miércoles, 22 de junio de 2011

Los del patíbulo

Two hangman's nooses and gallows behind the courthouse in Tombstone, Arizona - tombstone14x


Hoy mientras bajaba a mi hija del egomóvil, cargando portabebé, pañalera, paquete de pañales, bolsa de mano... junto a mí pasaron unas señoras ya mayores, y comentaron entre ellas lo suficientemente claro y fuerte para que yo escuchara
-Tienen dinero, pero no les gusta cuidar a sus hijos, bla bla bla


Sonreí consciente de que la ignorancia lleva a juicios precipitados y seguí mi camino.


Cabe aclarar, no es la primera vez, ni la última que alguien me señalará y verá a su juicio lo mala madre/mujer que soy. No me conocen, y lamento mucho que desgasten su tiempo y baba en mi persona.

Yo no tengo ni qué justificarme con nadie, ni explicarles. En pleno uso de mis facultades mentales y con todo un respaldo académico y experiencias laborales y propias, cometo mis propios errores, los menos que puedo, pero acostumbro a basarme en mis propios análisis de situación y decisiones, no en las ajenas.


Pero en todo esto, he notado algo en varias personas, en sus acciones, no solo es un juicio precipitado. Lamento decirlo, pero mi vida aristócrata detecta un marcado resentimiento social en el peladaje. Basta que asuman que uno gasta el dinero, como si uno se los arrebatase. No importa si uno trabaja o dedica buena parte de su tiempo a la planeación y distribución de sus gastos. Incluso solo por el apellido habrá quien dé por sentado cosas sin razón. Como si uno tuviese que pedir disculpas por sus genes. Durante años, he procurado una vida lo suficientemente austera, una porque la situación económica del país está jodida y eso nos toca a todos, y otra porque desde hace muchos años que empecé a vivir sola se convirtió en una de mis mejores herramientas para desalentar a los maleantes. No uso joyas, ni ostento objetos de lujo, porque además ni los tengo. Mis prioridades siempre han sido otras.

Mis padres, siempre nos dieron una herencia, y ésta la porto todos los días. La capacidad de construirme como persona. Me dieron las herramientas para aprender todo cuando desee, desde que aprendí a leer a temprana edad no he dejado de hacerlo, me enseñaron a adaptarme a cualquier circunstancia, colaboraron con mi autoestima y fortalecieron mi templanza para sopesar mis decisiones. "Lo que hagas, que sea porque lo decidiste tú", lo cual hago con mucho gusto. De ahí en fuera, no tengo más riquezas que mi ingrato corazón.


Así que cada que escucho a una persona resentida contra el mundo, pero que decide desquitarse conmigo, sonrío. Porque entiendo su pobreza, que no es la monetaria; su ausencia de valores, su fealdad insertada entre sus venas. Mientras se entretienen en juzgarme, yo me mantengo ajena a su mundo, porque mi vida está lejos de lo que ellos conocen.




Foto: Two hangman's nooses and gallows behind the courthouse in Tombstone, Arizona - tombstone14x por mlhradio en Flickr. Usada bajo licencia Creative Commons.

martes, 21 de junio de 2011

Estación

Por circunstancias diversas, encontré al fin un estacionamiento acorde a mi presupuesto. Cercano a una de las calles más comerciales que hay en la ciudad. En realidad ya casi no practico mi habilidad para estacionarme. Después de que tomé el curso de manejo, para conocer la ciudad pensaba que técnicamente era buena conductora, siguiendo todas las reglas de tránsito menos una. Circulo 20-30 km arriba del límite establecido. Si les hiciera caso, no me salvaría de varias mentadas a mi sacrosanta jechu. Tanta prisa, para irnos a encontrar en el próximo alto.


El caso es, que la gente que me rodea y sus sagaces comentarios me rescatan de mis propios infiernos.

Y lo del estacionamiento viene a colación por lo siguiente. La primera vez que lo encontré, en realidad no tuve mucho de donde elegir, simplemente enfilé mi egomóvil apurándome para llegar a mi cita. Pero la entrada no es más que una pendiente. Mientras veía si el estacionamiento es de los que uno tiene que buscar su propio espacio, o hay alguien que junto al reloj checador simplemente toma tu lugar y uno toma su ticket. En esos 2 segundos, sin apagar el motor, el coche se fue ligeramente hacia atrás, si nada más estaba tomando impulso. Pero, el dependiente simplemente alzó los brazos como si fuera un juego de beisbol y me encominó a que mejor dejara yo ahí el coche. La confianza en mi destreza se hizo evidente. No les fuera yo a desgraciar el negocio.


A partir de ahí, cada que hago uso de sus servicios, simplemente llego, y cualquier empleado que me atiende solo me recibe con una sonrisa y toman mi coche, lo mismo para irme, me lo dejan en la puerta de salida, hacia la calle menos transitada. No deja de causarme gracia, en esa especie de protección mezclada con compasión.

Así mi día, luego de una charla definiendo mi futuro. Me decidí a tomar un desayuno en un restaurante nuevo. Como es costumbre, tomé el libro en turno que cargo en la cajuela y mientras me despachaban leía unas páginas más. El placer siempre se acompaña de otro placer. Esto es, mientras me sirven la primera taza de café.
Luego de leer la carta del menú, me decanté por los huevos motuleños preguntando previamente si la salsa contenía chile habanero, ante la negativa del mesero, cambié la opción a unos huevos al albañil. Bien picosos. Lo sabía, en cuanto uno le pide al mesero que por favor sea picante... es invitarlo a ir con la cocinera y sonreír juntos maquiavélicamente mientras preparan una mezcla picante que incluya hasta dinamita si es posible para que el cliente quede satisfecho con un sabor al rojo vivo que no se le olvide nunca.

Aunque se me aflojen los mocos, soy incapaz de perder la sonrisa. Me recordé como hace años, junto a mi amiga, mientras comíamos unas tostadas de salchicha callejeras, simulábamos ver unos aparadores y tratábamos de contener el contenido de nuestras narices, sin más ayuda que un pedazo de papel de estraza, poco faltaba para limpiarnos con los brazos. De vuelta a estos tiempos, y luego de un entrenamiento exhaustivo con chiles habaneros, difícilmente hay salsas que provoquen tal reacción. También aprendí a tener a la mano servilletas antes de cualquier circunstancia de éstas.

Cuando pedí la cuenta, con un gesto de picardía preguntó si mi desayuno había estado lo suficientemente picoso. Eso me devolvió la confianza en la humanidad. No importa lo que uno traiga, siempre hay alguien dispuesto a hacerte reír, aún a costa de ti mismo.
Luego, me hizo un comentario sobre que era una mexicana "de las buenas". Asumí que era por el episodio enchilado. No, se refería a mi libro. Me dijo que era una lástima que en México no leyéramos mucho, y pensaba que tal vez lo mejor era leer al menos un libro por mes, a lo cual asentí con un gesto, y me dijo que en su vida tal vez ha leído como 20 libros en total...
Pues sí, así está la cosa.
Salí de ahí para continuar mi día. Horas más tarde, al pagar en la libería por una nueva adquisición me informaron que tenía 40 pesotes disponibles en su tienda. Pocas veces me acuerdo de esa tarjeta, pero en realidad sentí como si hubiese encontrado un billete en la calle, listo para usar. Tal vez ya no leo como antes, pero es bueno saber que sigue dejando más beneficios que viajes imaginarios y vivir otras vidas sin salir de casa.

Cuando me fui a casa, el viene viene de afuera de la guardería me dijo, ahora sí ya le sale a la primera no?

Una clavada en batería de reversa y en hora pico. Sí, ya me sale a la primera.

martes, 31 de mayo de 2011

Enchinchada

Sucedió como había ocurrido en otras ocasiones, que los bichos me persiguieran.
Reales o imaginarios, sin necesidad del delirium tremens.

De niña, gané varios concursos cuando de lucir piquetes de mosco se trataba. ¿Cómo olvidar aquella ida a las presas a pescar?, y donde no hubo sitio de mi anatomía que respetaran esos minúsculos mosquitos llamados jejenes. El hombre elefante me quedaba corto para lo deforme que sentía todo mi cuerpecito.

Exagerada sí, pero la manera en que mi sangre resulta un suculento manjar para los insectos varios. Así, me picó un alacrán, maldito. Mientras dormía, solo salí de la cama de un brinco con un dolor agudo en el antebrazo. No lo dudé, era un alacrán y decidida a matarle revolví mis sábanas y sí, a un lado del colchón me miraba el responsable. Uno más a mi larga lista de bichos que me hirieron pero no vivieron para contarlo. Gracias a eso, tuve una reacción que no podía ni mantenerme en pie durante 3 días, su veneno me resultó lo suficientemente tóxico para mi sistema nervioso. Lo que no mata fortalece; y por lo visto me quieren convertir en la versión femenina de Wolverine.

Así, bichos varios, un buen día, me descubrí una hilera de ronchas. A lo que pensé, ¡ahora sí ya me pasaron las pulgas!. Pero conforme fueron pasando las horas y los días, concluí que eso se trataba de chinches.

Oh, porca miseria! Luego casualmente empiezo a ver las noticias sobre la epidemia de chinches en Nueva York, y yo rascándome conforme avanzaban las letras. Casi quemo el búnker.
Con ayuda de mi asistente y poco menos que envuelta en un traje de astronauta, tiré cuanta sábana y cojín se me atravesó. Lavamos hasta el último rincón. Si no iba a morir de chinches, iba a morir de exceso de limpieza.
Con mi bebé, le descubrí una ronchita y sentí que ya nos invadían los marcianos vueltos chinches. Hice la misma operación limpieza con sus minicunas.
El acompañante, que aunque lo niega estoy más que segura que da eventualmente cursos de meditación en el Tibet, me miraba pasar hecha una loca tirando todo, hirviendo toda las ropas, buscando sustancias exterminadoras, y manejando las zonas como quirófano.
Ni una mugre roncha le salió, y aunque me acompañó a colocar fundas especiales a los colchones, solo me miraba compasivamente preguntando si no había sido una colección de mosquitos y mi frenética imaginación había hecho lo demás.

Busqué durante días y noches a alguna chinche. Lo único que encontré fueron objetos perdidos desde hace tiempo, pero para mí que brincaban las malditas chinches de un lado a otro y siempre le atinaban a picotearme.

Menos mal, por fuerza del agua caliente y un insecticida, tuve que convencerme que no había más. Para ese entonces yo ya tenía un campamento en mi sala, mi hija al centro, de manera que nada pudiera tocar su espacio, salvo que brincaran como en competencia olímpica. Salto con garrocha a la cuna. Tuve que regresar a mis habitaciones resignada a morir si ese era mi destino.

Y por esa ocasión, me alegré sinceramente de no poder ir a NY, no en estos días.

domingo, 15 de mayo de 2011

La ceguera selectiva


Me estoy convenciendo de que existe una ceguera selectiva, no es que venga yo a descubrir el hilo negro, solo que de repente me siento iluminada y veo lo que todo mundo ya se había dado cuenta y no me habían enterado. El caso es que esto de lo que hablo, está presente en nuestra vida en todo momento, incluso hasta parece que es necesaria para sobrevivir.

A veces la realidad supera nuestras fuerzas y necesita uno un placebo al cual aferrarse.
Lo ví en los temas de infertilidad. La gente, incluyéndome, leía lo que quería leer, la esperanza. Luego de un hecho como el de la pérdida de un embarazo, más de una se convierte en una lectora entrelíneas del tema. Lees los errores, las fallas, la letra chiquita, lo que trata de disimularse tras lo demasiado bueno.
Algunos, como yo, nos las damos de gente que no se deja mangonear por la suerte. Cuando la suerte te tiene acalambrado, uno a nombre de la ciencia recurre a otros discursos que hagan parecer más honroso el transitar. Dices que se resume a probabilidades. Si eso no resulta, te vas a las estadísticas. Pregúntenle a los políticos si no, esas visiones a favor o digámoslo otra vez, con la ceguera selectiva, te ayudan a mantener la compostura, finalmente ves lo que quieres ver.


A veces, mejor se pone uno metafísico, religioso o espiritual. O busca como resolver sus problemas en google. "perdí mis aretes, ¿dónde los busco?".

Ninguna cosa es mejor ni peor. De eso va la vida. Lo que sí, es que cada experiencia, la suma de ellas, es lo que marca a cada persona, somos lo vivido.

Un sabio dijo, cada cabeza es una barbacoa.
Nada más profundo y certero. Uno puede equivocarse ante los ojos del resto de la humanidad, pero ante uno, simplemente está experimentando. Aunque esos errores los pague alguien más.



Por si acaso, de vez en cuando, habrá que procurarse unos buenos lentes. Dejar de culpar a la suerte, aprender a ser más analítico. A riesgo de que le llamen a uno pesimista, a veces es más divertido ver la mayor cantidad de escenarios posibles, para que nada pueda ser peor a lo imaginado. Con lo que se vislumbra la teoría: "el pesimismo de la gente feliz".



Foto: Emmet, por skampy en Flickr. Usada bajo licencia creative commons.

miércoles, 27 de abril de 2011

Coctel

Deambulando por unas calles, viendo qué me encuentra, resistiendo estoicamente el entrar a cierta librería. Porque ya me sé el caminito de estantes, caja y terminar en el café de al lado con un frappé de arándanos revisando mi última compra. Esta vez iba en plan austero.
Así que mejor me enfilé rumbo a un restaurante de mariscos.

Una vez subiendo la escalinata que me conduciría a mi mesa, en un rápido vistazo identifiqué la pantalla que me quedaría más cerca. Cómodamente podía pedir mi agua mineral mientras trabajaban mi orden. Dicho y hecho. Viendo que el juego era entre Real Madrid y Barcelona, quería mi posición estratégica para poder enviar mis señales telepáticas a los jugadores.

Mientras tanto, daba rienda suelta a mi voraz apetito. Un ceviche de pescado para empezar, y un coctel de ostiones para terminar. Aproveché para preguntar de donde provenían los ostiones. Ni de Japón ni del Ajusco. Lo cual ya es garantía. Pero estuvo mejor, los traían de Oaxaca. Con eso es suficiente. Deben saber que el sabor de los ostiones es distinto, si provienen del Golfo de México que si su origen es de las costas del Pacífico. Los segundos son los que tienen menor tamaño pero mejor sabor. Ahora que si no les gustan a mí no me lloriqueen con que si la textura o que si les parecen repulsivos. Entrenen su paladar y no vengan de agua fiestas.

Volviendo al juego, y estando mi preferencia hacia el Barcelona, me puse a hacer el análisis de los jugadores. Messi, ni que decir, juega y disfruta su juego. Cristiano como jugador de fútbol pues modela bonito. He visto tal cantidad de caídas, como si el juego se ganara con tarjetitas amarillas o rojas. Unos cuches y otros teatreros. No pude evitar reír cuando al D.T. del Real Madrid, tuvo que agarrar sus tilichitos y a ver el juego desde las gradas. Cua cua cuá.
Tuve el tiempo necesario para ver el primer gol a minuto 77, justo cuando se acerca el mesero a preguntarme si pediría un plato fuerte... Si los ostiones no parece un plato fuerte, qué lo será? Yo ya traía suficiente colesterol en corriendo por mis venas como para seguir moviendo el pico.
Eh pero el juego ya había captado mi atención como para ponerme a explicar que si las calorías y que las grasas. Total, me lleno con poco, en resumidas cuentas.

¿cómo quedó el partido?

Ese es un enigma que tendré que resolver leyendo sus respuestas, o bien los principales diarios.

lunes, 25 de abril de 2011

Fideos de soya con camarones










Ingredientes (2 personas)

300 gramos de camarones cocteleros
100 gr fideos de soya
1 calabacita
1 zanahoria
2 tallos de apio
media cebolla blanca
1 cucharadita de jengibre picado
1/2 taza de caldo de pollo
Pimienta
Salsa de soya

Procedimiento:
Para realizarlos, solo se cuece la pasta en agua hirviendo durante 3 minutos
Se cortan verduras en tiras delgadas, y cebolla (cebollín) y apio en cubos.
Se fríen los camarones y se reservan
Se fríen la cebolla, apio, verduras, en ese orden. Sazonar con un poco de jengibre, salsa de soya, pimienta y caldo de pollo. Al final se adiciona la pasta y los camarones, ajonjolí y un poco de salsa de soya si hiciera falta.

Buen provecho!

jueves, 14 de abril de 2011

Un día cualquiera

Es paradójico que siendo la incertidumbre la pieza clave en el transcurrir de la vida, uno no puede acostumbrarse a eso. Al menos a mí me resulta difícil. Hay distintos tipos de incertidumbre y cada quién las asume de manera distinta. Lo que para unos es relevante para otros puede no serlo.
A mí ya se me había olvidado que la vida de cuando en cuando te asienta un revés. Fregadazos S.A.
Tan chulito que se la está uno pasando y aprietan el chirristor del calambre.

Frente al espejo sentí como me invadía una especie de escepticismo y ese miedito burlón. No me dejo amedrentar a la primera, pero al segundo, y tercer análisis de la situación agarré mi miedo y pensé "tú y yo nos la vamos a pasar juntitos para que los golpes que nos demos no tengan mucha distancia". A la menor oportunidad alguno de los dos, mi miedo o yo, podremos jugar con trampas, escondernos o fingir que no nos conocemos. En el fondo, sin él no tendría el suficiente valor para tomar mis decisiones.

Esto apenas va comenzando, lo cierto es que de lo que me pasa, nadie sabe nada todavía. El día que tenga más información podré contarles. Con una alta probabilidad esto solo es un ataque de histeria ante cosa de nada. La verdad, yo sé que hay gente que tiene más calma que yo, o no tienen la oportunidad que yo estoy pensando tomar. Porque soy desconfiada, y mi optimismo siempre le apuesta al conocimiento. Para muchos de ustedes solamente estoy confundiéndoles, pero no crean. Así estoy yo también.
Sin duda también esto se presta para morbo, y ante eso es mejor no decir nada. Yo ocupo este espacio para aclarar mis ideas. Lo que yo misma no entiendo, lo que me preocupa, y lo que a pesar de mi ansiedad tendrá que esperar. Tiempo, es justo lo que quiero y lo que a veces siento que pasa tan lento.

Tener o no tener cáncer, esa es la cuestión.
Digamos que es tener o no la invitación a juegos de terror. De forma macabra les diré, todos tenemos el nombre puesto en el directorio, solo basta que anoten nuestro nombre para que nos llegue el mensajito. Lo siguiente pues son muchas cosas, qué, cuál, qué se hace, y muchos etcéteras que ahorita no tiene caso ni discutirlo.

Por supuesto que la gente que me quiere intentará disuadirme de esa idea que igual me está consumiendo. Porque los quiero también sépanlo, saldré de dudas lo antes posible. Yo no puedo vivir con esa duda. No nulifiquen mis sentimientos, no exacerben los estados de ánimo. Esto pasa y va a pasar. En un mes o más podremos platicarlo desde otro punto de vista, ahorita estoy enmedio del huracán de emociones.

Por ahorita no me digan nada, de verdad. Yo sé que estoy rodeada de mucho amor. No me estoy desbaratando, simplemente estoy agarrando fuerzas. No me pidan explicaciones, y mucho menos se sientan obligados a fingir afecto si antes no lo han tenido. Esto solo es una etapa de mi vida y yo sigo siendo la misma persona, no seré mejor ni peor persona con ustedes que lo que ya he sido.

Me pensé antes de escribir esto. Contemplé la posibilidad de hacerlo en un papelito y dejarlo por ahí guardado en un cajón. Pero también es cierto que si algo nos pasa es que nos mal acostumbran a que la gente hace un show por cosas sin importancia, y cuando de verdad pasa algo se mantiene en secreto. ¿No es estar haciendo las cosas justamente al revés?. Traumados por las películas de Amarga López, sufriendo en silencio en el rinconcito. No, yo no puedo hacer eso. Si lo comparto es para darles un sustazo para con ustedes mismos. La vida es así, jodona pero divertida.

Yo ando en estas andanzas porque eventualmente me checo. Del sábado para hoy han pasado unos cuantos días y ya llevo avanzados algunos estudios. Esto sí es algo que quiero recordarles, no porque yo diga miren qué bien lo hago y sigan mi ejemplo. Simplemente que por una razón elemental no dejen pasar las cosas. Por supuesto que como cualquier mortal siempre espero que la suerte me sonría, pero pues igual si no pasa así, tampoco es que uno se tire al hoyo de la depresión, al menos creo que no es mi caso. Y viviendo en este siglo, hay muchas cosas por hacer antes de darse por vencido. Al menos ir a gorrearle la fiesta de despedida a varios.

Ahora si me disculpan, voy a ver si ya puso la marrana.

lunes, 4 de abril de 2011

Adiciones y sustracciones

Ahí les voy.

Pocos de ustedes me conocen, aunque a varios les he ido tratando de conocer cuando la oportunidad se presenta.

Pero los que sí me conocen, saben que tengo mi modito. Dicho de otro modo, soy tajante con lo que pienso, puedo decirlo diplomáticamente, pero no me guardo los peros ni disimulo mis opiniones.

En las redes sociales es difícil el trato. Normalmente uno convive con un grupo de amigos frecuentes. Sin embargo, a mí siempre me ha gustado conocer a gente extraña.
Lo que a continuación verán, léanlo como de alguien desconocido. Porque eso soy. No se lo tomen muy en serio a fin de cuentas yo soy feliz en mi mundito, y no pienso quitarle el sueño a nadie.

Tengo especial suspicacia ante la gente que copia y pega textos sin ton ni son. Las famosas cadenas. Dignas del país de los zombis. Sospecho que o no leen lo que transmiten o es simplemente una manera de congraciar con su imaginario colectivo. He leído y reído varios minutos al día, observando ese comportamiento.

Sería muy atractivo, que en cambio, se detuvieran unos minutos ante su teclado y enviaran al mundo sus propios pensamientos. Seguramente habría muchos temas de los cuales discutir.
Porque eso sí soy. Una apasionada de las discusiones. No de aquellas con enojos atiborrados y llevados por la batuta de sus emociones mal controladas. Sino de aquellas en que las opiniones discurren tranquilamente.
Adoro a la gente que opina distinto a mí. Porque me provocan, y tengo que ordenar toda la información que posea acerca del tema y debatir con mis puntos de vista. Al final, nadie pierde, y todo mundo gana, con el buen sabor de boca de haber intercambiado palabras con alguien civilizado y te enteras de algo o mucho de lo que desconocías, tomas de esa persona sus mejores frases, sus mejores ideas. Así puedo pasar horas, en internet o en vivo.

Me atrevo a suponer que la mayoría de mis amigos tienen alguna afición que no comparto, y habrá sido pretexto de pláticas intensas. Pero eso me hace atesorarlos.

Lo que detesto, es la gente que da coba. Intentando quedar bien, y dejando inútil, hasta ese momento, su valiosa opinión.

De esas, en la vida virtual con un click es suficiente para deshacerse. No es gente que aporte, y solo resultan un peso muerto. En la vida real, procuro mantener la sana distancia.


Ya si mañana me amanece con 10 contactos mi lista, tengo pretextos.

#He dicho

miércoles, 30 de marzo de 2011

Insomne

Silencio, que están durmiendo...


A estas horas, desde la comodidad de mis aposentos, y luego de atender a mi amita, que decidió tomar otro pelín más de leche aprovechando que ve a la mamá tan entusiasta por servirle. Pues me encuentro con los ojos pelones. Igual de agraciada que un vampiro a media mañana.

Por ahí de las 6 de la tarde, juraba que dormiría como desde cuando el recuerdo está inventado por los buenos deseos. Porque que yo recuerde en serio, me fascina andar como duende, a altas horas de la madrugada desvariando, pero finjo que estoy filosofando.

Desistí de leer las noticias, ya habrá tiempo para enterarme más al rato que estamos más jodidos que ayer, pero menos que mañana. Resurgiremos desde nuestras cenizas, no cual ave fénix, sino como un delicioso taco al carbón. Así que me fui de paseo, sin mucho quehacer, por unos foros que visitaba hace un tiempo, ya respondí algunos temas para dejarles más dudas que las que tenían inicialmente. Revisé si había alguna novedad en esa paginucha de facebook, pero a estas horas, me doy cuenta que solo hay gente decente entre mis contactos, o sus horas de oficina son incompatibles con la vida social nocturna.
Les he contado, solo hay un juego que me procuro en facebook, y no, no es el de estar jeringando a mis amigos. Es otro menos entretenido, pero tiene la maravilla de que es un juego para solitarios. Es decir, no hay que invitar a nadie para poder jugar ni para avanzar, solo eres tú, tu pantalla, y tus ojos. De vez en cuando tus manos. Pero la ley del menor esfuerzo me obliga a no hacer nada en ese rubro de aquí hasta el martes que empiece el siguiente torneo. Se me acaban los ocios en internet.
Bien podría leer mi libro, el cual por alguna razón estratégica decidí conservar en mi egomóvil. A estas horas, si me atreviera a ir por él, capaz que me confunden con ratero si me pongo a abrir el castillo de la pureza en que se ha convertido el búnker. O espíritu chocarrero, con todo y cadenas.

Así que me puse a releer unas cosas que escribí en el 2008, y me reí. De hecho creo que he perdido algo que no he visto en mis últimas 50 ¿? publicaciones de este changarro. O será que se me habían olvidado algunos detalles y como buena ególatra me regocijé de saberlos míos.

Descubrí que hay una lista de gente que sigue este blog. Aquí en blogger. Ya había visto el numerito pero no me había dado por ver a la gente ilustre y bastante comprensiva que decidió publicarse como seguidor. Lo que ya no hice pero prometo hacer, es revisar en qué la giran. Supongo que tienen blog, al menos en su mayoría, o nada más abren una cuenta de google para poder comentar. Ya veré.
Otros números hay en google reader, nada más que ahí no tengo idea de si es posible saber quién se animó a que le llegue la notificación de las "novedades". Mis agradecimientos de cualquier manera, no sé si por su inocencia o por su tolerancia, o extrema paciencia.
Sin afán de menospreciar a algun "seguidor" y aunque los números que no son muchos pero que son bastantes me favorezcan, pues este changarro funciona sin mucha presión en la producción. Así ha sido desde el inicio, aún antes de que existiera en blogspot.
Todo esto es porque leí y escuché en repetidas ocasiones en el último año, que los blogs estaban obsoletos. Con tendencia a desaparecer.
Tal vez sí. El internet y la forma de relacionarse y expresarse a través de él, evoluciona vertiginosamente. Es hora que todavía no le agarro al twitter y seguramente soy de la momiza. Ahí explíquenle eso al tweetdeck que funciona bien cuando quiere pero luego ataranta mi equipo y pues hay prioridades. O cuando me acuerdo ya ni hay participantes que me entusiasmen demasiado. La última y más honesta, es que soy malísima para escribir en menos de 140 caracteres. Lo mío es escribir más que eso, por el simple placer de hacer hileritas de letras.

Eso es lo único que no ha estado obsoleto.
Ya lo de la frecuencia con que publico pues es otro cantar. En vez de hacerme la anónima en un nuevo blog, prefiero hacer sufrir a algunos cuando piensan que los voy a delatar, y solo les pasa cerca la pedrada. Porque han de saber, o al menos mis parroquianos se han dado cuenta, que hay varios temas que evito tocar. En primera, porque de repente hasta mi sacro santa jechu anda dando sus vueltas y no quiero ni saber si es que está en las listas de seguidores. El asunto político, que no es porque le saque, solo que no me gusta atraer fanáticos y pues me caen gordos como para chutármelos en mi blog. Soy liberal, y me choca la pseudoizquierda. Aunque la verdad, se pierden de mis anécdotas circunstanciales y accidentales de algunos personajazos que he podido conocer, y sigo conociendo. Lo único que he opinado en ese rubro fue cuando ocurrió algo en Oaxaca. Un cuento de nunca acabar y donde a la fecha siguen con lo mismo, que resulta hasta ocioso decirlo cuando siempre ha estado bastante claro el cómo se cuecen las habas en ese lugar.

En fin, ya son las 2:00 y a la mala, me sumerjo en mis suaves sábanas, con la ilusión de que pronto llegue el sueño reparador y breve que tanta falta me hace.


Ahí'nos

viernes, 25 de marzo de 2011

Rollos primavera









Ingredientes

*Pasta wong tong, aproximadamente el relleno rinde para 80 rollitos, si se elabora con cuadros de 10 x 10 cm.
*1 poro recortado longitudinalmente aprox. de 4-cm de largo por 3 mm de espesor, o sea, en tiritas muy delgadas.
* una cebolla mediana finamente picada.
*media jícama, de largo igual al anterior y tan delgado como te sea posible.
*1 ramito de cebollín chino
*250 gramos de germinado de soya
*1 trozo de col (aprox 1/6)
*Aceite de ajonjolí
*Salsa de soya
*250 gr de carne molida de res
*sal y pimienta al gusto.
* 1 yema de huevo para unir los rollitos.

Procedimiento
En una cacerola calientas el aceite, cueces la carne molida, así sin sal ni nada, posteriormente a que se coció agregas el poro, la cebolla, la jicama, dejas que suelte el agua, finalmente agregas el cebollín, y el germinado, agregas la salsa de soya, dejas que se consuma un poco, sal y pimienta al gusto.
Con este relleno se elaboran los rollitos.
Hay que cuidar que durante todo el procedimiento la pasta no se reseque, así que la mejor manera de conservarla es colocándola en un recipiente y cubriendo el recipiente con un paño húmedo, abriendo solo para sacar el cuadrito que prepararemos., también es importante que una vez rellenos no hay que dejarlos a la intemperie, lo mejor es irlos friendo conforme se van enrollando. No olvides colocar un poco de yema de huevo al momento de cerrar los rollitos para que no se abran al momento de manipularlos.

Les dejo el fotos la manera de rellenar y enrrollar.















Freír en aceite, el que ustedes gusten. En mi caso, uso el de oliva.

Se sirven como botana o aperitivo, o acompañando a algun otro platillo oriental, y sazonados con salsa de soya con o sin picante, o algun aderezo agridulce.


Ceviche de pescado

Ingredientes:

1 kilo de filete de pescado

1 taza de jugo de limón

4 tomates

1 cebolla

1 manojo de perejil lavado y desinfectado

250 gr de aceitunas deshuesadas

1 cucharadita de alcaparras

1/3 de taza de aceite de oliva

sal y pimienta al gusto

Procedimiento

Preparar desde una noche previa. Colocar en una cacerola agua a hervir, una vez que esté en ebullición apagar, en ese momento arrojar los filetes de pescado, retirar inmediatamente. Cortarlos en cubos pequeños, y colocar en un recipiente plástico. Condimentar con sal y pimienta, vertirle el jugo de limón, tapar e introducir al refrigerador durante toda la noche.


Unas horas antes de servir, picar el tomate, cebolla, perejil, aceitunas y alcaparras, mezclar con el filete en un refractario grande, finalmente agregar el aceite de oliva. Comprobar el punto de sal y pimienta.


Servir acompañado de tostadas y alguna salsa picante.


Spaghetti a la Bolognesa


4 personas

1 paquete de spaghetti de 200 gr
300 gr de carne molida de res
1 cucharada de ajo picado
media cebolla picada
250 ml de puré de tomate
250 gr de tomate finamente picado
100 gr de champiñones crudos y rebanados.
1 zanahoria rallada
1 tallo de apio picado
1 pizca de nuez moscada
sal y pimienta al gusto
1 chorrito de aceite
Queso parmesano

Preparación de la salsa.

Calentar una sartén, agregar el aceite. Sofreír la cebolla picada y el ajo, agregar la carne molida con sal pimienta al gusto.
Reservar.
En la misma sartén, sofreír el puré de tomate, agregar el tomate picado, zanahoria, apio, y finalmente los champiñones rebanados, comprobar el punto de sal, agregar la nuez moscada.
Una vez que han hervido todos los ingredientes, incorpore la carne molida. Puede adicionar media taza de agua o más, dependiendo de lo que la salsa requiera, ya que debe estar en consistencia líquida.

Cocer los spaghettis, es muy sencillo. Hervir en un traste el agua suficiente para cubrirlos, agregue un chorrito de agua, hierbas finas o laurel, y cuando el agua esté ya hirviendo hasta entonces agrega la pasta.
El tiempo requerido depende de cada pasta, pero oscila entre 8 a 12 minutos. Retirar en cuando los considere al dente, esto es, lo prueba, deben tener consistencia, sin que estén crudos.
Superado este pequeño paso, enjuague la pasta, y sirva inmediatamente.

Para servir, no olvide tener disponible el queso parmesano rallado. Puede ir solamente precedido por una ensalada, por ser un platillo tan completo., ah y no olvide un buen vino tinto, o sangría en su defecto.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Organización cotidiana

Durante todo este tiempo en que me he estrenado como madre., y aquí va mi tema favorito y repetitivo en los últimos meses. He escuchado infinidad de sentencias apocalípticas con respecto al papel que desempeña una mujer siendo madre.
Es cansado sí. Pero también es cansado tener muchos novios, o eso me han contado. También es cansado correr una maratón, pero pues alguna satisfacción ha de tener. Que impulse a realizar lo que nos proponemos.

Vaya, no hay nada que uno haga que no funcione mediante el interés, alguno habrá de cualquier tipo.

El caso es que yo no estoy de acuerdo en que una debe dejarse a la deriva como madre abnegada. Ni siquiera en el cine de oro mexicano lo utilizaron como recurso de drama. Contando que usaban todos los recursos posibles. Pero, ¿cuándo vieron a una madre sufrida, sin su peinadito y vestido tal vez pecando de humildad, pero derrochando pulcritud?.

Todo esto es porque me rehúso a dejarme en calidad de carne para los leones.
Durante los primeros meses me ví envuelta en una inercia de cansancio, más cansancio.
Hasta que me colmé el plato. Creo que nadie puede exigirme más que lo que hago conmigo misma.
Estoy totalmente convencida que no es que a uno le falte el tiempo, sino que lo que falta es organización adecuada de tu tiempo.
Tal cual, me bebo mi consejo sin azúcar. Así que apretando tuercas, empezando por lo primero, recordando cómo comer adecuadamente y el dormir las horas necesarias para que mi organismo se restablezca y no solo sea un ejercicio constante de martirio, durmiendo dos horas para despertar en las siguientes dos haciendo nada.

Lo mismo, institucionalicé las visitas a la peluquería. No me alcanza para contratarme un peluquero todos los días, si lo tuviera no dudaría en hacerlo. No nací con el cabello lacio y pago por ir en contra de mi natural cabellera abundante y al más puro estilo cavernícola. Nací con crepé integrado.

Pero qué pequeñas grandes satisfacciones me procuro!. Aprovecho un espacio libre, de cuando en cuando, pido comida, apetitosa, saludable y servida a mi mesa sin que tenga que lavar un plato. Otro día aprovecho para tomarme un café, y avanzarle al libro en turno. Y como hoy, una visita a la peluquería. Ni siquiera considero que sea demasiado ego, simplemente, es cuestión de supervivencia. El "no tengo tiempo" lo dejo para las mentes débiles. Prefiero tomar el control de mis días, reactivar mi agenda electrónica y procurarme un microcosmos más amable y placentero.

jueves, 17 de febrero de 2011

Puedo explicarlo todo

Al fin, luego de varias semanas sin poderme parar por una librería, hoy pude darme un paseo entre anaqueles. Acariciando con mis ojos un mundo de posibilidades. Es como estar frente a un globo terráqueo y apuntar con un dedo tu siguiente destino.

Así que el elegido es el reciente libro de Xavier Velasco. Tal vez tengo expectativas muy altas, aunque no acostumbro hacerlo, es inevitable recordar el buen rato que pasé con Diablo Guardián. Hubo otros textos pero ninguno tan contundente. Así que ahora estoy por confirmar si es el escritor que considero capaz de sobreponerse a un éxito de ventas.

Como reza el título, hay días en que pareciera que debiera explicar, y podría hacerlo pero me da flojera. De hecho, hoy es de los poquísimos días en qeu por su bien, no me busquen camorra. Los días anteriores han estado pesados, y es parte de vivir, temer por la gente que quieres. Por eso es muy fácil vivir sin ataduras, aunque eso signifique vivir solo.

Podría explicar que todo se debe al calor, o demasiado tránsito vehicular, o una combinación de sol desértico, calles plagadas de conductores sin la más peregrina idea de civilidad y reglamentos. Aunque el mundo no tiene la culpa y finalmente siempre buscaré mis puntos de fuga.

Hoy no estoy de humor para aguantar a nadie. Lo he pensado hace años, mientras cruzaba Reforma, y justo después de entrar a mi departamento, el mundo desaparecía. Y así es, uno necesita su propio espacio, cuando el resto del mundo parece desbaratarse, y el mío está en textos, en otros mundos.

domingo, 13 de febrero de 2011

Puntualité




Creo que fue en la radio donde escuché la frase "la puntualidad es cortesía de reyes". Para mí solo demuestra un par de cosas: Educación y respeto.

Indudablemente tiene que ver con la organización de nuestra vida diaria, pero finalmente son hábitos y esos se aprenden/inculcan desde muy temprana edad, así que sigue cayendo en el apartado de "educación".

Ahora, hay otro tipo de puntualidad que me entretiene. La de la comunicación. Decir lo que pensamos o sentimos en el momento justo. Bien podríamos hacer mutis y no informar de nada a nadie, en nuestra vida ermitaña. Pero al socializar, cobra importancia el aprender a expresarnos con puntualidad. Donde y para quién es el curso avanzado.
Si hoy vinieran a decirme que gané un diploma de plastilinitas 2, no solamente no les creería porque solamente cursé un año de kinder. Pero fuera de un gesto de ternura, no resultaría tan gratificante como si me lo hubiesen entregado en emotiva ceremonia durante el preescolar cursado. Un "te amo" dicho el día que conoces a alguien es prematuro, dicho después de que te despides a manera de punto final en una relación, pues solo consigue que te recuerden a la parentela.
Son incómodas las premuras aunque no tanto como las tardanzas.

Así suceden muchas "noticias" en la vida diaria. Hay que estar en el momento justo y decir lo necesario para conseguir el efecto deseado. Ni antes ni después.
He visto a mucha gente repetir el modus operandi, intentando llamar la atención carentes de gracia, y solo conducen al hartazgo.
Lo mismo pasa con los políticos y sus anuncios. Aunque no he de negar, en ocasiones el arte del efecto mediático parece ser más un don de unos pocos privilegiados, o de un buen equipo de asesores y mercadotecnia.

Aunque sin ir más lejos, podemos ver en las redes sociales el mismo fenómeno. Hay gente que es extraordinariamente buena para llamar la atención aunque resultan muchos menos los que logran mantenerla. En esta sociedad consumista, todo nos cansa demasiado pronto. Paradójicamente la velocidad con que desechamos nos remite al inicio, mantenemos lo que consideramos más apegado a nosotros o dicho de otro modo, nos quedamos en lo que en realidad nos importa, y esto es, pensamientos, ideas y emociones.
O mostrarse en cueros no más de dos veces al día.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Zapatos para adelgazar

Le venimos presentando la novedad para perder esos kilos de más, o para tonificar su hermoso y escultural cuerpo gelatinoso.



Sin necesidad de gastar un peso, vaya a su armario, escoja un par de zapatos cómodos, ajústelos, verifique que no le aprieten. Ahora enfílese hacia la puerta de salida, empiece a caminar, unas veinte cuadras de ida y vuelta.
Para nivel avanzado, escoja unos zapatos tenis, y corra 5 kilómetros en despoblado.


Notará resultados asombrosos en tan solo 60 días!!!!




Este infocomercial, no sustituye de ninguna manera a su entrenador físico ni la consulta a su médico.

Brownies


Del cajón de recetas que han hecho felices a más de 3.



Brownies

Ingredientes:
1 taza de mantequilla.
1 taza de cocoa en polvo.
1 y 1/2 taza de azúcar moscabada o 2 tazas de azúcar normal.
4 huevos.
1 1/2 taza de harina.
1 cucharadita de polvo para hornear.
1 pizca de sal.
1 taza de leche.
1 cucharadita de vainilla.
1 taza de nuez picada.
Azúcar glass para decorar.

Procedimiento:
Derretir la mantequilla a temperatura ambiente (o se puede colocar en un refractario, cortada en trozos, en el microondas por unos 10 segundos). Agregar la cocoa, mezclar bien y agregar el azúcar hasta incorporar perfectamente. Agregar los huevos, uno por uno, ir mezclando. Ahora la harina, el polvo para hornear y la sal.

Finalmente agregar la leche, la vainilla y la nuez picada, mezclar bien todo. Colocar en una charola mediana (23 x 32 x 5 cm.), hornear a 180°C por 40 o 45 minutos. Retirar del horno y dejar enfriar. Ya frío hay que recortar en cuadros. Servir, espolvoreando encima un poco del azúcar glass con ayuda de un colador pequeño. También pueden ocuparse moldes de figuritas o de panqués individuales, si los quiere más esponjosos agregue más royal. Puede acompañar con un poco de helado de vainilla, nuez, o el que usted guste.




lunes, 7 de febrero de 2011

Gelatinas primaverales




El detalle de novedad, en el búnker supongo, son unas gelatinas con mariposas.

Ayer me di a la tarea de estrenar unos cortadores, supongo que de pastas, pero para mis fines, sirvieron bastante bien.

No hacen falta muchas explicaciones, cualquiera puede poner a hervir agua y agregarle un sobre de gelatina de sabor. Para que las figuras queden mejor hay que usar menos agua que la que indica el sobre. Yo usé 3/4 de lt.

Para las figuritas, solo busqué un molde que me permitiera tener una capa de 2 cm de alto de gelatina y después a cortar desplazando ligeramente el cortador, con lo que se desprenden fácilmente las figuritas de la superficie del molde. Luego a colocar en moldes individuales. Preparar el otro sabor de gelatina y dejar que se enfrie a temperatura ambiente, vaciar en los moldes individuales y eso es todo. Solo es esperar a que terminen de cuajar.


lunes, 31 de enero de 2011

La maldita pre-primavera

Todavía no empieza, pero traigo los ojos de toro loco. Aunque no me he detenido a verle los ojos a alguien con cuernos. Eso dicen.

Tan bonito que iba creciendo. Pero creo que se me acabó la inmunidad diplomática que me otorgó el embarazo. Eh, no crean que el cuerpo solo tiene marcas de guerra, que no me detendré a ennumerar acá, es más, ni piensen en esas cosas de cuerpos voluptuosos ni nada por el estilo.
El punto es que para todas aquellas personas que padecemos alergias estacionales y permanentes, sabrán el numerito que significa un ambiente floripondio, lleno de pastos y animalejos llenos de pelos y polvo corriendo por doquier.
Ahora que pues uno tiene que convivir con toda clase de especímenes, ni modo de vivir en una cápsula de cristal, aunque no me falten las ganas. Pero lo más cerca que estuve fue cuando ví una cápsula en donde te podías dormir plácidamente y escuchar tu música favorita. No era un sarcófago, tampoco es para tanto.Por si tenían la ilusión de conservarme 3 metros bajo tierra en tan fastuosos empaques vayan olvidándolo, que para esa situación no planeo gastar un peso. A lo que me refiero es a un objeto de lujo, y cuando soltera pensé en comprarlo, vaya, ya era suficiente con vivir sola como para darme ese lujito masajeador. Aunque para masajes igual y se consigue uno por módicos precios, una torta y un refresco, a masajeadores prestos a consentir a cualquier dama Demasiado Ego. Bueno, en cuanto les conté emocionada a mis padres la maravilla de la tecnología que había visto en una expo de objetos para gente que quiere gastar en pro de su hedonismo. Me lanzaron tal mirada de "la hemos perdido" con la que comprendí que bien podría reconsiderar ese gasto e invertirlo en algo más terrenal.


Ahora, supongo que con mis nuevas necesidades, con un cuartito de 1.5 metros cuadrados me es suficiente, si tiene taza y lavabo se agradece. No es que venga aquí a desgarrarme las vestiduras, con mi papel de madre sufrida. Pero lo que nunca antes pensé hacer, que era leer libros en el baño, he probado que no está tan mal, cuando se trata de escapar del mundo. Y porque NADIE en su sano juicio pretenderá que te salgas. Porque nadie sabe lo que estás haciendo en el cuartito misterioso, aunque suponen que es una urgencia básica. Ciertamente es una necesidad básica el leer sin interrupciones, y sí, ahí me he ido a esconder cuando mis dos aliens me buscan. No, no soy la madre que sale corriendo al auxilio de la pareja cuando la cría hace un quejido. Camino despacito, como si fuera observando aparadores de las tiendas y me dirijo a la zona en donde nadie se atreverá a interrumpirme. Solo así mis libros vuelven a tener amante al 100%.
Afuera nada existe.

Si no leyera, porque disque no tengo tiempo, ¿con qué cara podría pedírselo a ella?. Así, a pesar de ella misma hago lo que en adelante verá que se hace por gusto y por afición, a pesar de todo y todos. No se puede ser alguien tan distinto a lo que te ha formado.

Ahora estoy nuevamente en el tema madre-hija. Pero verán, como dije al inicio, gracias al embarazo yo no tuve alergias durante más de un año, mucho menos episodios de asma. Ya se me acabó el veinte.
Hoy al retomar una novelucha que dejé inconclusa, me percaté de que el polvo minúsculo que desprendían sus hojas inmediatamente me inflamaron la conjuntiva de los ojos a la par de la aparición de otros síntomas muy familiares. Así que este asunto parece haber vuelto a mi normalidad previa a mi hija, con la salvedad que mi inmunidad con patas intenta evitarme el contacto con el polvo de los libros. Y yo encontré en el baño, mi cápsula de masaje y relajación de petatiux, insistiendo en las alergias.

martes, 11 de enero de 2011

Neurosis estética

Hace unos días, los planetas se alinearon y reiniciaron actividades en la guardería de mi amita. Así que aprovechando el tiempo, fui a una peluquería laquesea que me pudiera atender en ese breve lapso sinquehacer, porque no estoy como para andar haciendo citas con mi estilista preferido.

El caso es que ya bien acomodada en el sillón, una chica que hablaba un poco ansiosa en su celular, hacía unos minutos en la entrada del changarro, decidió al fin alaciarse el cabello.

No sé de qué calibre tiene que ser el desnivel de serotonina que cargan algunas mujeres. Lo peor del caso es que casi siempre la neurosis es fémina. Aquí recuerdo el por que tengo varios buenos amigos y amigas pocas.
Volviendo al punto. Al minuto 3 de escucharla yo ya quería que acabaran pronto y poner tierra de por medio. Ni siquiera era conmigo el asunto pero me resultaba incómoda su presencia, su actuar, su hablar. Me daba el efecto reversé que pocas personas logran despertar en mí cándido corazón.

Trataré de describirles, por si se la topan algun día.

Exigió que el estilista en cuestión pusiera manos a la obra, mientras colgaba su llamada al teléfono, sonríe y diciendo, era otro inútil... de antemano el estilista sabe que ya le dieron un raspón).
Relató que los reyes magos no le habían traído nada, a pesar de que les pidió un novio. Son Reyes, no santos.
En cambio su hija había salido rayada, de haberlo sabido ella ni gastaba en comprarle nada. Ok, es práctica. Pero tenemos otro detalle. Soltera con hija, no es imposible encontrar novio, solo un poco más difícil, que a estas alturas es lo de menos, viendo el geniecito que se carga.
A ver si ahora sí hace un buen trabajo con el planchado de pelo. Eh inútil?
Nadie en su trabajo la merece. Ignoro en lo que trabaje, la pinta no ayudaba mucho y seguramente sí está subestimada empezando por ella misma.
En un momento, una cana hizo su aparición y se desató el grito histérico ordenando que la exterminaran, hubo como 10 minutos de charla alrededor de la cana aderezada con una dosis extra de histeria.
El copete no le quedaba como que unos cuantos pelos quedaban saltones, otra vez la histeria. Con esa cara y ese cuerpo, ya hasta la estaba empezando a justificar.

Para ese momento a mí me preguntaban si me ponían cera o aceite en el cabello.... así nada más, y acto inmediato pagué y huí.

Es extremadamente raro que alguien me desagrade en los primeros 3 minutos, vaya que sí me he topado con gente realmente tóxica, lo cual suelo tolerar y capotear lo más posible, salvo que lleguen a límites en los que es mejor dejarles fuera de mi mundo. Pero hay cierto comportamiento que me resulta inadmisible, ni siquiera son las palabras altisonantes que reconozco que hay quienes las dicen con gracia. Es el conducirse sin el menor respeto hacia quienes les rodean lo que me fastidia, me taladran los oídos con sus exigencias histéricas y no puedo evitarlo, me alejo lo más pronto posible.


Seguramente buscaré otra peluquería cercana, y espero tener mejor suerte. Para peladas no gana uno.
Lo bueno es que nadie de las que lee acá se comportaría así.

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