martes, 5 de octubre de 2010

Déficit de atención por dispositivos móviles

Impulsada por el acompañante, hoy llevé a la acompañantita a las vacunas que corresponden a los 2 meses, con ligera premura. Corrimos con suerte, el centro de salud de la zona queda muy cercano al búnker, aún así nos fuimos en coche ya que aunque google maps sea una maravilla, no es lo mismo ir cargando a la pequeña sin tener bien contemplada la distancia.

Así que llegamos y no se veía mucho movimiento, desde afuera. Ayer me enteré que es la semana nacional de salud, y me esperaba un gentío poniendo en orden sus esquemas de vacunación. No estuve tan errada, ya en el interior del lugar, había una raza. Niños con y sin mocos, madres adolescentes, embarazadas felices y pesándose. Lo mismo de siempre, en un centro de salud hay quienes trabajan y otros que no, algunos a gusto y otros por cumplir un horario deseando que ya acabe su tortura. Me fui de recepción a ventanillas preguntando, y así, dí hasta el archivo donde me dieron mi ficha. #56.
En el hoyo!

A grito pelado, luego de varios minutos de una puerta vocean el número 23... con lo cual se activó mi chip zen. Acomodada en una silla, me dió tiempo suficiente para observar meticulosamente a toda la flora y fauna del lugar.
¡Qué diablos!, durante todo el tiempo que estuve en la sala de espera, en el interior de una especie de oficina había una persona en su escritorio, quien se mantuvo entretenida en cortar plástico adherible. Bastante útil por lo que se ve, y trascendental para el desempeño del lugar.

La del archivo, con jeta, todo el tiempo. Las fichas improvisadas apenas las garabateaba.
Unos recién estrenados médicos, alguno con la bata un poco pequeña que seguramente tuvo mejores épocas en sus primeros años universitarios. Otro más por ahí entretenido haciendo encuestas a la que le veía dentro de sus parámetros, que ignoro cuáles eran. De repente llega un mancuerna de enfermeras cargadas de cajas con desechos, supuse que venían de haber vacunado en las escuelas o a algun grupo de chamacos inocentes que hoy les tocó perder bajo sus manos.

Ahí seguíamos, esperando pacientemente. De repente se me acercó una señora joven y me dió su ficha, #35 porque ella ya no pasaría. Agradecí el detalle y seguí esperando. De la ficha 23, pasaron a la 25 en ausencia de la 24, varios, muchos minutos después salieron por la siguiente víctima: la ficha 26, 27, 28...34, no estuvieron... 35, y ahí era nuestro nuevo turno. Así que no demoramos mucho en pasar, en contra del pronóstico inicial.

En términos generales la atención fue buena. ¿No les he dicho? tengo cierta aversión por l@s médic@s que se colocan el estetoscopio al pescuezo. Sobre todo cuando se nota que no lo manejan con destreza y es más ornamental que herramienta de trabajo.
Adentro del consultorio de vacunación, había 2 individuas de blanco, supuse que eran pasantes de enfermería, o médica la que tenía el estetoscopio al pescuezo y en la mano su celular.

He aquí el punto del blog. Enajenada es poco para el estado en el que estaba la chica. Durante el tiempo que esperaba a que anotaran los datos de mi peque y los míos, la joven nunca soltó su celular tecleando, de repente preguntó qué vacunas debía preparar... y seguía embobada, vaya, dilatando lo más posible el momento. Ignoro qué tan importante sean sus intercambios de información, pero bien pude imaginarle escribiendo en twitter, o en fb. "Hay mucho trabajo, pero ya tengo hambre, en unos minutos me voy por mi torta".

Sinceramente, me daban ganas de tomar su juguetito y tirárselo a la basura, amén de regalarle un soplamocos para revivirla.
Sin duda las herramientas de comunicación son mucho más entretenidas ahora, pero es una falta de respeto ante quienes nos rodean, si en vez de centrarse en su trabajo, dilataba su desempeño mientras se mantenía enviando sus textos, los cuales, dudo mucho que sirvan para contribuir al próximo ganador del premio nobel de medicina.

Un claro caso de déficit de atención provocado por dispositivos móviles.

¿Será la nueva epidemia?

Al menos, las vacunas eran corroboradas y administradas por la enfermera en jefe, para no caer en errores de distracción por la susodicha.

Lo cierto es que cada vez es más común este tipo de distracciones voluntarias. Creo que gran parte de este tipo de usuarios no se percatan de los riesgos en que pueden caer o provocar debido a la enajenación en un dispositivo móvil, cuando deja de ser una herramienta de comunicación y se convierte en una isla, un espacio virtual en el que quedan atrapados sus sentidos y pensamientos.

¿Quiénes de mis amigos y parientes ya cayeron presas de este nuevo mal?

Desquítense y regálenme una black berry pues.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Gari (jengibre encurtido)



Un complemento indispensable para el sushi, y que al menos yo no lo he encontrado ya preparado fácilmente. Salvo que tengan un proveedor de comida oriental. En aquellos lejanos tiempos, allá por mis rumbos de la fuente de la Diana cazadora, sobre la calle de Sevilla, había una tienda coreana en donde podía encontrar el jengibre encurtido listo para llevar y a un precio bastante accesible. Nunca pensé extrañar a los coreanos.

Ejem, pero tampoco es cosa del otro mundo, y si no lo venden, se consigue bajo propio riesgo.

Es muy fácil realizarlo, a continuación coloco los ingredientes que son a tanteómetro.

Ingredientes:
200 gramos de jengibre
media taza de vinagre de arroz
1 cucharadita de azúcar
1 a 2 cucharadas de sal de mesa

Procedimiento:
Lavar y pelar el jengibre. Cortar en rebanadas muy delgadas. Luego salar, y secar, ayudándose con toallas de cocina, y posteriormente poner las hojuelas saladas a desecar en el sol unas horas. Una vez que están listas las hojuelas, se colocan en un frasco de vidrio lavado y de preferencia esterilizado. Verterles una preparación con vinagre de arroz con azúcar disuelta, calentado un poco sobre la estufa, se coloca caliente sobre las hojuelas y se cierra el frasco.
Dejar reposar en el refrigerador unos días, al menos 3-5 y ahora sí, está listo para degustarle junto a sus makis. Dicho sea de paso, este jengibre queda tal como lo he comido en otros lugares y mejor que el que compraba hecho. Ya me dirán qué tal les quedó.





* Reclamos en la ventanilla que abre de 2 a 3 de la mañana, sea paciente si no le responden inmediatamente.

martes, 7 de septiembre de 2010

Se solicita asesor de imagen

Casi no veía tele, ahora la veo poco, entre una toma de leche y cambiada de pañales, olvido el tiempo que transcurre y pongo mi televisión-reloj para orientarme.
Gracias a eso, me he divertido viendo comerciales de Peña Nieto. No se espanten, todavía no me pongan la camisa de fuerza. Pero de verdad que es jocoso ver al fulano, trepado en un coche, que uno supone lleva chofer. Hablando con cara de "estoy trabajando duro por ustedes". Sin duda es físicamente atractivo, pero la producción que trae atrás le hace parecer actor de televisión. Ya trae las tablas, o es por rebosamiento.
Aunque al igual que en su anterior campaña, que ahora está desde sus informes de gobierno, pero con amplias expectativas hasta el 2012, no reparan en gastos en publicidad, tan solo he visto sus comerciales en tv, youtube, y redes sociales, amén de sus viajes a los otros estados como "apoyo" a candidatos en las pasadas elecciones.

Don Copete en anuncios de youtube.

Un día de estos, si me candidateo a algun puestazo público que no sea de quecas, creo que deberé contratar a sus asesores de imagen, mínimo para que me den la marca del gel que usa el fulano y no despeinarme por mucha lágrima y cara de compungida que ponga cuando les diga que tan del carajo estamos.

Al menos ahorita, me conformo con un peinado de salón, bueno, de perdida un alaciado express.

jueves, 29 de julio de 2010

Chuletas de cerdo en salsa de mango y ciruela

Lo que hace el ocio.

Blogs!


Les dejo un experimento, receta. Dado que no me han podido llevar al supermercado, tuve que rascar en el refri y la alacena. Lo cual demuestra que el hambre es buena consejera.


Chuletas de cerdo en salsa de mango y ciruela



Ingredientes para 4 personas.

4 chuletas ahumadas
Aceite de ajonjolí.

Salsa:
La pulpa de 1 mango, en esta ocasión utilicé la mitad de un mango petacón.
6-8 ciruelas pasas deshuesadas
1 chile chipotle en adobo
media cucharadita de ajo
3 cucharaditas de catsup
pimienta y sal al gusto

Se licúan todos los ingredientes de la salsa, con media taza de agua. Reservar

Freír las chuletas en el aceite de ajonjolí, se retiran del fuego, ahora sofreír la salsa previamente colada, comprobar el punto de sal, dejar que suelte el hervor y reincorporar las chuletas, tapar la sartén y dejar hervir por unos minutos.


Mi guarnición fue de papas con orégano para ello solo necesitan:

2 papas grandes cortadas en rodajas
orégano al gusto
un chorrito de aceite de oliva
media cucharadita de mantequilla.

Se calienta la sartén, agregar el aceite, después la mantequilla, una vez derretida se introducen las rodajas de papa, un poco de sal y orégano. Tapar y cocer a fuego muy bajo, dar eventualmente una vuelta para que se cuezan de forma pareja. No lleva más de 5-7 minutos y tendrán sus papas listas para servir.


Buen provecho, y si esto no es comida rápida y fácil, están en aprietos.

miércoles, 28 de julio de 2010

Frases por doquier


In God we trust


Alentador, ¿no?

Sobre todo cuando es el letrero que luce un microbús en su retaguardia. Desde el taxi, veía subir y bajar pasajeros en esa unidad. Sinceramente, como usuaria, esa frase me desalentaría un poco, sin embargo, está en lo correcto: hay que tener fe en todos los entes divinos cuando uno es pasajero de ciertas unidades de transporte colectivo. También no sería muy lejano pensar que el conductor traiga justo en el tablero, en letras de color oro, otra frase del estilo "diosito, cuídanos"... del conductor. Así uno se siente protegido.

La mente es extraña, bajo el pensamiento mágico que nos protege imaginariamente de todo peligro.

En fin, hacía ya un tiempo que no me regocijaba con letreros de ese tipo, y no es porque hayan pasado de moda, simplemente había dejado de observarles. Es más común entretenerse en ellos cuando se viaja por carretera, cuando a vuelta de rueda uno mata el tedio viendo las placas del camión de carga, o el tráiler de doble remolque. En la ciudad, es más difícil, lo común es encontrar toda clase de oraciones religiosas o alusiones a Dios o a la virgencita plis.

Aunque también, al menos en los taxis que acostumbro, y ya les había contado, hay uno que es fanático de las chivas del guadalajara. Así desde antes de que uno aborde su vehículo al frente dice CHIVAS. Para irse dando idea del color de la camiseta. Por dentro un baloncito y un tapiz, más el colguije con la playerita de los jugadores. Fans de pura cepa.

No sé, ahora con lo de la paginucha de FB, y que por cierto, ya van 30 despistados, agradezco el ocio. Tal vez debiera pensar en enviarles su playera, y no desentonen junto a otros fans.





Ahora que con estas páginas que permiten diseñar playeras online, como www.spreadshirt.es, igual terminan agregándole un "virgencita plis" en la retaguardia, por si tienen que subirse a un camión, o en caso muy remoto, por haber osado hacerse fans de este bló.

viernes, 23 de julio de 2010

Un click aquí y otro por allá

Ya le dí en la maraca a mi blog.

Mmmh ví que blogger cuenta con un nuevo editor de plantilla y ya le dí uso. Sí hay respaldo, pero la verdad mi anterior plantilla ya estaba tan manoseada para truquillos que ahora ya ni siquiera tienen gran ciencia, casi todo lo da blogger en un click.

Si ya lo decía yo, debí irme a la peluquería si quería algun cambio.

Mientras me ambiento a esos tonos azules, podré entretenerme en ver qué cambios importantes hubo.

Aunque ningun cambio viene mal, estoy abrigando la esperanza de que mis incómodos vecinos en estos momentos se estén mudando. O ese camión de mudanza me los ata varios años más a mi lado. El señor mal encarado, podrá dejar libre mi estacionamiento. Que ahorita no lo uso, pero para cuando lo use nuevamente preferiré ocuparme solo en mi acompañantita que en ir a pedir por favor que me dejen salir de mi casa.

No es por nada, pero no es lo mismo quedarse en casa a echar la flojera que quedarse en casa forzosamente a echar la flojera porque ninguna otra opción aplica. Ya ni los taxistas me quieren llevar si no les digo antes cuánto me falta para parir. Aplica como discriminación?. O yo debería exigirles su curso de paramédicos por si requieren hacerla de parteros?
Mi única salida el día de hoy fue a unos estudios de rutina, y la recepcionista del laboratorio me hizo la pregunta obligada de los últimos tiempos. ¿Cuánto le falta?. La "tranquilicé" diciéndole que como 2 semanas, y me responde un "con razón se le ve cansada ya".
Uh????????????

Yo que iba recién bañada, perfumada y hasta peinada. Con mi sonrisa a todo lo que da y ¿ya me veo cansada a las 8 de la madrugada?.

Triste y alicaída regresé a preparar pozole, caray, cansancios a mí!!!
Ni que me estuvieran vigilando, además, mi siesta de la tarde solo fue como de media hora.


Ya me urge andar de pata de perro, nuevamente.

O mi blog empezará a sufrir más cambios.

domingo, 18 de julio de 2010

Consejos S.A.


Para estas fechas, cuento ya con una colección inmensa de consejos acerca de maternidad, parto y puerperio; desarrollo de los 0 a 3 años. Lactancia fácil. Pañales difíciles.

No soy alguien que se moleste, ni neurotice porque me toquen la panza de embarazo, peor sería que intentaran tocarme las pechugas de lactancia!. Tampoco me irrita que me reciten su técnica más avanzada de puericultura, o sus experiencias en nacimientos de bebés. Incluso, tomo como un reto a mi paciencia, cuando me interrogan sobre si nacerá por parto o cesárea, no por la pregunta en sí, sino por el juicio posterior a la respuesta que dé. Lo veo muy sencillo, cada quién dice lo que se le ocurre, yo trato de escuchar con mesura y sensatez, o sea, en un tiempo limitado se les escucha pero no puedo chutarme todas sus historias porque también tengo cosas que hacer y lo más importante, la promesa de un mundo mejor existe, porque de todos modos haré lo que se me dé la gana. Sin duda hay perlas de la sabiduría ambulantes.


El acompañante se ríe junto a mí cuando le cuento mis peripecias recibiendo consejos al por mayor. Insiste en que me han de ver con fallo. Estamos fallos diría yo. A la mera hora ya veremos como solucionar nuestros problemas y retos como nuevos padres.
Hace unos días, bajé a la recepción de la clínica donde trabajo, para documentarme con el formulario que había rellenado previamente mi siguiente paciente. Y una persona que iba por otros asuntos, aprovechó para preguntarme la edad de mi embarazo. Con lo que se abrió la puerta a los consejos no pedidos, yo no sé como le hacía para hablar tan rápido sin respirar. Por un lado agradezco la buena intención, un curso flash de embarazo, crianza, y tips para recuperar la figura en 3 minutos, no es nada fácil. Por otro lado, yo buscaba un resquicio para escabullirme, porque no estaba en un parque, sino en mi trabajo y con pacientes por atender. No hay más que cortar por lo sano.

Lo mismo en mis historias de taxi, aunque una quiera platicar de otra cosa, la pregunta que siempre escucho es la edad de embarazo. Me preocupa que les preocupe. ¿Tan amenazante me ven?. Les entiendo, pero ya que les tranquilizo diciendo que aún faltan poco más de 2 semanas, porque eso debe tranquilizarles supongo. Paso seguido, me refinan sus experiencias paternales. Todos y cada uno de sus hijos, su llegada al mundo, peripecias en clínicas del sector salud y particulares. El asunto de los pañales es algo que cobra vida propia, por lo visto deja huellas imposibles de borrar en quienes lo han vivido. Total, la dejada y consejos por el mismo precio.

Habrá gente que evite tales episodios, con toda seguridad. En ocasiones la buena voluntad está plagada de desatinos, mitos, y no necesariamente lo que le funciona a esa persona en su experiencia le funcionará al resto del mundo, de hecho la mayoría de veces así ocurre. Yo dejo que la gente fluya, no les quito el gusto de expresar sus ideas y vivencias, ya que también es una forma de conocerles. Cuando los consejos son totalmente fuera de toda razón, mínimo agradezco su buena vibra. O cuando creen que me dirán lo que obligadamente DEBO hacer, solo sonrío. No les cambiaré su sentir, ni tampoco hay para qué romperles el corazón diciéndoles que no me importa cuanto se procuren, desde hace años tomo mis decisiones de acuerdo a mis conveniencias.

Imagino que mis consejeros al acecho podrán ya descansar, o me verán poco porque ya no circulo por las calles. Mis salidas se han limitado.
De los pendientes importantes para esta semana están el superar esta versión de mocos y lágrimas que ni es gripa ni tuberculosis, pero no termina de quitarse. Hacer un trámite para el seguro de gastos médicos. Preparar un pastel para el cumpleaños de mi acompañante. Acudir a la cita semanal con el ginecólogo. Y seguir en la calma chicha.

No se apure, desembuche su consejo si tiene ganas de hacerlo.



Foto: Cambiemos el mundo, por Jaume d' Urgell, en Flickr. Usada bajo licencia Creative Commons Attribution Non-Commercial 2.0 Generic.

sábado, 17 de julio de 2010

X files


La vida está llena de sorpresas, basta abrir el refrigerador para constatarlo.

Desde hace unos meses, me percaté de una extraña conspiración. Claro, hay que darse su importancia. No es un detalle casual. Es que para fomentar conspiparanoias, he visto una cadena de acciones, todas encaminadas a demostrarme que los tetra pack pueden convertirse en un arma letal.

Hasta hace unos años, los jugos y leche envasados, venían ya en caja, habían pasado la faceta de frasco de vidrio y dieron paso a la modernidad, ahorrando espacio y facilitando su almacenamiento. Uno solo tomaba unas tijeras, o cualquier otro objeto cortante, incluyendo los dientes dependiendo del gusto o prisa. Recortaba sobre la línea punteada, que suele ser el área más difícil de rasgar, y ya estaba, para guardar, hacía un doblez y a rogar porque durara unos días el producto, guardado en el refri.
La gran desventaja es que ese cierre era mucho menos hermético que la modalidad actual. Una tapita muy estética que en un click abre y cierra manteniendo con mejor sabor su contenido.
Pero ahí es donde se retuerce todo el asunto. Cuando la delgada lámina de aluminio que protege el interior, nada más no se abre como se supone que debería hacerlo. Y parece que a mí me tocan todos los envases con defecto. Lo de menos es abrirlo a la mala, empujando con un dedo, o ayudándose con un cuchillo. Lo peor es que un fragmento del metal se vaya en un buche.
Experiencia nada recomendable y por demás espeluznante.
Haciéndole caso a Murphy, justo me ocurrió en el peor momento posible, en el que tenía que tomar varios medicamentos y ahí voy, enfilando los botes y cajas de pastillas para ir en orden y no terminar tomando un medicamento doble vez y obviando otros. Pues en esas estaba entretenida, cuando sentí que algo me lastimó la garganta, no había mucho que pensarle, se me fue un pedazo del tetra pack al gañote, junto con el jugo y la pastilla.
De primer impulso quería darle efecto reversé, pero si ya había pasado para qué regresarlo? con riesgo de expulsar todo el pastillerío o cosas peores. Por supuesto que aflige pensar que daño tóxico pueda causar, al combinarse con el jugo gástrico, pero pues no quedó de otra que rogar porque el fragmento de fierrito algun día recorriera el mundo, siguiendo todos los caminos necesarios para llegar a los drenajes profundos.

A partir de ese episodio, nunca más le perforo sin poner especial atención en evitar que pequeños fragmentos metálicos caigan al interior. Si lo de tragaaldabas es solo un dicho, pero no hay por qué hacerla de faquir sin vocación.

jueves, 15 de julio de 2010

Aaaaaaarrancan

A descansar.

Ufff ya no veía para cuando llegaría el día de ayer, marcado en mi agenda como último día de trabajo, o inicio de mis vacaciones. Las cuales no tendrán playa, ni vodka con ginebra, tacos de pibil o mi vuelve a la vida.
Pero ya me urgía no tener que ir.
Aún ni se en qué me voy a entretener, o mejor dicho, en qué orden, y la expectativa de que tal vez puede ser 1 día o 15 de descanso me dispara la taquicardia.

Diría el acompañante que si por mí fuera yo ya estaría afuera del hospital, con mi maletita al hombro, esperando que me llegue la hora. Tal vez. Prever es una palabra clave.

Tenía toda la intención de pasar ayer por una colección de canciones infantiles, canciones de cuna y aprendérmelas para estos días. Pero como todo cierre de temporada, atiborrado y con el caos sublime. Me doy de santos de haber podido tomar un poco de agua en ciertas pausas y comer apresuradamente una torta de jamón. Ojalá el acompañante incluya esa nueva librería El sótano en nuestras diligencias del fin de semana. O sobre aviso no hay engaño. Traigo en mente una canción de Olga Guillot. A partir de la noticia de su fallecimiento, ocuparon de música de fondo esa canción y ahora se ha quedado dando vueltas en mi rocola.
Como si la pequeña requiriera dosis tempranas de intensidad y dramatismo. De cualquier modo les tendrá por sí sola.

Y bueno, ya ni las historias de taxi. Por cierto, la semana pasada a la salida de la consulta con mi médico, tomé uno para regresar al búnker. Maldito gandalla. Me cobró 70 lucas.
De todos modos le iba a pagar, pero le manifesté que su tarifa era excesiva. En otro momento podría haberme esperado pacientemente a que apareciera otro, o averiguar si hay transporte colectivo por esa zona, pero no, era el único a la redonda, y yo bufando, el tipo pensaría acertadamente, que esta gorda no está en posición de negarse. Encima quiso tomar una ruta extraña, la cual le tuve que redirigir, vaya, no tenía por que hacer más largo el viaje solo para justificar el cobro. Ha sido de las pocas veces que evito platicar con alguien, y encima luzco mi modo cortante. Al menos ha sido el granito en el arroz, del resto de taxis que he tomado en estos días no tendría queja alguna.

Eah, ya nos llegó la hora de desayunar unos huevos con tocino. Y de dejarnos consentir por mi asistente.

miércoles, 30 de junio de 2010

Historias de taxi III

De vuelta al uso de taxis, ágilmente me hice de los teléfonos del sitio cercano al búnker.

Jugada magistral. Hasta que llamé hoy para evitarme la fatiga y que pasen por mí directamente. Me responden de "la central", una voz femenina la cual pide un 16-20, apenas y se escuchaba un leve chrrssss, y una respuesta corta ininteligible al otro lado de su radio, o lo que supongo era su equipo de radiocomunicación con la red de taxistas. Finalmente me responde, mmmmh creo que van para allá.

Aclaré que llamaría en 5 minutos nuevamente en caso de que no llegara alguna unidad. Dicho y hecho, con mis triques en la puerta, ni un alma pasaba. Marqué nuevamente, y como al inicio empezó a preguntar si alguien podía ir. Estando el sitio de taxis a una cuadra del búnker mejor me enfilé con todo y chivas para allá, justo estaba avistando desde la esquina si había alguno, cuando hizo su aparición el comisionado para mi viaje.

Pura modernidad. Si estuviéramos en los años 70.

Lo realmente valioso es que son caras conocidas, dado que anteriormente requería de sus servicios con frecuencia, lo malo es que de varios de ellos ya me sé sus historias familiares, ahora solo les doy continuidad.
En estos días, actualizados como están de los acontecimientos de la ciudad, puede uno hasta preguntar la preferencia electoral de sus usuarios. Con las elecciones que ocurrirán este fin de semana, donde sinceramente espero que pierda uno de los candidatos. Ya no digo que gane fulano porque tampoco me inspira, nada más con que no gane el peor. Y así se va uno enterando, que si el candidato tal es Guatemalteco, o que ese político tan sonado tiene un amor juvenil con una chica de 17 años, las referencias escolares que se resumen a actividades porriles; mitos y leyendas a las que uno puede dar o no crédito, pero sin duda entretienen. Los pequeños detalles que no aparecen en los CV ni aparecerán en un debate público.

Todo por 25 minutos de viaje.

domingo, 27 de junio de 2010

Gelatina Mosaico


Nada más sencillo y rico que una gelatina.
Aunque ciertamente las gelatina mosaico son ligeramente más complicadas que hacer de un solo saber, pero nada para espantarse.

Cuenta la leyenda que la proteína que contiene la gelatina es muy buena para el organismo, sobre todo la piel, huesos y ligamentos.
A mí me gusta comerla regularmente y en las siguientes semanas me servirá de apoyo psicológico, por si sale alguna estría en mi tan cacareada barriga, pensaré que pudo haber sido peor de no haber consumido la gelatina y agua necesarias.


La receta no tiene gran chiste. Eso sí la gelatina de leche, me quedó deliciosa ahí se las dejo por si les sirve para esta gelatina o para otra.

Va toda la preparación y ahí toman lo que les agrade.

4 paquetes de gelatina de sabor (elijan y pónganse creativos, jueguen a combinar colores)
600 ml de agua para cada paquete de gelatina.

Calentar cada tanto de agua hasta que ebulla, agregar un sobre de gelatina de sabor, retirar del fuego, agitar para disolver perfectamente bien la grenetina.
Hacer lo mismo para cada sobre. Colocar en recipientes cuadrados y guardar en el refrigerador hasta que cuajen.

Una vez que se tienen las 4 gelatinas cuajadas, proceder a preparar la gelatina de leche.

Ingredientes:
1 lata de leche condensada
1 lata de leche evaporada
200 ml de crema
un chorrito de vainilla
3 cucharadas de grenetina (o 4 sobres de 7 g, la encuentran en el super en varias marcas, o a granel en tiendas de materias primas para repostería)
media taza de agua para hidratar la grenetina

Iniciar mezclando la grenetina natural con el agua para hidratarla, colocar en baño maría para que se disuelva.
En la licuadora colocar la leche condensada, leche evaporada, crema, el chorrito de vainilla y finalmente la grenetina ya disuelta, licuar hasta que se integren bien todos los ingredientes.

Ahora cortar las gelatinas de sabores directamente en los moldes, es más sencillo retirarlos que intentar sacar todo el bloque y cortar afuera. Verter todos los cubos de gelatina de colores en un recipiente grande y procurar revolver los sabores uniformemente, finalmente vaciar la gelatina de leche. Dejar enfriar durante unas horas.

viernes, 25 de junio de 2010

Llamadas telefónicas

Ahí sigo, con mi relumbrosa barriga.

Sin más preámbulos les contaré lo del día de hoy.

Estaba muy a gusto, dormitando una hora más de sueño, luego de las necesarias interrupciones que da la vejiga recientemente convertida en brincolín de mi pequeña. Hasta que sonó el teléfono.
Con la alegría que eso conlleva, por supuesto. Que te hablen para decirte que hablan de Banco Santander, perenganita de tal, y han dado tu número telefónico como referencia para su clienta fulana.
Luego de responder amablemente que no tengo ni idea de quién se trate, me pregunta el parentesco que guardo con la fulana. Mta, no sé por qué insisten en poner a prueba mi buen humor, y con esas preguntas les juro que es difícil mantener la calma. Nuevamente le respondí que NO tengo idea de quien se trate, en mi vida había escuchado tal nombre.
Así que me pregunta a qué colonia llama.
Uh?
Ya es inevitable encamoronarse. Ok, haciendo un esfuerzo sobrehumano, le respondí que no podía proporcionarle dato alguno.
Así que como respuesta me preguntó la razón, si ya me había dicho de donde habla y quién era -¡ah bueno!, ¿cómo que no quiero decirle la colonia solo por seguridad?. Sí, así de ingrata soy.

Pues no me convenció, así que su último recurso fue decirme que la llamada estaba siendo grabada y que ahora me llamarían durante todo el día.

¡Gracias por avisarme del hostigamiento al que seré sujeta!

A primeras luces, esas llamadas no generan confianza, si una empresa habla para confirmar una referencia de un cliente suyo y les responden que desconocen a su cliente lo lógico es que a la persona interesada le soliciten otra referencia viable. Pero en cambio si suponen que luego de la llamada número 100 uno va a conocer a la persona algo no les gira bien en la cabeza. Menos aún cayendo en tácticas de terror.

Por otro lado, si se trata de una artimaña más para obtener datos para una posible extorsión, ya si no funcionó a la primera ¿para qué insistir?.

sábado, 5 de junio de 2010

El maravilloso mundo de las gordas


Un buen día, ví con tristeza que 3 prendas de mi ropa habían sufrido daños, por culpa del acompañante. Lo cual en otra temporada habría sido doloroso, pero no con la magnitud que amerita en estos tiempos. Todavía como tratando de hacer menos grave el asunto, me consuela diciéndome que tengo los clósets llenos de ropa, ¿qué me apura?. ¡Bendito hombre que duerme sin pena que le acongoje!
Pues cero canicas, a mí sí me puso en graves aprietos.


¡No tengo qué ponerme!, se ha vuelto la frase más recurrente en mi diario transitar. En un inicio, busqué entre mi vestuario, la ropa holgada que fácilmente ayudaba a cubrir mi crecimiento uterino. Con ansias locas pasé a la ropa de maternidad. Hasta que descubrí lo acostumbrada que estaba al tener muchas opciones y colores para vestir, donde elegía en base a mi ánimo, el clima, mi percepción del vestir acorde a la hora del día y tipo de evento, y caprichos. Ahora, el vestuario reducido solo me permite escoger entre muy pocas prendas, más por necesidad y no salir en traje de Eva que por otra cosa.
Y aún así, una blusa blanca de maternidad que tanto me gustó al inicio, dejó de ser útil cuando dejando asomarse al ombligo comprendí que su tiempo había llegado a su fin. Así se han ido sumando muchas prendas, de las holgadas, de aquellas grandísimas en otros tiempos. Se van reduciendo, ya en unos días cumpliré 7 meses de embarazo y a este paso llegaré como retrato al nacimiento.

Lo de menos sería ir a comprar ropa y ya está. De hecho al inicio, pensé que procuraría por todos los medios ser prudente, y no malgastar en ropa que solo quiero usar estos meses.
La triste realidad es que la oferta de ropa de maternidad en donde vivo es escasa y la mayoría mala. Así en mi peregrinar de prendas las encuentro pero con telas de estampados horrorosos, cortes y diseños que a nadie favorecen, y por si fuera poco, algunas a precios realmente fuera de sí. ¿Cuánto es caro? preguntaba, sintiéndome rica y digna, más presa por la desesperación.
Y así entraba a los vestidores con 10 o más prendas, para salir molesta porque ninguna me había gustado como lucía. Atención diseñadores de ropa, ¡he ahí una gran ventana de oportunidad!


Antes, antes, me encantaba ir a las tiendas, lo de menos era comprar algo lindo que me gustara, el probarme era mero trámite. Incluso, he sido de las favorecidas con un cuerpo de pobre que si me regalaban alguna prenda era casi seguro que me quedara a la perfección.

En la reciente visita de mi madre, también nos fuimos de compras, solo que ahora me quejé amargamente, a lo cual me respondió: "Ahora ya sabes lo que sienten las gordas".

Del nabinsky. ¿Cómo pueden ir por la vida así?, amén de todos los problemas de salud que acarrea la obesidad, y nadie apoya la anorexia ni la bulimia que son tan graves como la misma obesidad, pero al menos por pura vanidad, debería haber más gente preocupada por estar en su peso de acuerdo a su estatura, lucir su cuerpo en vez de buscar ocultarlo tras metros de tela.

Si ir a las tiendas de ropa significa no tener más opción que 1-2 prendas que parecen sacos de papa, a cualquiera se le quitan las ganas de ir hasta no tener el cuerpo que quieres, inmediatamismo inscribirse en un gimnasio, pagar un nutriólogo y regresar victoriosa a los almacenes para que nos muestren las tendencias de temporada, seguras ahora sí, de encontrar lo que se quiere y guste, y no lo que te dejen.

Al menos mi gordura, es transitoria, o tengo todo el propósito de volver a usar mi talla anterior. El optimismo a todo lo que da.






Foto: Malformaciones del lenguaje/malformations of the language, por pulguita, en Flickr. Usada bajo licencia Creative Commons, Attribution-Share Alike 2.0 Generic.

martes, 1 de junio de 2010

De blogs y otras andanzas

Ah pues ya saben que escribo por aquí, allá y acullá. Aunque también lo sospechan, últimamente publico poco, y varias anécdotas se me van quedando en el tintero. A duras penas y pude contar la del señor de grandes aguacates. ¿Ya les dije que huyo de los que hablan por teléfono celular mientras conducen?, si de por sí no les jala bien el neuronaje, con un celular o radio disminuyen su nivel de atención, que hasta un borracho parece más sensato al volante. Aunque yo prefiero mantenerme lo más lejos posible de cualquiera de esos especímenes al volante.
Ya en reuniones, los borrachos son amigables, los que se aislan solo por hablar por teléfono, siguen siendo igual de antipáticos.
Luego de un lleguecito que me dieron, quedé medio ciscada al manejar, vaya el estar parado en el tráfico te expone a que alguien distraído NO frene y haga una carambola. Y mi egomóvil apenas tenía 15 días salido de la agencia. Afortunadamente no fue nada grave, solo el coraje y el susto. Mucho coraje, ¡maldición!. Bueno pues el trauma me hace no descuidar por todos los flancos y analizar patrones de desplazamiento de los conductores suicidas. ¡Abran paso al borracho, al neurótico, al frustrado corredor de fórmula 1, al puberto con coche de papá, y a los taradetes que hablan por celular o radio móvil!. Porque a ese tipo de entes, hay que dejarlos ir, y procurar mantenerse lo más lejos posible.Curiosamente, una vez que he ido disfrutando el manejar, a pesar del solazo desértico, sé que se me acaba el veinte por una temporada, supongo que Junio es el último mes para andar ruleteando, porque lo que sigue es esperar en casa a que mi acompañantita se ponga más guapa y salga a guiñarle el ojo a todos sus contemporáneos.Pasando a la actualización más actual. Estoy voluminosa y rozagante, luzco mi barriga como nunca, aunque siento que me traen el pellejo estirado todo el tiempo, respiro a medio tanque, ya no puedo ejercitar la joroba porque con unas patadas me recuerdan que mantenga la espalda recta, o lo que es lo mismo, ¡la panza no es recargadera!. Recuerdan que empecé hablando sobre blogs, bueno, hoy tengo la buena sorpresa de que por ahí tengo mención en una especie de tutorial para aspirantes a blogueros. Visiten El diario de la nueva era: bienvenido al blog, que elaboró Cris Mendoza (alias Lata), para la edición de Junio de Siriusfem. Vayan, lean, aprendan y muéranse de envidia. Agradezco la categoría, es un alivio saber que este blog no es un valle de lágrimas, o las aventuras de Amarga López.


Ahora abriré la ventanilla de quejas. Sí, sí, acepto reclamos, no he venido a pararme por acá como para recomendar que sean constantes, o que respondan a todos los comentarios que reciban. Hasta mi cinismo tiene sus límites.
Como excusa, diré que les tengo preparado algo que no creo que estén esperando pero siempre jala público eso de los tutoriales.La semana pasada me entretuve haciendo unas invitaciones para un baby shower, luego que fui a preguntar por unas, que la verdad ni había unas que me llenaran el ojo, y sí vaciaban la cartera. A fin de cuentas hay que tomar en cuenta que es papelería que con toda seguridad terminará en la basura. Pero no aplica usar invitación cibernética porque la gran mayoría de invitadas no usan tal herramienta. El caso es que saqué tijeritas, compré unas carpetas y con un botecito de pritt y retazos de tela ya la hicimos.




Ahora estoy enfrascada haciendo recortes y cosiendo a máquina otros pedazos de tela que en algun momento espero que sirvan para algo más que para descerebrarme. Así que mi rutina de estos días es despertarme tempranito con las ideas frescas, ponerme a trabajar en eso y luego ya irme a lo de siempre, regreso a avanzar otro poco y me duermo pensando lo que haré al siguiente día. Definitivamente la maquila no es lo mío, lo mismo pasó con las invitaciones, la primera la hago con bastante gusto, pero ya recortar 25 veces lo mismo no es tan divertido, aunque por cuestiones de tiempo no estoy como para personalizar cada cosa que hago. Venga la maquila pues. El acompañante suspira por el momento en que el búnker deje de parecer como campo de batalla, que por momentos parece que mi mesa de trabajo solo es un tiradero bien hecho, pero en algun momento le sorprenderé con los resultados, y más cuando parezca que la basura está en su lugar.

Me voy, que ahora me espera la otra chamba. Si no es que no quiera escribir, solo que entre las 11 de la noche y 6 de la mañana lo veo muy carrereado y a mí me da por estar con harto sueño. Costumbres raras.

jueves, 20 de mayo de 2010

Nacidos para perder

Esas idas al supermercardo, aparte de carnes y verduras, proporcionan escenas que podría catalogar en surrealistas, pero viéndolo bien, son bastante comunes.
Hace algunos años, solía ir al Gigante ubicado en Shiller, la razón, no solo se debía a su ubicación cercana a mi domicilio, realmente esas idas hasta las disfrutaba por la razón de que había poca gente y los pocos eran gente mayor, caminando despacio sin molestar a nadie, no había amontonamientos por ningún lado, y podía escoger con detenimiento el queso que se me apeteciera, a falta de queso fresco de Oaxaca, había que disponer de tiempo y ganas para poder seleccionar algo comestible en ese rubro.

Detesto ir en días de quincena, lo mismo que los martes de "x" tienda y los miércoles de la otra tienda, pero tampoco soy tan ermitaña como para pedir por teléfono la lista de lo que necesito, amén de que nadie puede escoger mejor que yo lo que pienso comer. Necesito palpar las verduras, tocar y oler las frutas, de otro modo no disfruto la ida. Si he de cocinar algo, desde ahí empiezo a salivar y a imaginar los sabores.

Hace unas semanas, alguien osó tomar mi selección de aguacate. Y yo estaba parada justo al lado, escogiendo tomates. Un señor despistado o pasándose de tueste en abusado, ante el montón de aguacates le pareció que lo mejor estaba en la bolsa que yo tenía ahí al lado, así que lo subió a su carrito y empezó a caminar muy campante. Epaaaaaaaa, a pesar de la panza, fui tras él, y por supuesto regresé con lo que me correspondía.
El acompañante, en cuanto se enteró de la peripecia, reía y con su calma pachona decía que habiendo un montón de aguacates no hacía falta caminar tan aprisa e ir en tono de reclamo. No lo sé, tal vez porque respeto mi tiempo ya invertido.
Aunque ciertamente le doy la razón, hay veces que uno adquiere aprendizaje zen.
Porque justo en esa ocasión, sucedió algo raro. Si bien, cuando tomo un casillero de huevos, reviso uno por uno de que vayan sin daño alguno, no me gusta llegar a casa con la sorpresa de que me han vendido unos cuantos huevos rotos. Eso no es lo raro, es habitual, así lo hago desde hace años.
¡Pero hay un Dios!

El alien, al cual le vale soberano cacahuate, y el pan integral lo puede echar junto al bote de agua y si se hace obleas no importa., tampoco contempla el cuidado del casillero de huevos como si se tratase de material nuclear.
Tampoco el cerillero. Así que mi tarea obsesiva compulsiva es tratar que todo cuando haya yo elegido, llegue sin el menor rasguño al refrigerador, alacena y frutero. Sí, lo reconozco, hay gente maníatica. ¡Presente!

Apenas llegamos al estacionamiento, y todavía me duraba el efecto de haber rescatado mis aguacates, la sonrisa se me congeló cuando ví como cayeron los huevos dentro de la cajuela. Ni supermán tiene mis reflejos, apenas y pude capturarlos antes del fatal desenlace. Salvación.

Una vez en el búnker, luego de haber bajado varias bolsas, desde el estacionamiento escucho que cae algo, ahí en la cocina, una de las bolsas que ya había ingresado. En efecto, fue la bolsa que contenía el casillero de huevos. Al acompañante le pareció que tenía suficiente capacidad de adherencia a una montaña de productos más, pero hubo alguna falla, el caso es que resbalaron los huevos, directo al piso.

Cua cua cuá.

Aquí todo quien no me conozca pensará que yo haría la pataleta y berrinche excepcional, pero no, la verdad es que no era importante ya. Todo lo que pude hacer lo hice, y a pesar de prevenir todo cuanto uno quiera, las cosas ocurren por diversos factores que no dependen ya de uno. El resultado, una partida de huevos monumental.
El acompañante estaba ligeramente afligido pero no nos quedaba de otra que reírnos, porque si algo era seguro es que habíamos presenciado un caso que ejemplifica bien a los nacidos para perder. Malditos huevos.

En la siguiente ida al supermercado, queda totalmente justificada toda maniobra aunque parezca que llevamos una docena de explosivos.

jueves, 6 de mayo de 2010

Cajita de herramientas

Hay días en que pienso, si no importando la ropa que use, mi acompañante me ha de ver con una especie de disfraz de Mario Bross, o mínimo un cinturón multiherramientas.

Hace unas semanas, cuando el borlote de un trabajo de herrería que estuvieron haciendo en casa, insistí en que hicieran un marco para unas aberturas, y para dicho marco nos lanzamos a un home depot para buscar algo que pudiera compaginar con mi idea. Dichosamente encontramos el material, solo que medía 3 metros de largo, lo cual no cabe en el egomóvil ni de chiste, y no me imaginaba cargándolo por afuera mientras nos conducíamos en la ciudad. Punto importante que en esa tienda, en el área de servicio, no auxilian para tales inconvenientes. Así que el acompañante se acerca a preguntarme si traía una segueta en mi coche. ¡¡!! uh???. Vaya, traigo las herramientas indispensables para eventualidades posibles mientras conduzco, pero de ahí a cargar una cegueta, mh ¿como para qué?, ¿por si se me ofrece?.

Algo así ya me había pasado, cuando me solicitó si le podía prestar mi llave perica, como quien la porta como llavero a donde quiera que se pasee.
Hace unos momentos, mientras yo pasaba con toda mi parsimonia y contemplándome la barriga, al verme me pregunta si tengo un multímetro.
De ninguna manera pensé que su duda fuera tanteando el escenario para una especie de regalo por aquello de la mercadotecnia del 10 de mayo que técnicamente no amerito regalo, pero casi.
En efecto, si preguntó es poque lo requería ahoritita mismo y ante sus ojos soy como la bodega ambulante de herramientas, lo que sea que se le ofrezca, algun fierrito he de cargar.

Lamentablemente no cuento con todo lo que podría imaginarse.

Luego vengo, ahora me están comentando un código de colores para poner un estéreo.

Actualización: ¡Y no jaló!, con esto supongo que bajaron mis bonos.

martes, 4 de mayo de 2010

Asiento reservado


Ahí vengo con mis historias bizarras. Aunque nada tiene de extraño, luego verán, que a la mexicana uno está acostumbrado a que las cosas sucedan de forma distinta, combatiendo toda lógica y razón.

Ayer tenía que acudir a un banco, que está en una plaza comercial. Dado que el estacionamiento de dicha plaza es muy reducido, por un lado, y por el otro lado conozco una ruta de microbuses que pasan en la esquina del búnker y me dejan exactamente frente a ese centro comercial, la decisión no es difícil.

No tengo problema, o hasta ahora, no lo había sido, en viajar en transporte colectivo, es más, hasta disfruto los paseos. La unidad que tomé ayer no contaba con asientos para minusválidos o personas embarazadas. Tampoco había asientos disponibles. Tampoco es raro que las unidades de transporte colectivo funcionen así de incompletas. Así que me acomodé donde pude y cupe con mi recién adquirido aumento de volumen, sostenida de un tubo a 20 uñas, y no precisamente para hacer piruetas sensuales.
No, no hubo nadie que me cediera su asiento. Mhh lo cual no era algo que esperara, aunque es más fácil que surjan caballeros cuando he estado sin barriga y con ropa entallada. Es curioso, pero nada tiene de extraño, no olvidemos que muchas personas como te ven te tratan. El problema es que "no vemos" lo que no nos conviene.

Recordé lo sucedido la semana pasada, por primera vez durante el embarazo, forcé al acompañante a estacionarse en el sitio reservado para futuras mamás, que ciertamente están cercanos a la entrada a la tienda. Actualmente cuento con 6 meses de embarazo y es evidente que lo estoy. Aún así, mi acompañante se resistía, le parecía que tal vez haya gente que lo necesite más... pero yo no creo poder ir al supermercado con la misma frecuencia en los días próximos a parir, si es que eso es lo que amerito para pertenecer a la categoría de "necesitarlo más". Mi explicación fue dada con ejemplos vivos. La mayor parte de las personas que se estacionan en esos sitios, ni son mujeres ni mucho menos cuentan con un embarazo., simplemente los ocupan porque quienes realmente los debieran utilizar, prefieren estacionarse en otro sitio pensando que hay alguien que lo "necesite más". Teniendo como resultado, que solo contribuyamos a que los abusivos tomen ventaja.
Es más, ayer en el super, mientras caminábamos, una señora de unos 70 años casi me atropella, su empujón solo alcanzó a rozarme. No me imagino en una situación en la que yo empuje a una persona mayor, mediana o pequeña., es algo inadmisible a mi manera de ver, como tampoco es correcto que una persona de cualquier edad, empuje a una embarazada. Bienvenida al planeta de los simios.

Hace muchos años, fui a una revisión de un procedimiento quirúrgico que me habían realizado, ajustaron un distractor óseo que traía colocado en la mano. Lo cual es moderadamente doloroso. Así que de regreso a mi hogar, en el metro, no supe si fue a causa del dolor que me venía taladrando los huesos, o realmente me molestó ver a un tipo muy acomodado en el asiento para minusválidos mientras yo con mi brazo derecho inmovilizado, con el brazo izquierdo hacía piruetas tratando de sostenerme y sostener mi mochila. Pocas veces soy tan autoritaria, le pedí enérgicamente que se levantara de ese asiento porque yo lo requería. Ni rechistó, se levantó y yo me acomodé. No sentí remordimientos, lo que me sorprendió es que me haya hecho caso sin encima soltarme una sarta de groserías, o realmente sí lucía lo suficientemente jodida.

Ciertamente, no nos resulta ajeno ver que hay gente que ocupe lugares designados a la población minusválida o con necesidades especiales, como dicen los políticamente correctos . Si bien el embarazo no es una enfermedad, sí se disminuyen las capacidades que normalmente tenías. El equilibrio de tu propio cuerpo cambia radicalmente, y desplazarse en vehículos en movimiento, coloca en mayor desventaja. No ameritas muletas, y solo algunas veces se llega a usar silla de ruedas, las distancias simplemente, no pueden recorrerse con la misma facilidad que antes. Solo que eso no lo ven.

Entonces, la gente en general no está muy entrenada en cuanto a atención hacia las personas que nos rodean, no solo es insensibilización, sino que encima hay quien se aprovecha.

En el búnker, tuve que hacer un coco wash a mi acompañante, quien me considera una Lara Croft, una mujer de acero, de voluntad inquebrantable, tuve que recordarle que 9 kilos al frente me descalifican para travesías todo terreno incluyendo las selvas de asfalto. Creo que he abonado, y he cedido lugares cuando lo he considerado ante gente que lo ha necesitado más que yo. Así que ahora, no pienso hacer concesiones argumentando mi fortaleza, y porque también quienes hemos llegado a necesitar esos lugares especiales somos responsables de su buen uso. Toma y daca.

miércoles, 28 de abril de 2010

Hot line

Muy temprano, cerca de las 11 de la mañana, me dispuse a realizar la encomienda que me dejó el acompañante.

Displicente ante mis recién adquiridas tareas de secre, hice uso de todas mis tretas para escabullirme hasta que no pude postergar más el encarguito.
Hablar por teléfono a los de la aseguradora.
Mta.

Mi vida bloguera se hizo presente, cuando a la primer llamada recordé cierta etiqueta que usa el Sr. Trajeado "me quiero volver chango".
Sucedió de esta manera:
-Buen día, necesito saber el procedimiento para efectuar la programación de una cirugía.
-Atendemos de 9 a 2 y de 4 a 6.
-Eh, son 15 minutos para las 2!, así que le escucho.
-Ah ya se fue el que la podía atender.
Plop, me recobro y digo, -ok, a las 4 de la tarde con 15 minutos será posible que ya les encuentre de regreso.
-Atendemos de 9 a 2 y de 4 a 6.
Sí, a final de cuentas soy yo quien no le entiende en qué huso horario me lo estará diciendo.
Hablé 4:30, por supuesto, no hubo quien contestara mi llamado, se les habrá hecho un pelín tarde.



Justo aquí, le puse esa etiqueta a la imagen mental. ¿En qué planeta, atendemos hasta las 2 significa que 15 minutos antes de dicha hora ya no es posible? De toda la galaxia, tuve que aterrizar justo, exactamente en donde sí ocurre.

Segundo día, cual retrasada mental, le pido que me vaya diciendo con calma mientras deletreo el procedimiento en mis apuntes. A manera de excusa, le comento que no he realizado tal procedimiento nunca antes. La señorita solo tiene prisa por colgarme. Bueno, le detengo tanto como puedo hasta que me queda más o menos claro, salvo un procedimiento que se quedó en el limbo.

Tercer día, el acompañante sigue teniendo dudas. Diabólicamente le acerco el teléfono 01-800 a donde puede marcar y preguntar a sus anchas.
Por supuesto, no quise perderme la escena. Ante toda mi maldad, tuve una victoria pírrica. A quien le preguntó, lo dejó colgado varios minutos, mientras el acompañante me hacía muecas de que el tipo no tenía ni la más soberana idea de lo que le había preguntado. Nosotros con la guía entre las manos, explicando lo que la póliza incluye, o en todo caso NO excluye. En resumen, hay que volver a hablar a la oficina cucha, donde ya tengo experiencia.

Yo no tenía duda alguna de que lo último que quería en la vida era volver a hacerlo. No valieron mis lamentos. En un análisis de situación y tomando el factor horarios, salgo bailando. Me toca de nuevo. Refunfuño, ¡sí! cuento con más tiempo, pero ganas es lo que no tengo.
Grrrr, en nombre del amor, y demás frases auto-saboteadoras, voy de nuevo.

Tres llamadas para tener suerte, hechas a diferente hora, de las factibles. Bingo.
Yo no sé qué prisa tienen por explicar lo menos posible. Si no tuviera la duda no existiría la más remota posibilidad de que me dieran ganas de hablarles por teléfono. Y no tomé un número al azar, luego de varios cruces de información resulta que es solo en esa oficina donde pueden orientarme. ¿Por qué entonces tratan de confundirme ante lo que sea que pregunte?. Por supuesto que no tengo idea de los formatos ni de su llenado ni es algo que debiera conocer por anticipado. Luego me formo ideas malsanas, pero así con la exactitud con la que cobran, es la amabilidad y calidad con la que requiero el servicio.

¡Si al menos, me hubiese contestado un tipejo Pectorales Sawyer!, sin dudarlo habría hecho cita para que me explicara de viva voz, susurrante si fuera posible.

viernes, 9 de abril de 2010

Pay de piña




¡Hey!
Se ha vuelto a usar el horno.

Desde hace una semana hice una pizza, con lo cual regresé a mis actividades de horneado. Si me fui no ha sido por mi gusto.
Así que hoy les traigo una receta sencillísima, para variar, otro pay. Con lo que me gustan, esperen más en este rubro.
Para los lectores asiduos y seguidores fieles a mis recetas, aquí es cuando la multitud se enaltece., lo que veremos hoy es pay comido. O sea, ya hemos usado la receta para la costra, que es la misma que la que usamos en el pay de ciruelas pasas. Lo novedoso, al menos para mí es el relleno de piña. Yo les sugiero fuertemente que empiecen preparando el relleno, para optimizar el tiempo.

Ingredientes para el relleno:
1 tazón de piña, perfectamente limpia y recortada en trozos pequeños.
(la cantidad es más o menos lo que ocupan 2 tazas normales).
3/4 de taza de azúcar
1 taza de agua para hervir
3 cucharadas de fécula de maíz
1/3 de agua fría.

Lo más trabajoso es pelar la piña, ingénieselas, y procure no tirar más que la cáscara dura, que no queremos media piña en la basura.
Colocar en un pocillo el agua a hervir, agregar el azúcar, cuando esté soltando el hervor agregar la piña, deje que se consuma lo más posible., esto lleva más o menos entre 15 a 20 minutos a fuego muy bajo.Disuelva la fécula de maíz en el agua fría, y agregue a la piña ya cocida en su almíbar. Deje hervir unos minutos más. Debe quedar consistente, nada de líquidos molestos, que no queremos que escurra su pay. Deje enfriar mientras prepara su costra de pay.

Ingredientes para la costra de pay:
1 y media taza de harina
1 barra de mantequilla (100 gramos)
1 cucharadita de royal
4 cucharadas de azúcar
media cucharadita de sal
2 huevos.

Procedimiento: Fotos del paso a paso.
Cortar la mantequilla en trozos pequeños, dejar a temperatura ambiente, agregar la harina, siempre pasar a través de un colador para cernirla. Agregar el royal, igualmente cernido, ayudarse con un tenedor para incorporar todos los ingredientes, va viendo como va formandose una especie de "arena" con su harina. Luego incorpore los huevos, el azúcar, mezcle y amase hasta que estén perfectamente bien integrados todos los ingredientes.
Coloque un poco de harina en su mesa, divida su masa en dos partes, ligeramente más pequeña una que otra. Con la parte más grande, extiéndale sobre su mesa, ayúdese con un rodillo. Coloque sobre su molde previamente engrasado y enharinado.
Hornear unos 10 a 15 minutos, que se vea cocida la pasta pero que no cambie mucho de color, ligeramente crujiente nada más.
Saque del horno y coloque el relleno.Lo demás es muy sencillo, con la masa sobrante extienda sobre su mesa enharinada, ahora solo recorte en tiras y colóquelas sobre su pay procurando la estética. Barnice con 1 yema de huevo.
Hornear otros 20 minutos o hasta que le vea buen color a la masa de la superficie.

Disfrute y comparta.

jueves, 1 de abril de 2010

La lista de cosas inútiles para el bebé

Ya vine, ahora que todo está desierto.
Han pasado varias cosas en estos días, algunas que mejor ni me acuerdo porque invariablemente también recordaré ese botón que aún no quiero apretar.

Como ya casi todo mi mundo bloguero y algunos otros balnearios internáuticos saben, cada día me crece la barriga y yo solo puedo esbozar la sonrisa, a pesar de que a ratos ya me siento hasta el cogote de todos esos temas en los que hay que naufragar.
Que un bebé, come, duerme y caga no sorprende a nadie. Pero para que esas 3 tareas básicas sucedan, hay una parafernalia IMPRESIONANTE. Así que me he puesto a revisar las listas imprescindibles de compras para la llegada del nuevo personaje. Se imaginarán la mar de información al respecto. La sensación es siempre la misma: compre, compre, compre.

Y encontré bastante interesante, buscar las listas de las cosas inútiles.
Hay gente para todo, habrá quien le encuentre uso a todo, aunque sea de adorno en su bodega. Pero mi espacio es finito, y la verdad sea dicha, también soy coda hasta del dinero ajeno.


Por lo pronto, se agradecen las colaboraciones de quienes ya pasaron por esas vicisitudes. Acusen sin miramientos al trasto que usaron si acaso 3 veces y después pasó a formar parte de la colección de artículos ornamentales.

Ahora, para quienes ni fu ni fa, es decir, la mayoría de mis conocidos, que son gente soltera, simpática y sin planes inmediatos y/o futuros de reproducirse. Créanme que sé todo el hartazgo que estos temas pueden provocar. Bueno, a cambio de su fidelidad y agradecida por no haber cerrado la página tan solo al ver el título, y no haber cancelado su suscripción a este blog en el google reader, ofrezco tardes de café para que me cuenten con lujo de detalles, las historias sórdidas de sus éxitos y fracasos amorosos. Incluyo 1 dotación de kleenex por sesión.

Veamos si podemos ir enlistando las cosas inútiles, segun criterio de cada quién.

Para mí, hasta el momento, de las primeras cosas que supe que no compraría son:

1. Moisés. Una minicuna cumple la misma función y es menos estorbosa. Aparte que siendo el tradicional canasto de mimbre le convierte en una estructura que puede almacenar mayor cantidad de polvo y bichos que otro tipo de materiales.

2. Andadera. La principal razón es porque lejos de ayudar a desplazar al bebé, solo obstaculizas su desarrollo psicomotriz, en el momento que quiere desplazarse, es mejor favorecer el gateo. Y siendo honestos, no hay andadera que sea vea chula. Un bebé en ellos es como una miniversión de Octopus, uno de los archienemigos del hombre araña.

3. Monitores de audio. Llamados de mil formas, el caso es el mismo: son una especie de walkie talkie uno en la cuna del bebé y el otro al lado de la madre. En mi caso, las distancias en el búnker nos permiten ahorrarnos ese chunche. Aparte, si algo me alarmara en el ambiente sonoro preferiría desplazarme velozmente a pie de cuna, que quedarme con mi aparatejo elucubrando si ese sonido raro proviene de él o de los vecinos.


Actualización 3 de abril 2010

Otros artículos enlistados en categoría de inútiles, o con muy poco uso, en los que hay que ponderar realmente si su beneficio valdrá la pena el costo.

4. Guantes y calcetines para bebés recién nacidos. Si el peligro es que se arañe la carita, es mejor invertir en un set de cortauñas. Es importante que sobre todo sus manos tengan el desarrollo tactil con las diversas texturas que le rodean.

5. Columpios o babykeeper. Tal vez resulten una buena opción para "entretener" al bebé, o al menos mantenerlo ocupado, pero solo es útil para la mamá, y anti-ergonómico para el bebé. Si el caso es tener tiempo, que no sea a costa del sano desarrollo del propio niño.

6. Esterilizador de biberones. No es tan inútil del todo, este producto depende netamente de las circunstancias particulares. Las modalidades son: La clásica olla en estufa, eléctrico y de microondas. En mi caso, pienso hacer todo lo posible por llevar la lactancia materna los primeros 4-6 meses, y no hay mejor envase que en donde se produce la leche, el cual se espera que se asee, sin necesidad de medios térmicos, agua y jabón bastan. En otro post, creo que será importante mencionar sobre los biberones y la esterilización. Por lo pronto, la peor combinación posible es la de biberones que contengan BPA y esterilizadores de microondas.

7. Procesador de alimentos para bebé. Siendo fan de la cocina, uso poco la licuadora normal, y en gran cantidad de veces le reemplazo por la de inmersión por ser más práctica, y el lavado de utensilios es mucho menor. Al ver los procesadores de alimentos para bebés, me he llevado una sorpresa al ver sus costos, arriba de 3 mil pesos en tiendas departamentales, en amazon.com oscilan entre 30 a 150 dólares en distintas marcas. Y si la idea es preparar cantidades pequeñas de papilla, el tiempo para lavar el armastote es mucho mayor. La buena noticia, muchas de las veces, una cucharita pequeña puede hacer la función, o la licuadora de inmersión que uso regularmente para alimentos más duros, que tampoco será eterno , el bebé en algun momento tiene que empezar a masticar.

8. Termómetros para el baño o alimentos. No hay mejor sensor que la mano de la propia mamá, y difícilmente uno tiene que calentar demasiado el agua, salvo que el clima sea muy frío. Así que antes en pensar en gastar en un chirristor de estos, piense que colocando su manita en el agua, o depositando una pequeña cantidad del alimento sobre su mano, podrá detectar qué tan adecuado será para dárselo al bebé.


¡Espero con ansias sus aportaciones!

domingo, 7 de marzo de 2010

Somnolienta



Ante el eminente cambio drástico de vida, decidí guardar, escribiendo, lo que para mí funcionó durante varios años. Supongo que en unos meses no tendré mucho tiempo como para ponerme a redactar o siquiera memorizar episodios.
Tal vez después vuelva a la cacería que tanto disfruté.
Me he dado cuenta de lo mucho que uno deja de contar, como si me importara lo que fueran a pensar los 3 gatos que rondan este blog. Podría dejar de ser público, pero a fin de cuentas ¡ni me conocen!, y por otro lado, debieran saber, que detesto los clichés. Cualquier persona está llena de anécdotas, pero que si nos empeñamos en encasillarla, solo alcanzamos a ver lo que nuestra miopía etiquetadora nos permite, dejando pasar de largo lo apasionante que para esa persona le significa vivir.


Entonces, estaba una madrugada cavilando, luego de abrir los ojos, aún sobresaltada por el sueño raro que tuve.
Como era de suponerse lo atribuí a una búsqueda llamémosle habitual. Queda claro que nada bueno deja estar espiando el facebook. De por sí, revisaba cierto nombre en google. Pero la gente de la que tal vez me gustaría saber, cuida bien esos detalles. Entonces asumo que en este asunto, el acompañante y ese amor perro, no leen mi blog. Lo cual ya me deja escribir sin muchos miramientos lo que puedo suponer, aunque sea en sueños.
Viajar me genera ansiedad, una especie de náuseas y descarga de adrenalina. Aunque cargue un pequeño rebozo que sirva de almohada o de cobija según se requiera, y ese dormir a pierna suelta solo sea un escape. Cuando viajo acompañada prefiero no dormir. Y así estaba, en este sueño-recordatorio. Esperaba impaciente en la terminal, que anunciaran nuestra salida, a un lugar caluroso, con lo que odio el calor, pero adoro la cerveza.. eh, como sea, sabía perfectamente quien me acompañaba entonces, me asombraba la cantidad de años que pueden pasar y uno sigue viendo las mismas facciones, la risa torcida, los ojos profundos. A quien tanto amé algun día. Al otro lado, veo a mi acompañante despidiéndonos. No puedo creer tanta bondad. Tampoco es que me sea totalmente sorprendente. Vaya, solo que no he planteado esa situación hipotética, en terrenos reales. ¿Qué pasaría si... el antiquísimo amor-perro, conviviera con nosotros dos?. Probablemente ocurriría lo mismo que en mi sueño. Un acompañante ausente de celos. Y yo con tremenda barriga por demás embarazosa, me despedía con un beso susurrándole al oído, "tampoco creas que podría hacer mucho". Eso es tranquilidad y una especie de pacto de fidelidad corporal ¿?. O ambas figuras en mi subconsciente son una especie de caballeros, sin mancha.


En fin, supongo que hasta ahora ni el acompañante sabe de ese amor perro, y viceversa y es mejor así. Tampoco se me da lo de platicar mi historial de amoríos a alguien con quien pretendo un amorío. A menos que uno quiera que deje de haber historia.

Lo peor es que tal amor perro, ni siquiera fue nada mío, aunque tampoco fuimos tan ajenos, y tal vez por 11 años bastante cercanos. Seguidos por otros 11 años acompañados de olvidos y distancia. Vaya, uno invierte una cantidad suficiente de años para darse cuenta que lo que tuviste tan cerca, lo jodiste verdaderamente bien.

Pensándolo bien, no puedo evitar reírme. No sé si alguna vez alguien pudiera reclamarme si dije la verdad todas las veces que he dicho que he amado. A todos sí, pero a nadie he amado de la misma forma que a algun otro, cada uno su propiedad. Lo que me da risa es como coloco las prioridades. Hasta el momento podría borrar de un plumazo a todo mundo, menos a 2 personas. El que fué mi amor perro, y el que es mi acompañante. Y qué suerte tuve en encontrarles.

Por otro lado, al siguiente día, soñé la infidelidad campante de mi acompañante. Lo cual no me molestaba en sí. Tampoco soy la generadora de ideas para su vida, ni voy a andar promulgando, eah, póngame el cuerno y mire como no siento nada. A sabiendas de su respuesta, le conté, fingiendo maldecir mis sueños. Hay que cenar un poco menos.




Foto: Sleepy por Mr. Muskrat en Flickr. Usada bajo licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial-No Derivative Works 2.0 Generic.

viernes, 5 de marzo de 2010

Otra de correos de México

Todavía no hay una versión oficial, pero la oficina postal a la que iba a dejar mis paquetes dejó de funcionar desde el mes de Enero.

Se los dije y no era de extrañarse. Es una lástima, porque para mí Correos de México sigue siendo la mejor opción en envíos de paquetería dentro y fuera del país. Pero tampoco hay que pasar por alto que cualquier changarro por más de gobierno que sea, si no capta, mantiene clientes y hace más productivo su servicio, termina siendo un lastre. Lo peor es que seguramente quien atendía ahí, solo está haciendo bulto en alguna otra oficina postal, cobrando su mismo sueldo y valiéndole tripa que su paso por el mostrador haya o no servido de algo.

Ya investigaré el chisme completo.

Puedo considerar esto el tercer round?...

lunes, 1 de marzo de 2010

Estacionamientos

Estaba yo muy feliz y contenta, ante mi plato de fruta con queso cottage. Nada mejor que empezar el día con unos frutos frescos, luego de haber despertado hasta que los ojos se abren por sí solos. En mi ritual de los últimos meses, hago la acostumbrada sobada de panza para acariciar a mi retoño y nos disponemos a desayunar como san güichito manda.

Pero se empeñan, me cae que hay gente que se supera en cometer los mismos errores. La nunca bien comprendida recepcionista me habla toda atolondrada para confirmarme una cita... misma que me voy enterando en ese mismo momento. Es la historia sin fin, se compone a ratos y recae.
Maldición, mi frutita apenas y sufrió unos cuantos bocados apresurados, al menos ya llevaba el pelo alaciado, lo cual es una gran ventaja. Si algo me molesta es justamente que me hagan un desgarriate en mi agenda. Desde hace años estoy acostumbrada a organizar mis días y mis eventos, así sea para rascarme el ombligo, administro mi tiempo. Un día, un día...apretaré ese botón... tengo que perfeccionarlo para no errar la puntería.

Tampoco me gusta conducir mi ego-móvil bajo las prisas, tanto las emociones como los límites de tiempo son malos acompañantes para desplazarse a través de la junga asfáltica. Ahí voy pues.


Mellevalafregada...!!!!!!!
Una camioneta parada justo en la entrada de mi estacionamiento. Vea pues, haciendo gala de mi mejor cara, fui a tocar el timbre de mis vecinos. Que curiosamente, en esa casa, siendo un conjunto habitacional tienen un giro en gastronomía y tanto sus proveedores como clientes suelen estacionarse a lo largo de las aceras., obviamente sin tomarse la molestia de abrir su portón para que se estacionen en los 2 sitios que tienen disponibles para ello. Total, hay gente que funciona mejor si de paso friega al prójimo próximo, y en este caso yo les quedaba más cercana.
De malos modos el dueño del vehículo fue a quitar su vehículo, tal vez le molestó que yo ya traía medio coche fuera, esperando que se moviera. Muy susceptibles. Vaya, bonitos tratos vecinales son esos!. Porque olviden que hayan intentado decir un "usted disculpe la molestia", mucho menos una promesa "no volverá a suceder". Lo cual no aplica porque ya es la 3a ocasión que ocurre.


Gente rara!

La verdad, por eso y muchas cosas más, soy ermitaña. No sé si tendré ánimos para enseñarles el camino del bien. Al menos la historia de los balones ha quedado atrás, gracias a la aplicación del método, "padre-madre responsable venga a pedir el juguete de su hijo", disminuyeron drásticamente los incidentes y cuando ocurre, es el responsable del menor quien tiene que irse a dar su vuelta a pedir amablemente le sea devuelto el juguete que su hijo aventó al búnker, y nunca más ha faltado una disculpa, misma que acepto de lo más sonriente. Eso es gente civilizada. Aunque sea por civilizados o por flojera, el chamaco es exhortado a no estar fastidiando en casa ajena.
¡Qué bonito es lo bonito!.

Pero con el cuarentón del incidente del día de hoy!!!!!!! Me parece absurdo que a estas alturas de su vida, requiera el curso:
Aprenda a estacionar su coche I. Primer módulo: Lugares viables.

domingo, 21 de febrero de 2010

San Domingo

Extraño a mi blog.

No pensé que haría tantas pausas de forma voluntaria.

El viernes pasado, mientras comía con una amiga, me preguntó sobre mis antigüos gustos por escribir, y si dejé de hacerlo por alguna razón en especial.

Yo nunca dejo de escribir, me divierto, me río cuando veo mis historias en letras, así con todo y horrores en la redacción, meses o años después, me gusta leer lo que antes me importaba. Ahora escribo por allá. Pero por ahora he disfrutado leer cosas ajenas a lo que vivo. Que ahorita estoy en el modo pre-maternal a todo galope.
Esto lo dije de algun modo ante la actitud inquisitiva de mi amiga, así que mientras me hacía el siguiente taco de carne al pastor, le respondí:
-No he escrito en mi blog, porque lo del embarazo me ha estupidizado.

Conociéndonos, asiente y reímos, me decía, que temía externar algo por el estilo si por algun extraño modo yo estaba en una fase ñoña.

Es muy sencillo de justificarlo. Gasto muchas horas pensando en los cambios y posibilidades por realizar en el cuarto de mi hij@, otras simplemente me contemplo el ombligo y platicamos en lo que hasta ahora parece un soliloquio, pero le cuento nuestro mundo, elegimos canciones, y reímos por nada.
Eso es algo natural, supongo yo que desde las cavernas, el saberse embarazada aturde, por una razón especial, se realizan menos esfuerzos de cualquier tipo y se afana uno en el nido. El pequeño engendro ayudado de las hormonas se procura un ambiente propicio para su desarrollo aún posterior al nacimiento. Un asunto de subsistencia, como vemos.

Aunque yo conozco varios casos en los que las mamás nunca se recuperan, se quedan perdidas en el limbo, y es cuando el pequeño e indefenso bebé termina convertido en un tirano, auspiciado por ese medio materno prolongadamente inactivo. O nada más porque la estupidez que traían desde antes es imposible de ocultar.

Por cierto, es interesante, para pocas personas, el ver la cantidad de productos para bebés que existen. La mayor parte de ellos excesivamente caros y totalmente inútiles. Yo cuido hasta el dinero ajeno, y vaya, una cosa es que ande media aturdida y por una ocasión en mi vida a punto de azotar cual chango acalambrado. Pero otra distinta es que no haga lo que acostumbro antes de gastar, ver si realmente es útil, y buscar el mejor costo con la mejor calidad.

Ah un punto muy favorable, ha sido lo del rubro de antojos. En sí solo en dos ocasiones me ha pasado lo de tener la necesidad apremiante. Unas 5 rebanadas de papitas saladas, y unos tamales. Fuera de eso es totalmente controlable. El mito popular auspició que mi sacrosanta jechu, se apersonara en el búnker, cargada de algunos de mis alimentos favoritos. Así que podemos suponer que su futuro nieto, estará complacido de antojos que no tuvo pero que su madre disfrutó respaldándose en su nombre. Glotonería S.A. de C. muy V.

Yo creo que un día se darán cuenta que era mejor no mezclar estos temas por acá. Yo también me doy cuenta de ello desde ahora. Ya me urge salir a pasear. Queda pendiente, a mediano plazo, tener un lugarcito disponible y así poder comprar algunos libracos. Se me suspendió la compra porque no hay espacio físico disponible y mientras no se haga la movilización de mis cachivaches no entra un clavo más. Ya me urge que venga ese carpintero.

Lo que llegó fue un libro, a manera de 1er regalo para el bebé, donde se supone que redactaré historias fantásticas, en algun momento. O espero que realmente pueda hacer algo decoroso.
Cuando leí algunas de las preguntas-anécdotas, temo que mi sinceridad acabe con la ilusión de mi hijo, cuando a su debido tiempo lea el inicio de su historia y encuentre cosas como éstas:

¿Cómo supo mamá que estaba embarazada?... Cuando quiso tomarse una taza de café tamaño cazuela, se le ocurrió primero hacerse una prueba de forma prematura. Casi le da un infarto, con la primera de las 15 pruebas de embarazo que se hizo, nada más para confirmar.

¿Cuál fue la reacción del padre?... Abrió los ojos, hizo mutis.

Mucho me temo que piense que su madre solo estaba loca, y su padre huyó ante la noticia.
Tal vez haga falta tomarnos la licencia poética y adornar con alguna frase tipo "nuestros ojos se llenaron de lágrimas y nos abrazamos dando gritos de alegría".

O con buena suerte, este hijo mío al leer su historia verídica, solo abra los ojos, le dé un sorbo a su café tamaño cazuela y diga, de aquí soy.

viernes, 12 de febrero de 2010

Valentinos y un pay

Rápida y presurosa, me alisto para ir a poner orden a mi otro changarro. Yo no sé que lío hubo en el cosmos, pero lo que es acá, tengo que hacer varios cambios y acomodar triques por todos lados. En el búnker, preparo mentalmente el plan maestro de sacar todos mis libros y pertenencias varias, para darle su espacio al que será el dueño de mis quincenas hasta el fin de los tiempos.
Y en mi trabajo, hubo una remodelación y enchulamiento del área, así que hoy, hoy, hoy, tengo que ir a revisar cableados y acomodar otros libros y materiales.

Yo sé que acostumbraba escribir con mayor frecuencia, pero tampoco es el caso darles el reporte semanal del crecimiento de mi chamaco. Sépanlo, los dos somos un muégano y dormimos a placer en nada culposo. Comemos frutas y verduras y bebemos mucha agua.

Ahora pasemos a los regalos.

Si celebran el día del amor y la amistad, buena suerte.

Si celebran el amor y la amistad todos los días del año, les traje algo.

Pay de limón

Ingredientes

Para la costra del pay
1 taza de harina cernida
90 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
2 cucharaditas de azúcar
media cucharadita de sal
un chorrito de esencia de vainilla (opcional)
5 cucharadas de agua fría

Para la crema de limón
1 1/2 tazas de Agua
1/2 taza de Jugo de limón
1/2 taza de maizena
1 taza de azúcar
5 yemas de huevo
50 gr. de mantequilla
Ralladura de limón
1 cda. de vainilla

Para el merengue
5 claras de huevo
1/2 cdita. de cremor tártaro
Una pizca de sal
Un chorrito de vainilla
3/4 de taza de azúcar glass
2 pizcas de maizena

Procedimiento:
Para la costra del pay.
En un recipiente, colocar la harina cernida, la mantequilla en trozos pequeños, la sal y el azúcar. Revolver ayudándose con un tenedor y procurando fragmentar lo más posible la mantequilla incorporándola a la harina. Finalmente, deje a un lado el tenedor y con sus dedos, sentirá la textura de esta masa de una textura "arenosita", ahora con ayuda de una cuchara, agregue una cucharada, amase, nuevamente agregue otra cucharada y vuelva a amasar, así, irá agregando una a una, hasta completar sus 5 cucharadas. De ésta manera evitará que la masa se torne pegajosa, y logrará una pasta muy flexible y elástica.
Ahora, coloque sobre su mesa ligeramente enharinada, y con ayuda de un rodillo, extienda lo más parejo posible y del tamaño adecuado para su molde.
Engrase su molde, enharínelo, luego coloque su pasta. Hornear de 8 a 10 minutos a 200 °C.

Para la crema de limón.
Coloque a hervir media taza de agua, en cuanto suelte el hervor retírela del fuego. Mientras tanto, en un recipiente, mezcle la maizena y la azúcar, agregue una taza de agua fría, disuelva bien, incorpórelo al agua caliente. Coloque nuevamente en el fuego sin dejar de mover, esta crema debe espesar, así que no deje de mover con una pala, es importante. Una vez que ha espesado su mezcla, retire una pequeña cantidad, agregue las yemas una a una disolviéndola perfectamente. Regrese esta mezcla con yemas a su recipiente que está en la lumbre, mueva vigorosamente, retire de cuando en cuando el traste del fuego, NO DEBE HERVIR, de otro modo solo tendrá yemas cocidas. Siga agitando, la mezcla se pone bastante espesa, en cuanto ya esté a punto de hervir, retire del fuego. Ahora agregue la mantequilla, la vainilla, la ralladura de limón y finalmente el jugo de limón. Mezcle para incorporarlos perfectamente. La mezcla debe quedar espesa para que tenga consistencia su relleno.

Con su mezcla del relleno a temperatura ambiente, colóquela en la costra del pay que ya horneó y se enfrió mientras hacía todo esto.

Ahora prepare el merengue.
Coloque las claras de huevo en un recipiente grande, esto va a esponjar, agregue el cremor tártaro, la vainilla y la pizca de sal. Ayúdese con una batidora. Bata hasta que esponje y al hacer movimientos verticales vea que pueden realizarse picos en su merengue. Comience a agregar el azúcar glass poco a poco, esto hará que su merengue se ponga más blanco y duro. Ahora los picos que podrá hacer son bastante más marcados.

Coloque el merengue sobre el relleno. Puede utilizar una duya para hacer algo artístico, o puede colocarlo a cucharazo limpio, trate de que quede estético.

Para "flamear" su merengue, puede hacerlo si tiene un horno con la función grill. Recuerde que el calor solo lo requerimos en la parte de arriba del pay. Si no cuenta con eso, ayúdese con un encendedor de cocina, y ahora sí literalmente flamee la parte superior del merengue.

Refrigere una hora y reparta rebanadas a diestra y siniestra, en verdad ha hecho un postre delicioso.

Para:
Mes amis
Mes amies

viernes, 29 de enero de 2010

Al natural

Vengo a rescatar el changarro.

A últimas fechas, como que hay muchos temas maternales de los cuáles podría abordar, en general la mayor parte de ellos se engloban en mis expectativas, temores y dudas relacionadas a la evolución de mi feto.
Hartamente interesante para los que no están en el mismo canal. Yo entiendo, anteriormente estos temas a mí me han resultado somníferos.
Sinceramente solo hay que estar con tantito miedo y aprehensión para ponerse a leer frenéticamente al respecto. ¡Ah benditas madres que no tuvieron que enfrentarse a los ultrasonidos ni a los examenes de laboratorio!. En fin, ¿yo qué cuentas vengo a dar?.

Mientras el mundo gira, y unos se espantan por que se unan gays, como alguna vez mi madre se espantó con alguno que otro "noviecillo" que le platiqué. Yo emitiré mi opinión, que solo es relevante para la que escribe. Dejen amarse los unos a las otras, y unos con otros y otras con aquellas. Uno puede asociarse con quien se le dé la gana, siempre y cuando las partes estén en común acuerdo.
Pero ahora se le suma la posibilidad de que puedan adoptar a un hijo. A mí hasta hace unos años, me hacía ruido. Ahora ya no.
Adoptar no es sencillo, y no solo por el trámite burocrático. El acompañante y yo alguna vez mencionamos la posibilidad y supimos una vez puestas sobre la mesa nuestras razones, que no compartíamos el deseo de criar un hijo adoptado. Apreciamos y respetamos a quien sí lo hace. Así que en carne propia sé que no es sencillo decidir optar o no por la adopción, no basta el solo hecho de querer ser padres, hay muchos otros aspectos de por medio que hay que analizar y decidir antes.
Todo esto, porque me parece extraño que se piense como "antinatura" que una pareja gay pudiera en un momento dado, en nuestro país tener la opción de adoptar un hijo. No, no lo es. Es natural querer criar un hijo, si se acepta y se tienen las condiciones para hacerlo. Pensar que la sola condición de homosexualidad es razón suficiente para descartar a alguien como buen padre es insostenible. De no permitirse la adopción, está el camino de donantes y medios de reproducción asistida, otro detallito en el que tampoco muchos estarán de acuerdo.

Para los más asustados por lo que nos depara esta hecatombe, tranquilícense, de hecho es algo que ya ocurre, hay numerosas parejas heterosexuales en apariencia, donde uno de los padres es gay de clóset, y cría tan bien o tan mal como el heterosexual. Solo que lo hace calladito. Y al revés, muchos padres heterosexuales no son los mejores padres para sus hijos biológicos, y pocas veces se les piden cuentas o se les sanciona. El ser gay o ser heterosexual no es el indicador más fiable para saber quién es o no un buen padre-madre.

Entonces, ¿cuál es el problema?.

lunes, 4 de enero de 2010

El primero del 2010

Ay diosito!

Es lo que más de alguno habrá pensado en cuanto empezó a ver los noticieros esta mañana. Aumentos a todo menos a mi despensa básica, la cual debería incluir las zone perfect bar y nueces de todas clases.
Pero nada podrá afligirnos, si apenas vamos felices y dicharacheros rumbo a la rosca de reyes, con el esfuerzo y arrojo de todo maratonista, a cumplir nuestra meta. Por cierto, esa receta la voy a reciclar otra vez, nunca falta un valiente que quiera hacer uso de sus manitas y su hornito lily ledy.

Mientras algunos hornean el rico pan, otros podremos esperar pacientemente y escuchar las historias de terror de las navidades pasadas.

¿Podrían nominar a alguien para el premio "arruine la cena de navidad"?.

O repasar las famosas listas de propósitos que en menos de 1 mes quedan en el olvido, listas para ser recicladas al siguiente fin de año. Entre las más socorridas están: dejar de fumar, bajar de peso, trabajar y ganar mucho dinero. Ternurita.


Dicho sea de paso, ninguno de los propósitos requiere empezarse en enero, y la mayoría de gente que se propone loquesea no lo logra. No creo que haya una especie de maldición que esté relacionada con el inicio de año, sino porque son los hábitos lo que hay que cambiar, y es donde la mayoría tuerce el rabo.

En fin, eso es algo de lo de siempre, afortunadamente hay muchas otras cosas, fuera de costumbrismos reforzados por la publicidad, que valen la pena y por mucho. Ver a mi familia es una de esas cosas. No ver a gente por compromiso es otra.
Otra es la facilidad para cerrar e iniciar ciclos.

El año pasado, me propuse regalar varios de mis libros, los cuales fui entregando a algunas personas. Hasta hace unos años, ni mis libros ni mis discos eran material de intercambio, pero llegó el momento en que me fui desprendiendo, ni lo leído ni lo escuchado podrán dejar de ser parte de mí, más que atesorar portadas, preferí que mis inversiones dieran fruto.
Otra razón es porque el espacio en los libreros es finito. Un último tambachito se fue en manos de mi madre, quien alegremente dice que podrá tener lecturas en los siguientes dos años.
Había visto el movimiento de libro libre, y me atraía la idea, solo que no pude continuar, hay libros que solo quedan arrumbados sin que nadie les pase una mirada, y está bien que una se desprenda de lo material pero siempre preferí que tuvieran buen destino. Así que me resultó mejor liberarlos entre conocidos, que mal que bien, la probabilidad de que lo leyeran era mucho mayor.
Dicho lo cual, ya hay espacio disponible para los que llegarán.

Me faltan varios cambios, pero serán en el transcurso del año, que no me corre prisa, ya luego les iré contando las remodelaciones.

Algo que me parece curioso, leí en varias ocasiones lo del fin de la década, pero que yo sepa acaba hasta finales de éste año, por la simple razón de que no hay año cero. Es algo similar a lo que sucedió en el año 2000 que cuando realmente acabó el milenio a muchos les pasó desapercibido. Se regalan ábacos.


Y oficialmente, buen año para todos, aunque Don Norberto ya nos dió la bendición y que el año nos agarre confesados, ¿lo habrá dicho para tranquilizarnos?, les envío mis buenos deseos ahí vean ustedes que hacen con ellos.

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