jueves, 20 de mayo de 2010

Nacidos para perder

Esas idas al supermercardo, aparte de carnes y verduras, proporcionan escenas que podría catalogar en surrealistas, pero viéndolo bien, son bastante comunes.
Hace algunos años, solía ir al Gigante ubicado en Shiller, la razón, no solo se debía a su ubicación cercana a mi domicilio, realmente esas idas hasta las disfrutaba por la razón de que había poca gente y los pocos eran gente mayor, caminando despacio sin molestar a nadie, no había amontonamientos por ningún lado, y podía escoger con detenimiento el queso que se me apeteciera, a falta de queso fresco de Oaxaca, había que disponer de tiempo y ganas para poder seleccionar algo comestible en ese rubro.

Detesto ir en días de quincena, lo mismo que los martes de "x" tienda y los miércoles de la otra tienda, pero tampoco soy tan ermitaña como para pedir por teléfono la lista de lo que necesito, amén de que nadie puede escoger mejor que yo lo que pienso comer. Necesito palpar las verduras, tocar y oler las frutas, de otro modo no disfruto la ida. Si he de cocinar algo, desde ahí empiezo a salivar y a imaginar los sabores.

Hace unas semanas, alguien osó tomar mi selección de aguacate. Y yo estaba parada justo al lado, escogiendo tomates. Un señor despistado o pasándose de tueste en abusado, ante el montón de aguacates le pareció que lo mejor estaba en la bolsa que yo tenía ahí al lado, así que lo subió a su carrito y empezó a caminar muy campante. Epaaaaaaaa, a pesar de la panza, fui tras él, y por supuesto regresé con lo que me correspondía.
El acompañante, en cuanto se enteró de la peripecia, reía y con su calma pachona decía que habiendo un montón de aguacates no hacía falta caminar tan aprisa e ir en tono de reclamo. No lo sé, tal vez porque respeto mi tiempo ya invertido.
Aunque ciertamente le doy la razón, hay veces que uno adquiere aprendizaje zen.
Porque justo en esa ocasión, sucedió algo raro. Si bien, cuando tomo un casillero de huevos, reviso uno por uno de que vayan sin daño alguno, no me gusta llegar a casa con la sorpresa de que me han vendido unos cuantos huevos rotos. Eso no es lo raro, es habitual, así lo hago desde hace años.
¡Pero hay un Dios!

El alien, al cual le vale soberano cacahuate, y el pan integral lo puede echar junto al bote de agua y si se hace obleas no importa., tampoco contempla el cuidado del casillero de huevos como si se tratase de material nuclear.
Tampoco el cerillero. Así que mi tarea obsesiva compulsiva es tratar que todo cuando haya yo elegido, llegue sin el menor rasguño al refrigerador, alacena y frutero. Sí, lo reconozco, hay gente maníatica. ¡Presente!

Apenas llegamos al estacionamiento, y todavía me duraba el efecto de haber rescatado mis aguacates, la sonrisa se me congeló cuando ví como cayeron los huevos dentro de la cajuela. Ni supermán tiene mis reflejos, apenas y pude capturarlos antes del fatal desenlace. Salvación.

Una vez en el búnker, luego de haber bajado varias bolsas, desde el estacionamiento escucho que cae algo, ahí en la cocina, una de las bolsas que ya había ingresado. En efecto, fue la bolsa que contenía el casillero de huevos. Al acompañante le pareció que tenía suficiente capacidad de adherencia a una montaña de productos más, pero hubo alguna falla, el caso es que resbalaron los huevos, directo al piso.

Cua cua cuá.

Aquí todo quien no me conozca pensará que yo haría la pataleta y berrinche excepcional, pero no, la verdad es que no era importante ya. Todo lo que pude hacer lo hice, y a pesar de prevenir todo cuanto uno quiera, las cosas ocurren por diversos factores que no dependen ya de uno. El resultado, una partida de huevos monumental.
El acompañante estaba ligeramente afligido pero no nos quedaba de otra que reírnos, porque si algo era seguro es que habíamos presenciado un caso que ejemplifica bien a los nacidos para perder. Malditos huevos.

En la siguiente ida al supermercado, queda totalmente justificada toda maniobra aunque parezca que llevamos una docena de explosivos.

jueves, 6 de mayo de 2010

Cajita de herramientas

Hay días en que pienso, si no importando la ropa que use, mi acompañante me ha de ver con una especie de disfraz de Mario Bross, o mínimo un cinturón multiherramientas.

Hace unas semanas, cuando el borlote de un trabajo de herrería que estuvieron haciendo en casa, insistí en que hicieran un marco para unas aberturas, y para dicho marco nos lanzamos a un home depot para buscar algo que pudiera compaginar con mi idea. Dichosamente encontramos el material, solo que medía 3 metros de largo, lo cual no cabe en el egomóvil ni de chiste, y no me imaginaba cargándolo por afuera mientras nos conducíamos en la ciudad. Punto importante que en esa tienda, en el área de servicio, no auxilian para tales inconvenientes. Así que el acompañante se acerca a preguntarme si traía una segueta en mi coche. ¡¡!! uh???. Vaya, traigo las herramientas indispensables para eventualidades posibles mientras conduzco, pero de ahí a cargar una cegueta, mh ¿como para qué?, ¿por si se me ofrece?.

Algo así ya me había pasado, cuando me solicitó si le podía prestar mi llave perica, como quien la porta como llavero a donde quiera que se pasee.
Hace unos momentos, mientras yo pasaba con toda mi parsimonia y contemplándome la barriga, al verme me pregunta si tengo un multímetro.
De ninguna manera pensé que su duda fuera tanteando el escenario para una especie de regalo por aquello de la mercadotecnia del 10 de mayo que técnicamente no amerito regalo, pero casi.
En efecto, si preguntó es poque lo requería ahoritita mismo y ante sus ojos soy como la bodega ambulante de herramientas, lo que sea que se le ofrezca, algun fierrito he de cargar.

Lamentablemente no cuento con todo lo que podría imaginarse.

Luego vengo, ahora me están comentando un código de colores para poner un estéreo.

Actualización: ¡Y no jaló!, con esto supongo que bajaron mis bonos.

martes, 4 de mayo de 2010

Asiento reservado


Ahí vengo con mis historias bizarras. Aunque nada tiene de extraño, luego verán, que a la mexicana uno está acostumbrado a que las cosas sucedan de forma distinta, combatiendo toda lógica y razón.

Ayer tenía que acudir a un banco, que está en una plaza comercial. Dado que el estacionamiento de dicha plaza es muy reducido, por un lado, y por el otro lado conozco una ruta de microbuses que pasan en la esquina del búnker y me dejan exactamente frente a ese centro comercial, la decisión no es difícil.

No tengo problema, o hasta ahora, no lo había sido, en viajar en transporte colectivo, es más, hasta disfruto los paseos. La unidad que tomé ayer no contaba con asientos para minusválidos o personas embarazadas. Tampoco había asientos disponibles. Tampoco es raro que las unidades de transporte colectivo funcionen así de incompletas. Así que me acomodé donde pude y cupe con mi recién adquirido aumento de volumen, sostenida de un tubo a 20 uñas, y no precisamente para hacer piruetas sensuales.
No, no hubo nadie que me cediera su asiento. Mhh lo cual no era algo que esperara, aunque es más fácil que surjan caballeros cuando he estado sin barriga y con ropa entallada. Es curioso, pero nada tiene de extraño, no olvidemos que muchas personas como te ven te tratan. El problema es que "no vemos" lo que no nos conviene.

Recordé lo sucedido la semana pasada, por primera vez durante el embarazo, forcé al acompañante a estacionarse en el sitio reservado para futuras mamás, que ciertamente están cercanos a la entrada a la tienda. Actualmente cuento con 6 meses de embarazo y es evidente que lo estoy. Aún así, mi acompañante se resistía, le parecía que tal vez haya gente que lo necesite más... pero yo no creo poder ir al supermercado con la misma frecuencia en los días próximos a parir, si es que eso es lo que amerito para pertenecer a la categoría de "necesitarlo más". Mi explicación fue dada con ejemplos vivos. La mayor parte de las personas que se estacionan en esos sitios, ni son mujeres ni mucho menos cuentan con un embarazo., simplemente los ocupan porque quienes realmente los debieran utilizar, prefieren estacionarse en otro sitio pensando que hay alguien que lo "necesite más". Teniendo como resultado, que solo contribuyamos a que los abusivos tomen ventaja.
Es más, ayer en el super, mientras caminábamos, una señora de unos 70 años casi me atropella, su empujón solo alcanzó a rozarme. No me imagino en una situación en la que yo empuje a una persona mayor, mediana o pequeña., es algo inadmisible a mi manera de ver, como tampoco es correcto que una persona de cualquier edad, empuje a una embarazada. Bienvenida al planeta de los simios.

Hace muchos años, fui a una revisión de un procedimiento quirúrgico que me habían realizado, ajustaron un distractor óseo que traía colocado en la mano. Lo cual es moderadamente doloroso. Así que de regreso a mi hogar, en el metro, no supe si fue a causa del dolor que me venía taladrando los huesos, o realmente me molestó ver a un tipo muy acomodado en el asiento para minusválidos mientras yo con mi brazo derecho inmovilizado, con el brazo izquierdo hacía piruetas tratando de sostenerme y sostener mi mochila. Pocas veces soy tan autoritaria, le pedí enérgicamente que se levantara de ese asiento porque yo lo requería. Ni rechistó, se levantó y yo me acomodé. No sentí remordimientos, lo que me sorprendió es que me haya hecho caso sin encima soltarme una sarta de groserías, o realmente sí lucía lo suficientemente jodida.

Ciertamente, no nos resulta ajeno ver que hay gente que ocupe lugares designados a la población minusválida o con necesidades especiales, como dicen los políticamente correctos . Si bien el embarazo no es una enfermedad, sí se disminuyen las capacidades que normalmente tenías. El equilibrio de tu propio cuerpo cambia radicalmente, y desplazarse en vehículos en movimiento, coloca en mayor desventaja. No ameritas muletas, y solo algunas veces se llega a usar silla de ruedas, las distancias simplemente, no pueden recorrerse con la misma facilidad que antes. Solo que eso no lo ven.

Entonces, la gente en general no está muy entrenada en cuanto a atención hacia las personas que nos rodean, no solo es insensibilización, sino que encima hay quien se aprovecha.

En el búnker, tuve que hacer un coco wash a mi acompañante, quien me considera una Lara Croft, una mujer de acero, de voluntad inquebrantable, tuve que recordarle que 9 kilos al frente me descalifican para travesías todo terreno incluyendo las selvas de asfalto. Creo que he abonado, y he cedido lugares cuando lo he considerado ante gente que lo ha necesitado más que yo. Así que ahora, no pienso hacer concesiones argumentando mi fortaleza, y porque también quienes hemos llegado a necesitar esos lugares especiales somos responsables de su buen uso. Toma y daca.

miércoles, 28 de abril de 2010

Hot line

Muy temprano, cerca de las 11 de la mañana, me dispuse a realizar la encomienda que me dejó el acompañante.

Displicente ante mis recién adquiridas tareas de secre, hice uso de todas mis tretas para escabullirme hasta que no pude postergar más el encarguito.
Hablar por teléfono a los de la aseguradora.
Mta.

Mi vida bloguera se hizo presente, cuando a la primer llamada recordé cierta etiqueta que usa el Sr. Trajeado "me quiero volver chango".
Sucedió de esta manera:
-Buen día, necesito saber el procedimiento para efectuar la programación de una cirugía.
-Atendemos de 9 a 2 y de 4 a 6.
-Eh, son 15 minutos para las 2!, así que le escucho.
-Ah ya se fue el que la podía atender.
Plop, me recobro y digo, -ok, a las 4 de la tarde con 15 minutos será posible que ya les encuentre de regreso.
-Atendemos de 9 a 2 y de 4 a 6.
Sí, a final de cuentas soy yo quien no le entiende en qué huso horario me lo estará diciendo.
Hablé 4:30, por supuesto, no hubo quien contestara mi llamado, se les habrá hecho un pelín tarde.



Justo aquí, le puse esa etiqueta a la imagen mental. ¿En qué planeta, atendemos hasta las 2 significa que 15 minutos antes de dicha hora ya no es posible? De toda la galaxia, tuve que aterrizar justo, exactamente en donde sí ocurre.

Segundo día, cual retrasada mental, le pido que me vaya diciendo con calma mientras deletreo el procedimiento en mis apuntes. A manera de excusa, le comento que no he realizado tal procedimiento nunca antes. La señorita solo tiene prisa por colgarme. Bueno, le detengo tanto como puedo hasta que me queda más o menos claro, salvo un procedimiento que se quedó en el limbo.

Tercer día, el acompañante sigue teniendo dudas. Diabólicamente le acerco el teléfono 01-800 a donde puede marcar y preguntar a sus anchas.
Por supuesto, no quise perderme la escena. Ante toda mi maldad, tuve una victoria pírrica. A quien le preguntó, lo dejó colgado varios minutos, mientras el acompañante me hacía muecas de que el tipo no tenía ni la más soberana idea de lo que le había preguntado. Nosotros con la guía entre las manos, explicando lo que la póliza incluye, o en todo caso NO excluye. En resumen, hay que volver a hablar a la oficina cucha, donde ya tengo experiencia.

Yo no tenía duda alguna de que lo último que quería en la vida era volver a hacerlo. No valieron mis lamentos. En un análisis de situación y tomando el factor horarios, salgo bailando. Me toca de nuevo. Refunfuño, ¡sí! cuento con más tiempo, pero ganas es lo que no tengo.
Grrrr, en nombre del amor, y demás frases auto-saboteadoras, voy de nuevo.

Tres llamadas para tener suerte, hechas a diferente hora, de las factibles. Bingo.
Yo no sé qué prisa tienen por explicar lo menos posible. Si no tuviera la duda no existiría la más remota posibilidad de que me dieran ganas de hablarles por teléfono. Y no tomé un número al azar, luego de varios cruces de información resulta que es solo en esa oficina donde pueden orientarme. ¿Por qué entonces tratan de confundirme ante lo que sea que pregunte?. Por supuesto que no tengo idea de los formatos ni de su llenado ni es algo que debiera conocer por anticipado. Luego me formo ideas malsanas, pero así con la exactitud con la que cobran, es la amabilidad y calidad con la que requiero el servicio.

¡Si al menos, me hubiese contestado un tipejo Pectorales Sawyer!, sin dudarlo habría hecho cita para que me explicara de viva voz, susurrante si fuera posible.

viernes, 9 de abril de 2010

Pay de piña




¡Hey!
Se ha vuelto a usar el horno.

Desde hace una semana hice una pizza, con lo cual regresé a mis actividades de horneado. Si me fui no ha sido por mi gusto.
Así que hoy les traigo una receta sencillísima, para variar, otro pay. Con lo que me gustan, esperen más en este rubro.
Para los lectores asiduos y seguidores fieles a mis recetas, aquí es cuando la multitud se enaltece., lo que veremos hoy es pay comido. O sea, ya hemos usado la receta para la costra, que es la misma que la que usamos en el pay de ciruelas pasas. Lo novedoso, al menos para mí es el relleno de piña. Yo les sugiero fuertemente que empiecen preparando el relleno, para optimizar el tiempo.

Ingredientes para el relleno:
1 tazón de piña, perfectamente limpia y recortada en trozos pequeños.
(la cantidad es más o menos lo que ocupan 2 tazas normales).
3/4 de taza de azúcar
1 taza de agua para hervir
3 cucharadas de fécula de maíz
1/3 de agua fría.

Lo más trabajoso es pelar la piña, ingénieselas, y procure no tirar más que la cáscara dura, que no queremos media piña en la basura.
Colocar en un pocillo el agua a hervir, agregar el azúcar, cuando esté soltando el hervor agregar la piña, deje que se consuma lo más posible., esto lleva más o menos entre 15 a 20 minutos a fuego muy bajo.Disuelva la fécula de maíz en el agua fría, y agregue a la piña ya cocida en su almíbar. Deje hervir unos minutos más. Debe quedar consistente, nada de líquidos molestos, que no queremos que escurra su pay. Deje enfriar mientras prepara su costra de pay.

Ingredientes para la costra de pay:
1 y media taza de harina
1 barra de mantequilla (100 gramos)
1 cucharadita de royal
4 cucharadas de azúcar
media cucharadita de sal
2 huevos.

Procedimiento: Fotos del paso a paso.
Cortar la mantequilla en trozos pequeños, dejar a temperatura ambiente, agregar la harina, siempre pasar a través de un colador para cernirla. Agregar el royal, igualmente cernido, ayudarse con un tenedor para incorporar todos los ingredientes, va viendo como va formandose una especie de "arena" con su harina. Luego incorpore los huevos, el azúcar, mezcle y amase hasta que estén perfectamente bien integrados todos los ingredientes.
Coloque un poco de harina en su mesa, divida su masa en dos partes, ligeramente más pequeña una que otra. Con la parte más grande, extiéndale sobre su mesa, ayúdese con un rodillo. Coloque sobre su molde previamente engrasado y enharinado.
Hornear unos 10 a 15 minutos, que se vea cocida la pasta pero que no cambie mucho de color, ligeramente crujiente nada más.
Saque del horno y coloque el relleno.Lo demás es muy sencillo, con la masa sobrante extienda sobre su mesa enharinada, ahora solo recorte en tiras y colóquelas sobre su pay procurando la estética. Barnice con 1 yema de huevo.
Hornear otros 20 minutos o hasta que le vea buen color a la masa de la superficie.

Disfrute y comparta.

jueves, 1 de abril de 2010

La lista de cosas inútiles para el bebé

Ya vine, ahora que todo está desierto.
Han pasado varias cosas en estos días, algunas que mejor ni me acuerdo porque invariablemente también recordaré ese botón que aún no quiero apretar.

Como ya casi todo mi mundo bloguero y algunos otros balnearios internáuticos saben, cada día me crece la barriga y yo solo puedo esbozar la sonrisa, a pesar de que a ratos ya me siento hasta el cogote de todos esos temas en los que hay que naufragar.
Que un bebé, come, duerme y caga no sorprende a nadie. Pero para que esas 3 tareas básicas sucedan, hay una parafernalia IMPRESIONANTE. Así que me he puesto a revisar las listas imprescindibles de compras para la llegada del nuevo personaje. Se imaginarán la mar de información al respecto. La sensación es siempre la misma: compre, compre, compre.

Y encontré bastante interesante, buscar las listas de las cosas inútiles.
Hay gente para todo, habrá quien le encuentre uso a todo, aunque sea de adorno en su bodega. Pero mi espacio es finito, y la verdad sea dicha, también soy coda hasta del dinero ajeno.


Por lo pronto, se agradecen las colaboraciones de quienes ya pasaron por esas vicisitudes. Acusen sin miramientos al trasto que usaron si acaso 3 veces y después pasó a formar parte de la colección de artículos ornamentales.

Ahora, para quienes ni fu ni fa, es decir, la mayoría de mis conocidos, que son gente soltera, simpática y sin planes inmediatos y/o futuros de reproducirse. Créanme que sé todo el hartazgo que estos temas pueden provocar. Bueno, a cambio de su fidelidad y agradecida por no haber cerrado la página tan solo al ver el título, y no haber cancelado su suscripción a este blog en el google reader, ofrezco tardes de café para que me cuenten con lujo de detalles, las historias sórdidas de sus éxitos y fracasos amorosos. Incluyo 1 dotación de kleenex por sesión.

Veamos si podemos ir enlistando las cosas inútiles, segun criterio de cada quién.

Para mí, hasta el momento, de las primeras cosas que supe que no compraría son:

1. Moisés. Una minicuna cumple la misma función y es menos estorbosa. Aparte que siendo el tradicional canasto de mimbre le convierte en una estructura que puede almacenar mayor cantidad de polvo y bichos que otro tipo de materiales.

2. Andadera. La principal razón es porque lejos de ayudar a desplazar al bebé, solo obstaculizas su desarrollo psicomotriz, en el momento que quiere desplazarse, es mejor favorecer el gateo. Y siendo honestos, no hay andadera que sea vea chula. Un bebé en ellos es como una miniversión de Octopus, uno de los archienemigos del hombre araña.

3. Monitores de audio. Llamados de mil formas, el caso es el mismo: son una especie de walkie talkie uno en la cuna del bebé y el otro al lado de la madre. En mi caso, las distancias en el búnker nos permiten ahorrarnos ese chunche. Aparte, si algo me alarmara en el ambiente sonoro preferiría desplazarme velozmente a pie de cuna, que quedarme con mi aparatejo elucubrando si ese sonido raro proviene de él o de los vecinos.


Actualización 3 de abril 2010

Otros artículos enlistados en categoría de inútiles, o con muy poco uso, en los que hay que ponderar realmente si su beneficio valdrá la pena el costo.

4. Guantes y calcetines para bebés recién nacidos. Si el peligro es que se arañe la carita, es mejor invertir en un set de cortauñas. Es importante que sobre todo sus manos tengan el desarrollo tactil con las diversas texturas que le rodean.

5. Columpios o babykeeper. Tal vez resulten una buena opción para "entretener" al bebé, o al menos mantenerlo ocupado, pero solo es útil para la mamá, y anti-ergonómico para el bebé. Si el caso es tener tiempo, que no sea a costa del sano desarrollo del propio niño.

6. Esterilizador de biberones. No es tan inútil del todo, este producto depende netamente de las circunstancias particulares. Las modalidades son: La clásica olla en estufa, eléctrico y de microondas. En mi caso, pienso hacer todo lo posible por llevar la lactancia materna los primeros 4-6 meses, y no hay mejor envase que en donde se produce la leche, el cual se espera que se asee, sin necesidad de medios térmicos, agua y jabón bastan. En otro post, creo que será importante mencionar sobre los biberones y la esterilización. Por lo pronto, la peor combinación posible es la de biberones que contengan BPA y esterilizadores de microondas.

7. Procesador de alimentos para bebé. Siendo fan de la cocina, uso poco la licuadora normal, y en gran cantidad de veces le reemplazo por la de inmersión por ser más práctica, y el lavado de utensilios es mucho menor. Al ver los procesadores de alimentos para bebés, me he llevado una sorpresa al ver sus costos, arriba de 3 mil pesos en tiendas departamentales, en amazon.com oscilan entre 30 a 150 dólares en distintas marcas. Y si la idea es preparar cantidades pequeñas de papilla, el tiempo para lavar el armastote es mucho mayor. La buena noticia, muchas de las veces, una cucharita pequeña puede hacer la función, o la licuadora de inmersión que uso regularmente para alimentos más duros, que tampoco será eterno , el bebé en algun momento tiene que empezar a masticar.

8. Termómetros para el baño o alimentos. No hay mejor sensor que la mano de la propia mamá, y difícilmente uno tiene que calentar demasiado el agua, salvo que el clima sea muy frío. Así que antes en pensar en gastar en un chirristor de estos, piense que colocando su manita en el agua, o depositando una pequeña cantidad del alimento sobre su mano, podrá detectar qué tan adecuado será para dárselo al bebé.


¡Espero con ansias sus aportaciones!

domingo, 7 de marzo de 2010

Somnolienta



Ante el eminente cambio drástico de vida, decidí guardar, escribiendo, lo que para mí funcionó durante varios años. Supongo que en unos meses no tendré mucho tiempo como para ponerme a redactar o siquiera memorizar episodios.
Tal vez después vuelva a la cacería que tanto disfruté.
Me he dado cuenta de lo mucho que uno deja de contar, como si me importara lo que fueran a pensar los 3 gatos que rondan este blog. Podría dejar de ser público, pero a fin de cuentas ¡ni me conocen!, y por otro lado, debieran saber, que detesto los clichés. Cualquier persona está llena de anécdotas, pero que si nos empeñamos en encasillarla, solo alcanzamos a ver lo que nuestra miopía etiquetadora nos permite, dejando pasar de largo lo apasionante que para esa persona le significa vivir.


Entonces, estaba una madrugada cavilando, luego de abrir los ojos, aún sobresaltada por el sueño raro que tuve.
Como era de suponerse lo atribuí a una búsqueda llamémosle habitual. Queda claro que nada bueno deja estar espiando el facebook. De por sí, revisaba cierto nombre en google. Pero la gente de la que tal vez me gustaría saber, cuida bien esos detalles. Entonces asumo que en este asunto, el acompañante y ese amor perro, no leen mi blog. Lo cual ya me deja escribir sin muchos miramientos lo que puedo suponer, aunque sea en sueños.
Viajar me genera ansiedad, una especie de náuseas y descarga de adrenalina. Aunque cargue un pequeño rebozo que sirva de almohada o de cobija según se requiera, y ese dormir a pierna suelta solo sea un escape. Cuando viajo acompañada prefiero no dormir. Y así estaba, en este sueño-recordatorio. Esperaba impaciente en la terminal, que anunciaran nuestra salida, a un lugar caluroso, con lo que odio el calor, pero adoro la cerveza.. eh, como sea, sabía perfectamente quien me acompañaba entonces, me asombraba la cantidad de años que pueden pasar y uno sigue viendo las mismas facciones, la risa torcida, los ojos profundos. A quien tanto amé algun día. Al otro lado, veo a mi acompañante despidiéndonos. No puedo creer tanta bondad. Tampoco es que me sea totalmente sorprendente. Vaya, solo que no he planteado esa situación hipotética, en terrenos reales. ¿Qué pasaría si... el antiquísimo amor-perro, conviviera con nosotros dos?. Probablemente ocurriría lo mismo que en mi sueño. Un acompañante ausente de celos. Y yo con tremenda barriga por demás embarazosa, me despedía con un beso susurrándole al oído, "tampoco creas que podría hacer mucho". Eso es tranquilidad y una especie de pacto de fidelidad corporal ¿?. O ambas figuras en mi subconsciente son una especie de caballeros, sin mancha.


En fin, supongo que hasta ahora ni el acompañante sabe de ese amor perro, y viceversa y es mejor así. Tampoco se me da lo de platicar mi historial de amoríos a alguien con quien pretendo un amorío. A menos que uno quiera que deje de haber historia.

Lo peor es que tal amor perro, ni siquiera fue nada mío, aunque tampoco fuimos tan ajenos, y tal vez por 11 años bastante cercanos. Seguidos por otros 11 años acompañados de olvidos y distancia. Vaya, uno invierte una cantidad suficiente de años para darse cuenta que lo que tuviste tan cerca, lo jodiste verdaderamente bien.

Pensándolo bien, no puedo evitar reírme. No sé si alguna vez alguien pudiera reclamarme si dije la verdad todas las veces que he dicho que he amado. A todos sí, pero a nadie he amado de la misma forma que a algun otro, cada uno su propiedad. Lo que me da risa es como coloco las prioridades. Hasta el momento podría borrar de un plumazo a todo mundo, menos a 2 personas. El que fué mi amor perro, y el que es mi acompañante. Y qué suerte tuve en encontrarles.

Por otro lado, al siguiente día, soñé la infidelidad campante de mi acompañante. Lo cual no me molestaba en sí. Tampoco soy la generadora de ideas para su vida, ni voy a andar promulgando, eah, póngame el cuerno y mire como no siento nada. A sabiendas de su respuesta, le conté, fingiendo maldecir mis sueños. Hay que cenar un poco menos.




Foto: Sleepy por Mr. Muskrat en Flickr. Usada bajo licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial-No Derivative Works 2.0 Generic.

viernes, 5 de marzo de 2010

Otra de correos de México

Todavía no hay una versión oficial, pero la oficina postal a la que iba a dejar mis paquetes dejó de funcionar desde el mes de Enero.

Se los dije y no era de extrañarse. Es una lástima, porque para mí Correos de México sigue siendo la mejor opción en envíos de paquetería dentro y fuera del país. Pero tampoco hay que pasar por alto que cualquier changarro por más de gobierno que sea, si no capta, mantiene clientes y hace más productivo su servicio, termina siendo un lastre. Lo peor es que seguramente quien atendía ahí, solo está haciendo bulto en alguna otra oficina postal, cobrando su mismo sueldo y valiéndole tripa que su paso por el mostrador haya o no servido de algo.

Ya investigaré el chisme completo.

Puedo considerar esto el tercer round?...

lunes, 1 de marzo de 2010

Estacionamientos

Estaba yo muy feliz y contenta, ante mi plato de fruta con queso cottage. Nada mejor que empezar el día con unos frutos frescos, luego de haber despertado hasta que los ojos se abren por sí solos. En mi ritual de los últimos meses, hago la acostumbrada sobada de panza para acariciar a mi retoño y nos disponemos a desayunar como san güichito manda.

Pero se empeñan, me cae que hay gente que se supera en cometer los mismos errores. La nunca bien comprendida recepcionista me habla toda atolondrada para confirmarme una cita... misma que me voy enterando en ese mismo momento. Es la historia sin fin, se compone a ratos y recae.
Maldición, mi frutita apenas y sufrió unos cuantos bocados apresurados, al menos ya llevaba el pelo alaciado, lo cual es una gran ventaja. Si algo me molesta es justamente que me hagan un desgarriate en mi agenda. Desde hace años estoy acostumbrada a organizar mis días y mis eventos, así sea para rascarme el ombligo, administro mi tiempo. Un día, un día...apretaré ese botón... tengo que perfeccionarlo para no errar la puntería.

Tampoco me gusta conducir mi ego-móvil bajo las prisas, tanto las emociones como los límites de tiempo son malos acompañantes para desplazarse a través de la junga asfáltica. Ahí voy pues.


Mellevalafregada...!!!!!!!
Una camioneta parada justo en la entrada de mi estacionamiento. Vea pues, haciendo gala de mi mejor cara, fui a tocar el timbre de mis vecinos. Que curiosamente, en esa casa, siendo un conjunto habitacional tienen un giro en gastronomía y tanto sus proveedores como clientes suelen estacionarse a lo largo de las aceras., obviamente sin tomarse la molestia de abrir su portón para que se estacionen en los 2 sitios que tienen disponibles para ello. Total, hay gente que funciona mejor si de paso friega al prójimo próximo, y en este caso yo les quedaba más cercana.
De malos modos el dueño del vehículo fue a quitar su vehículo, tal vez le molestó que yo ya traía medio coche fuera, esperando que se moviera. Muy susceptibles. Vaya, bonitos tratos vecinales son esos!. Porque olviden que hayan intentado decir un "usted disculpe la molestia", mucho menos una promesa "no volverá a suceder". Lo cual no aplica porque ya es la 3a ocasión que ocurre.


Gente rara!

La verdad, por eso y muchas cosas más, soy ermitaña. No sé si tendré ánimos para enseñarles el camino del bien. Al menos la historia de los balones ha quedado atrás, gracias a la aplicación del método, "padre-madre responsable venga a pedir el juguete de su hijo", disminuyeron drásticamente los incidentes y cuando ocurre, es el responsable del menor quien tiene que irse a dar su vuelta a pedir amablemente le sea devuelto el juguete que su hijo aventó al búnker, y nunca más ha faltado una disculpa, misma que acepto de lo más sonriente. Eso es gente civilizada. Aunque sea por civilizados o por flojera, el chamaco es exhortado a no estar fastidiando en casa ajena.
¡Qué bonito es lo bonito!.

Pero con el cuarentón del incidente del día de hoy!!!!!!! Me parece absurdo que a estas alturas de su vida, requiera el curso:
Aprenda a estacionar su coche I. Primer módulo: Lugares viables.

domingo, 21 de febrero de 2010

San Domingo

Extraño a mi blog.

No pensé que haría tantas pausas de forma voluntaria.

El viernes pasado, mientras comía con una amiga, me preguntó sobre mis antigüos gustos por escribir, y si dejé de hacerlo por alguna razón en especial.

Yo nunca dejo de escribir, me divierto, me río cuando veo mis historias en letras, así con todo y horrores en la redacción, meses o años después, me gusta leer lo que antes me importaba. Ahora escribo por allá. Pero por ahora he disfrutado leer cosas ajenas a lo que vivo. Que ahorita estoy en el modo pre-maternal a todo galope.
Esto lo dije de algun modo ante la actitud inquisitiva de mi amiga, así que mientras me hacía el siguiente taco de carne al pastor, le respondí:
-No he escrito en mi blog, porque lo del embarazo me ha estupidizado.

Conociéndonos, asiente y reímos, me decía, que temía externar algo por el estilo si por algun extraño modo yo estaba en una fase ñoña.

Es muy sencillo de justificarlo. Gasto muchas horas pensando en los cambios y posibilidades por realizar en el cuarto de mi hij@, otras simplemente me contemplo el ombligo y platicamos en lo que hasta ahora parece un soliloquio, pero le cuento nuestro mundo, elegimos canciones, y reímos por nada.
Eso es algo natural, supongo yo que desde las cavernas, el saberse embarazada aturde, por una razón especial, se realizan menos esfuerzos de cualquier tipo y se afana uno en el nido. El pequeño engendro ayudado de las hormonas se procura un ambiente propicio para su desarrollo aún posterior al nacimiento. Un asunto de subsistencia, como vemos.

Aunque yo conozco varios casos en los que las mamás nunca se recuperan, se quedan perdidas en el limbo, y es cuando el pequeño e indefenso bebé termina convertido en un tirano, auspiciado por ese medio materno prolongadamente inactivo. O nada más porque la estupidez que traían desde antes es imposible de ocultar.

Por cierto, es interesante, para pocas personas, el ver la cantidad de productos para bebés que existen. La mayor parte de ellos excesivamente caros y totalmente inútiles. Yo cuido hasta el dinero ajeno, y vaya, una cosa es que ande media aturdida y por una ocasión en mi vida a punto de azotar cual chango acalambrado. Pero otra distinta es que no haga lo que acostumbro antes de gastar, ver si realmente es útil, y buscar el mejor costo con la mejor calidad.

Ah un punto muy favorable, ha sido lo del rubro de antojos. En sí solo en dos ocasiones me ha pasado lo de tener la necesidad apremiante. Unas 5 rebanadas de papitas saladas, y unos tamales. Fuera de eso es totalmente controlable. El mito popular auspició que mi sacrosanta jechu, se apersonara en el búnker, cargada de algunos de mis alimentos favoritos. Así que podemos suponer que su futuro nieto, estará complacido de antojos que no tuvo pero que su madre disfrutó respaldándose en su nombre. Glotonería S.A. de C. muy V.

Yo creo que un día se darán cuenta que era mejor no mezclar estos temas por acá. Yo también me doy cuenta de ello desde ahora. Ya me urge salir a pasear. Queda pendiente, a mediano plazo, tener un lugarcito disponible y así poder comprar algunos libracos. Se me suspendió la compra porque no hay espacio físico disponible y mientras no se haga la movilización de mis cachivaches no entra un clavo más. Ya me urge que venga ese carpintero.

Lo que llegó fue un libro, a manera de 1er regalo para el bebé, donde se supone que redactaré historias fantásticas, en algun momento. O espero que realmente pueda hacer algo decoroso.
Cuando leí algunas de las preguntas-anécdotas, temo que mi sinceridad acabe con la ilusión de mi hijo, cuando a su debido tiempo lea el inicio de su historia y encuentre cosas como éstas:

¿Cómo supo mamá que estaba embarazada?... Cuando quiso tomarse una taza de café tamaño cazuela, se le ocurrió primero hacerse una prueba de forma prematura. Casi le da un infarto, con la primera de las 15 pruebas de embarazo que se hizo, nada más para confirmar.

¿Cuál fue la reacción del padre?... Abrió los ojos, hizo mutis.

Mucho me temo que piense que su madre solo estaba loca, y su padre huyó ante la noticia.
Tal vez haga falta tomarnos la licencia poética y adornar con alguna frase tipo "nuestros ojos se llenaron de lágrimas y nos abrazamos dando gritos de alegría".

O con buena suerte, este hijo mío al leer su historia verídica, solo abra los ojos, le dé un sorbo a su café tamaño cazuela y diga, de aquí soy.

viernes, 12 de febrero de 2010

Valentinos y un pay

Rápida y presurosa, me alisto para ir a poner orden a mi otro changarro. Yo no sé que lío hubo en el cosmos, pero lo que es acá, tengo que hacer varios cambios y acomodar triques por todos lados. En el búnker, preparo mentalmente el plan maestro de sacar todos mis libros y pertenencias varias, para darle su espacio al que será el dueño de mis quincenas hasta el fin de los tiempos.
Y en mi trabajo, hubo una remodelación y enchulamiento del área, así que hoy, hoy, hoy, tengo que ir a revisar cableados y acomodar otros libros y materiales.

Yo sé que acostumbraba escribir con mayor frecuencia, pero tampoco es el caso darles el reporte semanal del crecimiento de mi chamaco. Sépanlo, los dos somos un muégano y dormimos a placer en nada culposo. Comemos frutas y verduras y bebemos mucha agua.

Ahora pasemos a los regalos.

Si celebran el día del amor y la amistad, buena suerte.

Si celebran el amor y la amistad todos los días del año, les traje algo.

Pay de limón

Ingredientes

Para la costra del pay
1 taza de harina cernida
90 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
2 cucharaditas de azúcar
media cucharadita de sal
un chorrito de esencia de vainilla (opcional)
5 cucharadas de agua fría

Para la crema de limón
1 1/2 tazas de Agua
1/2 taza de Jugo de limón
1/2 taza de maizena
1 taza de azúcar
5 yemas de huevo
50 gr. de mantequilla
Ralladura de limón
1 cda. de vainilla

Para el merengue
5 claras de huevo
1/2 cdita. de cremor tártaro
Una pizca de sal
Un chorrito de vainilla
3/4 de taza de azúcar glass
2 pizcas de maizena

Procedimiento:
Para la costra del pay.
En un recipiente, colocar la harina cernida, la mantequilla en trozos pequeños, la sal y el azúcar. Revolver ayudándose con un tenedor y procurando fragmentar lo más posible la mantequilla incorporándola a la harina. Finalmente, deje a un lado el tenedor y con sus dedos, sentirá la textura de esta masa de una textura "arenosita", ahora con ayuda de una cuchara, agregue una cucharada, amase, nuevamente agregue otra cucharada y vuelva a amasar, así, irá agregando una a una, hasta completar sus 5 cucharadas. De ésta manera evitará que la masa se torne pegajosa, y logrará una pasta muy flexible y elástica.
Ahora, coloque sobre su mesa ligeramente enharinada, y con ayuda de un rodillo, extienda lo más parejo posible y del tamaño adecuado para su molde.
Engrase su molde, enharínelo, luego coloque su pasta. Hornear de 8 a 10 minutos a 200 °C.

Para la crema de limón.
Coloque a hervir media taza de agua, en cuanto suelte el hervor retírela del fuego. Mientras tanto, en un recipiente, mezcle la maizena y la azúcar, agregue una taza de agua fría, disuelva bien, incorpórelo al agua caliente. Coloque nuevamente en el fuego sin dejar de mover, esta crema debe espesar, así que no deje de mover con una pala, es importante. Una vez que ha espesado su mezcla, retire una pequeña cantidad, agregue las yemas una a una disolviéndola perfectamente. Regrese esta mezcla con yemas a su recipiente que está en la lumbre, mueva vigorosamente, retire de cuando en cuando el traste del fuego, NO DEBE HERVIR, de otro modo solo tendrá yemas cocidas. Siga agitando, la mezcla se pone bastante espesa, en cuanto ya esté a punto de hervir, retire del fuego. Ahora agregue la mantequilla, la vainilla, la ralladura de limón y finalmente el jugo de limón. Mezcle para incorporarlos perfectamente. La mezcla debe quedar espesa para que tenga consistencia su relleno.

Con su mezcla del relleno a temperatura ambiente, colóquela en la costra del pay que ya horneó y se enfrió mientras hacía todo esto.

Ahora prepare el merengue.
Coloque las claras de huevo en un recipiente grande, esto va a esponjar, agregue el cremor tártaro, la vainilla y la pizca de sal. Ayúdese con una batidora. Bata hasta que esponje y al hacer movimientos verticales vea que pueden realizarse picos en su merengue. Comience a agregar el azúcar glass poco a poco, esto hará que su merengue se ponga más blanco y duro. Ahora los picos que podrá hacer son bastante más marcados.

Coloque el merengue sobre el relleno. Puede utilizar una duya para hacer algo artístico, o puede colocarlo a cucharazo limpio, trate de que quede estético.

Para "flamear" su merengue, puede hacerlo si tiene un horno con la función grill. Recuerde que el calor solo lo requerimos en la parte de arriba del pay. Si no cuenta con eso, ayúdese con un encendedor de cocina, y ahora sí literalmente flamee la parte superior del merengue.

Refrigere una hora y reparta rebanadas a diestra y siniestra, en verdad ha hecho un postre delicioso.

Para:
Mes amis
Mes amies

viernes, 29 de enero de 2010

Al natural

Vengo a rescatar el changarro.

A últimas fechas, como que hay muchos temas maternales de los cuáles podría abordar, en general la mayor parte de ellos se engloban en mis expectativas, temores y dudas relacionadas a la evolución de mi feto.
Hartamente interesante para los que no están en el mismo canal. Yo entiendo, anteriormente estos temas a mí me han resultado somníferos.
Sinceramente solo hay que estar con tantito miedo y aprehensión para ponerse a leer frenéticamente al respecto. ¡Ah benditas madres que no tuvieron que enfrentarse a los ultrasonidos ni a los examenes de laboratorio!. En fin, ¿yo qué cuentas vengo a dar?.

Mientras el mundo gira, y unos se espantan por que se unan gays, como alguna vez mi madre se espantó con alguno que otro "noviecillo" que le platiqué. Yo emitiré mi opinión, que solo es relevante para la que escribe. Dejen amarse los unos a las otras, y unos con otros y otras con aquellas. Uno puede asociarse con quien se le dé la gana, siempre y cuando las partes estén en común acuerdo.
Pero ahora se le suma la posibilidad de que puedan adoptar a un hijo. A mí hasta hace unos años, me hacía ruido. Ahora ya no.
Adoptar no es sencillo, y no solo por el trámite burocrático. El acompañante y yo alguna vez mencionamos la posibilidad y supimos una vez puestas sobre la mesa nuestras razones, que no compartíamos el deseo de criar un hijo adoptado. Apreciamos y respetamos a quien sí lo hace. Así que en carne propia sé que no es sencillo decidir optar o no por la adopción, no basta el solo hecho de querer ser padres, hay muchos otros aspectos de por medio que hay que analizar y decidir antes.
Todo esto, porque me parece extraño que se piense como "antinatura" que una pareja gay pudiera en un momento dado, en nuestro país tener la opción de adoptar un hijo. No, no lo es. Es natural querer criar un hijo, si se acepta y se tienen las condiciones para hacerlo. Pensar que la sola condición de homosexualidad es razón suficiente para descartar a alguien como buen padre es insostenible. De no permitirse la adopción, está el camino de donantes y medios de reproducción asistida, otro detallito en el que tampoco muchos estarán de acuerdo.

Para los más asustados por lo que nos depara esta hecatombe, tranquilícense, de hecho es algo que ya ocurre, hay numerosas parejas heterosexuales en apariencia, donde uno de los padres es gay de clóset, y cría tan bien o tan mal como el heterosexual. Solo que lo hace calladito. Y al revés, muchos padres heterosexuales no son los mejores padres para sus hijos biológicos, y pocas veces se les piden cuentas o se les sanciona. El ser gay o ser heterosexual no es el indicador más fiable para saber quién es o no un buen padre-madre.

Entonces, ¿cuál es el problema?.

lunes, 4 de enero de 2010

El primero del 2010

Ay diosito!

Es lo que más de alguno habrá pensado en cuanto empezó a ver los noticieros esta mañana. Aumentos a todo menos a mi despensa básica, la cual debería incluir las zone perfect bar y nueces de todas clases.
Pero nada podrá afligirnos, si apenas vamos felices y dicharacheros rumbo a la rosca de reyes, con el esfuerzo y arrojo de todo maratonista, a cumplir nuestra meta. Por cierto, esa receta la voy a reciclar otra vez, nunca falta un valiente que quiera hacer uso de sus manitas y su hornito lily ledy.

Mientras algunos hornean el rico pan, otros podremos esperar pacientemente y escuchar las historias de terror de las navidades pasadas.

¿Podrían nominar a alguien para el premio "arruine la cena de navidad"?.

O repasar las famosas listas de propósitos que en menos de 1 mes quedan en el olvido, listas para ser recicladas al siguiente fin de año. Entre las más socorridas están: dejar de fumar, bajar de peso, trabajar y ganar mucho dinero. Ternurita.


Dicho sea de paso, ninguno de los propósitos requiere empezarse en enero, y la mayoría de gente que se propone loquesea no lo logra. No creo que haya una especie de maldición que esté relacionada con el inicio de año, sino porque son los hábitos lo que hay que cambiar, y es donde la mayoría tuerce el rabo.

En fin, eso es algo de lo de siempre, afortunadamente hay muchas otras cosas, fuera de costumbrismos reforzados por la publicidad, que valen la pena y por mucho. Ver a mi familia es una de esas cosas. No ver a gente por compromiso es otra.
Otra es la facilidad para cerrar e iniciar ciclos.

El año pasado, me propuse regalar varios de mis libros, los cuales fui entregando a algunas personas. Hasta hace unos años, ni mis libros ni mis discos eran material de intercambio, pero llegó el momento en que me fui desprendiendo, ni lo leído ni lo escuchado podrán dejar de ser parte de mí, más que atesorar portadas, preferí que mis inversiones dieran fruto.
Otra razón es porque el espacio en los libreros es finito. Un último tambachito se fue en manos de mi madre, quien alegremente dice que podrá tener lecturas en los siguientes dos años.
Había visto el movimiento de libro libre, y me atraía la idea, solo que no pude continuar, hay libros que solo quedan arrumbados sin que nadie les pase una mirada, y está bien que una se desprenda de lo material pero siempre preferí que tuvieran buen destino. Así que me resultó mejor liberarlos entre conocidos, que mal que bien, la probabilidad de que lo leyeran era mucho mayor.
Dicho lo cual, ya hay espacio disponible para los que llegarán.

Me faltan varios cambios, pero serán en el transcurso del año, que no me corre prisa, ya luego les iré contando las remodelaciones.

Algo que me parece curioso, leí en varias ocasiones lo del fin de la década, pero que yo sepa acaba hasta finales de éste año, por la simple razón de que no hay año cero. Es algo similar a lo que sucedió en el año 2000 que cuando realmente acabó el milenio a muchos les pasó desapercibido. Se regalan ábacos.


Y oficialmente, buen año para todos, aunque Don Norberto ya nos dió la bendición y que el año nos agarre confesados, ¿lo habrá dicho para tranquilizarnos?, les envío mis buenos deseos ahí vean ustedes que hacen con ellos.

martes, 8 de diciembre de 2009

Corte informativo


Estamos en lo dicho, mi acompañante y yo quedamos bien agarradotes del cable de alta tensión, nada más no le suban al interruptor.

¿Se acuerdan del episodio apocalíptico del mes pasado?. Bueno, hay gente terca y aquí su servilleta.
Espero tener buenas noticias para el mundo en un tiempo relativamente corto, nada más que lo que es hoy, se me está complicando ese asunto del 1+1 y las cuentas no terminan por ajustar, ya ni Casterns me explica con manzanas.

Mañana mismo me dirigen a unos estudios más, de aquí yo creo que me promueven para el museo de historia natural. Especímena antropoide que acostumbraba usar pantalones pitillo en una era distinta, murióse congelada a pesar de las pieles (propias) que le cubrían.

Pronostico que el miedo y yo nos haremos compadres un día, cuando por cansancio deje de intentar amedrentarme, porque tal parece que ya me estoy creciendo al castigo. O se me está fundiendo la parte que avisa que hay peligro, y debo correr para salvarme del mamut.

Un día les contaré, esa apasionante historia de células tan pequeñas que hacen un verdadero desbarajuste, y la de los pequeños transmisores que no se les da la gana trabajar y otros que cuando lo hacen mejor hubiera sido que se quedaran quietos. También tengo que contarles mi extraña afinidad por caer en el porcentaje pequeño de las estadísticas, ojalá fuera por aparecer en la lista Forbes.

En fin, la vida hay que verla con alegría, con entusiasmo.... y 1,2, 3... Tal como repetía un disco rayado de gimnasia en su hogar.









Foto: high voltage, por xb3 en flickr. Usada bajo licencia Creative Commons Attribution 2.0 Generic.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Talachas S.A.


Ayyy ay ay ay, caaaanta y no llores!!

En nuestra parsimoniosa dinámica, el acompañante y yo echamos por suertes las faenas.
1. Comprar hilos en azul cielo y blanco absoluto, lo que sea que eso signifique.
2. Comprar un tendedero retráctil en HomeDepot.

Como está visto, acomodé la logística para que pareciera más atractiva la primera propuesta, no me digan cómo pero estoy segura que convencí ayudándome del cansancio y la sensata decisión del acompañante de no escuchar (una vez más) el por qué era importante escoger colores con luz de tarde, en vez de el foco de la tarde-noche.

Luego de paseo a la tienda de artículos domésticos, y que hay opciones hasta como para construir otro búnker. Ya me tengo casi que aprendida la tienda así que dirigí sin costo alguno al acompañante, y nos hicimos de un tendedero de 5 líneas. El anterior y que salió vencido luego de varios meses de sostener fielmente el calzonerío era de 3.
Así que innovarse o morir.

No sé si sepan, pero les voy a contar... hace algunos años, desde antes de que el acompañante apareciera dando un salto triple mortal desde su papel de extra a actor principal, yo ya venía puliendo ciertas habilidades consideradas masculinas, y contaba con una variedad básica de herramientas, las cuales uso sin temor alguno. Nunca paseo con una navaja tipo Rambo, pero de que existe y se usa en ciertos casos, no hay duda.
Cuando el acompañante se hizo de los favores de la que aquí suscribe, le entregué las llaves de mi reino, la contraseña de mi lap, el control remoto de la tele y mi preciada caja de herramientas... todo el ponchipaquete incluye un taladro y cegueta.
Love is in the air.

El acompañante ha tenido días en que lo veo envalentonarse. Perfectamente desde sus inicios supe que no sabía cómo usar el taladro, nada más por no dejar le dí la noción básica. Al menos para que la broca no saliera en contra mía. En cuanto aprendió, tuve que detener que hiciera más hoyos en el búnker.

En cierta ocasión, casi nos lanzamos a mordidas por una cuestión técnica para destornillar una caja, y aprendí que cuando hay herramientas de por medio, es muy sexy mostrar conocimientos al respecto, pero una adquiere poderes inmortales en cuanto se vuelve LA asistente del que "sabe" arreglar los chirristores.

Hay que aprender a manejar un perfil bajo. Pero eso no evita que uno pierda diversión. Así que para la colocada del tendedero retráctil, mi buen acompañante sacó el taladro, ágil y velozmente como supondría cualquiera. Yo salí atrás suyo, cargando la caja de herramientas y una extensión para el taladro, a menos que mi acompañante pensara que también era inalámbrico.
Para su mala suerte tengo un ojo calculador, casi tan exacto como mi corazón. Así mantuvimos interesantes diálogos: -
Yo digo que está chueco, mide bien.
-No, no y no.
Me resigno, hace una pirueta, se alza sobre sus puntas, tuerce las manos y yo haciendo mutis. Insisto, -quedó chueco. Le conmino a usar el nivel. Lo dicho, está chueco. Recompone y decide hacer los hoyos in.gue.su.

Ojalá nada más hubiera sido chueco, que para un tendedero todavía podíamos alegar cierta estética y practicidad para tener unos cables más arriba que otros. Simple y sencillamente el armastote no se sostendría, por la regla de que un hoyo no empata con otro hoyo y no hay tornillo que haga zig-zag.

A esas alturas tenía la tentación de reírme a sus costillas, pero aguanté como las grandes. Me fui por un banquito, no para ver con mayor comodidad el sufrimiento del Gurú de las herramientas., sino para que mi máster se subiera y tomara otra perspectiva... a ver si así la hacemos.
Si algun día tengo que hacer casting, debo anotar en mi CV, que soy asistente profesional. Antes que mi jefazo pensara en usar un martillo, ahí estaba yo, presta a extenderlo., desarmador, pivote, tornillito... tendrás uno más delgado?... ahí está, todo listo y a la orden.

Antes de que diera por terminada su obra maestra yo ya había recogido hasta el último clavo, y enrrollaba la extensión eléctrica.

"Después de todo, estaba muy sencillo"....cuando le escuché eso, solo asentí. Yes Sr.

Podría portarme como una hija de la fregada que soy, con todo respeto para mi jechu. Cuando me empeño hago el papel honroso. Pero en el amor también hay conveniencias. Tal vez el acompañante no es el más diestro, pero aprende rápido, y si algo funciona es que cada uno es lo mejor de sí mismo al lado del otro.

Hasta para agarrarnos de un cable de alta tensión.







Foto: Chocolate Tools, por JanneM en Flickr. Usada bajo licencia Creative Commons Attribution -NonCommercial Share Alike 2.0 Generic

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Cambios drásticos


Los anuncios del fin de una era llegaron a bordo de un coche azul. Cuando se emparejó a la acera para aventar el piropo hacia mi persona, me sentí rara. Mi abuelo sería más joven que el tipo que me miraba de esa forma. Los piropos los agradezco en lo más profundo de mi corazón, aunque por fuera mantenga mi acostumbrada cara de póquer.

Decidí cambiar de acera para evitar el acecho.

La verdad, ha sido de esas ocasiones en que me sentí muy incómoda. Me reí al recordar el episodio donde Samantha Jones se arrepiente de un amor otoñal al verle las arrugas... de los glúteos.

Bueno, un hecho aislado, como pude ser yo, habría sido cualquiera, decidí borrar el episodio y seguir en la entrega de la película que había rentado.
Dos días después, en mi afanosa tarea de buscar cierto color de hilos para la combinación perfecta, tal como mi gen perfeccionista impulsa... y triste mi calavera. Donde menos lo esperé, afuera de una tienda de electrodomésticos, un octagenario me lanza un silbido y un piropo.

Qué me falta? En vez de ser la representante de los sueños húmedos de estudiantes pubertos, mi destino será el de enfermerita en el asilo?

Pues no señor. He tomado una decisión, no es que me niegue a que mis admiradores sean de un otoño que parece más invierno. Nada más que se cumplan los siguientes requisitos: Tener la mitad de la fortuna de Hugh Hefner testamentada a mi favor, con un riguroso doble riesgo cardiaco.

Asilo Demasiado Ego, A.C.


Foto: Half young, half old, but still an apple..., por Artifex, en Flickr. Usada bajo licencia Creative Common 2.0 Generic.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Correos fatales

Hoy llegó esto a mi correo:

Pierde todos los kilos de sobrepeso que tienes con el programa de perdida de peso mas exitoso del planeta!

>> EMPEZAR AHORA <<



:((((



Ya no hay moral!!!!!!!!!!!

Por unos taquitos de pibil, una empanada de mole amarillo, tamales de mole, pan de yema una que otra taza de chocolate con leche, memelitas y unos bimbuñuelos ya me creyeron gorda????????



¡Qué gente!

martes, 24 de noviembre de 2009

Calzadofilia II

Ya en otro post, comentaba sobre esa afición, de la cual culpo a mis genes. Me encantan los zapatos.

Pero aciago mi destino, o triste mi calaverita para los más entendidos, la mayor parte de zapaterías manejan de la talla 22 al 26. Y háganle como quieran.
Plop.

Así que mi cartera está a salvo., recorro zapaterías de pé a pá donde mis ojitos nada más se entusiasman, buscando tesoros perdidos. Ahí voy de quejumbres, pero encima de todo tengo los pies flacos, y no sé que se piensan los fabricantes, ¿que si una calza más del 6 ya es una gorda timbona?

Yo creo que el problema es mi situación geográfica, aunque hay gente de talla más grande que la mía, en estos territorios, pues tal vez hagan compras en otro lado al que yo no voy. E-bay, amazon, hasta mercado libre podrían ser una opción. De no ser porque soy un poquitín quisquillosa. Si una costura, o un hilo está mal puesto, nada más no me siento a gusto. La princesa del guisante versión moderna, aquí.

Hoy, luego de una pequeña jornada de trabajo, me dí a la ardua tarea de buscarme unos botines, ¡ah tan lindos que se ven!. Ví varios, pocos me quedan por supuesto, algunos como zancos, sin embargo, ya no aguanto los taconazos inmensos, se ven lindísimos aunque siendo honesta, no van bien para ninguna columna vertebral. A no ser que una los cargue en la mano mientras deambula por las calles, brincando charcos, sorteando empedrados. O ponérselos para la pura foto. Si por comodidad fuera, todos andaríamos de babuchas, pero el ying-yang debe estar presente, o sea, hay que buscarlos cómodos, sin que sean tan horrorosos.

Sí, soy adicta a los zapatos. No tengo tantos como quisiera por lo ya detallado arriba. Ahorita ando viendo donde colocar los 2 pares que me compré aprovechando que encontré de mi gusto, talla y precio. Unas gangas que no deben desaprovecharse.
El acompañante se niega a ver la escena exacta ( y cualquier otra) de Sex and the City, donde Mr. Big le regala el inmenso vestidor a la protagonista narizona, mi compañera., y aunque lo viera, mejor ni pienso la cara de pared que haría.

Me urge una rehabilitación, nada más que compre unos zapatos verde olivo divinos que ví hoy y ya, por un tiempo más o menos largo, un par de meses es mucho tiempo (¿?).


Por último, ahí nada más como buzón de opiniones, ¿les parece que lucen bien las medias, mallones, pantalones ajustados con botas/botines? ¿O nada más es un mito urbano?

domingo, 15 de noviembre de 2009

Fito Páez, concierto en Puebla

Ni tarda ni perezosa, ayer me fugué al concierto de Fito Páez en el zócalo de la ciudad de Puebla. La cita era a las 8:00 p.m.
Es la primera vez que le escucho cantar en vivo, y habría pagado por ello, pero encima de todo fue gratuito.
Luego de una tarde fría, y mi acompañante desde que adquirí mis pantalones pitillo se habrá sentido con la obligación moral de darme recomendaciones y en esta ocasión no tan sutil sugerencia de que debía llevar un abrigo, hice lo que casi siempre, no hacer caso. Está bien, es un concierto gratuito, tampoco hay que ir disfrazado de indigente., evité el abrigo y saqué mi disfraz de ocasión, mi chaqueta de piel en color negro.
De inicio tenía pensado irme en microbús, solo que he perdido práctica en el alaciado de pelo, y no me quedó de otra que tomar un taxi. El egomóvil no circula cuando se trata de ir al centro, la última vez pagué una cantidad estratosférica en el estacionamiento público que es más privado y caro que nada.

Finalmente, llegué al centro de la ciudad, en el café de siempre, como acordé con mi amiga y su amo. Pequeño personaje de 3 años de edad, que es la mar de ingenioso, solo que ayer se le ocurrió tomar una siesta larga. Dado que no llegaban sus abuelos, fui enviada en misión especial a las profundidades de la muchedumbre. Cuando menos lo pensé ya estaba en el centro, coreando las canciones y zangoloteando mi cuerpecito. Sí, soy fan.
Escuchar en vivo a Fito ha sido un regalo, al menos ese disco de canciones preferidas que suena con frecuencia en el egomóvil, no está tan pasado de moda.

Ayer, mientras canturreaba, observaba. Una señora, extrañada porque el artista hablaba como argentino, ¿habrá ido solo por cuidar a sus hijos?, obligada por las circunstancias. Personajes que aspiraran a una chamba de guardias de inseguridad, solo por que se paran en bloque y son inamovibles, pero estaban ausentes, ni siquiera reflejaban una emoción en sus rostros más que la de indiferencia. Habrán ido caminando por ahí y cataplum les cayó la raza de pronto. Algunas personas ingiriendo cerveza, dejando botellas de vidrio por doquier. Unos más fumando, algo más que tabaco.
A pesar de todos, nadie me evitó disfrutar a Fito. Lamentablemente siento que muchos del auditorio ni siquiera les importaba lo que ocurría en el escenario. Luego uno se mal acostumbra y se piensa que cuando se es gratis no se valora. Ojalá en esos eventos hicieran 2 secciones, adelante los superfans, que saben por lo menos 5 canciones del artista. Atrás, en la segunda sección, los mirones sin quehacer.

Les dejo un fragmento de una canción, hice otras tomas pero están bien chafas, seguramente por la red abundan mejores fotos y videos de Fito Páez, yo solo fui a disfrutar el concierto. Definitivamente hay recuerdos que no voy a olvidar.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Gracias Facebook

Mis enajenados amigos en facebook. Ahora les conozco menos.

Empezó como moda y ahora casi todos están obsesionados en alguna aplicación. Ahh extraño aquellos tiempos en los que todavía se podía charlar por internet.
Tanto el twitter como el facebook no terminan por agradarme. Hice y rehice mi lista de contactos.
La metodología de clasificación ha sido por el nivel de idioma amigueril que hablan.

Así, está el nivel básico: Todos aquellos con quienes he platicado una o dos veces, en términos amables, sin llegar a intercambiar puntos de vista ni compartir experiencias ajenas al sitio de internet donde nos conocimos. Un montón de gente quedó acá.

El nivel intermedio: Aquellos con quienes he platicado en alguna temporada, con quienes siento empatía, y en lo general hay buena aceptación, aunque no profundicemos las pláticas.

El nivel avanzado: Los cuadernos de doble raya. Les ayudan alguna o todas las características siguientes: los años, el ingenio, habilidad de conversación, o tienen un brillo especial y no es de grasa, sino de gracia. Aunque no platiquemos seguido, en ratos breves hacen resurgir todo su potencial de buenos amigos.


La raza, con quienes guardo un lazo de parentela y no hay manera de cambiarlo, así que estamos muy acostumbrados a llamarnos parientes.

Hay unos grupos especiales, que digamos es gente con quien ni siquiera platico, me habrán agregado porque vieron en otro perfil mi cuenta y exclamaron: mira está de moda agregar aunque no conozcas.  !!!!!!! (mmmta)


Tal vez sería una buena forma de conocer gente, pero lo único que me llega son sus avances en las aplicaciones, entonces les conozco por lo que juegan y por su grado de adicción. Bonita manera.

Hay muchas cosas que se pueden ver en internet, la velocidad a veces acarrea brevedad y superficialidad. Por eso no me convence el twitter. Noticias cortas pero poca sustancia, salvo algunas honrosas excepciones. Prefiero los textos largos, en papel y en páginas cibernéticas. Me divierte perderme entre palabras algunas con más sentido que otras. Pero si de conocer gente se trata, los pocos fragmentos que muestran los blogueros son sin duda mucho más divertidos.


... sí, está en la ventanilla de quejas. Un medio de comunicación parece ser que está funcionando justo en sentido contrario, con la enajenación y distanciamiento.

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