mi sonrisa a todo lo que da y ¿ya me veo cansada a las 8 de la madrugada?.

Triste y alicaída regresé a preparar pozole, caray, cansancios a mí!!!
Ni que me estuvieran vigilando, además, mi siesta de la tarde solo fue como de media hora.


Ya me urge andar de pata de perro, nuevamente.

O mi blog empezará a sufrir más cambios.

domingo, 18 de julio de 2010

Consejos S.A.


Para estas fechas, cuento ya con una colección inmensa de consejos acerca de maternidad, parto y puerperio; desarrollo de los 0 a 3 años. Lactancia fácil. Pañales difíciles.

No soy alguien que se moleste, ni neurotice porque me toquen la panza de embarazo, peor sería que intentaran tocarme las pechugas de lactancia!. Tampoco me irrita que me reciten su técnica más avanzada de puericultura, o sus experiencias en nacimientos de bebés. Incluso, tomo como un reto a mi paciencia, cuando me interrogan sobre si nacerá por parto o cesárea, no por la pregunta en sí, sino por el juicio posterior a la respuesta que dé. Lo veo muy sencillo, cada quién dice lo que se le ocurre, yo trato de escuchar con mesura y sensatez, o sea, en un tiempo limitado se les escucha pero no puedo chutarme todas sus historias porque también tengo cosas que hacer y lo más importante, la promesa de un mundo mejor existe, porque de todos modos haré lo que se me dé la gana. Sin duda hay perlas de la sabiduría ambulantes.


El acompañante se ríe junto a mí cuando le cuento mis peripecias recibiendo consejos al por mayor. Insiste en que me han de ver con fallo. Estamos fallos diría yo. A la mera hora ya veremos como solucionar nuestros problemas y retos como nuevos padres.
Hace unos días, bajé a la recepción de la clínica donde trabajo, para documentarme con el formulario que había rellenado previamente mi siguiente paciente. Y una persona que iba por otros asuntos, aprovechó para preguntarme la edad de mi embarazo. Con lo que se abrió la puerta a los consejos no pedidos, yo no sé como le hacía para hablar tan rápido sin respirar. Por un lado agradezco la buena intención, un curso flash de embarazo, crianza, y tips para recuperar la figura en 3 minutos, no es nada fácil. Por otro lado, yo buscaba un resquicio para escabullirme, porque no estaba en un parque, sino en mi trabajo y con pacientes por atender. No hay más que cortar por lo sano.

Lo mismo en mis historias de taxi, aunque una quiera platicar de otra cosa, la pregunta que siempre escucho es la edad de embarazo. Me preocupa que les preocupe. ¿Tan amenazante me ven?. Les entiendo, pero ya que les tranquilizo diciendo que aún faltan poco más de 2 semanas, porque eso debe tranquilizarles supongo. Paso seguido, me refinan sus experiencias paternales. Todos y cada uno de sus hijos, su llegada al mundo, peripecias en clínicas del sector salud y particulares. El asunto de los pañales es algo que cobra vida propia, por lo visto deja huellas imposibles de borrar en quienes lo han vivido. Total, la dejada y consejos por el mismo precio.

Habrá gente que evite tales episodios, con toda seguridad. En ocasiones la buena voluntad está plagada de desatinos, mitos, y no necesariamente lo que le funciona a esa persona en su experiencia le funcionará al resto del mundo, de hecho la mayoría de veces así ocurre. Yo dejo que la gente fluya, no les quito el gusto de expresar sus ideas y vivencias, ya que también es una forma de conocerles. Cuando los consejos son totalmente fuera de toda razón, mínimo agradezco su buena vibra. O cuando creen que me dirán lo que obligadamente DEBO hacer, solo sonrío. No les cambiaré su sentir, ni tampoco hay para qué romperles el corazón diciéndoles que no me importa cuanto se procuren, desde hace años tomo mis decisiones de acuerdo a mis conveniencias.

Imagino que mis consejeros al acecho podrán ya descansar, o me verán poco porque ya no circulo por las calles. Mis salidas se han limitado.
De los pendientes importantes para esta semana están el superar esta versión de mocos y lágrimas que ni es gripa ni tuberculosis, pero no termina de quitarse. Hacer un trámite para el seguro de gastos médicos. Preparar un pastel para el cumpleaños de mi acompañante. Acudir a la cita semanal con el ginecólogo. Y seguir en la calma chicha.

No se apure, desembuche su consejo si tiene ganas de hacerlo.



Foto: Cambiemos el mundo, por Jaume d' Urgell, en Flickr. Usada bajo licencia Creative Commons Attribution Non-Commercial 2.0 Generic.

sábado, 17 de julio de 2010

X files


La vida está llena de sorpresas, basta abrir el refrigerador para constatarlo.

Desde hace unos meses, me percaté de una extraña conspiración. Claro, hay que darse su importancia. No es un detalle casual. Es que para fomentar conspiparanoias, he visto una cadena de acciones, todas encaminadas a demostrarme que los tetra pack pueden convertirse en un arma letal.

Hasta hace unos años, los jugos y leche envasados, venían ya en caja, habían pasado la faceta de frasco de vidrio y dieron paso a la modernidad, ahorrando espacio y facilitando su almacenamiento. Uno solo tomaba unas tijeras, o cualquier otro objeto cortante, incluyendo los dientes dependiendo del gusto o prisa. Recortaba sobre la línea punteada, que suele ser el área más difícil de rasgar, y ya estaba, para guardar, hacía un doblez y a rogar porque durara unos días el producto, guardado en el refri.
La gran desventaja es que ese cierre era mucho menos hermético que la modalidad actual. Una tapita muy estética que en un click abre y cierra manteniendo con mejor sabor su contenido.
Pero ahí es donde se retuerce todo el asunto. Cuando la delgada lámina de aluminio que protege el interior, nada más no se abre como se supone que debería hacerlo. Y parece que a mí me tocan todos los envases con defecto. Lo de menos es abrirlo a la mala, empujando con un dedo, o ayudándose con un cuchillo. Lo peor es que un fragmento del metal se vaya en un buche.
Experiencia nada recomendable y por demás espeluznante.
Haciéndole caso a Murphy, justo me ocurrió en el peor momento posible, en el que tenía que tomar varios medicamentos y ahí voy, enfilando los botes y cajas de pastillas para ir en orden y no terminar tomando un medicamento doble vez y obviando otros. Pues en esas estaba entretenida, cuando sentí que algo me lastimó la garganta, no había mucho que pensarle, se me fue un pedazo del tetra pack al gañote, junto con el jugo y la pastilla.
De primer impulso quería darle efecto reversé, pero si ya había pasado para qué regresarlo? con riesgo de expulsar todo el pastillerío o cosas peores. Por supuesto que aflige pensar que daño tóxico pueda causar, al combinarse con el jugo gástrico, pero pues no quedó de otra que rogar porque el fragmento de fierrito algun día recorriera el mundo, siguiendo todos los caminos necesarios para llegar a los drenajes profundos.

A partir de ese episodio, nunca más le perforo sin poner especial atención en evitar que pequeños fragmentos metálicos caigan al interior. Si lo de tragaaldabas es solo un dicho, pero no hay por qué hacerla de faquir sin vocación.

jueves, 15 de julio de 2010

Aaaaaaarrancan

A descansar.

Ufff ya no veía para cuando llegaría el día de ayer, marcado en mi agenda como último día de trabajo, o inicio de mis vacaciones. Las cuales no tendrán playa, ni vodka con ginebra, tacos de pibil o mi vuelve a la vida.
Pero ya me urgía no tener que ir.
Aún ni se en qué me voy a entretener, o mejor dicho, en qué orden, y la expectativa de que tal vez puede ser 1 día o 15 de descanso me dispara la taquicardia.

Diría el acompañante que si por mí fuera yo ya estaría afuera del hospital, con mi maletita al hombro, esperando que me llegue la hora. Tal vez. Prever es una palabra clave.

Tenía toda la intención de pasar ayer por una colección de canciones infantiles, canciones de cuna y aprendérmelas para estos días. Pero como todo cierre de temporada, atiborrado y con el caos sublime. Me doy de santos de haber podido tomar un poco de agua en ciertas pausas y comer apresuradamente una torta de jamón. Ojalá el acompañante incluya esa nueva librería El sótano en nuestras diligencias del fin de semana. O sobre aviso no hay engaño. Traigo en mente una canción de Olga Guillot. A partir de la noticia de su fallecimiento, ocuparon de música de fondo esa canción y ahora se ha quedado dando vueltas en mi rocola.
Como si la pequeña requiriera dosis tempranas de intensidad y dramatismo. De cualquier modo les tendrá por sí sola.

Y bueno, ya ni las historias de taxi. Por cierto, la semana pasada a la salida de la consulta con mi médico, tomé uno para regresar al búnker. Maldito gandalla. Me cobró 70 lucas.
De todos modos le iba a pagar, pero le manifesté que su tarifa era excesiva. En otro momento podría haberme esperado pacientemente a que apareciera otro, o averiguar si hay transporte colectivo por esa zona, pero no, era el único a la redonda, y yo bufando, el tipo pensaría acertadamente, que esta gorda no está en posición de negarse. Encima quiso tomar una ruta extraña, la cual le tuve que redirigir, vaya, no tenía por que hacer más largo el viaje solo para justificar el cobro. Ha sido de las pocas veces que evito platicar con alguien, y encima luzco mi modo cortante. Al menos ha sido el granito en el arroz, del resto de taxis que he tomado en estos días no tendría queja alguna.

Eah, ya nos llegó la hora de desayunar unos huevos con tocino. Y de dejarnos consentir por mi asistente.

miércoles, 30 de junio de 2010

Historias de taxi III

De vuelta al uso de taxis, ágilmente me hice de los teléfonos del sitio cercano al búnker.

Jugada magistral. Hasta que llamé hoy para evitarme la fatiga y que pasen por mí directamente. Me responden de "la central", una voz femenina la cual pide un 16-20, apenas y se escuchaba un leve chrrssss, y una respuesta corta ininteligible al otro lado de su radio, o lo que supongo era su equipo de radiocomunicación con la red de taxistas. Finalmente me responde, mmmmh creo que van para allá.

Aclaré que llamaría en 5 minutos nuevamente en caso de que no llegara alguna unidad. Dicho y hecho, con mis triques en la puerta, ni un alma pasaba. Marqué nuevamente, y como al inicio empezó a preguntar si alguien podía ir. Estando el sitio de taxis a una cuadra del búnker mejor me enfilé con todo y chivas para allá, justo estaba avistando desde la esquina si había alguno, cuando hizo su aparición el comisionado para mi viaje.

Pura modernidad. Si estuviéramos en los años 70.

Lo realmente valioso es que son caras conocidas, dado que anteriormente requería de sus servicios con frecuencia, lo malo es que de varios de ellos ya me sé sus historias familiares, ahora solo les doy continuidad.
En estos días, actualizados como están de los acontecimientos de la ciudad, puede uno hasta preguntar la preferencia electoral de sus usuarios. Con las elecciones que ocurrirán este fin de semana, donde sinceramente espero que pierda uno de los candidatos. Ya no digo que gane fulano porque tampoco me inspira, nada más con que no gane el peor. Y así se va uno enterando, que si el candidato tal es Guatemalteco, o que ese político tan sonado tiene un amor juvenil con una chica de 17 años, las referencias escolares que se resumen a actividades porriles; mitos y leyendas a las que uno puede dar o no crédito, pero sin duda entretienen. Los pequeños detalles que no aparecen en los CV ni aparecerán en un debate público.

Todo por 25 minutos de viaje.

domingo, 27 de junio de 2010

Gelatina Mosaico


Nada más sencillo y rico que una gelatina.
Aunque ciertamente las gelatina mosaico son ligeramente más complicadas que hacer de un solo saber, pero nada para espantarse.

Cuenta la leyenda que la proteína que contiene la gelatina es muy buena para el organismo, sobre todo la piel, huesos y ligamentos.
A mí me gusta comerla regularmente y en las siguientes semanas me servirá de apoyo psicológico, por si sale alguna estría en mi tan cacareada barriga, pensaré que pudo haber sido peor de no haber consumido la gelatina y agua necesarias.


La receta no tiene gran chiste. Eso sí la gelatina de leche, me quedó deliciosa ahí se las dejo por si les sirve para esta gelatina o para otra.

Va toda la preparación y ahí toman lo que les agrade.

4 paquetes de gelatina de sabor (elijan y pónganse creativos, jueguen a combinar colores)
600 ml de agua para cada paquete de gelatina.

Calentar cada tanto de agua hasta que ebulla, agregar un sobre de gelatina de sabor, retirar del fuego, agitar para disolver perfectamente bien la grenetina.
Hacer lo mismo para cada sobre. Colocar en recipientes cuadrados y guardar en el refrigerador hasta que cuajen.

Una vez que se tienen las 4 gelatinas cuajadas, proceder a preparar la gelatina de leche.

Ingredientes:
1 lata de leche condensada
1 lata de leche evaporada
200 ml de crema
un chorrito de vainilla
3 cucharadas de grenetina (o 4 sobres de 7 g, la encuentran en el super en varias marcas, o a granel en tiendas de materias primas para repostería)
media taza de agua para hidratar la grenetina

Iniciar mezclando la grenetina natural con el agua para hidratarla, colocar en baño maría para que se disuelva.
En la licuadora colocar la leche condensada, leche evaporada, crema, el chorrito de vainilla y finalmente la grenetina ya disuelta, licuar hasta que se integren bien todos los ingredientes.

Ahora cortar las gelatinas de sabores directamente en los moldes, es más sencillo retirarlos que intentar sacar todo el bloque y cortar afuera. Verter todos los cubos de gelatina de colores en un recipiente grande y procurar revolver los sabores uniformemente, finalmente vaciar la gelatina de leche. Dejar enfriar durante unas horas.

viernes, 25 de junio de 2010

Llamadas telefónicas

Ahí sigo, con mi relumbrosa barriga.

Sin más preámbulos les contaré lo del día de hoy.

Estaba muy a gusto, dormitando una hora más de sueño, luego de las necesarias interrupciones que da la vejiga recientemente convertida en brincolín de mi pequeña. Hasta que sonó el teléfono.
Con la alegría que eso conlleva, por supuesto. Que te hablen para decirte que hablan de Banco Santander, perenganita de tal, y han dado tu número telefónico como referencia para su clienta fulana.
Luego de responder amablemente que no tengo ni idea de quién se trate, me pregunta el parentesco que guardo con la fulana. Mta, no sé por qué insisten en poner a prueba mi buen humor, y con esas preguntas les juro que es difícil mantener la calma. Nuevamente le respondí que NO tengo idea de quien se trate, en mi vida había escuchado tal nombre.
Así que me pregunta a qué colonia llama.
Uh?
Ya es inevitable encamoronarse. Ok, haciendo un esfuerzo sobrehumano, le respondí que no podía proporcionarle dato alguno.
Así que como respuesta me preguntó la razón, si ya me había dicho de donde habla y quién era -¡ah bueno!, ¿cómo que no quiero decirle la colonia solo por seguridad?. Sí, así de ingrata soy.

Pues no me convenció, así que su último recurso fue decirme que la llamada estaba siendo grabada y que ahora me llamarían durante todo el día.

¡Gracias por avisarme del hostigamiento al que seré sujeta!

A primeras luces, esas llamadas no generan confianza, si una empresa habla para confirmar una referencia de un cliente suyo y les responden que desconocen a su cliente lo lógico es que a la persona interesada le soliciten otra referencia viable. Pero en cambio si suponen que luego de la llamada número 100 uno va a conocer a la persona algo no les gira bien en la cabeza. Menos aún cayendo en tácticas de terror.

Por otro lado, si se trata de una artimaña más para obtener datos para una posible extorsión, ya si no funcionó a la primera ¿para qué insistir?.

sábado, 5 de junio de 2010

El maravilloso mundo de las gordas


Un buen día, ví con tristeza que 3 prendas de mi ropa habían sufrido daños, por culpa del acompañante. Lo cual en otra temporada habría sido doloroso, pero no con la magnitud que amerita en estos tiempos. Todavía como tratando de hacer menos grave el asunto, me consuela diciéndome que tengo los clósets llenos de ropa, ¿qué me apura?. ¡Bendito hombre que duerme sin pena que le acongoje!
Pues cero canicas, a mí sí me puso en graves aprietos.


¡No tengo qué ponerme!, se ha vuelto la frase más recurrente en mi diario transitar. En un inicio, busqué entre mi vestuario, la ropa holgada que fácilmente ayudaba a cubrir mi crecimiento uterino. Con ansias locas pasé a la ropa de maternidad. Hasta que descubrí lo acostumbrada que estaba al tener muchas opciones y colores para vestir, donde elegía en base a mi ánimo, el clima, mi percepción del vestir acorde a la hora del día y tipo de evento, y caprichos. Ahora, el vestuario reducido solo me permite escoger entre muy pocas prendas, más por necesidad y no salir en traje de Eva que por otra cosa.
Y aún así, una blusa blanca de maternidad que tanto me gustó al inicio, dejó de ser útil cuando dejando asomarse al ombligo comprendí que su tiempo había llegado a su fin. Así se han ido sumando muchas prendas, de las holgadas, de aquellas grandísimas en otros tiempos. Se van reduciendo, ya en unos días cumpliré 7 meses de embarazo y a este paso llegaré como retrato al nacimiento.

Lo de menos sería ir a comprar ropa y ya está. De hecho al inicio, pensé que procuraría por todos los medios ser prudente, y no malgastar en ropa que solo quiero usar estos meses.
La triste realidad es que la oferta de ropa de maternidad en donde vivo es escasa y la mayoría mala. Así en mi peregrinar de prendas las encuentro pero con telas de estampados horrorosos, cortes y diseños que a nadie favorecen, y por si fuera poco, algunas a precios realmente fuera de sí. ¿Cuánto es caro? preguntaba, sintiéndome rica y digna, más presa por la desesperación.
Y así entraba a los vestidores con 10 o más prendas, para salir molesta porque ninguna me había gustado como lucía. Atención diseñadores de ropa, ¡he ahí una gran ventana de oportunidad!


Antes, antes, me encantaba ir a las tiendas, lo de menos era comprar algo lindo que me gustara, el probarme era mero trámite. Incluso, he sido de las favorecidas con un cuerpo de pobre que si me regalaban alguna prenda era casi seguro que me quedara a la perfección.

En la reciente visita de mi madre, también nos fuimos de compras, solo que ahora me quejé amargamente, a lo cual me respondió: "Ahora ya sabes lo que sienten las gordas".

Del nabinsky. ¿Cómo pueden ir por la vida así?, amén de todos los problemas de salud que acarrea la obesidad, y nadie apoya la anorexia ni la bulimia que son tan graves como la misma obesidad, pero al menos por pura vanidad, debería haber más gente preocupada por estar en su peso de acuerdo a su estatura, lucir su cuerpo en vez de buscar ocultarlo tras metros de tela.

Si ir a las tiendas de ropa significa no tener más opción que 1-2 prendas que parecen sacos de papa, a cualquiera se le quitan las ganas de ir hasta no tener el cuerpo que quieres, inmediatamismo inscribirse en un gimnasio, pagar un nutriólogo y regresar victoriosa a los almacenes para que nos muestren las tendencias de temporada, seguras ahora sí, de encontrar lo que se quiere y guste, y no lo que te dejen.

Al menos mi gordura, es transitoria, o tengo todo el propósito de volver a usar mi talla anterior. El optimismo a todo lo que da.






Foto: Malformaciones del lenguaje/malformations of the language, por pulguita, en Flickr. Usada bajo licencia Creative Commons, Attribution-Share Alike 2.0 Generic.

Otros chismes de este mismo blog

Blog Widget by LinkWithin